‘Sentir y Gustar de las Cosas Internamente’ [EE 2]

Una reflexión sobre este lema ignaciano a la luz de la experiencia de Ignacio.

Por Mari Luz de la Hormaza, ACI

Este aforismo se encuentra al final de la 2ª anotación [EE 2] en la que Ignacio pone de relieve la importancia de la interiorización, y lo hace en los términos siguientes: “No el mucho saber harta y satisface al anima, mas el sentir y gustar de las cosas internamente”. Es una invitación a pararse a gustar y sentir, pues los Ejercicios son tiempo de encuentro, tiempo de “estar”, tiempo de conocer con el corazón. Esto no significa minusvalorar las dimensiones racionales o intelectuales del sujeto, sino que el sujeto las ha de articular con las afectivas… La experiencia le ha enseñado a Ignacio que lo que está atravesado por el mundo de los afectos es más hondo, más profundo y por lo tanto lleva más fácilmente a la persona a un camino de conversión.

El sentir hace referencia a componentes espirituales, pero también a otros más de carácter psíquico, psicológico. Sentir internamente nos remite al mundo de la sensibilidad y por tanto nos habla de una oración, de una experiencia espiritual integrada en la que participa de la dimensión corporal. Gustar hace referencia al mundo de la consolación, el gustar y sentir de las cosas internamente es un camino de percibir y aprender a reconocer la acción del espíritu en uno mismo. Por ello hay que partir de las propias mociones siguiendo las reglas que propone Ignacio. [EE 227]

Sentir, nos proporciona un material rico sobre el que poder discernir, nos proporciona las mociones que nos van mostrando por dónde nos va llevando el Dios de la vida y de la historia, nos ayuda a descubrir el paso de Dios por la vida concreta del ejercitante.

Para que esto sea así se necesita un buen clima de silencio. Sin silencio y sin tiempo tranquilo no hay posibilidad de encuentro hondo. Se trata de apartarse de todo lo que pueda condicionar la libertad y distraer de lo fundamental que es acercarse y llegar a su Criador y Señor, llegándose así al conocimiento interno (personal) y vital del Señor Jesús. El fin del conocimiento interno es crecer en el amor… Solo quien es capaz de gustar y sentir podrá llegar al conocimiento del Señor que por mí se ha hecho hombre para que más le ame y le siga. [EE 104]

Cuando el sentir y gustar nos lleva al conocimiento interno es cuando el creyente se convierte en testigo vivo, en discípulo obediente de la voluntad del Padre, que consiste en que el hombre viva.

El conocimiento que se da en el “corazón” -en el centro íntimo de cada persona- es el que realmente puede satisfacer y dar sentido a una vida.

Fuente: Espiritualidad Ignaciana

Gerardo Remolina Vargas, SJ.: las Religiones en una Sociedad Post-Secular

Ponencia del P. Gerardo Remolina Vargas, SJ. en el V Congreso Mundial de Instituciones Universitarias Católicas de Filosofía (COMIUCAP), que se realizó en Bogotá-Colombia el 6 de julio 2017.

P. Gerardo Remolina Vargas SJ

Vivimos en la era del “post”. Es el tiempo de la post-verdad, de la post-metafísica, del post-cristianismo, del post-conflicto, y también de la post-secularidad. Estos calificativos que expresan lo que de alguna manera vive nuestra sociedad, nos obligan, – o al menos nos permiten – replantearnos los temas de la verdad, de la metafísica, del cristianismo, del conflicto, y también de la secularidad. En la presente exposición abordaré el tema de la secularidad y la forma como las religiones deberían desempeñarse en una sociedad post-secular.

Religión y Rituales

La sección de “Deportes” del periódico el TIEMPO, el de mayor circulación en Colombia, traía en su edición del domingo de Pascua del presente año (16 de abril de 2017), en su gran portada el siguiente título: “El fútbol es una religión”. Y ofrecía el excelente artículo de Pablo Romero -redactor del rotativo- titulado “Fútbol, devoción de fieles con pasión, fe y esperanza. – Los hinchas profesan por su club un amor espiritual: adoran a sus ídolos y rezan por el gol.”

