Los 400 años de la proeza jesuítica-guaraní

 

El Camino de los Jesuitas celebra 400 años de una hazaña común a la Argentina, Brasil y Paraguay. Incluye además a Bolivia y Uruguay como un corredor turístico que los conecta, con sus características propias a la epopeya jesuítico guaraní.

 

Es necesario distinguir que son 30 los pueblos que llevan la impronta de la fusión jesuítico guaraní. En 1626, Argentina y Brasil compartieron las fundaciones de Santa María la Mayor (vecina a Concepción de la Sierra y San Javier) y, en Rio Grande do Sul.

 

Los primeros misioneros jesuitas llegaron a tierra gaúcha, el 3 de mayo de 1626 para fundar la misión jesuítico guaraní en Brasil. En total, crearon allí los “Siete Pueblos Misiones) con sello de la Orden de San Ignacio de Loyola y de los jesuitas.

 

El pueblo jesuítico-guaraní se llamó San Nicolás de Piratiní, “a siete leguas de Concepción”, en el actual territorio gaúcho. Fue el 3 de mayo de 1626, según María Angélica Amable, Karina Dohmann y Liliana Rojas.

 

En 1609 se había creado la primera de las misiones en San Ignacio Guazú (Paraguay), a partir de la que se van construyendo un conjunto de treinta pueblos misioneros: 15 misiones en las actuales provincias de Misiones y Corrientes (Argentina), 8 en el Paraguay y 7 en las denominadas Misiones Orientales (Rio Grande do Sul, Brasil).

 

En Brasil, actual Rio Grande, erigieron los pueblos de São Francisco de Borja, São Nicolau, São Luiz Gonzaga, São Lourenço Mártir, São João Batista e Santo Ângelo Custódio (7). Son los llamados pueblos orientales, por hallarse al este del río Uruguay.

 

El escenario brasileño es lo que ahora es Rio Grande do Sul. A Misiones corresponden 4 de las 7 reducciones declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984. Para la Argentina son también Monumento Histórico Nacional.

 

Si hablamos de cuatro siglos, Misiones los pasó largamente con la fundación jesuítico-guaraní de San Ignacio Miní, Loreto, Santa Ana, Corpus, Candelaria, San José, Apóstoles. Concepción, Santa María la Mayor, Mártires y San Javier (11). Suman 11 pueblos, y en 1627 Concepción de la Sierra cumplirá sus 400 años. En la actual provincia de Corrientes se erigieron San Carlos, Santo Tomé, La Cruz y Yapeyú (4).

 

En la actual Paraguay (citando al padre verbita José Marx) fueron establecidas San Ignacio Guazú, Santa Rosa, Santa María de la Fe, Santiago, San Cosme y Damián, Nuestra Señora de la Encarnación de Itapúa, Trinidad y Jesús (8). Suman así 30 los pueblos jesuítico-guaraníes, que hoy conforman el Camino Jesuítico Guaraní.

 

El Camino de los Jesuitas es un corredor turístico multidestino que conecta a Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay a través de una identidad común. Sin minimizar su valor espiritual, la ruta que une a estos pueblos constituye un atractivo turístico internacional.

 

El gobierno de Misiones declaró al 2026 como “Año de la Conmemoración del Legado Guaraní Jesuítico”, según lo establece el decreto publicado hoy en el Boletín Oficial de la provincia. En Brasil, también se estableció que 2026 sea el año oficial de las Misiones Jesuíticas Guaraníes, por el gobierno gaúcho.

 

En esta primera aproximación al tema, Misiones ostenta un protagonismo central. No solo por la suma de experiencias y testimonios de este “camino”, sino por las posibilidades de acceso turístico. A ello se agrega el Turismo de Fe, en el cual el viajero encuentra la oportunidad única de unir su oración y su esperanza, al sacrificio sobrehumano de los jesuitas encabezados por San Roque González de Santa Cruz y otros mártires.

 

Sin ser tildada de pagana, vale la reflexión de la columnista de Zero Hora, Juliana Bublitz: “las celebraciones de los 400 años de las Misiones Jesuíticas Guaraníes representan un marco de valorización y promoción de la región misionera como destino turístico internacional”.

 

Resta mucha tela por cortar si el foco apunta al protagonismo único de los guaraníes del actual suelo argentino-paraguayo. Sólo basta con observar sus fechas de fundación.

 

San Ignacio Guazú (1610), Itapúa (primero en la actual Posadas y luego en la vecina orilla en 1615), San Cosme y Damián (1632), Santa María (1647), Santiago (1651), Jesús (1685), Santa Rosa de Lima (1698), y Trinidad (1706), todas (8) en Paraguay.

 

Y, sin mencionar los siete pueblos orientales de la actual tierra gaúcha, se agregan en el análisis, los once pueblos misioneros Loreto (1610), San Ignacio Miní (1610), Concepción (1619), Corpus Christi (1622), Santa María la Mayor (1626), Candelaria (1627), San Javier (1629), Santa Ana (1633), San José (1633), Apóstoles Pedro y Pablo (1631), Santos Mártires del Japón (1633), según el jesuita Selim Abou en “La República Jesuítica”. Los cuatro restantes corresponden a suelo correntino: San Carlos, Santo Tomé, La Cruz y Yapeyú.

