Casa de la Bondad: Contención para Enfermos Terminales

Una nota sobre el Hogar para enfermos terminales, una de las obras de la Fundación Manos Abiertas.

Por Gabriela Origlia

La muerte suele ser un tema tabú. A veces, quienes padecen una enfermedad incurable, se encuentran transitando solos ese camino final. Sin embargo, hay espacios que permiten que las personas puedan vivir ese último tiempo acompañados y en la mejor situación posible. Es el caso de La Casa de la Bondad, que recibe a aquellos que saben que su fin es cercano. Nació en 1999 en el marco de las tareas de la fundación Manos Abiertas y así -sin saberlo- se convirtió en el primer «hospice» del país.

El «Movimiento Hospice» representa una filosofía de trabajo con el paciente terminal, involucra los cuidados paliativos, que intentan aliviar el sufrimiento de quienes tienen un mal incurable. La Casa de la Bondad, situada a pocos minutos del centro cordobés, cuenta con 17 camas para recibir a aquellos pacientes derivados desde hospitales públicos que no tienen medios o familias para pasar sus últimos momentos de vida.

«Acompañamos no sólo para aliviar el dolor físico, sino sobre todo el existencial -dice a LA NACION Leonor Loustalot, su directora-. Con cuidados, pero sobretodo con mucho amor, buscamos aliviar el dolor, que puedan irse en paz».

La Casa de la Bondad nació en 1999 en el marco de las tareas de la fundación Manos Abiertas y así -sin saberlo- se convirtió en el primer hospice del país.

En la casona antigua, acondicionada para recibir a los pacientes, hay voluntarios que van y vienen, cocinan, lavan y planchan ropa, cuidan a los internados, cantan, leen, comparten momentos sin pensar en el fin. Sólo una docena de trabajadores reciben paga. Hay asistencia las 24 horas del día, los siete de la semana.

Acompañar hasta el final

Stella Di Genaro es médica especialista en cuidados paliativos. «Hay tanto por hacer teniendo como centro al paciente y a su familia, podemos controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida», explica, en contra de lo que algunos pueden considerar, de que en algunos casos no queda nada para hacer. Para ella esta casa es «un remanso del que se sale renovado».

Aunque parezca una ironía, quienes están en la Casa de la Bondad tendrán una muerte más digna que su vida. La mayoría es gente en situación de calle, que después de vivir despojados de todo, pasarán sus últimos meses alimentados, limpios y tratados con cariño.

Los cuidados paliativos surgieron en 1967 con la británica Cicely Saunders, la pionera del «Movimiento Hospice», que abrió en Londres el St Christopher´s y, desde allí, expandió el concepto «Usted nos importa hasta el último momento de su vida». En 2005, enferma de un cáncer de mama, Saunders murió en su habitación de ese mismo centro.

Según estimaciones publicadas en 2015 por la Organización Mundial de la Salud, 40 millones de personas necesitan cuidados paliativos y el 86% de estas personas no lo reciben. En la Argentina, el Programa Médico Obligatorio (PMO) obliga la provisión de este servicio pero todavía -reconocen los especialistas- es una «lucha» lograr la cobertura. «Somos invisibles, pero necesarios, tenemos que ser muchos más», aporta Di Genaro.

Partir en paz

Hace unos días murió Juanita, una paciente de alrededor de 60 años, que ingresó por primera vez hace unos ocho años a la Casa de la Bondad. «El pronóstico era de unos tres meses de vida -recuerda Edel, una monja nigeriana enfermera desde hace 12 años en la Casa de la Bondad-. Mejoró, salió, volvió, vivió bien. Y regresó hace poco para irse acá».

Junto a otros dos consagrados, Lucila y Hugo, Edel trabaja en el área de enfermería. Todos coinciden en que la fe, no importa el credo, ayuda en momentos que son definitivos. «Así como las parteras ayudan a venir al mundo, nosotros somos porteros, colaboramos para irse con tranquilidad», define Edel.

Agustina Cámara tiene 21 años y estudia Letras. No deja de sonreír mientras cuenta su experiencia como cuidadora voluntaria. La situación se repite con Héctor Moyano, de 25, quien sigue la Licenciatura en Arte. Son de los voluntarios más jóvenes y enfatizan que el desafío los cambió «para mejor».

«Temía irme a las semanas, pensé que sería un espacio triste, negro. Nada que ver. Los pacientes agradecen hasta lo más mínimo, porque muchos no tuvieron nada antes. Eso reconforta, ayuda a hacer nuestra tarea. Necesitamos que se sumen más jóvenes, que se animen», apela Moyano.

Para Agustina su labor le permitió descubrir «cuánto se puede aliviar a otro con amor, con pequeñas cosas como leer o cantar». Para ellos, los enfermos son «patroncitos» -un concepto en tono de cariño que viene de Manos Abiertas en Chile- porque los voluntarios están «a sus órdenes».

María Pruvost, pionera en tratamiento del dolor en Córdoba y en el país, insiste en que la ayuda y el apoyo a los pacientes debe ser total y global, «abarcando la atención del cuerpo, los pensamientos, sentimientos, la familia y grupo que lo rodea». Está convencida de que el amor es el fundamento de la medicina.