El artículo es una fenomenología periodística de la realidad que vivimos casi cotidianamente, no solo en los estadios, sino a través de la televisión, de la radio, de las revistas y periódicos: es la descripción de los símbolos y ritos de esa pasión universal, de sus cultos, de sus creencias, de sus oraciones, de sus agüeros y de sus dioses. Porque, con razón, afirma el artículo: “No puede existir religión sin un Dios. Y en el fútbol, ese Mesías se traduce en el ídolo que puede guiar al equipo a alcanzar la gloria, ese futbolista superior que encarna la capacidad suprema para hacer posible lo imposible.” – “Por eso algunos fervorosos crearon una iglesia que llamaron maradoniana, donde se le rinde culto a ese mesías.”

Fenómenos semejantes de devoción incondicional, de fe, de esperanza y de adoración, de rituales y cultos, se han dado en partidos políticos como en el “Nacionalsocialismo” de Adolfo Hitler, en el “Partido Nacional Fascista” de Benito Mussolini y, probablemente hoy, en el “Partido Comunista de Corea del Norte” de Kim Jong-un.

Surge, entonces, la pregunta: ¿En estos fenómenos, ya sean políticos o culturales, como el fútbol Y la política o, como la música y el arte, se trata de una “sacralización” de lo mundano o secular (saeculum), o de una secularización de lo sagrado (sacrum)?

¿En qué consiste propiamente la religión, de la que la secularización parece ser su polo dialéctico? ¿Se puede definir la religión a partir de la pasión colectiva que se siente por algo o por alguien, por un partido o por una causa, por un líder? ¿Son los símbolos y los rituales, las creencias y las doctrinas las que definen la realidad que denominamos religión?

Para leerlo completo, haz clic aquí.

Fuente: CPAL SJ

 

Reflexión del Evangelio del Domingo 27 de Agosto

Evangelio según San Mateo 16, 13-20

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes”, les preguntó, “¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”. Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.

Reflexión del Evangelio – Por Ignacio Puiggari SJ

En este pasaje del evangelio escuchamos una conversación entre Jesús y sus discípulos. En este peculiar intercambio podemos entrever también los roles de cada uno: Jesús, por una parte, queriendo escuchar y preguntando y, por el otro lado, los discípulos y Pedro respondiendo. Mirando este cuadro y volviéndonos parte de su escena, como quien se entremete en una conversación ajena, podemos preguntarle a Jesús por aquella necesidad que lo mueve a hacer esas preguntas. De seguro que la pregunta no es en él un ejercicio de vana simulación, algo así como que “te pregunto, pero en verdad ya me sé la respuesta y esto no es más que un juego narcisista y solitario”. Tampoco me parece que se trate de una crisis de identidad. Más bien lo que hay en Jesús es una búsqueda sincera por escuchar que alcanza en la respuesta de Pedro un hallazgo de gozo para él. Porque en Pedro y en su palabra inspirada se manifestó la voluntad del Padre. Recibiendo esa palabra, Jesús, el Hijo tocó una vez más lo propio de sí: ser quien acoge cuanto el Padre da de sí. Pedro, inspirado por el Espíritu, metido por el mismo Jesús en una conversación que lo sobrepasaba, tocó con su palabra, su mediación, algo de Dios; con ello, como de rebote, alcanzó lo propio de sí mismo en tanto seguidor del Señor en función de recibir lo que es del Reino y apartarse de lo que no. Y, al parecer, dicho acontecimiento fue fundacional para la Iglesia.

 Esto nos puede dar algunas pistas sobre nuestro modo de buscar. Pues, como Jesús, es posible que encontremos palabras inspiradas en las conversaciones que tengamos con los otros. Para ello, en primer lugar, es bueno procurar instancias de conversación, enriquecerlas con preguntas que nos afecten y estar atentos por si sucede, en algún momento, el goce de un hallazgo inesperado. Sabemos que en la oración, nuestra lectura del evangelio es también un modo de escuchar y conversar con Aquel que no vemos, pero con el que sí podemos intercambiar silencios y palabras. También en el género de nuestras ocupaciones diarias, en nuestras acciones, mandamos muchos mensajes y recibimos otros tantos ¿Por qué no ir hacia los otros con esta intención de hospedar también a Dios? ¿Por qué no atrevernos a descubrir lo esencial de nuestro seguimiento en los caminos que la alegría misma nos abre? En esta escucha de los acontecimientos inspirados, acaso, nos sobrevenga la gracia de una mayor orientación sobre aquello que la vida nos invita a recibir o a rechazar. En cada paso de vida, por singular que sea, algo del destino comunitario y eclesial está en juego: acertar o no con ese movimiento querido del Señor que, de un modo insospechado, comulga con el ser de la Iglesia y el de todos los seres.

