EDUCACIÓN

“No encontrando en el mundo universitario las certezas que esperaba, Ignacio de Loyola se vio forzado a tomar en sus manos la formación de los numerosos jóvenes que querían unirse a la Compañía de Jesús. En un principio creado para los suyos, el colegio fue en seguida abierto a todos aquellos que deseaban una educación de calidad”

Libro de la Educación Ignaciana.

Los colegios Jesuitas son un centro de formación de personas, que asumen con ánimo y generosidad la misión humanizadora de Cristo, queriendo ofrecer otro modelo de hombre y otro modelo de sociedad Un colegio Jesuita es un lugar de dialogo, de reflexión y de acción. Al mismo tiempo, es un instrumento apostólico que promueve el diálogo entre la fe y la cultura. Es un espacio donde se desarrollan habilidades y competencias que permiten apropiarse de los contenidos fundamentales de las ciencias y las artes, capacitando a niños y jóvenes para una actuación competente, consciente y comprometida con la sociedad. La educación formal es uno de los apostolados que más ha identificado a la actividad de la Compañía de Jesús en Argentina y Uruguay y uno en los que más se ha destacado. Sin embargo, nuestro servicio en la educación no formal se va ampliando cada vez más respondiendo de este modo a las nuevas necesidades de nuestro tiempo. Queremos formar “hombres y mujeres para los demás”, que movidos por la fe y el amor, busquen tender puentes en una sociedad sectorizada. Queremos formar hombres y mujeres que reconociendo los dones que poseen, los acojan y cultiven y los pongan al servicio de la construcción de un mundo cada vez más justo y solidario. Queremos formar hombres y mujeres que aprendan a descubrir la voz y la acción salvadora de Dios en nuestra historia.

“Nuestro ideal es la persona armónicamente formada, que es intelectualmente competente, religiosa, movida por el amor, y comprometida en realizar la justicia en un servicio generoso al Pueblo de Dios”

P. Peter-Häns Kolvenbach