Para Pruvost, hay que comprender que la muerte no es «un fracaso de la medicina» sino «un paso natural que le sigue a la vida». Además, sostiene que los cuidados paliativos no son exclusivamente para pacientes oncológicos, sino para todos los que están viviendo sus últimos momentos.

Los pacientes que llegan a la Casa de la bondad vienen «con una sentencia fatal» y pasan por todos los estados de ánimos y que trabajar en equipo permite afrontar las diversas situaciones. «Les preguntamos qué es lo quieren y, en general, la respuesta apunta a reencontrarse con alguien, a reconciliarse», cuenta Loustalot, la directora.

Para satisfacerlos, se ponen en marcha cadenas de favores que buscan sanar heridas y reparar los dolores emocionales. El objetivo es que puedan pasar sus últimos momentos de vida en paz.

Fuente: Diario La Nación

Cinco Elementos de las Redes Jesuitas

Dani Villanueva SJ, director de la Fundación Entreculturas, impartió una conferencia titulada “Redes Proféticas. Tejiendo estructuras jesuitas para la colaboración global”. Durante la misma habló sobre la expansión del trabajo en Red dentro de la Compañía de Jesús, en el marco de un mundo globalizado.

Durante la Misma, el jesuita mencionó cinco elementos importantes de las redes jesuitas que desarrollamos a continuación:

  1.  Las estructuras son las que siguen a la misión. Las redes tienen que entrar en esa dinámica, de construir redes por bien de la misión, ya que las redes son respuestas estructurales a una misión renovada.
  2.  Las redes animan a crecer en identidad y misión compartida. Es fundamental trabajar una narrativa global que ayude a ser parte de algo mayor a la propia institución.
  3.  La diversidad y la inclusión. Sería un error pensar que trabajar en red significa homogeneizar el cuerpo apostólico; es fundamental reconocer que las redes permiten hacer estrategias que tienen en cuenta la adaptación local y las particularidades de cada ecosistema, y a la vez utilizan ventajas a nivel global.
  4.  Apertura e innovación. Las redes permiten experimentar, colaborar con otros, y con eso aprender y cambiar. Las redes abren a las posibilidades de innovación y de emprendimiento.
  5.  Participación y discernimiento. Necesariamente para que funcionen, las redes tienen que ser creadas desde una participación en el diseño de la estrategia compartida. No hay innovación sin colaboración, no hay colaboración sin confianza, y no hay confianza sin transparencia. El inicio del trabajo en red tiene que ver con transparencia y participación.

Fuente: Ibero

Poner Orden en el Derecho Ambiental

Seguimos compartiendo reflexiones, puntos de vista e iniciativas que surgen en consonancia con la llamada a Cuidar la Casa Común.

Por Agustín Domingo Moratalla

El pasado lunes 26 de febrero intervino en el seminario de Investigación de la Cátedra Francisco José Ayala de la Universidad Pontificia de Comillas el profesor Carlos de Miguel. Especialista en Derecho ambiental, este profesor nos presentó la perspectiva jurídica de las cuestiones ecológicas que estamos tratando este año en el seminario, completando así otras perspectivas como la social, científica o económica que también forman parte de la investigación. Nos presentó las líneas básicas de un documento en el que está trabajando y que tendrá el carácter de “tratado internacional” con el que se pretende poner cierto orden en el Derecho ambiental.

El documento ha sido elaborado por un grupo internacional de juristas que, después de la declaración de París del Cambio Climático el pasado año 2015, pretenden poner orden en numerosas disposiciones internacionales dispersas sobre contaminación, transporte de materias peligrosas, protección de especies protegidas o contaminación espacial. Con el protocolo de Kioto (1997-2005), las Cumbres de Río (1992) y la cumbre de Johannesburgo (2002) se incrementaron de tal manera las expectativas en protección medioambiental que los últimos años se han caracterizado por cierto desánimo y frustración al comprobar que los objetivos no se han cumplido. Recordemos que estas cumbres incorporan ya el concepto de desarrollo sostenible dentro de la agenda internacional y establecen una vinculación estrecha entre recursos naturales, medio ambiente y pobreza.

A diferencia de estas cumbres, la de Paris se caracterizó por cierto pragmatismo con el que cada estado delimitaba los objetivos que estaba dispuesto a cumplir. En lugar de establecer objetivos ideales con los que contentar a una opinión pública internacional deseosa de buenas noticias, los estados se comprometieron a rendir cuentas periódicamente de aquellos objetivos que previamente se habían marcado. De esta forma, la credibilidad ecológica de cada país nace de la fidelidad a la propia palabra y los propios compromisos con los que se presente ante la opinión pública. Con ello se incide en la credibilidad e imagen pública de cada estado en el concierto de una comunidad internacional cada vez más preocupada por los temas medioambientales.

Esta cultura de la responsabilidad pública internacional y la rendición de cuentas necesita una articulación normativa seria para que el derecho internacional no termine reconociendo derechos a los ríos, las montañas o ciertas especies de flora y fauna. Se da la paradoja de que muchos medioambientalistas, animalistas y defensores de la ecología profunda no sólo exigen que se proteja reconociendo valor al medio ambiente sino que le asignan “derechos”, como si un animal, una planta o un espacio natural pudieran ser susceptibles de obligaciones. Y todo ello sin olvidarnos los nuevos problemas que se están planteando en los plenos municipales, los parlamentos autonómicos y las cortes generales cuando un grupo político plantea el tema de los derechos de las mascotas, los animales de compañía o los animales domésticos.