 

Por Patricio Downes | @misionesonline | t.ly/jbR_g

“Mirar el cielo y las estrellas”: La huella jesuita en la exploración del cosmos

Jesuitas México rememora, a propósito de la misión ARTEMIS II, la participación de la Compañía de Jesús en las investigaciones del cosmos y su aporte al estudio, mapeo y comprensión del cielo astronómico.

En estos momentos, la humanidad tiene los ojos puestos en el cielo mientras la misión Artemis II navega alrededor de la Luna, marcando el histórico regreso de un vuelo tripulado a la órbita de nuestro satélite después de más de medio siglo. Este hito no solo representa un avance tecnológico, sino también un signo de mayor inclusión en la exploración espacial: por primera vez, una mujer y un hombre afroamericano forman parte de una misión que orbita la Luna, pero ¿sabías qué el mapa que guía a los exploradores de hoy comenzó a trazarse hace cientos de años en las cúpulas y bibliotecas de la Compañía de Jesús?

Un legado que llega hasta la Luna

A lo largo de los siglos, los jesuitas no solo contemplaron el cielo: lo estudiaron, lo mapearon y ayudaron a comprenderlo.

Entre ellos destacan el astrónomo Giovanni Battista Riccioli, S.J., y el matemático y físico Francesco Maria Grimaldi, S.J., quienes en el siglo XVII realizaron un estudio sistemático de la Luna que marcaría un antes y un después en la historia de la astronomía. Grimaldi elaboró detallados mapas selenográficos, integrados en el Almagestum Novum, apoyándose en trabajos previos de Johannes Hevelius y Michael van Langren.

A partir de estas observaciones, Riccioli desarrolló un sistema de nomenclatura para los accidentes geográficos lunares que, con pocas modificaciones, sigue vigente hasta nuestros días. Gracias a ello, regiones como el Mar de la Tranquilidad, donde alunizó la misión Apolo 11 en 1969 (Mare Tranquillitatis) conservan los nombres que él propuso hace más de tres siglos.

Mapa de la Luna del Almagestum Novum, trazado por el astrónomo Giovanni Battista Riccioli, S.J., y el matemático y físico Francesco Maria Grimaldi, S.J.,

En la actualidad, 33 cráteres lunares llevan el nombre de jesuitas[1], testimonio de su aportación científica.

La vocación científica jesuita emana directamente de su núcleo espiritual, fundamentado en la máxima de «encontrar a Dios en todas las cosas». El interés de la orden por el firmamento se remonta a su propio fundador, San Ignacio de Loyola. En su Autobiografía (n.12) él mismo relata:

«Parte del tiempo gastaba en escribir, parte en oración. Y la mayor consolación que recibía era mirar el cielo y las estrellas, lo cual hacía muchas veces y por mucho espacio, porque con aquello sentía en sí un muy grande esfuerzo para servir a nuestro Señor.»

Esta profunda contemplación original estableció un precedente que llevó a la orden a construir la infraestructura científica más extensa del mundo premoderno.

Ciencia con identidad jesuita

La espiritualidad ignaciana no generó una “ciencia distinta”, sino una forma particular de habitarla: con disciplina, apertura y sentido de servicio.

Desde el siglo XVI, la Compañía de Jesús desarrolló redes globales de observación y promovió la formación matemática de sus miembros, haciendo de la ciencia un espacio de encuentro y diálogo con otras culturas y saberes.

Este impulso también llegó a México. A finales del siglo XIX, jesuitas como Pedro Spina, S.J., y Enrique Cappelletti, S.J., llevaron al país el rigor científico y las metodologías astronómicas desarrolladas en Roma. [2] Spina fundó en 1877 el primer Observatorio Meteorológico en el Colegio del Sagrado Corazón en Puebla (hoy, Instituto Oriente), equipado con instrumentos de vanguardia para su tiempo, mientras que Cappelletti impulsó la enseñanza experimental de las ciencias y la creación de gabinetes científicos en Puebla y Saltillo.

La figura de Cappelletti resulta especialmente significativa, pues se formó en el Colegio Romano bajo la guía del P. Angelo Secchi, S.J., uno de los padres de la astrofísica moderna. Secchi no solo estableció el primer sistema de clasificación estelar ,que permitió conocer, por primera vez, la composición química de las estrellas, sino que también estudió la superficie de Marte y descubrió la relación entre las manchas solares y el magnetismo terrestre.

De este modo, los colegios jesuitas en Puebla y el Colegio de San Juan Nepomuceno en Saltillo no fueron espacios aislados, sino parte de una red científica global que conectaba a México con los avances más importantes de la astronomía moderna.

Hoy, las instituciones del Sistema Universitario Jesuita continúan esta misión, acercando a nuevas generaciones al conocimiento del universo, no solo como dato científico, sino como experiencia de asombro y búsqueda de sentido.

Del telescopio a Artemis II

Este puente entre el pasado y las fronteras del mañana se vuelve especialmente visible con la misión Artemis II.

La participación jesuita en la ciencia no pertenece únicamente a la historia. A través de la Specola Vaticana, en sus dos sedes —Castel Gandolfo y Monte Graham, en Arizona, Estados Unidos—, astrónomos jesuitas colaboran actualmente con proyectos internacionales, desde el estudio de asteroides hasta el análisis de datos de telescopios espaciales.

