XLIX Congreso Internacional de Fe y Alegría «Desafíos y oportunidades de la Educación Popular»

El Congreso Internacional de Fe y Alegría inició con un acto inaugural que subrayó el papel fundamental de la educación popular como una herramienta transformadora en medio de las crisis que enfrenta el mundo. En palabras de los ponentes, la educación popular no es solo un método, sino un compromiso profundo con la construcción de paz y justicia. Las y los participantes recordaron la importancia de transformar la indignación ante las injusticias en esperanza, y reafirmaron su compromiso inquebrantable con los sectores más vulnerables. El compromiso cotidiano de las y los educadores de Fe y Alegría sigue siendo un testimonio vivo de que la educación no es un privilegio, sino un derecho.

En la Mesa 1 se compartieron experiencias en torno a comunidades centradas en el derecho al aprendizaje. El diálogo giró en torno a cuatro principios clave: el estudiante como titular de derechos; el aprendizaje como un derecho a lo largo de toda la vida; una mirada integral de la calidad educativa para promover la transformación social; y el reconocimiento de las condiciones de vulnerabilidad (como la pobreza y la falta de recursos) que impactan directamente en el aprendizaje.

Prácticas transformadoras y el Marco Pedagógico de Fe y Alegría

En la Mesa 2 se presentaron las Prácticas Transformadoras identificadas en diferentes países y en las Iniciativas Federativas durante el precongreso, están disponibles en el Repositorio de Prácticas en la página Web del Congreso. Estos esfuerzos ofrecen una base para un marco pedagógico que permita responder a los desafíos de la educación popular en cada contexto donde Fe y Alegría tiene presencia.

Tejiendo los procesos de Aprendizaje, Pedagogías y Educación, continuamos reflexionando y fortaleciendo de manera colectiva una propuesta educativa orientada a la transformación de personas conscientes y comprometidas, con el fin de contribuir a la creación de sociedades solidarias, pacíficas e inclusivas.

La reflexión del movimiento: propuestas educativas en clave de Educación Popular

En la Mesa 3, los grupos de trabajo destacaron los elementos clave de la educación popular: ser una opción para los más vulnerables y marginados, caminar desde los pilares de la educación popular, favorecer el trabajo en red, garantizar los saberes fundamentales, promover pedagogías críticas que garanticen aprendizajes para la vida, tener el contexto como punto de partida, promover acciones transformadoras y garantizar la inclusión.

Los diálogos durante el Congreso confirman para el Movimiento cinco aspectos a considerar para la incidencia en las políticas públicas: trabajo en alianzas y redes; espacios de diálogo con tomadores de decisión y otros actores; formación en incidencia; y la investigación acción participativa sobre la agenda de incidencia.

Lanzamiento de la campaña por el derecho al aprendizaje

Esta campaña está destinada a visibilizar las brechas que están afectando el acceso y la calidad de los aprendizajes, especialmente para las poblaciones más vulnerables, y busca reforzar el papel de Fe y Alegría en la defensa del derecho a una educación inclusiva y de calidad para todos y todas, invitando a la sociedad y a los actores clave a sumarse a esta causa.

El evento de lanzamiento tuvo dos momentos, uno liderado por jóvenes en el parque La Carolina de Quito y el segundo en el Ministerio de Educación, en el que las juventudes presentaron un manifiesto con sus demandas por aprendizajes inclusivos y de calidad para todos y todas. Finalmente, la ministra de Educación de Ecuador, Alegría Crespo, el coordinador de Fe y Alegría Internacional, Dani Villanueva y el director de Fe y Alegría Ecuador, Carlos Vargas, firmaron, junto con otros aliados, su compromiso para defender el derecho al aprendizaje para todos y todas.

Cierre del Congreso

El Congreso culminó con la intervención del director de Fe y Alegría Ecuador, Carlos Vargas, quien reafirmó el compromiso de Fe y Alegría de recrear nuestra propuesta educativa en clave de Educación Popular, que atienda la formación integral de estudiantes, educadores y comunidades en los diversos contextos nacionales donde opera. “Las Direcciones Nacionales, estamos llamadas a protagonizar el cambio educativo, junto a los equipos y aportar a la justicia educativa global, sin renunciar al aporte que la propuesta educativa de Fe y Alegría, brinda a la educación pública”.

En palabras de los participantes, es necesario avanzar en aspectos como el bienestar socioemocional, el desarrollo del pensamiento crítico, la ciudadanía global, las comunidades de aprendizaje y el sentido de comunidad, elementos que apuntan a una educación humanizadora e integral que fomente la vida plena y digna para todas y todos.

Fe y Alegría, con su historia y experiencia, se posiciona como un movimiento de educación popular global que impulsa el cambio desde las bases, y el Congreso dejó claro que su compromiso por una educación transformadora sigue tan fuerte como siempre. La propuesta educativa del movimiento se reafirma como un vehículo para el bien común y la transformación de nuestras sociedades, promoviendo relaciones, diálogos y prácticas que posibiliten otro mundo posible: equitativo, pacífico y sostenible.

@feyalegria | t.ly/sAJ1r

Dejar el pasado en manos de Dios

Para beneficio de nuestra salud mental, sería conveniente dejar el pasado en manos de Dios. No martirizarnos –y martirizar a quienes nos rodean y sobre todo nos quieren– con lo que pudo haber sido y no fue, o con los padecimientos sufridos y los malos tratos –reales o imaginarios– recibidos. Las oportunidades perdidas, los amores extraviados, los desamores y desencuentros, las madres que no nos cuidaron o protegieron, o nos exigieron demasiado, pueden ser datos de realidad que ocurrieron hace tiempo, quizás recuerdos amargos, pero no objetos arrojadizos hacia los demás o hacia nosotros mismos.

La depresión clínica, forma extrema de agresión hacia uno mismo, tiene unas bases bioquímicas; por eso la tratamos con medicamentos que aumentan la concentración de neurotransmisores en nuestras células cerebrales. Pero en ocasiones la causa profunda es una enfermedad del alma.