Cuando la declaración que se está redactando plantea el derecho medio ambiental y la necesidad de proteger la naturaleza, no lo hace en términos ingenuamente naturalistas, como si la especie humana tuviera el mismo valor que el resto de las especies. Por ello, el documento plantea la necesidad de articularse con los principios básicos de la ética ecológica, es decir, dejando claro que además del principio de prevención y de precaución hace falta un sólido principio de responsabilidad amparado en el derecho a la información. Una ética ecológica que debe afrontar el desafío de una justicia medioambiental porque el derecho medioambiental no sólo exige ilusión, convicción, movilización y participación social sino regulación, control, coerción y coacción normativa coherente.

Aunque el documento también incluirá algunos apartados sobre las dimensiones tributarias y fiscales de la protección ambiental, a juicio de este experto un apartado especialmente importante será el educativo. Por eso una educación ambiental que incluya el desarrollo sostenible será cada vez más importante en los programas de todas las escuelas y de todos los ciclos. Y no se trata de una asignatura, un área o una materia más dentro de la apretada agenda escolar, sino de una clave pedagógica básica con la que renovar las tradiciones educativas en las que, todavía, nos formamos como padres y maestros.

Fuente: Entre Paréntesis

Teologado San Pedro Fabro de Chile Acoge a Nueve Escolares Jesuitas

Hace poco compartimos algo de la experiencia que están teniendo los estudiantes de Teología que están viviendo en el Centro Interprovincial de Formación. Hoy compartimos la vivencia del CIF San Pedro Fabro, que está en Santiago de Chile, y en el que también confluyen jesuitas en formación de toda Latinoamérica.

Por Gerardo Aguilar, SJ

El 9 de febrero, el Teologado San Pedro Fabro de Santiago de Chile acogió a nueve escolares jesuitas que formaron el grupo de primer año de teología. El encuentro interprovincial fue muy vivificante por los diferentes países que conforman el grupo: Chile (2), Argentina (1), Paraguay (1), Bolivia (1), México (2), Honduras (1) y El Salvador (1).

Los primeros días fueron para ambientarse, desempacar y tomar el nuevo ritmo de vida; paralelamente, se inició el proceso de inducción. La primera semana se pasó de manera fugaz entre las lecturas, dinámicas comunitarias, momentos de oración y trámites migratorios. Sin embargo, hubo tiempo para descansar en Calera de Tango y cerrar la primera parte de la inducción al Teologado.

La segunda parte de la inducción fue la participación en el encuentro anual de la provincia chilena, que permitió empaparse de la realidad jesuítica y eclesial del país, y los Ejercicios Espirituales anuales, a cargo del P. José María R. Olaizola, SJ. El cierre de la inducción fue oportuno por la tónica espiritual con la que se hizo.

Este breve tiempo ha sido favorable para crear vínculos, compartir motivaciones, aspiraciones y sentir corresponsabilidad apostólica en la misión de la Compañía de Jesús. En cada uno se siente el deseo de dar lo mejor y de aprovechar cada oportunidad de formarse para dar, en el futuro, un buen «servicio presbiteral de la fe».

Agradecemos a la provincia chilena por la hospitalidad con la que nos han recibido, tanto jesuitas como comunidades y, sin duda alguna, al grupo de padres que acompañaran la formación en estos años: P. Alberto Luna -Rector-, P. Roman Guridi, P. Fernando Verdugo, P. Cristian Brahm y P. Juan Ochagavía.

Pedimos que, en sus oraciones, tengan presente a este grupo de amigos en el Señor que inicia, con «grande ánimo y liberalidad» la tarea que la Compañía le ha encomendado en estos años.

Fuente: CPAL SJ

Llegó el Resucitado – Palabra de CPAL de Abril

Compartimos la Palabra de CPAL del mes de abril, que el Presidente de la Conferencia envía a toda Latinoamérica.

Por Roberto Jaramillo SJ 

Comenzamos el mes de abril en domingo de resurrección, como una señal que nos invita a refundar nuestra vida sólo en el Resucitado conduciéndola, con mente y corazón renovados, hacia tiempos y formas de proceder nuevas.

En la semana santa no fue difícil actualizar de diversas maneras la pasión del Señor. Signos de Su crucifixión se hacen visibles en nuestra realidad cotidiana: son tiempos de autoritarismos e irrespeto de las voluntades populares sin importar programas políticos; tiempos de hegemonía del capital y de políticas ultra-liberales que parecen gobernar el mundo entero, tanto en lo público como en lo privado. Son tiempos de divisiones sociales (y aún familiares) atizadas intencionalmente por grupos aferrados al poder a través del miedo, la mentira y el prejuicio contra el ‘otro’, el ‘diferente’. Tiempos de acciones absurdas como hacer explotar una bomba en un supermercado atestado de gente, o asesinar a una mujer por ser negra, y por pertenecer y defender a grupos sociales marginalizados.

Son tiempos de miseria, enfermedad, hambre y desesperanza que llevan a miles de personas a dejar su propio país y arriesgarse en los caminos buscando una nueva vida en culturas diferentes. Tiempos marcados por la corrupción y la deshonestidad entre los grandes -pero también entre los pequeños- en el día a día, como si se tratara de un verdadero cáncer que destruye los fundamentos de la convivencia entre los hombres: la posibilidad de confiar en la palabra. Y tantas otras cruces, grandes y pequeñas que hay en nuestra vida y la de nuestras sociedades e instituciones.