Así, la exploración del cosmos sigue siendo un espacio donde la fe y la ciencia dialogan, se enriquecen mutuamente y abren nuevas preguntas.

Una mirada ética hacia el futuro

Sin embargo, el avance tecnológico nunca es neutral. Más allá del asombro que despiertan estas misiones, la exploración espacial plantea desafíos éticos profundos.

El padre Richard D’Souza, S.J., actual director del Observatorio Vaticano, ha celebrado Artemis II como un “gran desarrollo”[3] que permitirá comprender mejor los orígenes de nuestro Sistema Solar. Sin embargo, siguiendo la idea del Cardenal Ettore Balestrero, Nuncio Apostólico y Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, este progreso no debe convertirse en un factor que agrave las desigualdades de la Tierra. La exploración del cosmos debe regirse por la justicia, por acuerdos internacionales sólidos y por una visión que garantice que sus beneficios alcancen a toda la humanidad, sin dejar a nadie atrás. [4]

Mientras observamos las estrellas y atestiguamos los hitos de misiones como Artemis II, recordamos el legado de aquellos primeros astrónomos jesuitas.

Ellos nos enseñan que la ciencia y la fe no son fuerzas en conflicto, sino caminos complementarios. Que contemplar el universo no nos aleja del mundo, sino que nos compromete más profundamente con él.

Porque, al final, mirar el cielo, como lo hacía San Ignacio de Loyola, no es solo un acto de admiración, sino una llamada a dejarse tocar por el Creador, a comprender más y servir mejor, cuidando con mayor amor la casa común que habitamos.

@jesuitasmexico

t.ly/JkCxj


[1] Jesuits and the Moon – Vatican Observatory, https://www.vaticanobservatory.org/sacred-space-astronomy/jesuits-and-the-moon/

[2] Integración de redes científicas entre Italia y México: el caso de la astronomía física y la meteorología de los jesuitas, Ángel Secchi, Pedro Spina y Enrique Cappelletti | Historia y Espacio, https://historiayespacio.univalle.edu.co/index.php/historia_y_espacio/article/view/13427/16858

[3] Artemis II Moon Mission ‘a Great Development,’ Vatican Observatory Director Says | National Catholic Register, https://www.ncregister.com/cna/artemis-ii-moon-mission-a-great-development

[4] Space and humanity at a crossroads: A new frontier of the common good, https://www.thecatholictelegraph.com/space-and-humanity-at-a-crossroads-a-new-frontier-of-the-common-good/106294

Jesuitas del Observatorio Vaticano reconocidos por la Unión Astronómica Internacional

 

La Unión Astronómica Internacional, este año, designó dos asteroides con el nombre de jesuitas vinculados al Observatorio Vaticano. Uno de ellos, descubierto en 2012, lleva el nombre (824655) Funes = 2017 DG71, en reconocimiento al astrónomo argentino José Gabriel Funes SJ, quien fuera director del Observatorio Vaticano entre 2006 y 2015.

 

No es la primera vez que ocurre, pero cada nueva denominación es un importante reconocimiento al trabajo realizado en el campo de la astronomía.

 

José Gabriel es especialista en investigación extra galáctica, investigó en particular sobre la formación de las galaxias y la evolución estelar. Durante su mandato al frente del Observatorio Vaticano, siguió el traslado desde la sede central del Observatorio del Palacio Pontificio a los nuevos espacios, reforzando la actividad científica y promoviendo con compromiso el diálogo entre la fe y la ciencia.

 

Últimamente se dedica al estudio de las implicaciones científicas, filosóficas y religiosas de la búsqueda de otros mundos, centrándose en el impacto antropológico de un posible descubrimiento de vida extraterrestre. En la ciudad de Córdoba ha puesto en marcha el proyecto OTHER (Otros mundos, Tierra, Humanidad y Espacio Remoto), un grupo de reflexión multidisciplinar. El equipo de OTHER está formado principalmente por investigadores argentinos de la Universidad Católica de Córdoba y la Universidad Nacional de Córdoba.

 

 (805215) Junkes = 2016 CA389

 

Este otro asteroide está dedicado a Joseph Junkes (1900-1984) Jesuita alemán, el padre Junkes ingresó al Laboratorio Astrofísico del Observatorio Vaticano en 1935 como asistente y se convirtió en director en 1953. Contribuyó de manera significativa a la realización de importantes atlas espectrales, instrumentos fundamentales para el estudio de las estrellas. También es recordado por haber desarrollado y perfeccionado el método de la «fotometría de anchura equivalente de las líneas espectrales».

 

Más de treinta asteroides llevan hoy en día nombres de religiosos y científicos de la Compañía de Jesús que incluyen figuras como Christopher Clavius (20237 Clavius), Giovanni Battista Riccioli y Angelo Secchi (4705 Secchi), entre los más destacados.

 

t.ly/OXzVF

Rumbo al II Congreso JESEDU-Montreal 2027

El COJESEDU, el comité organizador del II Congreso Mundial de Educación Secundaria Jesuita (JESEDU – Montreal 2027), celebró su segunda reunión del 6 al 8 de agosto de 2025 en Montreal.

