Congreso Internacional de Estudios Bíblicos en Buenos Aires

Del 16 al 19 de julio, tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires, el Primer Congreso Internacional de Estudios Bíblicos; que tuvo más de 300 participantes. Entre ellos, jesuitas de distintos lugares del mundo. Alfredo Acevedo SJ (ARU) estuvo participando y nos cuenta su experiencia.

Por Alfredo Acevedo SJ

Después de terminar el cuarto semestre en el Instituto Bíblico (PIB), regresé a la Provincia, en primer lugar, para visitar a los amigos, la familia y compañeros jesuitas. Será un tiempo de reencuentros y de compartir la vida y la fe. De hecho, colaboraré en diversas actividades que me han pedido, ya sea en el Centro Manresa de Córdoba (sobre todo, ofreciendo EE) y en el CEIA de Bs. As (alguna charla sobre Biblia y política).

Pero mi visita también tuvo otro objetivo, ya que en la UCA de Bs. As.(en sus sedes de Puerto Madero y Villa Devoto), tuvo lugar el primer Congreso Internacional de Estudios Bíblicos, entre el 16 y el 19 de julio. La celebración por los 80 años de la Revista Bíblica convocó a casi 430 biblistas de toda América Latina, América del Norte y el Caribe. También se hicieron presentes biblistas y estudiosos europeos, entre los que se encontraba el P. Dominik Markl, jesuita austríaco, profesor de Pentateuco en el PIB. 

El P. Dominik tuvo dos intervenciones en el Congreso. Inicialmente hizo la valoración crítica de una de las primeras conferencias (acerca del libro del Éxodo). Fue una intervención breve pero intensa pues expuso una mirada crítica sobre el estudio realizado por un colega que piensa desde otro contexto, en este caso, la del Prof. José Rodriguez Kidd, de Costa Rica. 

Su segunda intervención fue el dictado de un mini-curso que llevaba por título “Ley, Ética y Política en el Deuteronomio”. Una especie de clase de dos horas de dos horas, en la que participaron unas 40 personas, entre profesores y estudiantes, que deseaban profundizar el conocimiento de este libro.

Uno de los objetivos del Congreso era generar los espacios para que los biblistas y estudiosos, sobre todo de América Latina, pudieran encontrarse e intercambiar información. Es clara la necesidad de profundizar en la colaboración y de estrechar lazos para que La Palabra siga enraizándose en el Pueblo fiel de Dios. Allí, todos estamos comprometidos, ya que la Palabra nos interpela y nos exige entrar en ella para comprender su sentido más hondo. 

1 comentario
  1. Héctor Figueroa
    Héctor Figueroa Dice:

    Pude participar también en ese congreso y realmente fue maravilloso y muy enriquecedor, sobre todo para los que hace poco tiempo empezamos en la investigación y teorización de los textos sagrados. Una gracia maravillosa en diversidad y fraternidad.

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