Pedro Arrupe: las varias facetas que lo pueden llevar a la Beatificación

El pasado 5 de febrero se llevó adelante la apertura de la causa de beatificación del Padre Arrupe. 

Durante los últimos días, varias publicaciones religiosas han venido centrado la atención en la figura del P. Pedro Arrupe, Superior General de los jesuitas de 1965 a 1983. El motivo es la apertura de la causa de beatificación de este gran jesuita, inaugurada oficialmente por el Vicariato de la Diócesis de Roma el martes 5 de febrero de 2019, 28 años después de la muerte del P. Arrupe.

Los periodistas entrevistaron al P. Pascual Cebollada, SJ, postulador de la causa del Padre Arrupe. Sus artículos destacaron varios aspectos del antiguo líder de la Compañía: fue el más querido y controvertido de los Generales jesuitas del siglo XX; defendió el Vaticano II y los cambios propuestos por el Concilio; promovió el diálogo con diversas corrientes espirituales y sociales, incluyendo el marxismo.

Todos los aspectos de la vida y de la obra de Pedro Arrupe serán examinados por aquellos que están a cargo de decidir si, al final de su investigación, la figura del antiguo Superior General puede ser propuesta como la de un “santo” a todos los católicos. Durante la ceremonia de apertura de la causa, celebrada en la sede de la Diócesis de Roma (Palacio de Letrán), se dieron cita su Eminencia el Cardenal Angelo De Donatis, el Vicario General de Roma, y otros delegados, el postulador de la causa, el promotor de la justicia y los notarios, quienes juraron solemnemente cumplir su tarea con el rigor y la objetividad que en ésta tarea se requieren. En un acto jurídico marcado por un ambiente de oración y enmarcado por himnos, el juramento fue seguido de una alocución del Cardenal De Donatis, quien presentó la vida del Padre Arrupe y los valores que vivió, los cuales fueron la base para la apertura de su causa de beatificación.

 La intervención del Vicario de Roma subrayó, entre otras cosas, que el proceso en curso es un discernimiento eclesial sobre las virtudes heroicas del P. Arrupe. Después de evocar las principales etapas de su vida, el Cardenal Vicario subrayó que el Padre Arrupe “era un verdadero ‘hombre de Iglesia’, de la Iglesia que en 1965 concluyó el Concilio Vaticano II, el cual trató de poner en práctica. (…) Trabajó igualmente por integrar los mejores valores de la tradición con aquellos que son necesarios para la adaptación del cristianismo a los nuevos tiempos.” El interés y el compromiso de Pedro Arrupe por la defensa de la fe contra el ateísmo, por el diálogo ecuménico e interreligioso, así como su celo por la evangelización adaptada a los diversos contextos culturales, fueron también mencionados.

Este es el primer paso hacia el anuncio que podemos esperar, el de la beatificación y, eventualmente, la canonización del P. Pedro Arrupe.

Fuente: Somos Jesuitas

Sí a la Tradición de Comunicar con Propósito

Que San Ignacio de Loyola haya escrito más de 6.800 cartas habla de un hombre con la intención clara de dejar huella mundial a través de sus vivencias.

Reflexión de RECOJE, la Red de Comunicadores Jesuitas Colombia.

Tradición con sentido de red

Que San Ignacio de Loyola haya escrito más de 6.800 cartas habla de un hombre con la intención clara de dejar huella mundial a través de sus vivencias. Cada relato confirma que tras esas letras estaba el espíritu de una persona visionaria, con fe en su capacidad de transformar y convencido de llevar el mensaje al mundo. Un hombre encaminado al trabajo en red, cuyas anécdotas se hicieron conocidas y quien logró propagar su propósito. Un hombre abierto a contar sus triunfos, tristezas, situaciones, vicisitudes y sus experiencias espirituales, de las cuales surgieron la Espiritualidad Ignaciana y los Ejercicios Espirituales. Una persona ejemplo, patrón que hoy no se puede perder.

Esa dimensión comunicativa que acompañó a Ignacio, y que se puede ver desarrollada en sus textos históricos, perdura actualmente en el proceder de la Compañía de Jesús, en su misión de salir al mundo entero a proclamar la Buena Noticia, que no es más que el amor, y que, en palabras del Padre General Arturo Sosa, S. J., es “la alegría del evangelio, la posibilidad de ayudar a las personas para que tengan una vida más digna, una vida más libre”.