El encuentro reunió a figuras clave de la Red Global Jesuita de Colegios (RGJC), entre ellas: el P. José Mesa, SJ, Secretario del Padre General para la Educación Secundaria y Presecundaria; el P. Jimmy Bartolo, SJ, designado Secretario del Padre General para la Educación Secundaria y Presecundaria; el P. Robert Reiser, SJ, Director ejecutivo de la Jesuit Schools Network of North America (JSN – Red Jesuita de Colegios de Norte América); Catharine Steffens, Directora de iniciativas y alianzas globales de la JSN; y John Patrick Mancini, Vicedirector de misión y formación en Loyola High School, Montreal.

Esta reunión fue un paso significativo en la preparación del II Congreso JESEDU-Montreal 2027, que tendrá lugar en Montreal en el verano de 2027. Las discusiones se centraron en definir los objetivos, los temas y la metodología del encuentro.

También se llevó a cabo una sesión en línea con Ciara Beuster, Subdirectora de Educate Magis, para dialogar sobre la organización de un Pre-Congreso Virtual, una oportunidad para quienes no puedan asistir presencialmente al encuentro en Montreal y, al mismo tiempo, una preparación importante para todos los participantes en el evento.

2025-08-27_jesedu_session

El II Congreso será la conclusión del segundo ciclo de Encuentros Globales de la RGJC, después del II Coloquio JESEDU-Global2021 y del II Seminario JESEDU-Jogja 2024 en Yogyakarta.

El II Coloquio JESEDU-Global2021 fue una oportunidad para explorar cómo educar para un futuro lleno de esperanza, fomentando la profundidad y la ciudadanía global enraizadas en la fe y la reconciliación, dentro del marco de nuestra Perspectiva Educativa Integral, tal como se expone en la Declaración de Visión JESEDU-Global 2021.

El II Seminario JESEDU-Jogja2024 desarrolló aún más el tema “Educar para la fe en el siglo XXI”, alentando a la comunidad RGJC a buscar nuevas maneras de conducir a las personas hacia Dios mediante la espiritualidad ignaciana, promoviendo el diálogo interreligioso, formando una fe resiliente y fortaleciendo la educación basada en la fe dentro de las escuelas católicas en la tradición ignaciana.

El II Congreso en Montreal cerrará este ciclo de discernimiento de la Red Global. Los participantes reflexionarán sobre los resultados de los dos encuentros anteriores a la luz de su aplicación práctica en sus respectivos contextos educativos y trabajarán en colaboración para definir un conjunto de compromisos concretos para el futuro.

@jesuits.global | t.ly/c7n2f

UCC. Tradición educativa de la Compañía de Jesús

Docentes y autoridades participaron de talleres para trabajar el perfil de egreso y cuestiones de liderazgo.

De la mano de Silvana Capano, experta en la tradición educativa de la Compañía de Jesús, docentes de la UCC participaron de un encuentro en el que abordaron el perfil del egreso haciendo foco en la importancia de generar consciencia, competencia, compasión y compromiso con la realidad para transformarla.

Además, bajo el título La Cura personalis y el liderazgo ignaciano, Capano desarrolló un taller destinado a nuestras autoridades en el que se abordaron conceptos vinculados al cuidado personal de los y las estudiantes y de los equipos liderados. El trabajo se centró en conceptos como la relación profunda personal, la preocupación por el contexto y también poder hacer ese cuidado alineando a las personas hacia la misión institucional.

Asimismo, se desarrollaron conceptos de liderazgo ignaciano, partiendo de ideas del exgeneral de la Compañía de Jesús, el P. Adolfo Nicolás S.J., textos de P. Guibert S.J. y algunos otros elementos de otros jesuitas como David McCallum S.J. De esta forma, se definieron los rasgos esenciales que debería tener un líder ignaciano, como una visión de sentido, orientar hacia la misión, habilidades sociales, la escucha para la toma de decisiones y el discernimiento previo a ellas, como elementos sumamente centrales.

A partir de ese trabajo se armó un ecualizador personal y otro de la UCC para realizar una especie de autotest de habilidades directivas.

La cura personalis se refiere a nuestro desarrollo personal y autorrealización, mientras que la cura apostólica tiene que ver con el compromiso con la misión de servicio. Ambas se deben desarrollar para ejercer el liderazgo.

Distinguir entre liderazgo y gestión

En relación a directivos que son buenos gestores pero malos líderes, Capano expresó que “dar una visión de sentido a otros es más que gestionar” y que los/as buenos/as líderes son grandes educadores; trazan líneas claras; logran construir confianza y no hablan de sí mismos sino que dan la posibilidad a otros de que se expresen. Además, destacó la importancia de tener humildad; celebrar los logros y tener momentos de reconocimiento; y conocer la mirada de otros sobre sí mismo “la realidad se construye con la visión del otro”, expresó. En definitiva, se trata de aceptar y abrazar la propia vulnerabilidad y reconocer que el trabajo es con otros y que hay oportunidades para mejorar.

Aforismos (extraídos de la Conferencia del P. Nicolás sobre el liderazgo Ignaciano. Valladolid, 6 de mayo de 2013. Encuentro con superiores y directores de obra de la provincia de Castilla).