Requiere tratamiento

Cuando nuestra historia nos genera rencor, resentimiento u odio, es muy probable que acabe resultando en una psicopatología diagnosticable y requiera tratamiento farmacológico, pero las raíces hay que buscarlas en el interior de cada uno; ese es uno de los fundamentos de los tratamientos psicoterápicos.

Sin embargo, incluso si llego a averiguar las causas profundas de mi trastorno, no podré modificarlas, porque pertenecen al pasado y no hay forma de cambiarlo. Solo podemos intentar convivir y reconciliarnos con él. Llorarlo lo que haga falta, y seguir adelante, intentando que no bloquee el presente y condicione el futuro.

Confiarlo a su misericordia

Dejar el pasado en manos de Dios, confiarlo a su misericordia, ofrecer los sufrimientos que ocasionó y las limitaciones que ha supuesto en nuestra vida. Es uno de los consejos que daba monseñor Romero, quien no solo ejercía de pastor en las atribuladas circunstancias que le tocó vivir en El Salvador, sino también escuchaba y orientaba a las personas con quienes convivía, desde sus tiempos de sacerdote y párroco.

Creo que esto es algo que las personas más jóvenes –con menos heridas del pasado– no pueden entender, pero, cuando se van cumpliendo años, el ayer tiene cada vez más peso, los recuerdos son más numerosos, las cuentas pendientes más onerosas. Es momento de abandonar esas pesadas mochilas en manos de Dios, pedir ayuda para poder llevarlas y para perdonar a quien nos dañó; quizás a nosotros mismos, por nuestros errores y desaciertos.

Un alto peaje

Si no, nuestra salud mental se resentirá, y tendremos que pagar un alto peaje por la incapacidad de reconciliarnos con nuestra propia historia.

Recen por los enfermos y por quienes les cuidamos, y por este país. Ya seguiré en otra entrada con algunas reflexiones sobre la pandemia que comencé la semana anterior.

Ángel García Forcada

@vidanuevadigital | t.ly/eRBlq

Cuatro claves para gestionar “una crisis comunicacional” frente a abusos en la Iglesia

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Ante una crisis comunicacional derivada de un tema tan sensible y delicado como pudiera ser un abuso sexual, la doctora Albertina Navas, laica ecuatoriana, asesora en comunicación estratégica y marketing digital, gestión de la reputación, manejo de crisis, ofreció cuatro claves.

Esto lo hizo en el marco del Encuentro latinoamericano y caribeño de las Comisiones episcopales de prevención de abusos. Según  Navas, uno es la preparación; un segundo, la gestión; tercero, reparación; y, finalmente, transparencia.

1) La preparación

La preparación implica “tener protocolos y coordenadas de crisis previo a que esto estalle” para tener una conciencia interna bien sea en la comunidad o en el grupo directivo.

Simplemente “hay que estar claros que después de una crisis comunicacional por abuso sexual” se debe “recomponer el posicionamiento institucional, porque eso puede afectar también a los seguidores y a otras personas que ven a la iglesia como un referente ético”.

Por lo que se debe contar con “un comité de crisis permanente que esté formado o integrado por la primera autoridad si es una conferencia episcopal, el obispo en la persona de comunicación y la persona del área jurídica y de ahí se llama dependiendo de la naturaleza de la crisis a otros invitados”.

2) Gestión de la crisis

Hay una relación proporcional entre crisis comunicacional y escándalo que “afectan la imagen ante la opinión pública”, depende mucho de cómo se gestione. Por ello, un segundo elemento es la gestión.

Lo importante es que “ese comité de crisis genere los lineamientos, haga el manual de crisis, tenga una estrategia de vocería y claridad de respuestas”, explicó la especialista ecuatoriana.

“Es importante que tomemos decisiones basadas en datos para decidir cuál sería la mejor respuesta”, dijo toda vez que recomienda siempre responder “esa debe ser la primera opción en un caso de abuso”.

Navas indicó que ante una crisis digital el tiempo estimado que debemos responder a la víctima o víctimas es de 90 minutos, “quizás en 90 minutos no tenemos todas las respuestas, pero es importante un pronunciamiento inicial que diga que estamos informados del hecho y que estamos tomando las medidas”.

3) La reparación

La reparación es la tercera clave. Esta etapa tiene que ver con la reparación reputacional de las personas o institución que “hayan sido dañadas injustamente. Esto significa trabajar la reputación digital”.

Consiste en hacer un balance entre “la huella y sombra digital, es decir, no solo salir a decir cosas positivas, sino también generar que otras instituciones y personas con peso en el entorno digital hablen positivamente para equilibrar la narrativa”.

Si fuera el caso de que “se compruebe la responsabilidad” se debe también “ofrecer una disculpa sincera y adecuadamente. Esto es resumir el problema, especificar sus consecuencias para los perpetradores y relevar los valores de la comunidad”.

Todo ello pasa por el fortalecimiento que “implica lograr posicionar agendas positivas respecto de lo que la institución está haciendo correctamente en otras áreas. Es importante aclarar que en ningún caso se trata ni de lavar imagen, ni de quitar responsabilidad”.

4) La transparencia

Finalmente es clave saber que la transparencia “es el marco de acción para cualquier gestión de comunicación en crisis más en un entorno tan sensible y delicado como un abuso sexual”.

Transparencia comunicacionalmente hablando quiere decir “claridad”, es decir, utilizar un lenguaje comprensible y directo a los públicos claves; segundo, se debe tomar en cuenta lo factual, lo que “está enfocado en los hechos”.

Se debe tener mucho cuidado en “no revictimizar ni causar daños colaterales a terceros”; y, por supuesto, “ser sinceros, que se note y se sienta esa intención de reparación que hay detrás de las acciones tomadas”.

En este proceso de transparencia, se debe ser consistente, que toda comunicación se base en los hechos, porque “la comunicación sola no cambia comportamientos, sino que tiene que reflejar esas acciones tomadas en favor de la protección de la víctima de manera adecuada”.

Finalmente no hay que perder el foco. Cualquier pronunciamiento no debe tratar “temas menores, sino centrarse en la protección y reparación de la víctima”. Aún cuando “se debe abrir un espacio al público” sobre la situación, está el riesgo – en ese caso – de que las personas “nos puedan criticar duramente. Allí tenemos que saber gestionar esa negatividad”.

