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Día del Migrante y el Refugiado

Acoger, proteger, promover e integrar son los cuatro verbos que nos propone el Papa Francisco como una respuesta común al problema de las migraciones. Pero ¿es tan importante la migración? ¿En que consisten estos 4 verbos?

Puede sonar fuerte hablar de los migrantes como un problema, por eso, para comprender la complejidad del asunto es necesario que abramos los ojos a la realidad y que veamos aquellos hechos que efectivamente problematizan la migración, como por ejemplo, que la mayoría de los países pongan muchísimas trabas a los migrantes, que los inmigrantes habitualmente viven en la pobreza y son además criminalizados, que la mayoría de la población migrante vive a los márgenes de la ley sin poder acceder a la justicia, la educación de calidad ni la salud pública, que son discriminados y que como si esto fuera poco suelen ser el primer objetivo de las bandas de crimen organizado.

En Argentina 1 de cada 20 habitantes es inmigrante, mientras que en Uruguay 1 de cada 47 personas de su población es inmigrante. Entonces ¿seguís pensando que la migración no es tan importante? ¿Seguís pensando que es un tema que no hay que revisar, del que no hay que hablar y en el que no hay que meterse?

Esta es la problemática (en pocas palabras) que el Papa Francisco nos invita a superar con los 4 verbos:

Acoger

Cuando el Papa nos habla de acoger hacer referencia a ampliar las posibilidades para que los migrantes puedan entrar de modo seguro y legal en los países de destino; pero este acoger también tiene que darse en nuestros corazones, debemos estar dispuestos a aceptar a los migrantes como vecinos, como compañeros de clase y de trabajo, debemos evitar toda clase de discriminación y acogerlos como nuestros hermanos.

Proteger

En este verbo convergen todas las acciones que se puedan dar en defensa de los derechos y la dignidad de los migrantes, independientemente de su estatus migratorio; pero este proteger implica para nosotros una actitud de intransigencia hacia la discriminación, nos implica salir como defensores de nuestros hermanos migrantes en el día a día, en nuestro grupo de amigos, en nuestros trabajos y hasta en nuestras familias.

Promover

con este verbo el Papa Francisco nos invita a trabajar con el fin de que a todos los migrantes se les dé la posibilidad de realizarse como personas en todas las dimensiones que componen la humanidad. Este verbo nos implica un salir de nosotros mismos para convertirnos en hombres y mujeres que luchan por el crecimiento individual de cada persona (y en esto entra cada migrante), deseando que en verdad puedan desarrollarse íntegramente.

Integrar

Este último verbo refiere a la gran cantidad de oportunidades de enriquecimiento intercultural generadas por la presencia de los migrantes, sabiendo que el contacto con el “otro” nos lleva a descubrir su “secreto”; tenemos que abrirnos a él para aceptar sus aspectos validos y contribuir así a un conocimiento mayor de cada uno y a una fraternidad entre hermanos.

Hacer carne estos cuatro verbos en nuestro día a día nos implica hacernos parte de la gran familia humana, y así ser parte de los que Jesús cuenta “siendo extranjero me recibiste”