“Si te encuentras solo arriba quiere decir que algo no estás haciendo bien”.

“La persona más difícil de gobernar es uno mismo”.

“Los mejores líderes son grandes escuchadores”.

“Si quieres saber cómo lo está haciendo un líder mira a su comunidad”.

“La mayor equivocación es no preguntar a nadie en qué te estás equivocando”.

Ecualizador del Autoconocimiento y aprendizaje continuo

Comunicación y habilidades sociales

Organización del tiempo

Gestión de acuerdos y tensiones

Toma de decisiones

Visión. Impacto en otros

Adaptabilidad y reflexividad

Silvana Capano es uruguaya y doctora en Educación por la UCC. En su tesis abordó el concepto de experiencia en Ignacio de Loyola, su implicancia pedagógica y su vigencia en la propuesta curricular de los colegios jesuitas de Uruguay. Es una docente experta en las “claves identitarias”, en lo que significa o debe significar la identidad jesuita para las instituciones educativas que pertenecen a la Orden que fundó San Ignacio.

https://ucc.edu.ar/noticias/tradicion-educativa-compania-de-jesus

Fe y Alegría celebra 70 años de educación transformadora y 35 años en República Dominicana

Santo Domingo, marzo de 2025. El movimiento internacional de educación popular, Fe y Alegría conmemora 70 años de compromiso con la educación popular y 35 años de impacto en República Dominicana con un evento público, donde se reafirmó su misión de llevar educación de calidad a las comunidades más vulnerables.

 

El acto, que reunió a representantes del Estado nacional y local, el sector educativo, organismos internacionales, aliados estratégicos, del sector privado, distintas Fe y Alegría en el mundo y la sociedad civil, abordó la importancia de garantizar el derecho al aprendizaje y fortalecer las políticas públicas que promuevan una educación inclusiva y de calidad para todos y todas.

 

El Padre Dani Villanueva, sacerdote Jesuita y Coordinador General de Fe y Alegría Internacional, destacó la relevancia de este aniversario como un momento clave para visibilizar los logros alcanzados y proyectar el futuro del movimiento. “Este es un tiempo de celebración, pero también de compromiso renovado. Seguiremos trabajando para que más niñas, niños, jóvenes y adultos accedan a una educación que transforme sus vidas y sus comunidades”, enfatizó.

 

Por su parte, el Padre José Ramón López, Sacerdote Jesuita director nacional de Fe y Alegría República Dominicana resaltó que la misión de Fe y Alegría en la República Dominicana se ha centrado en proporcionar educación pública, gratuita y de calidad a niños, niñas y jóvenes de áreas urbano-marginales y rurales, contribuyendo al desarrollo social y humano de las comunidades en sectores empobrecidos y excluidos de la sociedad. A lo largo de los años, hemos implementado programas innovadores que han servido como modelo de gestión educativa y formación en valores, con el objetivo de transformar la realidad de las personas y comunidades a las que servimos.

 

En el evento se desarrolló un conversatorio sobre los retos de la educación en los países donde tiene presencia Fe y Alegría, destacando la trayectoria y desafíos a futuro;  presentación  de  experiencias  educativas  innovadoras  y  proyectos emblemáticos de Fe y Alegría; un homenaje a figuras clave en la historia de Fe y Alegría y la voz de los jóvenes que hacen un llamado para promover el derecho al aprendizaje.

 

También, se contó con la participación de jóvenes del Ballet Folklórico y la Orquesta Jóven Filarmónica, de Fe y Alegría, quienes con su talento artístico demostraron cómo la educación no solo abre puertas al conocimiento, sino también a la expresión cultural y el desarrollo integral de las juventudes. A través de la música y la danza, los estudiantes reflejarán el impacto del movimiento en sus vidas y en sus comunidades, celebrando la riqueza de la identidad dominicana y la importancia del arte en la formación educativa.

 

El evento de conmemoración del aniversario contó con la participación de personalidades como el entrante ministro de educación Luis Miguel De Camps, Jatnna Tavarez, el Padre, Martin Lenk provincial de la Compañia de Jesús para el Caribe y se realizó el pasado jueves 20 de marzo a las 5:00 p.m. en el Hotel Barceló Santo Domingo, (Lina).

 

70 años transformando vidas a través de la educación

Desde su fundación en 1955 en Venezuela, Fe y Alegría ha crecido hasta estar presente en 22 países, con 1.783 centros educativos, 98 institutos radiofónicos y 31 emisoras de radio, impactando a más de 826.000 personas. En República Dominicana, con más de 65 centros educativos en 17 provincias, ha sido un pilar fundamental en la formación de miles de estudiantes y docentes.

Fe y Alegría sigue avanzando con una visión de futuro, trabajando cada vez con más territorios, fortaleciendo la formación docente y consolidando su impacto en la educación popular a nivel global.

25 años del Fondo Bibliográfico Antiguo y el Laboratorio / Escuela ‘Nicolás Yapuguay’: un legado de conservación y formación

        Este año celebramos un hito trascendental: el 25° aniversario del Fondo Antiguo y del Laboratorio / Escuela ‘Nicolás Yapuguay’ de la Compañía de Jesús, un espacio dedicado a la conservación, restauración y estudio del patrimonio bibliográfico jesuita en América. Su historia está profundamente ligada a la llegada de los primeros jesuitas al continente en el siglo XVI, cuando, junto con su labor evangelizadora y educativa, trajeron consigo una de las colecciones de libros más antiguas y valiosas de la región.