Ángel Morillo  Portada

@adncelam

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encargados de formación cpal 2024 y estudiantes jesuitas guadalajara

Reunión de Delegados y Asistentes de Formación de la CPAL

Desde el viernes 9 al martes 13 de agosto se realizó el encuentro de Delegados y Asistentes de la Formación de la CPAL. La Provincia de México, fue la anfitriona del mismo que se hizo en la ciudad de Guadalajara (Jalisco).  El P. Luis Gerardo Moro SJ, Provincial de México, presidió la misa inaugural. En la reunión estuvo presente todo el tiempo el P. Mark Ravizza SJ, Consultor del Padre General para la Formación de los NN en Roma.

El encuentro comenzó con una presentación suya, en la que mostró la evolución de los desafíos para la formación en la Compañía Universal. En la presentación que nos hizo, mostró un gráfico, que comparto más abajo,[1] y en el cual se nos muestra el progresivo desplazamiento (en número de jesuitas en formación) desde las conferencias de América y Europa hacia las conferencias de Asia y Africa.

 

Reconocemos que cada día somos más llamados a una formación para y en la interculturalidad, característica propia de nuestra misión de hombres enviados, como un sólo cuerpo, a una misión común.

Unido a este desplazamiento, nos comentaba, viene ocurriendo en las últimas décadas que la formación de los NN ha ido paulatinamente desplazándose del área provincial al ámbito de las Conferencias de Provinciales e incluso se está avanzando hacia una formación cada vez más “interconferencial”. Fruto de este diagnóstico de la Compañía Universal, el P. Ravizza nos planteó el desafío de cómo abordar la re-estructura de la formación en la CPAL, desafío que también fuera encomendado por la Asamblea de Provinciales de mayo del 2024 a este encuentro.

Además de asumir y conversar sobre este desafío, vimos en el encuentro la importancia de formar en profundidad a nuestros novicios y escolares, especialmente atendiendo a un “sentir y gustar” que atraviesa todos los espacios formativos: el académico, el comunitario, el pastoral, etc.

Formar para “Sentir y gustar”, más que para el sólo “saber”, es objetivo de nuestros procesos formativos.

En el marco del encuentro, tuvimos una tarde de visita al Centro Histórico de Guadalajara y, luego, una visita al ITESO donde estudian escolares de varias países: Colombia, Brasil, USA, Haití, etc.  Visitamos también el Filosofado Regional que está en dicha ciudad y que se distribuye en tres comunidades, ubicadas una al lado de la otra, en un barrio popular cercano a la universidad. Terminamos con una eucaristía y convivencia con todos los jesuitas de este centro regional de formación.

La agenda de trabajo del encuentro fue conducida por el P. Hernán Quezada, Delegado CPAL para la formación. Fue una agenda intensa, que no llegamos a agotar completamente, pero que nos ayudó a orientar los futuros encuentros virtuales que tendremos en los próximos meses. Los días pasados juntos nos permitieron conocer mejor los desafíos de cada uno en sus respectivas provincias y nos ayudó también a pensar con más profundidad nuestra tarea cotidiana en cada lugar.

Gracias a la extordinaria hospitalidad de la Provincia Mexicana, especialmente del P. Ricardo Machuca SJ, Asistente de Formación de México, pasamos unos espléndidos días en esa tierra tan vital y acogedora.

Eduardo Casarotti SJ – Delegado ARU para la Formación de los Nuestros (Jesuitas)

 

(1)

Todos somos la UCA Nicaragua. A un año de la injusta confiscación de la Universidad 15 de agosto de 2024

COMUNICADO

Las universidades pertenecientes a la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL) y a la Association of Jesuit Colleges and Universities en Estados Unidos y Canadá (AJCU) demandamos la restauración de la Universidad Centroamericana en Nicaragua (UCA), a un año de la injusta incautación que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo llevó a cabo como medida de represión contra esa casa de estudios. Asimismo, reafirmamos nuestra inconformidad por la unilateral cancelación de la personería jurídica de la Compañía de Jesús en Nicaragua, efectuada el 16 de agosto de 2023.

La incautación de los bienes inmuebles y las cuentas bancarias de la UCA Nicaragua fue ordenada por el Décimo Distrito Penal de Audiencias, Circunscripción Managua, que calumnió a la universidad al calificarla como un “centro de terrorismo”. Le imputó haber “traicionado la confianza del pueblo nicaragüense” y “haber transgredido el orden constitucional, el orden jurídico y el ordenamiento que rige a las Instituciones de Educación Superior del País”. Posteriormente, el 17 de agosto, el Consejo Nacional de Universidades canceló su autorización de funcionamiento.

Estas acciones culminaron el hostigamiento de que había sido objeto la UCA Nicaragua, al igual que más de tres mil organizaciones de la sociedad civil en Nicaragua y de la Iglesia católica, cuya personalidad jurídica fue cancelada por el gobierno. Tal represión tiene su motivo más evidente en la denuncia que hizo la UCA Nicaragua de hechos que fueron calificados como crímenes de lesa humanidad por parte del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, de la Organización de las Naciones Unidas. Tras esta denuncia, integrantes de la UCA fueron víctimas de múltiples y progresivas agresiones desde 2018, cuando 355 personas murieron como resultado de la represión gubernamental a las manifestaciones ciudadanas que exigían la dimisión de Ortega.

Como parte de esa embestida del régimen, tanto el Ministerio de Gobernación como el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación (CNEA) y el Consejo Nacional de Universidades (CNU), negaron a la UCA Nicaragua las certificaciones para cumplir con su misión de educar, producir conocimiento y vincularse socialmente, al igual que había ocurrido con otros 28 centros de educación superior cuyos bienes fueron confiscados. Al ser excluida de estos órganos, la universidad perdió acceso al presupuesto público destinado a la educación que le correspondía, lo que perjudicó directamente al sector de su alumnado que requería de este presupuesto para financiar sus estudios. Con la incautación del 15 de agosto de 2023, más de cinco mil estudiantes se vieron privados del derecho a recibir una educación universitaria de calidad, con pertinencia social.