Vivimos, sí, en tiempos sombríos. Para nosotros, los cristianos, la mayor tentación es la resignación: renunciar al momento decisivo de la resurrección – ‘tirar la toalla’. Pero las celebraciones de la Semana Santa encienden nuestro corazón y nos invitan a no a reproducir el discurso triste de los que van a Emaús alejándose de la comunidad (Lc. 24), sino a volver con renovada alegría y entusiasmo al camino del evangelio.

“A los que vivían en tinieblas y en sombras de muerte una luz les brilló” (Is. 9,2). La luz del Niño que nació en el pesebre es la misma del crucificado-resucitado que venimos de celebrar: “él nos ha rescatado de las tinieblas del pecado y nos ha trasladado al Reino de su Hijo, el Amado” (Col. 1,13)

Es este el momento de demostrar que, como cuerpo apostólico hemos sido salvados en y por el Resucitado. Que allí donde vivimos división y autoritarismo somos capaces de sembrar con nuestra vida perdón, escucha, reconciliación y participación. Que allí donde se excluye a los otros porque piensan diferente o tienen otro color de piel, somos capaces de reconocer el multiforme don de Dios y acogerlo y celebrarlo. Que allí donde el mundo grita e infunde -casi ciegamente- división, sospecha, individualismo, nacionalismo o proteccionismo, nosotros hacemos realidad el entendimiento, el diálogo, la búsqueda en común, la acogida del otro en su particularidad y con sus derechos.

En un mundo como el que nos toca habitar, sólo viviendo a contracorriente podremos dar testimonio de esta verdad y vivir en la alegría de ser salvados.

Incomodar, ser criticados y perseguidos, dar la vida como diario sacrificio (quien sabe: martirialmente, como nunca lo imaginaron Rutilio Grande o Mons. Romero) pueden ser señales de que ‘algo nuevo’ irrumpe y despunta en nuestras vidas.

¡Felices Pascuas para todos y todas!

La Contabilidad Imposible de la Pobreza

¿Cómo es la vida de quienes tienen menos de lo que necesitan para vivir?

Por Gaby Jorquera

Una de las cosas que más nos cuesta imaginar a la clase media, con vidas medias y salarios medios, es cómo se las arreglan para vivir quienes perciben un tercio o un cuarto de lo que ganamos. Si nosotros llegamos más o menos justos a fin de mes ¿Cómo hace una familia de dos padres y dos hijos para mantenerse mensualmente con, por ejemplo, los 426 euros de subsidio de desempleo que se recibe cuando el paro se acaba? Es lo que llamo la contabilidad imposible de la pobreza: sobrevivir con muchos más deberes que haberes.

Es una contabilidad imposible porque no hay manera de cuadrar el dinero que entra con los gastos que hay que afrontar ¿Cómo se puede vivir así? Equilibrándose como quien atraviesa una cuerda floja. Planificando cada compra como si estuvieras desactivando una bomba. Una madre de tres hijos en paro me contaba que se dedica a recorrer los cuatro supermercados de su barrio con la lista de la compra para comparar precios. Si algo de lo que necesita está 20 céntimos más barato en un lugar, ahí lo compra. Hace la compra en cuantos sitios sea necesario y cada céntimo de ahorro es un pequeño triunfo.

Se dejan de pagar algunas cosas, por ejemplo, algunas facturas de la vivienda que sabes que podrán esperar un par de meses sin que se produzca un corte en el suministro. Se solicitan las ayudas de alimentos, de ropa, de lo que sea. Se cena en casa de los padres o familiares cada vez que pueden, porque es una comida que se ahorra.

Hay muchas renuncias, casi nunca se puede comprar aquello que se quiere, o lo que se necesita, sino lo que se puede. Para los adultos es más fácil. Pero los niños tienen menos elementos con los cuáles procesar la escasez. Saben que no pueden merendar en una cafetería, ni ir al cine, ni a una hamburguesería como hacen otros niños y niñas. Por supuesto disfrutan de ir a jugar al parque, de los mimos de sus padres, del cariño de sus profesores y amistades, pero también hay cosas que les gustaría hacer -ir a un parque de atracciones, a una excursión del cole, usar una tablet- cosas normales para otros y que les están vedadas.

Sus padres sufren porque querrían poder darles más. Tener hijos es querer cuidarlos, protegerlos y darles lo mejor que se pueda. Que lo mejor que se pueda no sea suficiente, es algo que causa un profundo dolor. Para quienes lidian con la pobreza severa la relación con sus hijos tiene una tensión particular. Hay que decirles tantas veces que no y es tan difícil de explicar el porqué. Un padre me contaba que después de 6 años difíciles, en los que habían hecho esfuerzos ímprobos para que sus hijos no se dieran cuenta de los problemas económicos con los que estaban lidiando, finalmente volvió a encontrar un trabajo (nada para tirar cohetes: 900 euros al mes para mantener a 5 personas). Cuando les contó, sus hijos lloraron de alegría. Y los padres lloraron también, porque se dieron cuenta hasta qué punto no los habían podido proteger de esa realidad.