 Fuente: Red Juvenil Ignaciana 

 

“Ciudadanos del Mundo”: Programa de Intercambio del Colegio del Salvador cumple 10 años

Desde el año 2007, el colegio del Salvador viene ofreciendo a sus alumnos, la posibilidad de realizar un intercambio de un mes de duración para los alumnos de 3° y 4° año en los Estados Unidos. Las instituciones que los reciben en el país del norte son los colegios jesuitas BC High de Boston, Georgetown Prep de Washington y Loyola High School de Los Ángeles.

A su vez, el Colegio del Salvador recibe también alumnos provenientes de dichas instituciones.

En general, los jóvenes que han participado del programa rescatan la posibilidad de conocer una cultura diferente, de poner en práctica o aprender un nuevo idioma, y la estrechez de los vínculos que se generan, ya sea con la familia que los hospeda, con sus compañeros argentinos de experiencia y con alumnos de los colegios norteamericanos.

Para que los alumnos puedan compartir su experiencia, el Colegio del Salvador ha creado un video en el que los jóvenes cuentan su testimonio.

 

Luis Ugalde SJ: Antidiálogo y Diálogo

Nota de opinión, escrita por el jesuita Luis Ugalde previa a la votación de la Constituyente en Venezuela.

Por Luis Ugalde, S.J.

Todo diálogo tiene que ser dentro de la Constitución y para cumplirla, no desde su violación y para eliminarla. Es falsa la propaganda que presenta la Constituyente (ANC) fraudulenta como fórmula de amplio diálogo, cuando en realidad es una declaración de guerra contra las instituciones democráticas, muerte para la Constitución y eliminación de la oposición y de los derechos democráticos de la población. Constituyente que elimina la Constitución y la expresión de la soberanía popular en el voto libre secreto y universal, y no resuelve ninguno de los problemas, sino que bloquea las salidas.

Mienten al decir que una nueva Constitución es necesaria para que haya alimentos, medicinas, seguridad ciudadana e ingresos suficientes sin inflación. Sin el testimonio directo de las víctimas, yo no hubiera creído en la perversión con que el gobierno está chantajeando y obligando a votar el 30 de julio, abusando de la necesidad de comida y trabajo. Métodos canallescos e indignos que dejan al pobre sin alternativa. Al final darán el resultado que quieran, triplicando el número de los que voluntariamente hubieran votado.

Esta Constituyente es anticonstitución, antidiálogo y antipobres. Faltando tres días para la votación el régimen está atrapado: Si la suspende o aplaza, cae en el ridículo y si proclama el triunfo con la cantidad de votantes que invente, Maduro caerá en la trampa montada por él mismo para el enemigo. Una locura.

El diálogo no es una opción en la democracia, sino una condición indispensable; sin él no hay democracia participativa plural. Los demócratas venezolanos en una extraordinaria y memorable jornada de Consulta Popular han demostrado ante el mundo que sí es posible el cambio de régimen y que hay energías y espíritu para ello. La inmensa mayoría no ha caído en la trampa, los venezolanos defienden la democracia y no aceptarán la dictadura comunistoide de la ANC, a pesar de toda forma de coacción.

Sin los 100 días de movilizaciones de calle no hubiera sido posible poner al Régimen a la defensiva, y en evidencia su carácter dictatorial. Ahora viene una etapa más exigente: combinar el coraje y firmeza de la movilización pacífica con la sensatez para reunificar democráticamente la diversidad y construir un país sin pobreza, con reconocimiento y convivencia pacífica. Sólo es posible producir el bien común con la complementariedad de los distintos y activando las virtudes ciudadanas de creatividad productiva, respeto y solidaridad.

Hay que vencer la tentación de la venganza; para quienes violan los derechos humanos están los tribunales nacionales e internacionales y las sanciones debidas, pero sería suicida tomar la justicia por la propia mano y lamentable desatar, en un próximo cambio, linchamientos criminales y “juicios populares”, como los que ocurren a la llegada de las “revoluciones”.

Un pacto de gobernabilidad y de unión nacional para la reconstrucción requiere un esfuerzo sobrehumano animado por una actitud espiritual nueva y constructiva, distinta a los comprensibles sentimientos de venganza y de retaliación. Nada se puede lograr sin un amplio acuerdo nacional para la reconstrucción y sin un extraordinario apoyo internacional.