Sostenemos, junto con la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús, que la incautación de los bienes de la UCA Nicaragua fue una represalia gubernamental por su trabajo impulsado para lograr una sociedad más justa, así como por su compromiso para proteger la vida, la verdad y la libertad del pueblo nicaragüense, en consonancia con su lema “La verdad los hará libres” (Juan 8, 32). Lo hacemos fundados en el conocimiento del servicio educativo de alta calidad académica y el compromiso social que la UCA ofreció a Nicaragua de 1960 a 2023, reconocido por la medalla Pedro Canisio, otorgada por la Asociación Internacional de Universidades Jesuitas (IAJU) en Boston College, un año antes de la incautación de la Universidad. Nuestras denuncias de estos hechos se suman a las realizadas por los gobiernos de Estados Unidos, Colombia y Chile, cientos de asociaciones interuniversitarias, instituciones de educación superior y la sociedad civil, líderes sociales y académicos.

Por estas razones, las universidades jesuitas de América reiteramos nuestro apoyo a la violentada comunidad de la UCA Nicaragua, y a nuestros hermanos jesuitas radicados en este país, así como nuestra solidaridad con el pueblo nicaragüense en su luchar por una vida libre, en democracia y más justa para todas las personas. Asimismo, seguimos apoyando las demandas de la Provincia Centroamericana, de la Curia General de la Compañía de Jesús y de los jesuitas de todo el mundo para que:
1. Se rehabilite la personería jurídica de la Compañía de Jesús en Nicaragua.
2. Las instalaciones, el equipamiento, las cuentas bancarias y el reconocimiento oficial de la UCA Nicaragua sean devueltos a los miembros de la Compañía de Jesús en el país.
3. Cesen las agresiones en contra de la Compañía de Jesús y la Iglesia católica en Nicaragua.
4. Se restituyan el Estado de derecho y la libertad de cátedra en Nicaragua.

 

Renovamos el compromiso de la Compañía de Jesús con el pueblo nicaragüense en favor de una educación de calidad para todas las personas, inspirada en el Evangelio de Jesucristo. Él y su Resurrección sostienen nuestra esperanza en que la solidaridad nacional e internacional engendrará una Nicaragua y una UCA renovadas.

“Dios tiene la última palabra sobre la historia, y también la tendrá sobre Nicaragua.”

Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina y Jesuit Colleges and Universities en Estados Unidos y Canadá

Dr. Fernando Ponce León, S.J. Presidente de AUSJAL y Rector Pontificia Universidad Católica del Ecuador
P. Michael J. Garanzini, S.J. President, Association of Jesuit Colleges and Universities
Lic. Andrés Ignacio Aguerre, S.J. Rector Universidad Católica de Córdoba
Prof. Dr. Vagner Barbeta Rector Centro Universitário da FEI
Pe. Elton Vitoriano Ribeiro, S.J. Rector Faculdade Jesuita de Filosofía e Teología
P. Anderson Antonio Pedroso, S.J. Rector Pontificia Universidade Católica do Rio de Janeiro
Pe. Pedro Rubens Ferreira Oliveira, S.J. Rector Universidad Católica de Pernambuco
Sergio E. Mariucci Rector Universidade do Vale do Rio dos Sinos
P. Cristián del Campo Simonetti, S.J. Rector Universidad Alberto Hurtado
Luis Fernando Múnera Congote, S.J. Rector Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá
Vicente Durán Casas, S.J. Rector Pontificia Universidad Javeriana, Cali
Mario Ernesto Cornejo Mena, S.J. Rector Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas»
P. Miquel Cortés Bofill, S.J. Rector Universidad Rafael Landívar
Edilberto Cardoso Vásquez Rector Instituto Superior Intercultural Ayuuk
Dr. Alexander Paul Zatyrka Pacheco, S.J. Rector Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO)
Adriana Jiménez Romero Rectora Tecnológico Universitario del Valle de Chalco
Dr. Luis Arriaga Valenzuela, S.J. Rector Universidad Iberoamericana Ciudad de México
Mtro. Luis Alfonso González Valencia, S.J. Rector Universidad Iberoamericana León
Salvador D. Aceves, Ed.D. President, Regis University Kimo Ah Yun, Ph.D. Acting President, Marquette University
Hubert Benitez, D.D.S., Ph.D. President, Saint Peter’s University
Sandra Cassady, Ph.D. President, Rockhurst University
Xavier A. Cole, Ed.D. President, Loyola University New Orleans
John J. DeGioia, Ph.D. President, Georgetown University
P. Paul J. Fitzgerald, S.J. President, University of San Francisco
Thayne M. McCulloh, D.Phil. President, Gonzaga University
Alan R. Miciak, Ph.D. President, John Carroll University
Mark R. Nemec, Ph.D. President, Fairfield University
Eduardo M. Peñalver, J.D. President, Seattle University
Mirtha Alicia “Alice” Peralta, Ph.D. President, St. John’s College (Belize)
Fred P. Pestello, Ph.D. President, Saint Louis University
Mark C. Reed, Ed.D. President, Loyola University Chicago
P. Gordon Rixon, S.J. President, Regis College (Toronto, Canada: Associate Member)
Colleen M. Hanycz, Ph.D. President, Xavier University
P. Sami Helewa, S.J. President, Campion College (Regina, Canada: Associate Member)
Mtro. Mario Ernesto Patrón Sánchez. Rector Universidad Iberoamericana Puebla
Florentino Badial Hernández. Rector Universidad Iberoamericana Tijuana
Juan Luis Hernández Avendaño. Rector Universidad Iberoamericana Torreón
Mariano García, S.J. Rector Universidad Jesuita del Paraguay
P. Rafael Tito Ignacio Fernández Hart, S.J. Rector Universidad Antonio Ruiz de Montoya
Prof. Felipe Bernardo Portocarrero Suárez Rector Universidad del Pacífico
José Victoriano Reyes Rector Instituto Especializado de Estudios Superiores Loyola
Francisco Escolástico Javier, S.J. Instituto Superior Pedro Francisco Bonó
Dr. Julio Fernández Techera, S.J. Rector Universidad Católica del Uruguay
Jesús María Orbegozo Eguiguren Rector Instituto Universitario Jesús Obrero
P. Arturo Peraza S.J. Rector Universidad Católica Andrés Bello
Dr. Javier Yonekura Shimizu, Pbro. Rector Universidad Católica del Táchira
P. Daniel S. Hendrickson, S.J. President, Creighton University
P. William P. Leahy, S.J. President, Boston College
Linda M. LeMura, Ph.D. President, Le Moyne College
P. Joseph G. Marina, S.J. President, The University of Scranton
Cheryl A. McConnell, Ph.D. President, Saint Joseph’s University
Vincent D. Rougeau, J.D. President, College of the Holy Cross
Terrence M. Sawyer, J.D. President, Loyola University Maryland
Timothy Law Snyder, Ph.D. President, Loyola Marymount University
Steve K. Stoute, J.D. President, Canisius University
Julie Sullivan, Ph.D. President, Santa Clara University
Donald B. Taylor, Ph.D. President, University of Detroit Mercy
Tania Tetlow, J.D. President, Fordham University
Mary H. Van Brunt, Ph.D. President, Spring Hill College