El ser humano por su misma esencia social tiene la necesidad de comunicarse con todo lo que le rodea, incluso consigo mismo. Hoy se habla de tendencias, de likes, de interacciones, de comunicar y comunicar, como sea. Con gran facilidad las marcas con trayectoria y reconocimiento pierden su foco, les gana el activismo comunicacional sin sentido. La Compañía de Jesús, más que una marca, es un rasgo de identidad que, gracias a su tradición y su propósito claro, lleva cerca de 500 años comunicándose desde la esencia de los valores que la fundamentan.

Es por ello que los jesuitas, desde la reciente Congregación General 36, recuerdan la importancia de la comunicación en clave de estrategia apostólica. Promueven el trabajo en red, avanzado cada día dentro de las instituciones en la colaboración entre jesuitas y laicos; ya que estas articulaciones son las que unen a la sociedad, ese cuerpo disperso y variado en culturas, el cual al mantenerse comunicado internamente y de forma efectiva, se cohesiona para hacer el mensaje universal.

Siendo así viene bien entender que, para el beneficio de las obras apostólicas y cualquier otro tipo de organización, la comunicación no solo es un proceso operativo e informativo, es también un objeto de transformación social, de bienestar, que está al servicio de todas las áreas y que requiere de trabajo en red, para que finalmente sea común la acción.

Convencimiento y apoyo a la audacia

En la actualidad se comunica diferente, con inmediatez, en un panorama en constante cambio y con la innovación como protagonista. Tal vez resulta complejo salirse del espectro de islas en el que se puede envolver la comunicación, pero la Compañía de Jesús tiene un espíritu distinto, que se mueve, se muestra, es coherente, escucha, incluye y es influyente porque actúa. Es contemplativa en la acción.

Los anuncios de la Compañía son esperanzadores, optimistas, llegan a personas inquietas, comprometidas, asimismo a los que los necesitan en clave de reconciliación, fe, justicia, diálogo y colaboración, ya que se requiere conectar con las personas desde la transparencia, la honestidad y convertir a la Compañía de Jesús en una institución que conversa.

Y para conversar se necesitan dos o más, por ello encuentros como RECOJE (Red de Comunicadores Jesuitas) permiten a las obras conocer de cerca la labor que realizan singularmente las instituciones y cómo sus respectivos comunicadores enmarcan sus mensajes, posibilitando encaminar la ruta de trabajo hacia el objetivo transversal de la Compañía, con base en una misión que trasciende la cotidianidad de cada una en particular.

Los jesuitas esperan que la comunicación en sus obras se piense desde un nivel estratégico. ¿Cómo comunicar aquello que mueve internamente a obrar en los diferentes ámbitos? ¿Cómo hablar de las mociones que determinó la Compañía de Jesús para trabajar alrededor del mundo con mensajes sobre la fe que comparten, la justicia en las estructuras sociales, la reconciliación en sus diferentes ámbitos, el diálogo con los demás y el trabajo en red que la enriquece? Desde ahí debe estar enmarcado el rol del comunicador jesuita y cómo su quehacer diario debe ajustarse a la moción general de la Compañía.

Ser los comunicadores de esperanza de obras que trabajan con esta motivación permite reconocer el valor de su Oficina de Comunicaciones como una herramienta eficaz para transmitir vida, posibilitando trascender la Institución al anunciar con contundencia y autonomía el mensaje conjunto de paz y reconciliación que respalda sus acciones, y que llega a tocar los corazones de los que tanto lo necesitan.

Todo lo construido desde el interior de la Compañía de Jesús, el propósito de ser innovadores siempre potenciados por los signos de identidad propios, la convierte en una marca capaz de comunicar hacia afuera su propuesta, porque escucha con criterio para ser disruptiva y sorprender, así como de enamorar con auténticos mensajes. Para eso está RECOJE, sus comunicadores.

Fuente: Jesuitas Colombia

Redes Sociales: un Amor Inmediato

¿Cuál es la novedad de las plataformas recientes como Facebook, Twitter e Instagram, entre otras?

Por Pablo G. Ivorra Peñafort  SJ

Si la idea de red social, en su estricto significado, ha estado ligada a nuestra existencia humana desde el inicio, ¿cuál es la novedad de las plataformas recientes como Facebook, Twitter e Instagram, entre otras?