Hay conciencia de la necesidad de desbloquear palabras como diálogo o negociación, hoy repudiadas por la mala experiencia reciente. Parece cierto que en alguna parte se están dando los primeros tanteos entre opositores y gobierno para la negociación y acuerdos que eviten la destrucción mutua.

No hay país democrático, ni organismo internacional que no esté recomendando el diálogo sincero y eficaz en Venezuela. Pero no se puede ignorar que recientemente el “diálogo” fue una trampa gubernamental usada para engañar, desactivar y dividir a la oposición. Los demócratas deben partir de la mala experiencia de haber sido engañados con promesas y acuerdos no cumplidos.

A mediados del mes pasado en Roma “el Papa Francisco hizo saber a los 6 miembros de la presidencia de la CEV( Conferencia Episcopal Venezolana) que algunos de los que sirvieron como facilitadores en el fallido intento del diálogo del último trimestre del año 2016, han insistido en solicitar a la Santa Sede su participación en un nuevo proceso, sin embargo, la respuesta ha sido contundente: La Santa Sede sólo tomará parte en una nueva iniciativa de diálogo, siempre y cuando el gobierno cumpla con las cuatro condiciones ya expresadas en la carta del cardenal Parolín a inicios de diciembre de 2016, es decir: la apertura de un canal humanitario que permita hacer ingresar al país alimentos y medicamentos, la presentación de un cronograma general de elecciones, el respeto a la autonomía de la Asamblea Nacional y, la liberación de los detenidos por causas políticas” ( comunicado de la CEV desde el Vaticano) .

Ahora además, que el gobierno retire la fraudulenta y dictatorial Constituyente. Esos son puntos no negociables y sería un gravísimo error que algunos factores de la oposición democrática dialogaran sin exigirlos o hicieran concesiones; por ejemplo elecciones regionales, sin reconocimiento de las plenas atribuciones constitucionales de la Asamblea Nacional.

El Ejecutivo al eliminar las plenas atribuciones constitucionales de la AN, degüella la democracia y trata de imponer la fraudulenta Constituyente que es el antidiálogo para afianzar e imponer un modelo político, económico y social totalitario, eliminando toda oposición democrática.

Fuente: CPAL SJ

 

CPAL Promueve una Mayor Integración en Colombia

Roberto Jaramillo SJ, actual presidente de la CPAL, estuvo de visita en la Universidad de Cali para promover el compromiso de la casa de estudios con zonas necesitadas del continente.

El Presidente de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y El Caribe (CPAL), P. Roberto Jaramillo S.J., visitó la Universidad Javeriana Cali para proponer una integración mayor con el resto de universidades de la red de AUSJAL (Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina), además de un compromiso de la Universidad con dos territorios de América Latina en particular:

  • La Amazonia para que a través de proyectos concretos, la Universidad se articule al proyecto Pan-Amazónico que viene ejecutando la CPAL.
  • Haití con algún proyecto social que brinde apoyo a alguna de las iniciativas que vienen realizando la Compañía de Jesús en esta isla, que cuenta con los indicadores de pobreza más altos del continente.

Para ello, se reunió con diferentes autoridades de la universidad, entre ellas, con el rector, padre Luis Felipe Gómez S.J.; la vicerrectora académica, Ana Milena Yoshioka; el vicerrector administrativo, Carlos Montehermoso; la decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Alba Luz Rojas; el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas; Alberto Arias Sandoval y el decano de la Facultad de Ingeniería, Jaime Aguilar.

Fuente: CPAL Social

Fe y Alegría: Compromiso Social desde la Educación en Centroamérica

Compartimos las conclusiones del II Congreso II Congreso Centroamericano de Educación, realizado en Tegucigalpa, Honduras, los días 12 y 13 de julio. Bajo el título de “Educar en contextos de violencia”, se invitó a los participantes a reflexionar y debatir sobre cómo encarar y adaptar la tarea educativa a los distintos contextos dentro de Latinoamérica.

Durante los días 12 Y 13 de julio se celebró en la ciudad de Tegucigalpa (Honduras), el II Congreso Centroamericano de Educación, bajo el lema, “educar en contextos de violencia”. El mismo se da en seguimiento al ya celebrado el año 2016, en el que la Fe y Alegría y las Universidades Jesuitas de Centroamérica, interpelados por las distintas realidades que golpean al pueblo centroamericano, se interroga sobre cómo seguir haciendo que el acto educativo, se constituya en un bien universal, en tanto público, de calidad, humanizador y liberador de todas las realidades que impiden la realización de las personas en nuestra región.