Ecología ante litteram en las fuentes del Archivo Romano de la Compañía de Jesús

Una mirada singular al trabajo de investigación de los misioneros jesuitas que estudiaban la naturaleza en los lugares a los que eran enviados.

Es comprensible que la palabra «ecología» no se encuentre en las cartas de san Ignacio ni en los escritos de los jesuitas de siglos pasados. Sin embargo, se conservan documentos en el Archivo Romano de la Compañía de Jesús que atestiguan el interés de varios jesuitas por esta cuestión, y justifican así el título de este artículo, cuyo propósito es una breve presentación de algunos de estos escritos.

Cuando los primeros compañeros empezaron a viajar cada vez más para cumplir las misiones que la Iglesia les había confiado, una de las mayores preocupaciones del fundador fue mantener la unidad entre estos amigos en el Señor. A esto se añadió pronto la necesidad de asegurar la administración eficaz de la orden religiosa, cuyo número de miembros crecía a un ritmo impresionante.

Una medida concreta que Ignacio recomendó desde el principio fue mantener una comunicación escrita sistemática, regulada por las prescripciones que en 1580 se convirtieron en la Formula scribendi, que no era más que una instrucción breve pero suficientemente detallada sobre cómo manejar la correspondencia oficial de los jesuitas.

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En la historiografía no faltan ejemplos de cómo se pusieron en práctica estas indicaciones. Entre los documentos conservados en el Archivum Romanum Societatis Iesu hay algunos que atestiguan el interés de sus autores por ciencias como la botánica y la zoología. He aquí solo dos ejemplos.

Mirar cómo Dios habita en las criaturas: en los elementos dando ser, en las plantas vegetando, en los animales sensando, en los hombres dando entender […].

Ejercicios Espirituales 235

El jesuita polaco Michał Piotr Boym (1612-1659), que entró en la Compañía en 1631, viajando a China en 1643, tuvo que pasar un largo tiempo en varios lugares de la costa oriental de África (esta era una experiencia frecuente para los viajeros que, navegando de Lisboa a Goa, tenían que esperar entre la desembocadura del río Zambeze y los territorios del actual Mozambique antes de continuar hacia el este). Encontrándose así, a su pesar, en el continente negro, el curioso jesuita vio otro mundo, muy diferente de su país de origen y de Europa en general. Una parte considerable de sus sorpresas tenía que ver con la flora y la fauna de las regiones en las que permaneció, y esta impresión fue lo suficientemente fuerte como para impulsarle a describir lo que allí vio. Así, en un informe enviado a Roma, Boym no solo dio cuenta de ello por escrito, sino que también añadió dibujos, que felizmente han llegado hasta nuestros días. En una serie de cinco acuarelas, pintó algunas plantas que le intrigaban, como el anacardo y la piña. También realizó dos hermosos dibujos del hipopótamo.

El padre Boym no permaneció mucho tiempo en África. Muy pronto reanudó su viaje y llegó, a través de la India, a China, donde no prestó menos atención a lo que encontraba a su alrededor. Muchas de sus observaciones se convirtieron en la obra conocida por los eruditos bajo el título Flora Sinensis, que más tarde hizo famoso a su autor. Otro motivo de su fama fue la misión diplomática con la que fue enviado por la corte Ming a Europa. Las cartas de la emperatriz china, escritas en seda y llevadas por él a Roma – una al Papa y otra al General de los jesuitas – se conservan entre los tesoros más preciados del Archivo Apostólico Vaticano y del Archivo Romano de la Compañía de Jesús, respectivamente.

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Volviendo a nuestro tema, Boym no fue ciertamente el único autor de informes de este tipo. En el siglo siguiente, el español José Sánchez Labrador (1717-1798), jesuita desde 1732 y misionero en Sudamérica en los años 1734-1767, escribió su gran obra sobre Paraguay tras su exilio en Italia, de la que solo se publicó una parte. Entre sus manuscritos conservados en Roma se encuentran numerosos dibujos de las plantas y animales que había visto durante su estancia en las misiones. Junto al tabaco o el cacao, generalmente conocidos, vemos muchas otras especies de aves, peces, reptiles e insectos. Mientras que algunos son comunes y fáciles de encontrar, incluso hoy en día (al menos en Europa), como la gaviota, otros serían para muchos una curiosidad.

Boym y Sánchez Labrador son solo dos de los muchos miembros de la Compañía de Jesús que describieron y dibujaron la flora y la fauna de sus territorios de misión. La fama de que gozaron las obras de estos jesuitas en el Viejo Continente se explica por su importancia científica, incluso en medicina, donde la difusión del conocimiento de ciertas plantas como la quinina, el mate o el curare, tuvo efectos duraderos.

Pero cabe preguntarse: «¿Por qué la presencia de tales documentos en los archivos jesuitas?». Sin duda, los misioneros de los siglos pasados tenían bastante que hacer, por lo que hay que descartar inmediatamente la hipótesis de la ociosidad como posible génesis de tales escritos. En realidad, la razón hay que buscarla en las instrucciones de san Ignacio mencionadas al principio de este artículo: en diversas ocasiones él, así como sus colaboradores y sucesores, pidieron a los jesuitas que habían partido a lugares fuera de Europa que enviaran información sobre las regiones en las que se encontraban, con el fin de darlas a conocer tanto a sus hermanos como a otros lectores curiosos. Esto sirvió también como una buena publicidad para las misiones y una herramienta eficaz para la promoción vocacional.