Estamos viviendo un fenómeno particular desde las dos últimas décadas respecto a la forma como nos comunicamos con los otros. Las redes sociales se han convertido en un tema central y necesario para las estrategias comunicativas de las empresas así como para las relaciones personales de sus usuarios. Ahora, al pensar en redes sociales, es frecuente asociarlas con marcas de empresas como Facebook, Twitter, Instagram, entre otras. ¿Una red social es una marca? Tal vez no haya justicia al reducir un concepto tan complejo, rico en significados y necesario, a una marca comercial que pueda tener fines distintos al de tejer redes entre personas.

¿Qué es, entonces, una red social? Las mismas dos palabras permiten pensar que, ciertamente, es un concepto que está lejos de ser un fenómeno de dos décadas atrás. La pregunta por ser y hacer una red social está ligada, en esencia, a cualquier ser humano que se pregunte por la relación con sus otros. Si se tiene claro el rumbo que se quiere y se necesita al ser y hacer red, el instrumento tecnológico o la marca comercial son temas secundarios; importantes pero no prioritarios. Es común encontrar propuestas comunicativas donde la prioridad cambia y pasa a primer lugar la preocupación por dominar y abarcar la mayor cantidad de plataformas tecnológicas. Se suele escuchar que “si no estás en redes sociales, no existes”. Eso, en términos pragmáticos comerciales, puede ser cierto, pero la invitación es también a pensar en cómo se existe. No sirve de nada “existir” en múltiples plataformas si lo que se comunica en estos canales no habla de quién es el que habla. Eso también es “no existir”.

Si la idea de red social, en su estricto significado, ha estado ligada a nuestra existencia humana desde el inicio, ¿cuál es la novedad de las plataformas recientes como Facebook, Twitter e Instagram, entre otras? Es la inmediatez, que no es lo mismo que el afán. Hoy, en un mundo hiperconectado, tenemos la oportunidad de asumir con optimismo y esperanza el riesgo de ser inmediatos. Entendido desde nuestra espiritualidad ignaciana, la inmediatez es vivir los ritmos humanos con liberalidad, con una generosidad profunda que nos permita amar siempre, en todo momento. ¿Acaso esa no es la manera como Dios nos ama? En correspondencia con ese amor, nuestras comunicaciones deben estar al servicio de todos, hoy y ahora. El afán, por el contrario, es proceder sin tener claro ese horizonte de servicio generoso; es responder de forma reactiva, lo que pone en riesgo la toma de conciencia del sentido de lo que estamos comunicando.

Son innumerables los casos de uso de plataformas tecnológicas de comunicación que, en vez de ayudar a tejer redes, lo que hacen es aportar a deshilar las frágiles relaciones humanas en contextos donde una palabra de más o una pequeña omisión puede hacer la diferencia entre escoger la vida o la muerte. El argumento en defensa de varias de estas marcas comerciales, ante casos trágicos de sus usuarios, se limita a decir que sus plataformas solo funcionan como medio para decisiones que toma cada persona libremente. Eso es verdad, pero también es cierto que detrás de estos medios hay, de igual manera, personas que podrían asumir una postura ética frente a sus plataformas y tomar decisiones en beneficio de desescalar las tensiones. Es en esas coyunturas donde se prueba realmente qué tan red es esa sociedad conectada, o qué tan social es esa red.

El reto para los comunicadores de inspiración ignaciana, ante un universo de plataformas tecnológicas de comunicación, estará en conectar más corazones que perfiles de usuarios. Si lo que comunicamos realmente seduce el corazón de nuestros seguidores, la herramienta con la que lo hagamos será solo eso, una herramienta. Necesitamos, entonces, dominar lo tecnológico solo con el fin de evitar distracciones sobre lo esencial. Seamos en nuestras redes sociales unas verdaderas sociedades en red.

Fuente: Jesuitas Colombia

La Capilla del Encuentro de Salamanca, premiada como Espacio Sagrado 2018

La asociación norteamericana Faith & Form ha otorgado esta distinción por la conciliación entre teología y arquitectura.

Por C. Jiménez Ariza SJ

Consultamos el móvil 150 veces al día y no podemos estar más de una hora sin mirar el WhatsApp. Los estudios señalan también que cada día recibimos tres mil impactos publicitarios, a través de las pantallas o cuando caminamos por la calle. Esto supone más de un millón al año. En esta cultura de la imagen, en medio de tanto impacto visual, ¿por qué no crear un espacio limpio de imágenes, casi vacío, que ayude al encuentro del Creador con sus criaturas? Esta fue la idea inicial que puso en marcha la Capilla del Encuentro del Centro de Espiritualidad San Ignacio de Salamanca (CES).