Cuando vives con tan poco dinero, cualquier pequeño evento se transforma en el catalizador de una tragedia. En el ejemplo anterior, primero fue el paro, después, una lesión por una caída de muy lenta recuperación, y finalmente el desahucio de la vivienda que ya no podían pagar.

En otros casos, una enfermedad. Una mujer me contaba que le habían diagnosticado diabetes, y a su hija mayor sobrepeso. Les dieron una dieta a ambas y le soltó la carcajada al médico. No tenía manera de asumir el coste de esa alimentación. El médico la regañó por no entender lo importante que era seguir las indicaciones. Cómo le explica ella al médico que rebaja la leche de los niños con agua y maicena porque no tiene otra manera de que le alcance para darles de desayunar. En el supermercado, le dio un ataque de llanto mirando el precio de los aguacates, una de las recomendaciones de la dieta.

No son una excepción. Esta realidad la viven el 14% de los hogares con niños, niñas y adolescentes a su cargo, que están en pobreza severa, es decir, que reciben menos del 40% de la mediana de ingresos –la clase media recibe entre el 75% y el 200%-. Es decir, estas personas no sólo son pobres, sino muy pobres.

La pobreza severa afecta en mucha mayor medida a las familias con niños y niñas, duplicando la tasa en hogares que no tienen menores a cargo. Así es cómo viven más de un millón trescientos mil niños, niñas y adolescentes en España. Estas son las dificultades con las que lidian sus padres, que además escuchan de manera cotidiana que no se esfuerzan lo suficiente, o que en España no hay pobreza. Estas son las personas que lidian con esta contabilidad imposible en la que la vida digna está fuera del horizonte.

Fuente: Entre Paréntesis

 

La Compañía de Jesús se Involucra en la Lucha contra el Desmonte en Santiago del Estero

La Parroquia de los jesuitas en San José del Boquerón, junto con otras organizaciones está trabajando en el monte Santiagueño con la problemática de los desmontes, que afecta miles de hectáreas a lo largo del país, y que, en especial en esta región afecta a los más necesitados.

En estos días, habría llegado una autorización desde la Dirección General de Bosques y Fauna, avalando el desmonte. Según las organizaciones comprometidas con la protección de los bosques, esta sería ilegal. Por ello, ha armado una denuncia conjunta entre Greenpeace, la Parroquia San José de las Petacas y las organizaciones campesinas.

Además de chequear la acción de quienes ya han iniciado el desmonte del boque chaqueño por vía satelital (gracias a herramientas que provee Greenpeace) se está armando una visualización de los terrenos donde se está llevando adelante el desmonte con un grupo de campesinos.

A su vez, se está intentando mantener el diálogo con diversas instituciones, como la Dirección General de Bosques y Fauna; la Comisión Municipal y la Policía de la localidad.

La denuncia planeaba ser presentada el día 23 de febrero. Además de las instituciones involucradas, la Carta era apoyada por el Obispo de la zona. Hasta ahora, el terreno desmontado consta de 500 hectáreas de territorios fiscales.

Carta de Denuncia por los Desmontes en Santiago del Estero

Sr. Gobernador de Santiago del Estero

Dr. Gerardo Zamora

CC: Ing. Víctor Abel Rosales

Dirección de Bosques y Fauna de la Provincia de Santiago del Estero

Dr. Juan Pedro Cano

Dirección Nacional de Bosques, Ordenamiento Territorial y Suelos

Por medio de la presente queremos denunciar ante Usted un desmonte ilegal de aproximadamente 500 has en el departamento Copo, en un predio denominado Calancati, solicitado por Luis Mendez Ezcurra y Horacio Gándara, donde actualmente se encuentran trabajando topadoras. La zona está zonificada como Categoría Amarilla, donde no se admiten desmontes.

De acuerdo al Monitoreo de Bosques Nativos del Norte de Argentina, que realiza Greenpeace, la provincia de Santiago del Estero continua realizando desmontes en zonas no permitidas. Según el último informe, en el año 2017, se desmontaron 42.827 hectáreas, de las cuales 28.987 eran bosques protegidos, incrementándose a la par, considerablemente el grado de violencia hacia los pobladores campesinos y campesinos indígenas. Particularmente el Pueblo Lules Vilelas que en este caso, no fueron consultados por parte de la Dirección de Bosques de la Provincia.

Cabe advertir que los solicitantes del mencionado desmonte, son socios de la empresa Sacha Rupaska SA, la cual presenta antecedentes de graves conflictos con campesinos en lotes cercanos, como Piruaj Bajo.

La Ley Nacional de Bosques establece en su artículo 40: “En los casos de bosques nativos que hayan sido afectados por incendios o por otros eventos naturales o antrópicos que los hubieren degradado, corresponde a la autoridad de aplicación de la jurisdicción respectiva la realización de tareas para su recuperación y restauración, manteniendo la categoría de clasificación que se hubiere definido en el ordenamiento territorial”.

La reglamentación de dicho artículo señala que: “Los trabajos de recuperación y restauración en los bosques nativos que hayan sido degradados por incendios o por otros eventos naturales o antrópicos motivados por causas imputables a su titular, podrán ser ejecutados por el Estado Nacional o Provincial según corresponda, con cargo al titular y/o responsable del siniestro o directamente por estos con la supervisión de la autoridad competente. En todos los casos se mantendrá la categoría de conservación del bosque que se hubiere definido en el Ordenamiento de los Bosques Nativos efectuado”.

