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ACOGER: Puntos de Acción del Papa Francisco frente a las Migraciones

El Papa Francisco ha posicionado a la Iglesia frente a la migración de un modo particular. Ahora, el Servicio Jesuita al Refugiado (SJR) publicado 20 puntos de acción en función a una serie de temas que reflejan las principales problemáticas que enfrentan las personas que han tenido que migrar. Aquí compartimos los primeros tres que se nuclean en torno al título: “Acoger: Aumento de las rutas seguras y legales para los migrantes y refugiados”.

La imagen tradicional de refugiados en inmensos campamentos ubicados en zonas rurales ya no sirve para contar la verdadera historia de los movimientos de estos. Hoy, la mayoría –un 60 por ciento- de las personas desplazadas en el mundo vive en entornos urbanos.

Los refugiados urbanos suelen ser invisibles. Su protección está constantemente en peligro y, a menudo, se les niega el acceso a servicios básicos y están expuestos a vulnerabilidades sociales muy concretas. Las barreras a la integración para los refugiados urbanos no son solo institucionales o legales; el acceso a una integración local exitosa en entornos urbanos depende en gran parte de cómo respondan las comunidades locales de acogida a los recién llegados.

Sumándose al llamamiento del Papa Francisco para construir una cultura del encuentro, el SJR cree que la presencia de refugiados y solicitantes de asilo en áreas urbanas es una oportunidad para el crecimiento humano y trabaja para crear comunidades de encuentro y hospitalidad. Por eso, desde la oficina regional del Servicio Jesuita a Refugiados en Latinoamerica y el Caribe comparten la Campaña sobre Refugiados Urbanos que está liderando el SJR a nivel mundial.

La migración global es un gran desafío para gran parte del mundo actual y una prioridad para la Iglesia Católica. En palabras y hechos, el Papa Francisco muestra repetidamente su profunda compasión por todos los desplazados. Testigo de sus encuentros con migrantes y refugiados en las Islas de Lampedusa y Lesbos. Testigo de su llamado a que se abracen plenamente: acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes, los refugiados y las víctimas de la trata de personas.

Además, el Santo Padre está guiando a la Iglesia para que ayude a la comunidad mundial a mejorar sistemáticamente sus respuestas a los desplazados. La comunidad política internacional ha puesto en marcha un proceso multilateral de consultas y negociaciones con el objetivo de adoptar dos Pactos Mundiales (Global Compacts) para finales de 2018, uno sobre los migrantes internacionales y otro sobre los refugiados.

Acoger: Aumento de las rutas seguras y legales para los migrantes y refugiados

La decisión de emigrar debe ser libre y voluntaria. La migración debe ser un proceso ordenado que respete las leyes de cada país involucrado. A tal fin, se tendrán en cuenta los siguientes puntos:

  1.  Se debe evitar la expulsión colectiva o arbitraria de migrantes y refugiados. El principio de no devolución debe respetarse siempre: los migrantes y los refugiados nunca deben ser devueltos a un país que se considera inseguro.
  2. Deben multiplicarse las vías jurídicas para la migración o la reubicación segura y voluntaria.
  3.  El valor de la seguridad de cada persona, arraigado en un profundo respeto por los derechos inalienables de los migrantes, los solicitantes de asilo y los refugiados, debe estar correctamente equilibrado con las preocupaciones de seguridad nacional.

Fuente: Jesuitas Latinoamérica.