SJ | ¿CÓMO SE ELIGEN LOS SUPERIORES MAYORES?
Los Superiores Mayores elegidos para hacerse cargo de partes importantes de la Compañía de Jesús, como una Provincia, una Región o una Conferencia, forman parte fundamental del gobierno de la Compañía. Todo jesuita cuenta con un Superior Mayor que asigna recursos, lo envía en misión y toma decisiones importantes sobre su trabajo y sobre cómo se expresa el carisma de Ignacio a través de su vida. Por eso mismo, la selección de un Superior Mayor no es tarea fácil. Es un proceso muy pensado y con un fundamento espiritual en el que participan todos, desde los jesuitas de las diversas comunidades hasta el Padre General en Roma.
La selección de un Superior Mayor pone mucho énfasis en el discernimiento y la consulta, y se atiene al “modo de proceder” de la Compañía. El proceso suele comenzar con un período de consulta entre los jesuitas de esa concreta Provincia o Región. Se pide a los miembros una reflexión orante sobre las necesidades de sus comunidades y que sugieran las cualidades imprescindibles para satisfacerlas. Esta consulta es confidencial y pretende recabar opiniones sinceras y meditadas. Refleja el principio ignaciano del discernimiento, que anima a aportar la propia opinión guiada por el Espíritu Santo, y no por consideraciones políticas o preferencias personales.
A partir de esta consulta, una lista de tres candidatos, conocida como “terna”, es elaborada por el Provincial (o el Superior Regional) y sus consejeros. La terna está formada por personas consideradas espiritualmente maduras, capaces de ejercer el liderazgo, hondamente comprometidas con la misión de la Compañía y que posean las cualidades oportunas para dar solución a las necesidades de las comunidades de la Provincia, Región o Conferencia.
La terna se envía a la Curia de Roma, donde es analizada por el Superior General – actualmente el P. Arturo Sosa – y sus consejeros. El Padre General puede elegir un nombre de la terna, solicitar una nueva terna con nombres diferentes o elegir otro nombre que no figure en la terna. Finalmente, tras someterlo al discernimiento y consejo de sus Asistentes Regionales, el Superior General toma la decisión definitiva tras haberlo meditado y orado en profundidad.
Una vez nombrado, el nuevo Superior Mayor, éste suele ejercer su cargo durante un mandato de seis años. Durante este tiempo se le confía el cuidado de las comunidades, y los ministerios y obras de la Compañía en su territorio. Todo este proceso pretende reflejar el énfasis que pone la Compañía en la obediencia, el discernimiento espiritual y el liderazgo centrado en la misión, siguiendo los principios de subsidiariedad. Con este proceso de selección, basado en la consulta y la oración, la Compañía pretende garantizar que sus líderes sean capaces de estar en sintonía con las necesidades espirituales más profundas de aquellos a quienes sirven.
Encuentro de Superiores Mayores 2025
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