La capilla, con capacidad para unas 25 personas, mezcla calidez y sobriedad a través de un equilibrado juego de telas y luces. Ha sido diseñada por los arquitectos de Pamplona Xavier Chérrez y Raquel Cantera. La asociación Faith & Form, con sede en Washington y el respaldo del Vaticano, le ha otorgado el premio al mejor espacio religioso de 2018. Faith & Form nació en 1967 para impulsar el diálogo interreligioso y premiar los esfuerzos hechos en el campo de la religión, el arte y la arquitectura. Forman parte de esta asociación sacerdotes, laicos, arquitectos y diseñadores internacionales que, cada año, se reúnen para premiar los mejores trabajos en el campo de la arquitectura, el arte o la pintura religiosa.

El jurado destacó la unión reflejada en el proyecto de Salamanca entre teología y arquitectura. Esa buena combinación se hizo posible gracias a las conversaciones entre el director del CES, Cristóbal Jiménez SJ y el arquitecto Xavier Chérrez. De allí surgió la idea de crear una capilla inspirada en la Tienda del Encuentro del libro del Éxodo y cuyo elemento central fuera el Sagrario, especialmente iluminado. Según Xavier Chérrez, «se quiso entroncar en la tradición cristiana de búsqueda de una belleza radical, como algo equiparable a la búsqueda de la verdad y la bondad». Pensando, sobre todo, en los jóvenes se buscó un espacio que ayudara a la oración y a la intimidad con Dios.

Para la definición de la Capilla del Encuentro se han dispuesto más de 600 lamas blancas translúcidas, tensadas por gravedad, que definen un espacio con forma de una tienda del desierto. Una estructura textil que no requiere de añadidos o decoración para expresarse. Se organizan siguiendo un patrón numérico de distancias variables. Para su construcción se han utilizado cuatro materiales: un tejido translúcido blanco y fino para paredes y techo; un tejido con un trenzado más grueso para el suelo; un conjunto armonioso de luz blanca y roja y, finalmente, madera para el altar y el ambón giratorio. Se eliminaron las esquinas y las juntas para ayudar a crear una atmósfera envolvente.

En palabras de Chérrez, «se puede entender como un espacio en el que la belleza de un paraje nevado se hace habitable gracias al calor que irradia el Sagrario». Iluminado en rojo, en una columna de suelo a techo, el Sagrario se siente, pero está velado, invitando al silencio y la interiorización en presencia del mysterium tremendum et fascinans, en la terminología del teólogo alemán Rudolf Otto.

Intencionadamente, el Sagrario no está totalmente visible. Es un pequeño homenaje a lo que Santo Tomás señala en el himno Adoro te Devote: «Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte».

La capilla dispone de un código Q, junto a la puerta de entrada, que permite compartir oraciones y experiencias a través de una página web. Hace miles de años, el pueblo de Israel encontró refugio en aquella Tienda, en medio de una cultura nómada, golpeada por la dureza del desierto y las asechanzas del hambre o la sed. Aquella Tienda protegía de las inclemencias y permitía encontrase con el Señor. Hoy, la Capilla del Encuentro de Salamanca quiere ser también para todos lugar de refugio y encuentro.

Fuente: Revista Jesuitas

 

Un diálogo sobre la identidad jesuita

Son nuestros acompañantes, nuestros “confesores”, consejeros, dirigen nuestras tandas de Ejercicios Espirituales… Pero, y a ellos, ¿quién les confiesa?, ¿en qué creen? ¿qué les conmueve? ¿cómo son?

El pasado 12 de diciembre el laico ignaciano Fernando Vidal (director del Instituto de la Familia de la Universidad de Comillas) se lo ha preguntado a los jesuitas españoles Pedro Miguel Lamet (escritor), Jaime Tatay (director de Razón y Fe) y Enric Puiggròs (Promotor Vocacional) y al escritor Valentí Gómez-Oliver, co-autor junto a Josep M. Benítez-Riera SJ, del libro “Confesiones de Jesuitas” (Libelista) que ve la luz estos días.

