Salvar la Democracia en Brasil

Álvaro Mendonça Pimentel, S.J.

Publicamos la carta que el Pe. P. Álvaro Mendonça Pimentel, s.j rector de las facultades Jesuitas de Teología y de Filosofía de Belo Horizonte, envía a la comunidad educativa de la FAJE con ocasión del momento político que vive el Brasil. Nos parece bastante esclarecedora de los valores fundamentales que hay que afirmar.

En tiempos de fuerte polarización social y política, crisis económica y, sobre todo, crisis moral y espiritual, me dirijo a ustedes con una palabra de esperanza. Al recorrer los periódicos de los últimos días, los sitios web de las universidades y de otras organizaciones de la sociedad civil, encontré algún consuelo en medio de tanta perplejidad. Me refiero a la creciente convergencia de puntos de vista sobre la actitud y las medidas que la sociedad y el gobierno deberían adoptar para superar la crisis que nos sacude.

Estimados miembros de la comunidad académica de las Facultades Jesuitas

Tengo que reconocer que esta convergencia de posiciones no es mayoritaria sino que se manifiesta entre estudiosos de los campos políticos, económicos y sociales, incluidos los periodistas, abogados y gente de buena voluntad. Y sabemos que pequeños grupos de hombres y mujeres libres son capaces de alcanzar cuando nos recordamos, por ejemplo, de los comienzos del cristianismo.

Mi intención es compartir con ustedes, en forma de breves tópicos claros y simplificados, las ráfagas de esperanza que he recibido. También son posiciones que defiendo y que propongo para nuestra comunidad y el país. Son luces que no resuelven el problema, pero que nos ayudan caminar sin tropezar en la noche que nos rodea. Cada uno de estos tópicos puede ser corregido y/o complementado por ustedes. Doy gracias de antemano las reacciones que deseen enviarme.

La primera convergencia tiene que ver con el deseo de que haya un castigo adecuado, a partir de una investigación respetuosa y un juicio justo, para todos aquellos «crímenes de cuello blanco». Se trata de un consenso fuerte y masivo, que tiene como base la urgencia de revitalizar el respeto que merece la Sociedad por parte de los poderes que articulan el Estado brasileño. Y por lo tanto, basado en la urgencia de esta misma Sociedad de reconstruir su unidad nacional.

La segunda convergencia es crítica de la anterior, y se dirige a toda la Sociedad brasileña. Punir no significa condenar un acusado antes de juzgarlo. Sobre todo hay que recordar que la punición no intenta la destrucción política del reo sino su restauración a través del servicio que tiene que prestar a la reconstrucción social. Porque, la condenación previo juicio, ¿no sería una manera de ocultar mediante el prevaricato agentes políticos que lo único que pretenden es ejercer el poder al que se oponen?

La tercera convergencia es una clara oposición a la «mediatización» nauseabunda de las investigaciones en curso. El repetir inconsecuente y constantemente noticias escandalosas sólo aumenta el desconsuelo y la desorientación social. La búsqueda de un chivo expiatorio de los males del país no colabora para una solución nueva. Proporcionar la información es el deber de los medios de comunicación en un sistema democrático, pero esta responsabilidad se convertiría en perjuicio si la intensidad desmedida y el recorte tendencioso de los hechos provoca más perplejidad, paraliza o genera revuelta, en lugar de dar paso a la creatividad y al ejercicio propiamente político.

Otra convergencia clave se refiere a la necesidad urgente de reequilibrar y armonizar las relaciones entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Muchos afirman hoy en día que como consecuencia de la cobertura mediática hay un desequilibrio, por lo menos simbólico, que ha conducido a un creciente descrédito de los poderes Ejecutivo y Legislativo. El poder Judicial se convierte, entonces, en el principal actor político poniendo en riesgo la articulación de las fuerzas que componen el estado. Hay, pues, una fuerte necesidad de que los miembros de los tres poderes se unan y armonicen con el fin de fortalecer la institucionalidad pública y el estado de derecho. Para ello es necesario que sepan colocarse por encima de las polarizaciones presentes, busquen el diálogo y el entendimiento entre ellos, así como entre el gobierno y la oposición. La recuperación de la autoridad del Ejecutivo y del Legislativo exigirá acciones claras, por medio de reformas fundamentales, tales como la Reforma Política que permita y promueva una más auténtica representación de los ciudadanos en estas dos esferas, especialmente en el ámbito legislativo.

La quinta convergencia se refiere al riesgo del odio a la política que viene creciendo en todos los segmentos de la sociedad. Asusta oír ciudadanos ilustrados que declaran su completo desencanto con las mediaciones políticas y levantan la bandera de «soluciones instantáneas», es decir dictatoriales. En realidad, si prevalece esta actitud apolítica, se abrirá el camino para que en las próximas elecciones triunfen los oportunistas y los ladrones. Y eso nadie lo quiere.