Dentro de los propósitos del Encuentro convocado en Tegucigalpa, se estableció el hecho de reflexionar a la luz de la realidad y el contexto centroamericano, cada vez más teñido por distintas expresiones de violencia y desigualdad social. De allí el desafío de analizar y comprender el entorno en el que se ubican los centros educativos, para responder a la pregunta sobre cómo educar en estos nuevos contextos.

Contextos

Si bien existen elementos propios y distintivos de la realidad de cada uno de los países centroamericanos, coincidimos en afirmar que existen unos rasgos en común que marcan la realidad regional y continental. Dentro de esos elementos destaca la polarización en la que se encuentran nuestras sociedades, expresada a todos los niveles. Los énfasis no están puestos en la dignificación de la persona humana – expresado en colectivos y en la generación de riqueza compartida. Por el contrario, las políticas y toda iniciativa liderada desde los gobiernos, está orientada a beneficiar a pequeñas élites y grupos económicos que, de manera despiadada, despojan a pueblos y comunidades de sus recursos naturales.

A la vez que se construyen cercos mediáticos a nivel continental, en donde la población accede sólo a la información que interesa a los grupos económicos dominantes, como alternativa, surge el aprovechamiento de las redes sociales, que, paradójicamente, inmovilizan a la juventud, pero a la vez sirven para convocar y movilizar en la emergencia de nuevos movimientos sociales.

Ante el miedo paralizador provocado por la violencia social y la desesperanza que genera las pocas posibilidades de cambio, es tiempo para el debate y la búsqueda y construcción de alternativas. Es tiempo de acumulación de fuerzas, de formación en aquellos nuevos temas y realidades y sobre todo, de articulación de los distintos actores que convergen en la necesidad de que se establezcan cambios en nuestra sociedad.

Dentro de ese proceso de búsqueda de alternativas, a la vez que se construyen pequeñas iniciativas desde lo local, en donde se recupera la fuerza de lo comunitario, de la colectividad, surge la necesidad de demandar cambios estructurales. Cabe advertir que el modelo económico, además de beneficiar a pequeñas élites económicas, se constituye en un modelo que reproduce inequidad y profundiza la desigualdad social, en resumidas cuentas, una de las causantes de la violencia social en Centroamérica. El modo en cómo crece la pobreza, nos confirma que el modelo económico centroamericano está desvinculado de las economías nacionales.

Aunado a esta realidad, se constata que la educación no constituye la principal apuesta de los gobiernos de la región. Así lo reflejan los presupuestos nacionales destinados a la educación en todos sus niveles. Los sistemas educativos se han ido a la baja. La matrícula en educación primaria absolutamente en todos los países de Centroamérica refleja que hay un alto índice de población infantil que no puede asistir a clases. En Guatemala apenas se invierte el 2.8% del PIB, dejando fuera de la escuela cerca de un 20% de niños y más de un 60% de jóvenes que no pueden ingresar a los colegios. Igual condición sucede en Honduras, en donde se invierte el 5.9% del PIB, sin embargo, el 70% de los niños y niñas que salen de la escuela no pueden continuar en el sistema educativo formal. Estos porcentajes, no son distintos entre un país y otro, a excepción de Costa Rica y Panamá, en donde la apuesta por la educación se ha concebido desde hace varios años como parte de sus estrategias para alcanzar el desarrollo.

La poca inversión en materia educativa en todos los países de la región centroamericana se contradice con los altos porcentajes que se destinan en materia de seguridad. El caso de Honduras es alarmante en esta materia, ya que en los últimos 3 años no sólo se duplicaron los presupuestos para defensa y seguridad, sino que además se han creado otros mecanismos, tales como la “tasa de seguridad”. Es decir, que en lugar de destinar mayores recursos para la creación de nuevas oportunidades para la juventud, se han creado más batallones y policía, lo que ha llevado a una militarización de la sociedad; que lejos de constituirse en la solución a los problemas de inseguridad, contribuye una mayor expresión de formas de control hacia la población civil.

