Construyendo una cultura de protección en la Compañía de Jesús

El séptimo día de la Reunión de Superiores Mayores de la Compañía de Jesús en Roma se dedicó a un tema difícil pero vital: construir una cultura de protección.


Tanto en la Iglesia como en la sociedad en general, la protección se ha convertido en una prueba de credibilidad y confianza. Las palabras ya no bastan. La gente espera transparencia, acciones concretas y un cambio profundo en la cultura.

La Congregación General 36 supuso un punto de inflexión para la Compañía de Jesús en lo que respecta a la salvaguardia. Se rompió el silencio y pasamos de tener un enfoque basado únicamente en la gestión de casos a promover la prevención, creando una cultura consistente de protección en todas las Provincias y obras.

Durante la reunión, los Superiores Mayores abordaron este tema en profundidad. Fue el tema de una jornada completa y también el tema de algunas conversaciones en profundidad. Los Superiores Mayores tuvieron la oportunidad de hablar juntos sobre los retos, las esperanzas, las consolaciones y las dificultades en este ámbito, así como sobre las medidas adicionales necesarias para promover una cultura consistente de protección en sus culturas y contextos.

La presentación de la mañana no eludió las dificultades en torno a esta cuestión. El P. Thierry Dobbelstein, Provincial de la Provincia de Europa Occidental Francófona, compartió su experiencia acompañando tanto a los supervivientes de abusos como a los responsables. Destacó que, aunque se han logrado muchos avances, aún queda mucho por hacer, tanto dentro de la Compañía como en la Iglesia en general, para promover una cultura que proteja verdaderamente a todas las personas.

El P. Juan Cristóbal Beytía, Provincial de Chile, abordó la dificultad de pasar de las políticas sobre el papel a una cultura viva de protección. Señaló algunos obstáculos –brechas generacionales, actitudes clericales y cuestiones de credibilidad– que ralentizan este cambio. “La invitación”, dijo, “es afrontar la verdad de nuestra historia, pedir perdón sinceramente, reparar en la medida de lo posible, y crear entornos que impidan que se repitan los abusos. Ese es el comienzo de la reconciliación.”

Ya dentro de la Compañía, el Padre General estableció en 2018 el proyecto de Promoción de una Cultura Consistente de Protección (PCCP) en respuesta al mandato que le encomendó la Congregación General 36. El objetivo de PCCP es apoyar a las Provincias y obras de la Compañía en el desarrollo y mantenimiento de una cultura de protección.

«…afrontar la verdad de nuestra historia, pedir perdón sinceramente, reparar en la medida de lo posible, y crear entornos que impidan que se repitan los abusos. Ese es el comienzo de la reconciliación.»

 

“El proyecto comenzó con un mapeo de la situación de cada Provincia en relación con las tres normas básicas: contar con políticas sólidas, ofrecer formación regular y de calidad para todos, y disponer de protocolos transparentes y creíbles para recibir denuncias y dar prioridad a las víctimas”, explicó el P. John Guiney, director de PCCP, que intervino por separado.

Señaló también que mientras algunas Provincias están todavía en la fase de elaboración de políticas y protocolos, otras ya han iniciado programas de formación y capacitación no solo para los jesuitas, sino también para todos nuestros colaboradores y compañeros en la misión.

“Es especialmente consolador que todas las Provincias y Regiones hayan acogido este proyecto y que todas estén avanzando, aunque a veces a ritmos diferentes. Ahora trabajamos con toda nuestra estructura de formación, tanto inicial como continua, para garantizar que cambie la cultura dentro de la Compañía. Ha sido un cambio de actitud notable y supone un verdadero consuelo. Es ahí donde el Señor está llamando a la Compañía”, añadió el P. Guiney.

Ahora trabajamos con toda nuestra estructura de formación, tanto inicial como continua, para garantizar que cambie la cultura dentro de la Compañía.

 

El P. Beytía, que hizo la presentación junto con el P. Dobbelstein, lo resume de forma sencilla: “Aún no hemos llegado a ese punto, pero hemos tenido un buen comienzo. Hago un llamamiento a todos los Superiores Mayores para que sigan adelante, para que sigan abordando con honestidad y humildad la cuestión de la protección. Es la forma de construir una cultura sana para nuestro ministerio y también para nuestra vida jesuita. Es un pilar hoy en día para crecer en nuestra cercanía a Jesús y en nuestro seguimiento de Él.”

@jesuits.global | t.ly/k9o4r

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