Por Robert Danieluk, SJ | ARSI (Archivum Romanum Societatis Iesu) – Curia General
[De la publicación “Jesuitas 2024 – La Compañía de Jesús en el mundo”] t.ly/4Gf37 

Escuchar para ayudar

 

Podría parecer que escuchar es deber exclusivo del que tiene que aprender. Pero no. Es también necesario para quien quiera enseñar y ayudar. Cuando amamos a alguien le llegamos a conocer más profundamente y deseamos ayudarle, para unirnos cada vez más a él. Y para eso nos damos cuenta de que debemos escucharle. Claro que esto pide confianza y lleva su tiempo.

I

Escuchar, para los que forman a otros, requiere un “tiempo educativo”, necesario para dar paso en el otro a un nuevo conocimiento, que comporta un cambio de disposiciones y de actitudes.

Durante ese tiempo, la autoridad ha de compaginarse con la atención y la cercanía, la paciencia y la misericordia. La relación entre estos dos polos, la autoridad y la cercanía o el cariño, se decide en la profunda relación entre la verdad y el amor.

El educador debe aprender a escuchar. La realidad personal de sus alumnos (sus vidas en sus contextos) pide ser escuchada y “obedecida”, es decir, atendida, reflexionada, respondida. Y no solo al principio o en una aislada actividad, sino continuamente y como dimensión de toda la tarea educativa. De esta manera el educador aprende y solo se puede educar si se aprende, entre otras cosas, a escuchar. Y si es atendido y escuchado, aunque no se dé cuenta, el que aprende también enseña al que le educa.

Muchas cosas se aprenden o profundizan solo cuando se escuchan de los demás, o incluso cuando uno mismo las expresa a otros. De ahí la importancia de la familia y de los grupos en toda tarea educativa.

II

Pues bien, como sucede con el conocimiento propio del amor, la fe es una escucha personal, unida a la adhesión, a la búsqueda de unión y al seguimiento (cf. Jn 1, 37; 10, 3-5).

La Biblia presenta la fe ante todo como un don de Dios, y también como “escucha” por parte del hombre. El conocimiento de la fe –como se observa desde Abrahán– está ligado a la alianza de un Dios fiel. El Dios vivo establece una relación de amor con el hombre y le dirige la Palabra que interpela personalmente a quien escucha.

Por eso San Pablo dice con expresión que se ha hecho clásica: fides ex auditu, “la fe nace del mensaje que se escucha”  (Rm 10, 17). La fe es confianza y respuesta, que proviene del fiarse de Dios y por tanto de escucharlo. Y así estar disponible para para dejarse transformar una y otra vez por la llamada de Dios (cf. encíclica Lumen fidei, nn. 13 y 29).

Porque la fe es escucha es también respuesta, que se traduce en coherencia de vida ante Dios y en forma de anuncio dirigido a otro. Así el cristiano colabora, con su palabra, en la transmisión de la fe. Ahora bien, la primera “palabra” es la autenticidad, la coherencia de la propia vida.

Que la palabra, especialmente la del educador en la fe, deba acompañarse y, más aún, ser precedida por la vida, es reflejo de la “pedagogía divina”. Dios se ha comunicado a los hombres “con palabras y con obras” (Concilio Vaticano II, const. Dei Verbum, 14). Y Jesús “hizo y enseñó” (Hch 1, 1). Así los acontecimientos de la historia de la salvación (por ejemplo en el pueblo de Israel), y más todavía los hechos de la vida de Jesucristo, son como las primeras “palabras” de Dios, que luego son explicadas por los profetas y sobre todo por Jesús, que es la misma Palabra hecha carne.

De esta manera las obras realizadas por Dios y especialmente por Cristo manifiestan y confirman las realidades que la doctrina o las palabras significan. A su vez, las palabras proclaman y esclarecen el misterio contenido en el obrar divino.

Por ejemplo, el paso del mar Rojo era prefiguración de la salvación que Cristo ha traído por el Bautismo, sacramento que nos hace hijos de Dios en su Hijo, tal como el mismo Cristo nos enseñó al querer ser bautizado por Juan y al hablarnos de renacer del agua y del Espíritu (Jn 3, 5).

Palabras y hechos, hechos y palabras. Por eso las enseñanzas del educador en la fe no pueden desvincularse de la autenticidad y coherencia de su vida cristiana y de su conducta. De nada serviría un catequista o un profesor de Religión que enseñara una cosa diferente de la que vive o intenta vivir. La educación en la fe, como parte de la evangelización, es al mismo tiempo testimonio y anuncio, palabra y sacramento, enseñanza y compromiso.

Que la fe es escucha significa que procede de otro y no de uno mismo. Como respuesta, la fe forma parte de un diálogo; diálogo con Dios y diálogo con los demás. La fe cristiana abre a la oración y se manifiesta también a la hora de confesar o profesar la fe: sólo se puede responder “creo” en el contexto del “creemos”; es decir en el “nosotros” de la familia de Dios que es la Iglesia (cf. enc. Lumen fidei, n. 39).

La confianza entre las personas es fundamental en la vida humana y sin ella no existiría la sociedad. En el ámbito de la fe cristiana, el que escucha reconoce los contenidos de la fe, es decir, el conocimiento propio de la fe que le lleva al amor a Dios y al prójimo. Todo ello lo acoge en libertad y lo sigue en obediencia (del latín: ob-audire, saber escuchar). Por eso San Pablo habla de la “obediencia de la fe” (Rm 1, 5; 16, 26). El Magisterio de la Iglesia es fiable porque él mismo se fía de la Palabra de Dios que escucha, custodia y expone (cf. Lumen fidei,  49; Dei Verbum 10).