       Ubicado en la Manzana Jesuítica de Buenos Aires, junto al histórico Colegio del Salvador, este fondo documental constituye un testimonio vivo del legado intelectual de la Compañía de Jesús y de su influencia en la educación y el pensamiento en América Latina.

El origen del Fondo Antiguo: los libros jesuitas en América
       La presencia de la Compañía de Jesús en América significó una revolución en la educación y la transmisión del conocimiento. Desde su llegada, los jesuitas establecieron colegios, universidades y bibliotecas que albergaron textos fundamentales de teología, filosofía, ciencias, humanidades y gramática. Estos libros, traídos principalmente desde Europa, fueron herramientas esenciales en la enseñanza y formación de generaciones de estudiantes y religiosos.

       Sin embargo, la expulsión de los jesuitas en 1767 puso en riesgo este invaluable acervo. Muchas bibliotecas fueron dispersadas, destruidas o quedaron en el abandono. A lo largo de los siglos, los volúmenes que lograron preservarse pasaron por diversas instituciones, archivos y colecciones privadas, hasta que, en un esfuerzo por reunir y salvaguardar este legado, nació el Fondo Antiguo de la Compañía de Jesús.

 

       Desde su creación hace 25 años, este espacio ha trabajado en la recuperación, estabilización y conservación de los libros que una vez formaron parte de las bibliotecas jesuíticas en América, garantizando su preservación y accesibilidad para investigadores, historiadores y la comunidad académica.

 

Un laboratorio al servicio de la memoria bibliográfica
         Junto con el Fondo Antiguo, nació el Laboratorio/ Escuela Nicolás Yapuguay, concebido no solo como un centro de restauración, sino también como un espacio de formación y transmisión del conocimiento sobre la conservación del patrimonio documental.

        A lo largo de estos 25 años, el laboratorio se ha consolidado como un referente en la aplicación de técnicas tradicionales y modernas en la restauración del papel, así como en la formación y capacitación de profesionales en conversación. Durante este tiempo, hemos tenido el privilegio y la responsabilidad de formar a cientos de alumnos, colaborando con diversas instituciones en Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay, ampliando así el alcance de nuestra labor.

Los desafíos de preservar la memoria escrita
Conservar un acervo de esta magnitud ha implicado enfrentar múltiples desafíos: desde la degradación del papel y la fragilidad de los materiales originales hasta las condiciones ambientales y la digitalización de documentos para su acceso y consulta.

        El Fondo Antiguo ha trabajado en estrecha colaboración con instituciones nacionales e internacionales para desarrollar estrategias de preservación, compartir experiencias y fomentar la conciencia sobre la importancia de la conservación del patrimonio bibliográfico.


Un aniversario para mirar al futuro
         Estos 25 años no solo son un motivo de celebración, sino también una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido y los retos que aún quedan por delante. La conservación del Fondo Antiguo no es solo un acto de resguardo material, sino una responsabilidad histórica que nos permite comprender el pasado y proyectar el futuro.

         Hoy renovamos nuestro compromiso con la protección de este legado y con la formación de nuevas generaciones de especialistas que continúen esta labor. La memoria escrita que nos dejaron los jesuitas en América sigue viva en estos libros, y depende de nosotros que continúe contando su historia a las generaciones futuras.

Mail: fondoantiguolaboratoriojesuita@gmail.com | Instagram @fondoantiguojesuita

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Traducen y publican las obras completas del padre Juan Carlos Scannone SJ

Es por un proyecto de investigación de la UCC. Se trata del filósofo jesuita que fue profesor de griego de Jorge Bergoglio, y referente de la «Filosofía de la Liberación» y la «Teología del Pueblo».


En la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) se ha puesto en marcha un proyecto de investigación que incluye el ordenamiento, la traducción y la catalogación de la amplísima obra intelectual del sacerdote jesuita Juan Carlos Scannone, filósofo y teólogo fallecido en 2019.

Reconocido por varias instituciones académicas, este gran pensador argentino y latinoamericano fue, durante décadas, profesor y también rector del colegio Máximo de San Miguel, en la provincia de Buenos Aires, cuyas facultades eclesiásticas de Filosofía y Teología hoy forman parte de la única universidad jesuita que hay en el país, la misma UCC, de la que Scannone fue docente y doctor honoris causa.

Además, en 1957, durante su etapa de ejercitación como «maestrillo» jesuita, Scannone fue profesor de griego del entonces seminarista Jorge Bergoglio, quien hoy es el papa Francisco. Por éste y por otros motivos, a través de la revista internacional de los jesuitas La Civiltà Cattolica, la obra del padre Scannone cobró relevancia internacional y trascendió fronteras en los últimos años.

Iván Ariel Fresia SDB, director del proyecto de investigación, que lleva adelante junto con Luciano MaddonniGuillermo Recanati Cintia Toledo, dijo que, «como su obra, el pensamiento de Scannone es complejo, articulado y con una riqueza insospechada que, para una persona que se inicia en su estudio o abordaje, parecería inabarcable».