El acto, que ha tenido lugar en Jesuitas Maldonado (Madrid), ha sido una conversación en la que Vidal ha preguntado a los jesuitas sobre lo divino y lo humano y sobre conceptos identitarios de la Compañía: la imagen del jesuita peregrino a semejanza de Ignacio, o su visión sobre la pluraridad de la Compañía ¿virtud o defecto?, o en palabras de Pedro Miguel Lamet, “riqueza extraordinaria”. Según él, la clave para esa pluralidad es la unidad que les da la experiencia de los Ejercicios. Con relación a su vocación, se expresaba Puiggròs: “Yo no entré en la Compañía para ser alguien, pero la Compañía me ha permitido expresar con la música”. Para él, se trata de siempre de servir y poner los talentos propios al servicio de la misión y de las personas.

Su ser radicalmente “atípicos”, su cimiento en esa amistad que recordaba Jaime Tatay cómo precedía a la evangelización en palabras de Mateo Ricci; su ser llamados a las fronteras. También temas más personales como cuándo ha sido la última vez que perdieron el tiempo, experiencias personales y vocacionales, recuerdos, vivencias… confluyeron ayer un profundo diálogo sobre la identidad del jesuita.

Pero, ¿cuál es el gran secreto de los Jesuitas? les preguntaba Vidal.  Para el poeta, el principal secreto es el de la amistad. Lamet afirmó que Arrupe fue el San Ignacio de la Compañía y que su principal obra fue ser amigo de todos los que se acercaron a él. Jaime Tatay habló de lo consciente que son la gran mayoría de los compañeros por haber vivido en tan diferentes lugares y con tan distintas personas a lo largo de su vida: “Somos multiculturales”. Algo que para él, les da en lenguaje empresarial “ventaja competitiva”, porque “el objetivo es dotar de sentido al mundo y en este mundo globalizado esto es una gran ventaja.”

Para el coautor, agnóstico, y también poeta, Valentí Gómez-Oliver, este libro -versión ampliada y revisada de “31 jesuitas se confiesan” (Península, 2003)- es una gran novela sobre la Compañía al que le ha dedicado mucho esfuerzo y pasión.

Fuente: Infojesuitas

Ecostream: Plataforma para la Colaboración Ecológica

Ecostream es un sistema de referencia y recursos en línea desarrollado como parte del compromiso de Ecojesuit con la misión jesuita sobre la Reconciliación con la Creación.

Desde 2015, ha sido una plataforma para compartir iniciativas en curso en ecología y sostenibilidad.

Ecostream se enfoca en cinco temas principales, las prioridades identificadas durante la reunión de Ecojesuit en Bonn en noviembre de 2017:

  • El agua y la reducción del riesgo de desastres.
  • Las desinversiones energéticas y de combustibles fósiles.
  • La agricultura orgánica y el cambio de uso del suelo.
  • Las iniciativas de estilo de vida utilizando objetivos de desarrollo sostenible desde lo local hasta lo global.

La educación y la solidaridad.

Se encuentra disponible en línea una amplia selección de folletos, artículos y otras publicaciones, meticulosamente organizados en docenas de subtemas. También se proporcionan enlaces a organizaciones asociadas y a un directorio de cientos de instituciones jesuitas de educación superior clasificadas de acuerdo a las seis Conferencias.

Al comunicar las acciones y las actividades de promoción de las instituciones y de las comunidades jesuitas de todo el mundo, se espera que Ecostream genere y contribuya a discusiones dinámicas sobre preocupaciones ecológicas, que ayude a las instituciones a participar en nuevas actividades y a aprender cómo es que otros están tomando cartas en el asunto, que conduzca a vínculos y asociaciones activas para lograr soluciones más efectivas e innovadoras con el fin de sanar Nuestro Hogar Común, y que dé como resultado un proceso mucho más profundo de transformación personal y social.

Fuente: Jesuitas Latinoamérica

Card. Daniel Sturla: “La Iglesia es Puente, no Muro”

En el marco de la intensa preparación que la Iglesia de Montevideo realiza para encarar la misión ‘Casa de todos’, el Card. Daniel Sturla presentó un documento en el que se plantean los interrogantes más frecuentes que pueden presentarse al misionero, para ser utilizado como insumo en los días de la misión.

El Arzobispo de Montevideo llamó a los presentes que participaron del taller preparatorio, a poner todos sus dones en pos de la misión, “porque tenemos que ser una Iglesia que invita, llama, propone, a muchos hermanos nuestros que se han alejado de la práctica de la fe a volver a su casa”. Agregó que “la Iglesia es casa de todos, nunca un ‘club de perfectos’, sino ninguno de nosotros estaríamos acá”.