Signos de esperanza

Dentro de este Congreso Centroamericano de Educación, se han compartido una variedad de experiencias positivas, orientadas a crear un mayor involucramiento y relación entre la comunidad y la escuela. Muchas de esas experiencias tienen a la base procesos de investigación orientados a comprender la violencia desde sus distintos enfoques. Un reconocimiento y comprensión a esta realidad, es su multi causalidad, por lo tanto, su intervención demanda de un abordaje desde distintos enfoques y perspectivas. Por otra parte, se plantea la necesidad de intervenir en distintos niveles, yendo de lo local y de experiencias comunitarias que pueden ser replicadas a una escala nacional.

A nivel de acciones que ya se van desarrollando, destacan experiencias tan valiosas como las que ya están en marcha en las distintas sedes nacionales de Fe y Alegría, especialmente en los países del denominado triángulo norte, en alianza con diferentes organizaciones e instituciones de la sociedad civil; siendo un aliado clave en los procesos de investigación, la Universidad Rafael Landívar de Guatemala y la Universidad Centroamericana (UCA) de Nicaragua y El Salvador.

Las grandes tareas: echar redes mar adentro en las nuevas fronteras de la exclusión

I.- Profundizar en la comprensión del fenómeno de la violencia y su incidencia en el medio escolar

Esto pasa por comenzar distinguiendo lo que es “violencia hacia las escuelas” y la “violencia escolar”. La primera tiene que ver con la comprensión de todos los elementos de contexto que contribuyen a que ésta se produzca, siendo la primera de ellas el modelo inequitativo que no genera oportunidades para todos los sectores de la población. Por otro lado, se ha puesto más énfasis en la violencia escolar – que es la que se produce al interior de los centros educativos como resultado del proceso de interrelación entre todos los que participan del acto educativo, y no a la violencia que está haciendo que el acto educativo se encuentre paralizado y en muchos casos, en riesgo de ser cancelado en aquellas zonas urbanas y rurales en donde la vida de la población estudiantil se ha puesto en riesgo.

En ese sentido, se demanda de los gobiernos nacionales, atacar las causas estructurales que generan la violencia, ya que mientras no se dé respuesta a éstas, difícilmente se podrá erradicar. Esto pasa por advertir que la creación de más batallones y militarización de las escuelas y de la sociedad, como estrategia para erradicar la violencia, no representa la solución a este problema.

II.- Repensar la currícula desde estas nuevas realidades: Una educación fuera de su contexto no es más que un pretexto para justificar el sistema

Al analizar los modelos educativos que se implementan en la región centroamericana, se concluye que éstos no han sido diseñados para intervenir ni implementarse en contextos de violencia. En ese sentido, se hace urgente repensar de manera creativa el modelo o los modelos que respondan a estas nuevas realidades. A su vez, se vuelve necesario generar un proceso de formación en los educadores de larga y nueva data, para que conozcan las nuevas metodologías y contenidos que incorporen y respondan a la realidad centroamericana. La educación, además de ser gratuita y obligatoria, ha de ser de calidad e inclusiva, forjadora de nuevos sujetos, respetuosos de su medio de vida y de todas las condiciones que posibilitan vivir en armonía con los demás y con nuestra planeta.

III.- Fortalecimiento de alianzas público – privadas

Finalmente, se hace urgente establecer un pacto político y social por la educación. Que la escuela pueda constituirse en el centro de la comunidad, en un lugar de encuentro para la creación de oportunidades y para el fomento de la nueva ciudadanía. Que se constituya en un grito ético – pedagógico y político de rechazo a la estigmatización y criminalización de la niñez y la juventud.

Fuente: CPAL Social

M. Maier SJ: Monseñor Romero y la Teología de la Liberación

Compartimos algunos escritos sobre Monseñor Romero y su posicionamiento respecto de la teología de la liberación a lo largo de su vida.

Por Martin Maier, S.J.

En el contexto de la beatificación de Mons. Óscar Romero, llevada a cabo el 23 de mayo de 2015, surgió de nuevo la pregunta de su relación con la teología de la liberación. Algunos intentan desvincularlo totalmente de ella. Otros lo declaran teólogo de la liberación. No estamos de acuerdo, ni con los unos, ni con los otros. La cuestión se complica, porque Mons. Romero experimentó un cambio profundo respecto a la teología de la liberación. En este artículo, intentaremos investigar en qué medida el método y los contenidos centrales de la teología de la liberación aparecen en sus homilías, sus cartas pastorales y su diario. Además, veremos cómo Mons. Romero se ha convertido en un gran inspirador de destacados representantes de la teología de la liberación.

Dos posturas opuestas.