¿Qué incluye la producción intelectual de este eminente jesuita?
Según explicó Fresia, incluye 20 libros individuales; 11 obras colectivas, que lo tuvieron como editor o coordinador, con el «Equipo jesuita latinoamericano de reflexión filosófica»; y otras cinco publicaciones del «Grupo de Doctrina Social de la Iglesia (DSI) Gerardo Farrell». También, 11 producciones de diversos grupos de investigación (Grupo Canoa de Asofyl, Academia de las Ciencias de la Argentina, Instituto de Filosofía del Programa de Doctorado de San Miguel, entre otros), de las que Scannone también fue editor.

Fresia agregó que se han reunido más de 430 textos (libros, ensayos, artículos científicos, notas, reseñas bibliográficas, etcétera) aparecidos en publicaciones periódicas acerca de «sus tres grandes temas de investigación»: la filosofía (182 textos), la teología (155 textos) y la doctrina social de la Iglesia (95 textos).

«A esto -explicó el investigador de la UCC- se suman textos con innumerables reediciones en español, alemán, francés, inglés y portugués, como lo atestigua su bibliografía completa; sin contar las entrevistas, piezas biográficas que muestran facetas escasamente conocidas de su vida e itinerario intelectual, en la que aparecen los vínculos con otros eminentes y reconocidos autores, momentos históricos y derivas de su pensamiento, en constante articulación con los avatares de la época histórica en la que vivió».

Financiamiento para la traducción
Una parte muy importante del trabajo implica la traducción de las obras que Scannone escribió en idiomas distintos del español. Fresia explicó que «en alemán, por ejemplo, Scannone escribió y publicó su tesis doctoral ‘Ser y encarnación en los escritos ontológicos de Maurice Blondel’, un autor francés muy apreciado por esa generación de jesuitas (que integraron el propio Scannone y Jorge Bergoglio, entre otros), la cual fue formada por el padre Miguel Ángel Fiorito SJ (fallecido en 2005), gran estudioso y admirador de Blondel.

Scannone también escribió en alemán un libro que reúne las clases que dictó en la Universidad de Friburgo, y tres artículos de filosofía publicados en revistas especializadas alemanas que no tienen versión en español.

La financiación para la traducción y todo el trabajo logístico que implica se obtuvo de la Pontificia Comisión para América Latina, del Vaticano.

La importancia de la obra de Scannone
Cuando se le pregunta al investigador por qué es tan importante la obra del intelectual jesuita para el pensamiento actual y para la UCC, Fresia responde: «Scannone es un pensador que ha podido sintetizar diferentes fuentes del pensamiento, tanto europeas -las que han estado en el origen de su formación filosófica- como, también, latinoamericanas, en lo que hace a aspectos de ambas culturas que han sido arduamente trabajados. Por eso, el suyo es un pensamiento muy innovador del que surge, primero, la ‘filosofía de la liberación’ y su correlato en la «teología del pueblo o de la pastoral popular»; posteriormente, la propuesta de un ‘pensamiento inculturado’ a partir de la sabiduría popular y, finalmente, una ‘filosofía de la donación y de los símbolos’, y una teología trinitaria y del diálogo, esta última más reciente, en relación con el pensamiento del papa Francisco».

Desde ese reconocimiento de la obra del jesuita, Fresia sostiene que «Scannone es un pensador que no tiene parangón entre los filósofos actuales en la Argentina, por la magnitud de su producción, por la riqueza de sus perspectivas y por los diferentes temas que abordó». Y agrega: «En estos tiempos, un filósofo o un teólogo pueden ser muy buenos en un área específica, pero Scannone profundizó tanto en la filosofía como en el pensamiento teológico latinoamericano y en la Doctrina Social de la Iglesia. Es decir, fue y es un pensador increíble, capaz de abordar, de manera competente, diversos campos científicos».

El trabajo de traducción, ordenamiento y catalogado de las «Obras Completas» de Scannone llevará varios años de trabajo, y quedará radicado en la Universidad Católica de Córdoba, donde ya funcionan el Instituto de Investigaciones Filosóficas Juan Carlos Scannone y el Archivo Juan Carlos Scannone, a los que se puede acceder desde aquí.+

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P. Arturo Sosa SJ. Mensaje de Navidad 2024. ¡La esperanza no defrauda!

El nacimiento de Jesús, pobre y humilde, fue una “revolución” silenciosa y decisiva que generó una transformación fundamental de la humanidad. La Navidad es el gozoso cumplimiento de la promesa de salvación de Dios, en quien ponemos nuestra Esperanza.

Como experimentamos en la Contemplación de la Encarnación en los Ejercicios Espirituales, la mirada amorosa de la Trinidad revela un mundo de extremas desigualdades y polarización: el bien y el mal, el amor y el odio, la alegría y la tristeza, los ricos y los pobres, la paz y la guerra, la vida y la muerte. En un contexto, no muy diferente al nuestro hoy, en el momento señalado, Jesús tomó nuestra condición humana y plantó su tienda entre nosotros (Juan 1:14). Con San Ignacio de Loyola, pedimos la gracia del conocimiento interno de Jesús, para amarlo más profundamente y seguirlo más de cerca (Ejercicios Espirituales 101-109).