Frente a las preguntas de los asistentes, el Cardenal manifestó que “la iglesia es puente y no un muro, y está de parte de los que sufren, los que están en situación frágil y débil”. La intención es “llegar a los hermanos que tienen un buen recuerdo de la Iglesia pero se alejaron; y destacó que nadie, por ningún motivo, debe sentirse excluido, porque “la Iglesia es casa de puertas abiertas para todos su hijos en la situación que se encuentren”.

Asimismo, animó a quienes se preparan para la Misión Casa de Todos, a tener las tres actitudes fundamentales de las que habló el Papa Francisco en la conclusión del Sínodo de los Obispos sobre los Jóvenes: escuchar, hacerse prójimo y testimoniar.

Destacó Mons. Sturla que la prioridad de esta misión está puesta en el otro: “el anuncio que queremos hacer es el del amor de Dios a todas las personas, la cercanía de Jesús con sus hermanos, la ternura de la Madre de Dios. Todos tienen lugar en la Iglesia”, concluyó.

Fuente: icm.org.uy

 

El miedo del Mundo Hiperconectado

En el silencio y la soledad estamos obligados a estar con nosotros mismos.

Por Javier Rojas SJ

En un mundo aturdido e hiperconectado como el que vivimos existen dos experiencias muy temidas: el silencio y la soledad. Nada despierta más terror que sentirse solo y desconectado de los demás. ¿Por qué nos atemoriza? Uno de los motivos es que en el silencio y la soledad, donde no existe nada ni nadie que nos distraiga, estamos obligados a estar con nosotros mismos. Es común que nos sintamos perdidos, solos y desconectados cuando no existe alguien o algo a que referenciarnos. Nos hemos acostumbrado tanto a vivir en referencia a los demás y a las cosas que quedamos desorientados cuando no los tenemos cerca.

Existen muchas personas que para sentirse vivos necesitan del halago y reconocimiento de los demás, y que para sentirse importantes necesitan afirmarse en lo que tienen o poseen.

El silencio y la soledad atemorizan a quienes no han descubierto su verdadera identidad y creen ser lo que tienen. La meditación es un camino de pobreza y despojo y puede resultar asfixiante para quienes viven en la superficialidad. Admiro a las personas que no necesitan del reconocimiento de los demás para vivir y no ponen su seguridad en lo que tienen sino que se dejan guiar por esa Voz interior que oyen en el silencio y la soledad de la meditación. Quienes han encontrado su valía en Dios no buscan el halago de los demás, aun cuando los tengan bien merecidos, y se liberan de los estereotipos con los que se los califica. Ellos han encontrado su propio valor en su interioridad y viven desde esa profundidad sin dejarse encandilar por nada ni por nadie. Saben quiénes son y cuál es su destino.

Siento admiración por quienes luchan día a día por recortar poder a su ego y viven desde la Sabiduría interior que los guía y aconseja. Es maravilloso vivir según la naturaleza de lo que somos y dejar de alimentar el personaje que montamos muchas veces para vivir. Seguir la Voz que habla en nuestra conciencia es una de las acciones más bellas y loables. Debemos aprender a vivir como nos enseña la naturaleza: de adentro hacia afuera y aceptar que, para crecer y progresar, debemos hundir las raíces en la tierra de la humildad y la aceptación de los propios límites.

En la meditación aprendemos a desapegarnos de las etiquetas con las que nos identificamos o disfrazamos. Sentarse a meditar en silencio y soledad es disponerse interiormente a estar con lo que somos, a ser en Él, a estar con quien es el principio y fundamento de nuestra existencia. Ser en Él o estar ante Él convierte la oración no en algo que se hace sino en algo que se es. Al ser ante Dios estamos en oración. Este es el anhelo más profundo de todo ser humano: ser. Por eso no nos parecerá extraño escuchar el reclamo de muchas personas diciendo: «¡déjame ser!». El problema de creer que nuestra identidad está en lo que dicen los demás o en lo que hacemos es confundir nuestra esencia con los “accidentes”. Es equivocado creer que somos lo que hacemos o tenemos, o lo que los demás dicen de nosotros. Si creemos esa mentira viviremos de manera vertiginosa y con una avidez tal por conseguir u obtener lo que imaginamos nos hará importantes, que nos alejaremos cada vez más de nuestro verdadero ser. Necesitamos volver a nuestro eje, a ese centro vital que da razón de nuestra existencia; en definitiva, a Dios.