La desvinculación de Mons. Romero de la teología de la liberación la defiende Roberto Morozzo della Rocca, en su libro Óscar Romero. La biografía, que solo por el título ya parece un poco pretencioso. El autor sostiene que “Los teólogos de la liberación han presentado la actividad de Romero como la encarnación de dicha ideología, aunque él no la siguiera“. Esta afirmación es criticable en varios aspectos. Sin más, se presenta a la teología de la liberación como una ideología.

No se menciona el nombre de ningún teólogo de la liberación y tampoco se indica ninguna fuente. De manera extraña, el autor habla de “seguir” una teología. Así, pues, parece estar influido por prejuicios e intereses. La polémica ha superado la investigación científica.

Otro representante de una desvinculación voluntarista de Mons. Romero de la teología de la liberación es Jesús Delgado. En el libro colectivo, Óscar Romero. Un obispo entre guerra fría y revolución (2003), este autor examinó la pequeña biblioteca de 205 volúmenes que Mons. Romero dejó en su habitación, en el Hospital de la Divina Providencia. Según Delgado, “La literatura menos leída de esta biblioteca es la que atañe a la teología de la liberación (12 volúmenes). Los libros dedicados a esta teología están tan intactos como en el día en que monseñor los compró o, más bien, se los obsequiaron“. De ahí concluye que Mons. Romero no prestó ningún interés a la teología de la liberación. Como argumentación científica, parece un poco superficial.

La postura opuesta la defiende, por ejemplo, Ralf Pauli, en Zeit online, donde, con ocasión de la beatificación, escribe: “El papa beatificará al teólogo de la liberación Óscar Arnulfo Romero“. A esto hay que responder, en primer lugar, que Mons. Romero no era teólogo profesional. En consecuencia, tampoco puede ser llamado “teólogo de la liberación”. De acuerdo con la triple distinción de Leonardo y Clodovis Boff, entre una teología de la liberación popular, una pastoral y una profesional, es más apropiado decir que Mons. Romero, en sus tres años de arzobispado, puso en práctica una teología de la liberación pastoral. Pero para entenderlo adecuadamente, es necesario resumir el gran cambio dado por Mons. Romero, que incluye su postura frente a la teología de la liberación. Algunos califican ese cambio como una conversión.

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Fuente: CPAL SJ

¡En Nombre de Dios… Ni Una Muerta Más!

En Madrid se ha lanzado una campaña en redes sociales para defender a las mujeres que son víctimas de violencia de género en cualquiera de sus variantes.

Por Pepa Torres

Con el lema Súmate para garantizar una vida libre de violencia contra las mujeres: En nombre de Dios ni una muerta más, es la campaña contra la violencia de género que la iglesia diocesana de Madrid ha lanzado a través de las redes sociales el 22 de Julio, día de Santa María Magdalena,

La violencia contra las mujeres es un grito frente al que, como Iglesia, no podemos quedarnos impasibles, porque hacerlo es entrar en complicidad con ella.

Somos muchas las mujeres cristianas que estamos implicadas en iniciativas contra su erradicación, y que desde nuestro ser creyentes y feministas entendemos que “Si tocan a unas nos tocan a todas” y que cada acto de violencia contra una mujer “no es un caso aislado.

Pero también somos muchas las mujeres cristianas que hemos vivido con dolor la ausencia de un pronunciamiento comprometido de la iglesia sobre esta realidad sangrante en nuestras vidas y reivindicado una toma de postura urgente. Vivimos tiempos de cambio y ese cambio, es lento, pero viene, también en la Iglesia de Madrid.

El 22 de Julio, día de Santa María Magdalena, en su nombre y en el de tantas mujeres silenciadas, acosadas, abusadas, asesinadas. La Iglesia de Madrid se compromete en la erradicación de la violencia contra las mujeres y se suma a las iniciativas de la sociedad civil en la denuncia y la reivindicación de medidas sociales legales, económicas y educativas para su erradicación.

La Vicaría de Pastoral Social e Innovación y la Comisión Diocesana Por una vida libre de violencia contra las mujeres se suma esta condena de manera clara y contundente: “La Iglesia quiere que las mujeres víctimas de violencia la sientan inequívoca, radical, afectiva y efectivamente de su lado. Toma partido de manera absoluta e incondicional por las víctimas de la insufrible y detestable violencia machista, que oculta la pretensión de relaciones de dominación, cosificación y apropiación sobre las víctimas. En el propio seno de la Iglesiatenemos a no pocas mujeres maltratadas y, también a maltratadores, ello nos ha de causar el mayor escándalo.No podemos dejar de sentirnos concernidos (…) No nos es lícito separarnos de su vera, ni apartarnos de las cruces que sufren las mujeres, sino empeñarnos con toda pasión y ternura en ayudar a desclavarlas de esas cruces y denunciar a los hombres que sin escrúpulos las han clavado en ellas” José Luis Segovia).