Esperando que como máxima autoridad ambiental de la provincia, cumpla y haga cumplir la normativa forestal vigente, y detenga este crimen ambiental, saludamos a Usted atentamente,

GUIDO CORVALAN, MOCASE SANTIAGO DEL ESTERO

MOCASE VIA CAMPESINA

CRISTIAN CUELLAR, CENTRALCAMPESINA PRODUCTORES DEL NORTE CCP, LAS LOMITAS

HNO. RODRIGO CASTELLS, PADRE MARCOS ALEMAN, PARROQUIA JESUITA SAN JOSE DE

LAS PETACAS, BOQUERON

DIOSESIS DE AÑATUYA

MARIA RAIMUNDO LUNA, MESA DE TIERRA DE NUEVA ESPERANZA

COMUNIDAD INDIGENA TONOKOTES YAKU MUCHUNA DE SAN FELIPE IBARRA

PUEBLO LULES VILELAS, JUAN LUNA

NATALIA MACHAIN, GREENPEACE ANDINO

 

 

Fundación del Barça y el Padre Angel: Más que un club. Más que un cura

Un testimonio que da cuenta de qué ocurre cuando personas y entidades pertenecientes a mundos aparentemente opuestos, se unen para ponerse al servicio de aquellos que lo necesitan.

Desde hace un par de años tengo el privilegio de formar parte del Patronato de la Fundación del Barça. Una Fundación que tiene proyectos transformadores y que cada vez más gana terreno en el campo de la formación, la solidaridad y la transformación social, en Cataluña y en el mundo.

He podido constatar en este tiempo el interés, la insistencia, la persistencia, la implicación y la “determinación radical” del equipo directivo, para hacer de la Fundación una herramienta de compromiso transformador, a través del deporte de la vida de los niños y los adolescentes. Hemos compartido juntos el deseo y el sueño de que el Barça sea cada vez más un referente de compromiso con las personas, y soy testigo de que se ha hecho un trabajo serio para “profesionalizar” las metodologías educativas, para renovar alianzas y crear redes, en pro de acciones que sean útiles para la vida de los niños y de la sociedad.

Hace unos años cuando me preguntaban qué era el Barça, decía que sin duda era el mejor equipo del mundo, y me refería a los jugadores y a sus logros conseguidos año tras año en el campo de juego. Hoy cuando me preguntan qué es el Barça, -desde su Fundación- puedo decir con orgullo que es: Una pasión, un compromiso, una forma de entender la vida, de celebrar y de compartir, pero es sobre todo, la posibilidad de soñar, de crear emociones, ilusiones y sueños, y de hacerlos realidad. Y hablo desde la Fundación y de ella.

Soy testigo de cómo el Barça convoca y entusiasma, también cuando se trata de educar. Lo he visto en el paso de Barça Kids por las ciudades y sobretodo en el compromiso que despierta y genera FutbolNet. Los niños que participan en los Campus trabajando la superación, la ambición, el respeto, la humildad, el trabajo en equipo, incorporan estos valores a su mochila, convirtiéndose ellos mismos en embajadores de un mundo más justo y más humano, un mundo con valores en los que es necesario tener presente al otro, valorarlo y dar siempre lo mejor de uno mismo, “con humildad”.

Hace un par de semanas, fui testigo en la Llotja del Camp Nou, después del Barça-Getafe, de un encuentro entrañable y tremendamente humano, tierno y emotivo, y no era la primera vez que ocurría. El presidente Bartomeu y el Vicepresidente Jordi Cardoner, habían invitado al Padre Ángel y su “hijo Josué” a ver el partido. El gran invitado y el protagonista era el niño, y era el centro de atención, cuidado fotografías. Allí, en la Llotja del Camp Nou, hay un objetivo claro: regalar felicidad, emociones y acoger a las personas, especialmente a las más vulnerables o a las que representan una causa, que merece ser visualizada y que encuentra en ese espacio un altavoz y una atención, que no es protocolaria, que va más allá de los rituales y apariencias y que se mueve en el campo del más noble espíritu humano. No es un espacio de negocios: Es un espacio de relaciones y de visualización social de causas y proyectos humanos a todo nivel.

El padre Ángel, que es un referente de compromiso social y de cercanía a las personas que sufren, marchó de la Llotja emocionado. Me dijo que se iba con el corazón lleno de tantos cuidados, interés y detalles, y que verdaderamente el Barça, “es más que un club”… Y puedo asegurar que nada respondía a un guión predeterminado, sino que es el estilo y la marca de la casa. El Barça quería, en aquella tarde que el Padre Ángel y “los mensajeros de la paz” que se alinean a su causa, sintieran en el Barça un gran aliado, y en su Fundación un compañero de camino y un altavoz.

Hay muchas cosas que en el mundo del Futbol debería cambiar. Claro que sí. En los fichajes, en las sumas obscenas que se mueven y en todo aquello que rodea al mundo de las estrellas. Me consta que pocos se sienten cómodos en este terreno, pero también me consta que no depende de una junta ni de un patronato cambiar las leyes de juego de “algo” que se ha montado a otro nivel.