La fe requiere un tiempo para que la Palabra sea anunciada y sea escuchada. Es el tiempo del seguimiento, de la escucha y de la respuesta. Es el “tiempo educativo” de la fe, el tiempo que requiere hacerse cargo de la verdad, del bien, de la belleza. El educador de la fe debe ser paciente y misericordioso. Saber esperar, perdonar, recomenzar una y mil veces, pedir luces para acertar, rectificar cuando sea necesario, siempre buscando el bien y nada más que el bien para aquellas personas que se le confían.

III

“Escucha Israel” (cf. Dt 6, 4) es el origen de la oración judía de la Shemá, recogido en la Biblia. También Jesús escucha y aprende de María y José. Luego escucha a los discípulos para enseñarles, a los enfermos y desvalidos, pobres y pecadores, para ayudarles. Escucha en silencio a Pilatos y a los que le maltratan. Y siempre escucha, ante todo, a su Padre en el diálogo de la oración. Jesús, que es Palabra eterna del Padre, quiere escucharle siempre, para unirse a Él por el Amor y manifestar ese amor al mundo.

Siguiendo el ejemplo de Jesús y unido a Él, el educador en la fe –padre o madre de familia, catequista, maestro o profesor, formador– debe escuchar diariamente a Dios en la oración. Así puede discernir Su voluntad, Sus caminos, Sus lecciones, para uno mismo y para los demás.

Y de esta manera se comprueba, sobre todo aquí, en la educación de la fe, que todos enseñan y todos aprenden. Unos y otros “obedecen” en distintos modos. El educador es un referente especial, por sus dones y formación, que le hacen más responsable ante Dios, la Iglesia y la sociedad.

Decíamos que muchas cosas se aprenden o profundizan solo cuando se escuchan de los demás, o incluso cuando uno mismo las expresa a otros. Esto es aún más importante en la educación de la fe, puesto que la fe viene en gran parte por el oído. Y se recibe, se vive y se transmite en la familia de Dios, la Iglesia. Y tiene consecuencias culturales, sociales y eclesiales. Hay que aprender a escuchar sobre la fe en familia.

Escuchar a los demás, para poder ayudarles, forma parte de escuchar a la realidad con el fin de comprenderla. Y aquí se trata de hacerlo siempre desde la fe, en la fe, escuchando al Espíritu Santo para secundar sus inspiraciones.

 

Ramiro Pellitero

t.ly/vhEwG

Raul Gonzalez Bernardi sj (ARU) con archivistas cpal junio 2024

I Encuentro de Archivistas Jesuitas de la CPAL

Por iniciativa del ARSI y con el acuerdo de la CPAL, se celebró el 1er Encuentro de responsables de los archivos de la CPAL, en Bogotá (Colombia), del 25 al 27 de junio de 2024. Asistieron el P. Raúl González Bernardi, director administrativo del ARSI, el P. Cristhian Espinal (CAR), el P. Leopoldo Galdámez (CAM), el P. José Méndez (MEX), el P. Roberto Barros (BRA), el Hno. René Cortínez (CHI), el Hno. Fernando Breihl (ECU), la Sra. María Elena Rojas (PER), la Sra. Shirley Echenique (VEN), el P. Jorge Salcedo y el P. Jairo Bayona (COL). No participaron representantes de las provincias de ARU, BOL y PAR.

 

Tres líneas temáticas orientaron el desarrollo del encuentro:

  1. Abrir la aproximación del cuidado de nuestro patrimonio documental y de nuestros archivos, a la mirada más amplia y compleja del patrimonio cultural.
  2. Incentivar la optimización de nuestros recursos comunes, como es el caso de los avances y experiencia acumulados en distintas provincias en materia de conservación, prevención, restauración, descripción archivística, o también en el ámbito de la formación profesional a través de nuestras universidades.
  3. Resignificar el concepto de archivo, con el fin de realizar una puesta en valor de colecciones generalmente olvidadas, como es el caso de los acervos fotográficos, entre otras.

 

Algunos elementos evaluados a tener en cuenta en adelante:

  • Profundizar en la formación en gestión documental, preservación, descripción, digitalización, conservación de documentos y de patrimonio cultural.
  • Considerar alternativas de formación aprovechando los recursos de nuestras universidades: maestrías en archivística, programas de formación continua, pequeños cursos y charlas virtuales, pasantías en archivos; fomentar los talleres en las diferentes áreas de la archivística.
  • Considerar formación en ATOM y otro tipo software de gestión documental, así como la gestión de archivos digitales.
  • Considerar la conformación de bases de datos compartidas en la web: inventarios de colecciones, resultados de proyectos, entre otros.
  • Proponer realizar alianzas entre provincias y/o archivos, incluyendo las oficinas de comunicaciones para mejorar la difusión de nuestros trabajos.

 

En la evaluación final se propuso la realización de un segundo encuentro en dos años (2026), en otro país de América Latina (por ejemplo en Brasil).

 

Raúl González Bernardi SJ. Director Administrativo del Archivum Romanum Societatis Iesu (ARSI)

*El ARSI se dedica a la custodia y preservación documental, comunicación de registros y datos y a la promoción de investigaciones sobre la historia de la Compañía de Jesús y tiene su sede en la Curia General de la Compañía de Jesús en Roma.

Para conocer más dirigirse al enlace en el logo

Logo ARSI Archivum Romanun Societatis Iesu

mano ciber mano humana inteligencia artificial

El fondo humano de la Inteligencia Artificial (Intr.)

Podemos acordar que, entre sus diversas concepciones, la Inteligencia Artificial (IA) es una rama especial de las ciencias de la computación, cuyo enfoque está dirigido al desarrollo de sistemas y algoritmos capaces de realizar tareas que requieren inteligencia humana. En términos generales, esta noción se emplea para englobar a un amplio espectro de modelos informáticos que poseen la habilidad de razonar, aprender y percibir. Son estos mismos modelos los que están detrás de los asistentes de voz, de los algoritmos de reconocimiento facial, de las aplicaciones GPS o de la función de texto predictivo en los smartphones.

Si bien tenemos varios años conviviendo con la IA, no fue sino hasta la llegada de generadores de imágenes como Dall–e2 o Midjourney, o el modelo de lenguaje ChatGPT, cuando sentimos que el futuro nos alcanzaba. Fueron estos desarrollos los que reavivaron la conversación en el último año, debido a que su difusión orilló a muchas instituciones —entre ellas a las Instituciones de Educación Superior— a posicionarse.