A pesar de los enormes progresos realizados en diversas esferas de la actividad humana, nuestro mundo sigue acosado por inquietantes desafíos como la degradación ecológica, la pobreza deshumanizante, la crisis de liderazgo, los desplazamientos masivos de pueblos y conflictos y guerras devastadores. A todos los que instigan el conflicto, y a los que se benefician de la guerra, queremos gritarles ¡deténganse! ¡Ya basta! A todos los que han sido relegados a los márgenes de la sociedad, cuya dignidad está herida, y que soportan el peso de la agitación continua, los exhortamos a crecer en la Esperanza que no defrauda.

La Compañía de Jesús, en colaboración con nuestros partners en la misión, continuará ejerciendo su ministerio en lugares variados, complejos y difíciles, para llevar la luz del Evangelio y trabajar por la justicia, la paz, la sanación y la reconciliación. Que esta Navidad marque el comienzo de un cese el fuego tan necesario para dar paso al final de los sangrientos conflictos que desfiguran nuestro hermoso mundo en forma pacífica, justa y equitativa.

El Sínodo sobre la sinodalidad, recientemente concluido, llama a todo el Pueblo de Dios a convertirse en “peregrinos de esperanza” (Documento final, n. 115). En la víspera de Navidad, el Papa Francisco inaugura el Jubileo de la Esperanza. Nuestro mundo anhela “una esperanza que no defraude” (Rm 5,5), una esperanza que esté enraizada, inspirada y alimentada por el pobre y humilde Jesucristo, que entregó su vida por amor a la humanidad.

En esta Navidad nos unimos a los millones de peregrinos que visitarán Roma para el Jubileo de la Esperanza 2025, y por los millones más que celebrarán el Jubileo en sus diócesis y países de origen. Pedimos que cada uno de nosotros, y todos nosotros, seamos portadores e instrumentos de Esperanza en nuestro mundo.

Puesto que “Él [Jesús] nos amó” podemos seguir el consejo del Papa Francisco, y aprender del corazón de Jesucristo cómo “relacionarnos unos con otros de manera sana y feliz, y construir en este mundo el reino de amor y justicia de Dios. Nuestro corazón, unido al corazón de Cristo, es capaz de obrar este milagro social” (Dilexit nos, n. 28 – Carta Encíclica del Papa Francisco “Sobre el amor humano y divino del Corazón de Jesucristo”).

Que el nacimiento de Jesús, el Príncipe de la Paz, encienda el amor y la esperanza en nuestros corazones, en nuestras familias, comunidades, ministerios y en nuestro mundo.

¡Les deseo una Feliz Navidad y un Año Nuevo 2025 lleno de esperanza!

Arturo Sosa, SJ

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Bendición de la ‘Capilla del Encuentro’ en sede de la Universidad Católica del Uruguay

El martes 10 de diciembre, el Card. Daniel Sturla sdb, Arzobispo de Montevideo y Gran Canciller de la Universidad, bendijo la renovada ‘Capilla del Encuentro’ en el edificio central de la Universidad Católica del Uruguay.

Reacondicionada con 13 obras del artista Leandro Gómez Guerrero, busca ser un espacio para despertar la espiritualidad a través del arte, la contemplación, la oración y favorecer el encuentro con Dios.

La Capilla del Encuentro, en palabras del propio artista

A finales de 2022, el P. Dr. Julio Fernández Techera, S.I. Rector de la Universidad Católica del Uruguay, le encargó al artista Leandro Gómez Guerrero el re-diseño de la Capilla Universitaria, con el tema la Capilla del Encuentro, ubicada en el Campus Universitario de Montevideo.

 El proyecto consta de 13 óleos de gran tamaño (3,5 metros por 2 metros) que representan diferentes encuentros de Dios con los hombres, diseñados para ser ubicados en paredes y techo.

 De esta manera, se ofrece un espacio renovado especialmente para despertar la espiritualidad a través del arte, la contemplación, la oración y favorecer el encuentro con Dios. Es así que la Capilla del Encuentro está abierta durante toda la jornada para que la comunidad universitaria pueda visitarla en los momentos que sean más propicios para cada uno de sus integrantes.

 La paleta cromática de toda la Capilla y sus obras está marcada por el color púrpura como protagonista, simbolizando la transformación espiritual y el renacimiento. Como es el color de la renovación, de la purificación del alma, representa el misterio, la profundidad de la fe, y simboliza el conocimiento y la comprensión de los secretos divinos.

 La propuesta del artista transita la Vía Pulchritudinis, traducida como El Camino de la Belleza.

 Es un concepto que destaca la importancia de la belleza en la búsqueda de la verdad y la comprensión de Dios. Esta vía propone que la belleza, en sus diversas formas, puede conducir a una experiencia espiritual profunda y ayudar en el camino hacia lo divino, siendo una expresión tangible de la armonía, la bondad y la verdad en el mundo. Este enfoque se ha desarrollado dentro de la teología y la filosofía cristiana, destacando la conexión entre lo estético y lo espiritual como un medio para alcanzar la trascendencia. [ t.ly/az7tf ]

Presentación de las obras t.ly/hE-Qc

Acerca del artista Leandro Gómez Guerrero t.ly/nsd2A