La Comisión está formada por un grupo de personas cristianas que, desde diferentes ámbitos de la sociedad civil y de la Iglesia, trabajamos para la erradicación de la violencia machista y la sensibilización y reacción de las comunidades cristianas ante la lacra que constituye la violencia contra las mujeres en nuestra diócesis.

Para ello nos proponemos

  • Sensibilizar y visibilizar en las comunidades cristianas e instituciones de la Iglesia Católica que la violencia contras las mujeres es radicalmente opuesta al Evangelio de Jesús y que como cristianos y cristianas es urgente comprometernos en su erradicación y posicionarnos al lado de las mujeres que la sufren.
  • Favorecer que las comunidades cristianas sean un lugar seguro donde se garantice a las mujeres que sufren violencia y a sus hijas e hijos un lugar de protección, respeto y empoderamiento para enfrentarla y tomar decisiones en libertad.
  • Eliminar lenguajes y prácticas excluyentes que justifiquen el empobrecimiento y la violencia contra las mujeres.
  • Visibilizar y participar con otros colectivos y redes mujeres de la sociedad civil en la denuncia y en la reivindicación de medidas sociales, legales, económicas y educativas para la erradicación de la violencia contra las mujeres.

Nuestras líneas de acción son:

a) Sensibilización y Formación:

  • Jornadas cursos, congresos en parroquias, grupos, seminarios
  • Elaboración de materiales
  • Realización de gesto simbólico de visibilización, solidaridad y denuncia
  • Presencia en medios de comunicación
  • Realización de campañas

b) Escucha, acompañamiento y derivación

Generando herramientas y protocolos de acción y acompañamiento para las mujeres que se acercan a la iglesia buscando seguridad apoyo y acompañamiento, libres de juicios y prejuicios, evitando la revictimización.

c) Participación como Comisión diocesana en redes de mujeres de la sociedad civil implicadas en este tema animando a las comunidades cristianas a participar en estas convocatorias

Como dice una de las mujeres que participa en el vídeo de lanzamiento de la campaña

Nos sumamos “Por la valentía de las mujeres del mundo, por la voz de ellas que a veces es acallada”.

Fuente: Entre Paréntesis

 

Magíster y Diplomado en Acompañamiento Psicoespiritual

La Universidad Alberto Hurtado abrió sus procesos de postulación a los programas 2018-2019.

El acompañamiento de personas es y ha sido un ministerio fundamental dentro de la tradición de la Iglesia y de la Compañía en particular. La ayuda personalizada y la escucha activa del otro son aportes esenciales para que las personas conozcan los movimientos interiores que los acercan a descubrir la Voluntad del Señor.

El Magíster y el Diplomado en acompañamiento psicoespiritual están orientados a agentes pastorales como sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas que estén comprometidos con la experiencia pastoral en el campo del acompañamiento de personas y que deseen tener una formación en el área de la psicología.

Para tener más información visita

Objetivos de los Programas

  • Formar acompañantes de personas con herramientas y habilidades, integrando las dimensiones psicológica y espiritual.
  • Proporcionar herramientas psicológicas para la atención y ayuda inmediata de personas en el área pastoral.
  • Entregar contenidos que ayuden a diferenciar el acompañamiento espiritual de la psicoterapia.
  • Preparar agentes pastorales capaces de poner en diálogo su dimensión de fe con una comprensión holística de la persona, en la que el componente psicológico juega un rol fundamental en el crecimiento del ser humano.
  • Comprender la tarea pastoral dentro de un marco teológico y ético que ponga de relevancia las diversas actitudes que se puede tener en una relación de ayuda.

El plan de estudios del magíster contempla la aprobación de 13 cursos teórico-prácticos, además de la elaboración de una tesis final y dos prácticas supervisadas. Los cursos corresponden a dos áreas del saber (psicología y espiritualidad) y combinan la transmisión de conocimientos básicos con la práctica pastoral de los temas específicos tratados en los cursos.

Fuente: Jesuitas Chile