En agosto de 2023 la Ibero Ciudad de México celebró el foro Construyendo el Futuro de la Inteligencia Artificial. Entre los invitados al evento estuvo el franciscano Paolo Benanti, asesor en temas de IA del papa Francisco. Durante su ponencia Benanti insistió en la necesidad de modelar «perfiles éticos» para las inteligencias artificiales; es decir, perfiles que «ayuden a los seres humanos a ser mejores seres humanos».

En el contexto de la charla la afirmación de Benanti tuvo la precisión y el coraje de destacar la preeminencia de lo humano sobre lo tecnológico. En su opinión —como en la de tantos otros especialistas—, el uso ideal de la IA debe ser el de una suerte de copiloto capaz de auxiliar a las personas y a las instituciones a tomar mejores decisiones, y no el de un piloto automático en el cual deleguemos nuestras funciones, dejándonos así a merced de los algoritmos.

Pero, ¿qué sucede cuando, poco a poco, depositamos nuestro criterio en este copiloto?, o cuando el «sentido auxiliar» de estas herramientas comienza a volverse ubicuo y dominante. Y, sobre todo, ¿a qué nos referimos al hablar de «mejores seres humanos»? Ya que, aunque la mayoría de nosotros convengamos en que la humanidad reluce en virtudes como la compasión, la solidaridad y la empatía, otros dirán que esta mejora depende de nuestra capacidad de producción y rendimiento.

No cabe duda: la discusión es compleja y requiere la participación de quienes tienen un mayor entendimiento de las tecnologías emergentes; sin embargo, la afirmación de Benanti posee —simultáneamente— el valor de la sencillez y la profundidad. Afirmar que «lo humano debe prevalecer sobre lo tecnológico» es, sobre todo, una declaración de principios: quien lo afirma reconoce un fondo ético que nos pide volver a lo esencial y que, ante el cambio y las novedades, confía en un discernimiento ecuánime y sereno.

Con este fondo humano como antecedente, entendido en función de cualidades que contribuyen a la armonía de los individuos y las comunidades (consciencia, compasión, empatía y fraternidad), deseo compartir una serie de reflexiones acerca de la interseccionalidad de los derechos humanos y la IA, y, por último, hacer un repaso sobre la incorporación de las tecnologías emergentes en la Educación Superior.

Luis Arriaga Valenzuela, S.J.

@Christus

Enlace al artículo completo t.ly/MYUV5

Seminario JESEDU-Jogja2024: educar para la fe en el S. XXI

El II Seminario JESEDU-Jogja2024, celebrado en Yogyakarta, Indonesia, ha reunido a educadores y jesuitas de todo el mundo para reflexionar sobre un concepto crucial: «Educar para la fe en el siglo XXI».

Este simposio, que da relevo al II Coloquio JESEDU-Global 2021, forma parte de un ciclo de encuentros destinados al discernimiento continuo de los colegios jesuitas a nivel global.

 

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Educar en la fe

El seminario se desarrolló bajo el lema «Educar para la fe en el siglo XXI», alineándose con la misión de la Compañía de Jesús definida por la Congregación General 36 como una «Misión de Reconciliación y Justicia con Dios, en la Humanidad y con la Creación».

Durante cinco días, los participantes compartieron conversaciones y reflexiones profundas, con el fin de explorar cómo nuestros centros pueden servir mejor al Evangelio y a la Iglesia en los contextos actuales. Esta es una experiencia global, algo que destaca positivamente Fran Delgado sj.: «Es un motivo de consolación el poder compartir las perspectivas adoptadas en la misión, caminando junto a los últimos y tratando de mostrar el camino a Dios desde cada rincón del mundo… sentir el pálpito de la misión del cuerpo universal», señala.

Por ello, la primera jornada se centró en clarificar lo que significa ser una escuela católica/jesuita hoy en día, destacando la importancia de nuestra misión educativa en un mundo cada vez más secularizado.

El segundo día del seminario dio pie al diálogo interreligioso, un componente esencial en la promoción de una formación en una fe abierta al contexto actual. Las sesiones de este día abordaron cómo nuestras escuelas pueden fomentar el respeto y la colaboración entre diversas creencias y convicciones, un aspecto crucial para nuestra misión de justicia y reconciliación.

 

Relevancia y profundidad

El tercer día, los participantes se embarcaron en un viaje espiritual, profundizando en la Espiritualidad Ignaciana y su papel en la formación en la fe tanto de estudiantes como de educadores.

El cuarto día se centró en los retos y oportunidades de educar en una fe resiliente en contextos seculares e, incluso, con tendencia al fundamentalismo. Mientras que el quinto giró en torno a la educación para una fe actual, como colegios católicos y en la tradición ignaciana.

Construir una identidad que dialoga

Los representantes de Educación Jesuitas han vuelto con algunas certezas, muchas preguntas y alguna conclusión. Este seminario ha puesto de manifiesto la enorme diversidad y complejidad que rodea la educación en la fe en nuestros centros y, a la vez, la importancia de abordarla y la certeza de que tenemos herramientas y voluntad para hacerlo. La diversidad, dentro y fuera de la Compañía, es enorme. Por eso, una de las claves es crecer en una identidad propia, la católica, que lleva inherente el diálogo. El reto no es afianzarse en la identidad propia primero y, después, dialogar, sino construir y profundizar una identidad que dialoga.

También lo hacen con la intuición de que no es posible hablar sobre educar en la fe en el siglo XXI sin alimentar y vivir la propia fe según los signos de los tiempos. El II Seminario JESEDU-Jogja2024 no sólo ha sido un encuentro global, también un pistoletazo de salida para abrir preguntas y explorar posibles respuestas a nuestra misión respecto a la transmisión de la fe, así como reforzar nuestro compromiso con la justicia y la reconciliación en el siglo XXI.

Sobre ello se continuará reflexionando en futuros encuentros de educación. Que nuestro deseo de ser Anuncio sea audaz, desde la inculturación y la creatividad, para acompañar de la mejor manera posible a los jóvenes en su camino hacia Dios.

@Educsi

t.ly/Yyoeq

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