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Repercusiones del Gobierno de Donald Trump

En busca de claves para interpretar la política del actual gobierno de los Estados Unidos, Noticias UCC aprovechó la presencia del Director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, Ph. D Matthew Carnes, SJ para entrevistarlo en torno a los temas de la conferencia ofrecida el pasado 3 de julio, “El impacto de las políticas de Donald Trump en América Latina”.

¿Cómo ve Trump a la latinidad, en general?

Tiene la imagen de muchos inmigrantes tomando trabajos de gente nativa e involucrados en actos criminales. Lo cierto es que la criminalidad entre latinos es menor a la población en general y en cuanto al saldo con México, es negativo, están regresando a su país muchos que nos han enriquecido durante las últimas décadas.

El término Latinoamérica engloba una diversidad cultural y social ¿cree usted que Trump la conoce?

No tiene conocimiento en profundidad de la región, está dejando esto a su vicepresidente, Mike Pence (que viajará a Latinoamérica en agosto) y a su Secretario de Estado, Rex Tillerson que tiene algún conocimiento de la región por su actividad empresarial (Exxon Mobile). Me preocupa que no tengamos un Subsecretario de Estado para Latinoamérica ni un equipo que muestre cuál es su plan para la región.

¿En la visión de Trump prima lo mercantil o lo geopolítico?

Habla mucho de acuerdos pero en su retórica siempre hay un ganador y un perdedor, no como el pensamiento neoclásico en el cual el acuerdo puede beneficiar a ambos, es un gran cambio en las reglas del juego. Trump critica acuerdos “malos” como el TLC con Canadá y México o el Transpacífico pero a pesar de su retórica no salió de la Otán. Trump habla “a lo grande”, exigiendo mucho, como un hombre de negocios, pero su equipo es más equilibrado, quieren acuerdos comerciales a largo plazo; tengo la esperanza de que seguiremos en la línea de la posguerra. En cuanto a la estrategia global, no sé si la tiene. Está abriendo una gran puerta en otros países, como en Europa; China está lista para entrar en estos mercados y su poder puede llegar a reemplazar a los Estados Unidos.

Sobre Argentina, ¿puede el conocimiento mutuo y la sintonía con Mauricio Macri predisponer mejor a la relación entre los dos países?

Yo diría que sí, Trump es de los que forman opinión de una persona a primera vista y el buen trato con el presidente Macri abre puertas; pero no quiere invertir mucho dinero público en Latinoamérica, lo máximo que puede hacer es dejar abiertas puertas a la inversión privada. Latinoamérica está en un momento de mucho potencial, a largo plazo estará más lista para ser socia en el mundo de los negocios que en el último medio siglo. Muchas empresas quieren invertir en la región y Trump no va impedir este proceso.

Sobre el futuro ¿en qué medida el pensamiento que Trump representa y las medidas económicas que toma va permanecer en el mediano y largo plazo?

Trump representa a un sector que perdió mucho en las guerras del librecambio (puestos de trabajo) y en las de la cultura (matrimonio, familia), están desubicados; la pregunta es si es el último grito de quienes representan un 40 % de la población (porcentaje en descenso). El nacionalismo no es único de EE.UU, es una respuesta extendida contra la globalización y que enfrenta a una realidad de solidaridad, esto nos puede costar mucho en el futuro.

En cuanto a las medidas económicas, los cambios realizados son difíciles de revertir y permanecen a largo plazo. El achicamiento hecho por Reagan dejó un Estado con menos recursos hasta al gobierno de Obama, lo que están haciendo hoy con el sistema de salud o los impuestos restará peso y poder al Estado en el futuro.

Por último, ¿puede el desacuerdo en torno a los acuerdos internacionales contra el cambio climático significar una confrontación que desgaste a los EE.UU.?

Los cambios en términos de medio ambiente también tienen efecto a largo plazo en los EE.UU. A pesar de su salida del acuerdo, muchos Estados (dentro del país) están siguiendo otra línea. California, la sexta economía del mundo, tiene reglas medioambientales fuertes, por fuera del gobierno de los EE.UU; son fuerzas de la economía del país que enfrentan el problema, esto me da esperanza en el largo plazo.

Fuente: Prensa UCC