La identidad Blaugrana que nos une nos da fuerzas para hacer alianzas, tejer redes, crear complicidades, educar y trabajar para que en el partido de la vida, todos los niños puedan jugar de titulares, con unos valores que humanizan y que son la garantía del cambio y de la apuesta por un mundo mejor.

Fuente: Periodista digital

 

Recordar Medellín

Este año se cumplen 50 años de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Medellín, de donde nace el documento homónimo. Las conclusiones se enfocan a la presencia de la Iglesia para transformar a América Latina a la luz del Concilio Vaticano II. La solicitud pastoral recae sobre tres áreas: a) la promoción del hombre y de los pueblos hacia los valores de justicia, paz, educación y familia; b)la necesidad de evangelización y maduración de la fe a través de la catequesis y liturgia; y c) los problemas que giran en torno a toda la comunidad para que sea más fuerte la unidad y la acción pastoral.

Por Juan Manuel Hurtado López

Recordar Medellín es traer a la mente los nombres de grandes obispos de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de aquel tiempo, no sólo de los que participaron ahí directamente, sino de todos aquellos que conformaron esa gran corriente profética después del Concilio Vaticano II. Muchos de ellos estuvieron en el Concilio.

Recordar Medellín es escuchar las voces proféticas de Don Helder Câmara, Don Samuel Ruíz García, Manuel Larraín, la labor del Card. Pironio. Aquí en México recordamos al gran Don Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca. Todo un Patriarca Don Sergio: por su estatura, pues medía casi dos metros de altura; por su inteligencia: era agudo, perspicaz, profundo, intuitivo, escudriñador; por su solidaridad con el pueblo de Cuba, de Haití, de Guatemala, de Chile y con tantos otros. Gran innovador litúrgico en su diócesis: aplicó de inmediato las orientaciones del Concilio en su catedral de Cuernavaca e hizo del recinto toda una catequesis y una propuesta teológica.

Don Sergio fue un luchador incansable, apoyó las huelgas de los trabajadores, de los sindicatos, de los estudiantes. No había lucha por la justicia en la que Don Sergio no se hiciera presente de una o de otra forma, celebraba Misas en los más variados escenarios: en las fábricas, en la calle, en las plazas; hablaba en los sindicatos, apoyó fuertemente las Comunidades Eclesiales de Base en su diócesis y en el país cuando apenas era el inicio de esta “caminhada”. Historiador de la Iglesia y amigo de intelectuales como Ivan Ilich y Lemercier del convento benedictino de Cuernavaca.

Por su presencia en el Encuentro de Cristianos por el Socialismo en Chile y por su actitud ante las injusticias se ganó el mote de “el obispo rojo”. En México más de algún obispo le negó la entrada a su diócesis y le prohibió celebrar y predicar. Esto no lo arredró, al contrario, siguió firme y convencido. Don Sergio era una persona con muy buen humor, se reía fácilmente de todas estas situaciones y siempre tenía una palabra oportuna.

Cuando el Presidente Carlos Salinas de Gortari reestableció las relaciones entre el Estado Mexicano y la Iglesia, el Presidente invito a los obispos a una comida a la Residencia oficial de Los Pinos. Ahí intercambió unas palabras con el Presidente. “¿Qué le parece la nueva situación?”, le preguntó el Presidente. A lo que Don Sergio le respondió: “Ya veremos con quién nos va mejor: con Diocleciano o con Constantino”. Al final de la comida y ya para despedirlos, el Presidente le preguntó a Don Sergio: “¿Y por qué me dijo eso, Don Sergio?” “Pues sí, le contestó Don Sergio. Diocleciano (245-313) persiguió a los cristianos y tuvimos mártires. Constantino reconoció a la Iglesia y la enriqueció y se perdió mucho la frescura del Evangelio. Así nos puede pasar ahora”.

Don Sergio nunca quiso tener chofer. Él manejaba su propio carro –un carro viejo grandote– en Cuernavaca y en la Ciudad de México, aún ya con sus 80 años. Alguna vez le preguntaron el por qué de su negativa para aceptar un chofer que lo ayudara. A lo que respondió con ironía: “No me gusta que me manejen”. Con lo que quedaban totalmente aclaradas ambas cosas: su profunda libertad para tomar decisiones y el hecho práctico de ser él quien prefería manejar personalmente su coche.

Recordar Medellín es traer toda esa corriente utópica que recorría América Latina y el mundo: el Che Guevara, Camilo Torres, el Movimiento del 68 en México, París, la Primavera de Praga, en la Iglesia el Papa Juan XXIII y el Concilio Vaticano II. Esa utopía de algo nuevo en la sociedad y en la Iglesia alimentó fuertemente nuestros anhelos juveniles en la década de los 60s y de los 70s. Cuando nos visitaba alguno de esos personajes, para nosotros eran una braza encendida que alimentaba nuestros sueños juveniles. Todavía recuerdo una Misa que celebró Don Helder Câmara en la parroquia universitaria en Münster en mis años de doctorado. Don Helder encendió literalmente aquella multitud de 1000 jóvenes que ávidos lo escuchábamos. Pero lo mismo nos pasaba con Daniel Viglietti, Angel Parra, Inti Illimani, Quilapayún, Ernesto Cardenal y tantos otros. Esa era la gran corriente de nuestras utopías y nuestros sueños.

Recordar Medellín es frescura y encanto que motivan.