La meditación es el camino hacia el encuentro personal con Dios al que debemos recurrir sin pretensiones ni expectativas. Vamos a la meditación a estar con Él, a ser en Él, a nutrirnos de la fuente de vida que nos regaló el ser. Dios no viene a nuestro encuentro cuando “hacemos” oración, sino que estamos conscientes de Él cuando permanecemos en oración.

Fuente Imagen

 

Líderes Religiosos Firmaron Declaración por el Diálogo y la Convivencia

El jueves 6 de diciembre Representantes de distintas religiones firmaron una declaración por el diálogo y la convivencia. El acto se llevó a cabo a las 9 de la mañana en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en el barrio porteño de Retiro.

La Conferencia de los Obispos argentinos estará representada por su presidente, mons. Oscar Ojea, el Centro Islámico de la República Argentina (CIRA), por su presidente, Aníbal Bachir Bakir; y la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) por su titular, Agustín Zbar. Participarán asimismo los co-presidentes del Instituto de Diálogo Interreligioso, el presbítero Guillermo Marcó; el diputado Omar Abboud y el rabino Daniel Goldman.

La declaración, iniciativa del Instituto de Diálogo Interreligioso, tiene como objetivo reafirmar la vocación al diálogo y la voluntad de las comunidades de convivir en armonía, tal como se hizo con el documento firmado el 9 de agosto de 2005 en el cual se condenó, en forma conjunta, cualquier forma de violencia que invoque la fe como justificativo.

Una vez más, las religiones manifestarán el compromiso de compartir, informar y brindar opinión desde valores en común al conjunto de la sociedad.

Fuente: Vatican News

Adviento: Invitación a Dejarnos Impregnar por la Ternura

La cumbre del G20, que se realizó en Buenos Aires, Argentina, coincidió con el inicio del Adviento. Compartimos una reflexión realizada por el Padre Ángel  Rossi SJ en el aire de Radio María que une los dos temas.

El Padre Ángel Rossi, sacerdote jesuita, reflexionó en torno a la llegada del G20 a la Argentina (la cumbre de los líderes del mundo), diciendo que “Estamos embriagados de imágenes del G20” y en este contexto, nos invitó en este tiempo de Adviento, a abandonar la ideología del conquistador – donde el guerrero cuando volvía a la ciudad era recibido como un Dios- para abrirnos a la ternura del Niño que viene en forma tan sencilla”, resaltó.

“El guerrero de ayer, hoy es la figura del ejecutivo frío, son estas figuras de jefes de estados, estas figuras que pueden también tentarnos dentro de la Iglesia, el guerrero de ayer convirtió al mundo en objeto de conquista, y a los otros en objeto de dominio”.

Y hoy tiene su correlato bajo esta forma -continuó el sacerdote jesuita- del funcionario, del mandatario, del ejecutivo frío que se mueve por el afán de éxito, deseo de acumulación de poder, de capacidad adquisitiva, de fama individual, de sacralización de su ambición, que equipara el sentido de la vida al éxito, atrapado por la productividad, la eficacia, la ganancia, se cierra a la experiencia de la gratuidad, vive desgastado por la competencia, por lo que su vida está siempre encarada sobre sí mismo”.

“Ambos, el antiguo el guerrero, el funcionario, el ejecutivo frío hoy, ignoran el perpetuo y constante nacimiento de la vida, ambos establecen con la naturaleza y con las personas, una relación puramente funcional”.

“Por lo tanto creo que de alguna manera el Adviento, este que viene, como han venido estas personas, ahora viene el Señor, y viene en esta forma tan sencilla, el Adviento viene torciendo el paso como decía González Buelta”.

“Frente a esto, está la posibilidad de abrirse a la ecoternura, abrirnos a la dinámica de la ternura que impregna todo, también la política”, indicó el Padre Ángel.

“Somos tiernos cuando abandonamos la ideología de los conquistadores, cuando abandonamos la arrogancia de las certezas, cuando nos sentimos heridos, afectados, vulnerados por el otro, cuando nos abrimos al lenguaje de la sensibilidad, captando en nuestras vísceras el gozo o el dolor del otro”.

Finalmente nos invitó a revisar nuestra llamada a vivir la ternura en este tiempo de Adviento: “Comencemos el Adviento con un corazón dilatado”, concluyó el Padre Ángel Rossi.

Fuente: Radio María Argentina