Fuente: Amerindia en la Red

 

Moduladores Digitales de la Vida: la Ubicuidad

Las nuevas tecnologías implican modos de vivir, relacionarse y ver el mundo, diferentes. Sin embargo, los mapas de poder siguen reproduciendo el esquema centro-periferia tradicional.

Por Jorge Luis Rodríguez Oropeza

A lo largo de la historia, la ubicuidad siempre estuvo reservada a algunos dioses. Hasta que el hombre no saboreó la manzana del edén tecnológico no pudo experimentar la sensación de estar en varios sitios a la vez.

El primer bocado vino con el inicio de la transmisión de televisión vía satélite (1962), por primera vez el ser humano podía ver en directo lo que ocurría en cualquier lugar del planeta. Siete años más tarde, ya no era el planeta, la humanidad entera contemplaba frente a sus pantallas el primer paso del hombre en la luna en el mismo momento en que este ocurría. Dábamos alcance a los dioses.

El siguiente hito, tuvo lugar en 1991, esta vez ya no poníamos un pie en la luna, sino que asistíamos a la primera transmisión de una guerra en directo, la Operación tormenta del desierto.

No obstante, la aparición de internet en nuestras vidas es lo que nos permite dar un verdadero salto a la sensación de omnipresencia. Gracias a esta ubicuidad provista por la tecnología, los mercados operan con la intervención de agentes de todos los continentes, familiares y amigos comparten sus vidas mediante videoconferencias y surgen nuevas prácticas profesionales como la telemedicina. Vivimos con la sensación de que no hay frontera geográfica que no podamos romper, no hay sitio en el que no podamos estar.

La ubicuidad transforma el espacio

Siendo el espacio y el tiempo los asideros materiales en los que se desenvuelve la vida, en nuestra anterior entrega quisimos enfocarnos en la velocidad como moduladora que incide en nuestra representación del tiempo, para ahora centrarnos en la ubicuidad como agente transformador del espacio; entendiendo por espacio “el soporte material de las prácticas sociales que comparten el tiempo” (Castells, 1997: 489)

Cabía esperar que las excelentes oportunidades que brindan las redes pudieran haber favorecido la desconcentración urbana, e incluso la descentralización de los núcleos de poder. No obstante, si bien han emergido algunos nodos en el sector de las nuevas tecnologías la hegemonía de los centros se mantiene prácticamente inalterada.

Incluso, los centros de cómputo cuando se representan en el espacio como bombillas nos dan una imagen similar a la que tenemos de un mapa político, con sus brillantes centros y sus opacas periferias.

Nótese que esta imagen no tienen ningún mapa detrás, es solo la representación gráfica en el espacio -mediante el uso de bombillas- de los servidores de internet.

Sin embargo, pese a que se mantiene el esquema centro-periferia, lo que hace diferente el concepto del espacio es que las relaciones sociales ya no tienen lugar en puntos geográficos ni ocurren por proximidad física, sino que, se producen por proximidad en las afinidades y tienen lugar lo que Manuel Castells llama “el espacio de los flujos” (Castells, 1997: 453-495)

Sin duda, esto es lo que define a las redes sociales: coincidencia de intereses, conexiones instantáneas en un espacio electromagnético. Los intercambios con los vecinos, los transeúntes y compañeros de trabajo, son más bien accidentales; forman parte de la desatención cortés con la que tenemos que convivir. El centro de nuestro ser social, lo que explica nuestro gregarismo, es nuestra interacción a través de la red.

Esto no quiere decir que no tengamos relaciones materialmente expresadas en la viva voz y en el “cara a cara”. Sí, las tenemos e incluso nos reproducimos gracias a ellas. Pero el sustrato de la relación de pareja, el contenido de la relación de trabajo, el cariño de la relación amistosa está en el correo electrónico, Skype, WhatsApp, Facebook… la “piel con piel” es solo consecuencia.

La ubicuidad altera la distancia

La posibilidad de estar en todas partes anula las distancias. “La sólida unidad espacial de la visión propia de la perspectiva normal podía funcionar sin contradicción cuando el intervalo de velocidad único en el que todos podían desplazarse oscilaba entre los 3 y 30 km/h” (Piscitelli , 2002: 103).

Nada es cerca y nada es lejos, la distancia no interviene en nuestra capacidad de aproximarnos a un lugar. Sin embargo, no marcamos nosotros nuestro itinerario, nuestras aproximaciones van marcadas por el trending, la web oculta sigue inmersa en una profundidad abismal y nuestros flujos son más que nada unidireccionales.

Esta relativización de la distancia, según el filósofo Byun-Chul Han, en vez de acercarnos a lo distinto nos aproxima cada vez más a lo igual, …”la red se transforma en una caja de resonancia especial, en una cámara de eco de la que se ha eliminado toda alteridad. La verdadera resonancia presupone la cercanía de lo distinto. Hoy, la cercanía de lo distinto deja paso a esa falta de distancia que es propia de lo igual” (Han, 2017: 16)

La ubicuidad que nos facilita la red no nos acerca a lo distinto, no nos aproxima al otro. Si no piensas como yo, si no compras lo que yo, si no me das un “me gusta” no formas parte de mi red. Los algoritmos se encargan de organizarlo y nosotros le damos al botón de “Aceptar”.

Fuente: Entre Paréntesis