Finalmente, muchos sostienen la urgencia de “tejer nuevamente la frágil tienda de la ética”. Uno de los sentidos de la palabra ética, como se sabe, es el de “morada protectora”. Vivir los valores éticos es encontrarse a sí mismo realizado como ser humano en los valores que guían las relaciones humanas y garantizan los vínculos sociales. Esta “morada protectora” parece hoy a una “frágil tienda”. La crisis ética y espiritual que atravesamos la ha fragilizado desde cuando se desvalorizó el peso de la palabra dada, conduciendo a muchos al desencanto con los valores que guían la convivencia social, como la igualdad y la justicia. Una negación práctica de los valores en que se sustenta la democracia corroe el sentido de las palabras y las transforma en envoltorios vacíos. ¿Cómo hablar en verdad si los líderes políticos y sociales mienten a aquellos que los apoyan? ¿Cómo hablar de justicia, si ella es despreciada en nombre de intereses oscuros? ¿Cómo hablar de igualdad si algunos juzgan que están por encima de la ley y del derecho? Esta situación escandalosa necesita ser enfrentada si queremos restablecer el tejido ético de nuestra Sociedad.

Entre nosotros, no debería ser así. La cuestión ética es urgente, y enfrentarla supone compromiso personal y común. Nuestra Comunidad formativa debe convertirse, de forma lúcida y decidida, en un lugar de experimentación moral y de creatividad espiritual, de justicia y misericordia. Sin el esfuerzo paciente de hacernos mejores no construiremos las convicciones fundamentales para cumplir con nuestro papel en la reconstrucción del país y superar la crisis actuales y futuras.

Las convergencias señaladas nos auguran esperanza, pero no garantizan nada. El llamado que le hago a todos los miembros de esta comunidad educativa de las Facultades Jesuitas de Filosofía y Teología, y que se extiende a todos los que lean esta carta, es a cultivar los vínculos sociales, inspirada en los valores del Evangelio. Las instituciones brasileñas demuestran la fortaleza suficiente para superar la crisis actual. Pero lo que las mantiene interna y externamente, son las convicciones personales de los miembros de la sociedad. Pongamos las nuestras al servicio de todos.

Hay excesiva polarización en muchos discursos, blogs, facebooks, periódicos y redes sociales. Los ánimos precisan calma para que se haga justicia y se renueve el orden social. No podemos admitir la violencia entre grupos a favor y en contra del gobierno actual, por ejemplo, porque sería sólo un ingrediente adicional de la crisis. Sin embargo, calmarse y detener la violencia no es suficiente. Es necesario actuar de manera creativa para encontrar soluciones y construir una cultura de paz.

Cito aquí sólo algunos ejemplos de las tareas que hay que cumplir, para contribuir a un nuevo futuro. En todos estos ejemplos, la filosofía y la teología tienen su contribución a hacer junto con otras ciencias y muchos actores sociales y políticos:

1. Es necesario desarrollar nuevos modelos de relaciones sociales en un mundo plural. Hay una pluralidad difusa en nuestro país. Consideremos, por ejemplo, las diferencias en el ámbito regional; o incluso más: los 274 idiomas diferentes que hablan los indios brasileños que son aproximadamente 900.000. El respeto de pluralidad presupone una sociedad que aprende a dialogar con la diferencia, que cree en fecundidad del argumento y la colaboración en vez de buscar iguala a todos en los mismos patrones culturales o de consumo.

2. En este sentido, tenemos que encontrar alternativas al modelo desarrollista que ha marcado la economía brasileña durante el siglo XX, especialmente a partir de los años 30. No se trata de negar el desarrollo económico, sino de hacerlo compatible con la conservación del ambiente, con la existencia de la agricultura familiar, con el respeto a las fuentes y manantiales, contra la privatización del agua, etc.

3. Necesitamos recordar el sentido de lo político y amarrar los poderes de la República a la soberanía de la Sociedad. Recuperar su no es un lujo sino una necesidad para para guiar las practicas del poder a la Justicia. La íntima conexión del poder y la Sociedad es la condición mínima para que las decisiones se ajustan a la realidad, en lugar de ignorarla.

4. Necesitamos, en definitiva, apoyar y promover la cualificación de la educación de niños y jóvenes.

Los ejemplos podrían multiplicarse, pero estos son suficientes para evocar las grandes tareas que nos llaman. El estudio de la filosofía y la teología se benefician cuando hay horizontes desafiantes, y nos conducen a una apropiación original de lo que leemos y discutimos, sean textos y contextos de los siglos pasados, sean los problemas de última hora.

Cuento con todos para apoyar el Brasil en este momento de sufrimiento y superación. Somos una pequeña comunidad. Tengamos la osadía de convertirnos en semillas que germinan produciendo esperanza, guiado por la luz humilde de la Resurrección.

El autor es el Rector de las Facultades Jesuitas de Filosofía y Teología – FAJE Belo Horizonte, Brasil.

CPAL Social

 

Ciencia y Religión a la luz de la Laudato Si´

La encíclica Laudato Si’ sigue haciendo ecos y dando herramientas para abrir debates y establecer diálogos. En la Universidad de Comillas se han reunido cuatro de los ocho integrantes del equipo que redactó el libro ‘Cuidar la Tierra, Cuidar los pobres’, para dar lugar a un debate en el que se profundizó sobre la encíclica y la relación entre ciencia y religión desde una mirada integral. 

Un debate de a cuatro que expresa el diálogo entre ciencia y religión: Julio Martínez Martínez, rector de la Universidad Pontificia Comillas, Enrique Sanz Giménez-Rico, sj, decano de la facultad de Teología y los profesores Pedro Linares Llamas y Pedro Fernández Castelao. Los cuatro forman parte del equipo de ocho profesores y dos colaboradores que redactó el libro Cuidar de la tierra, cuidar de los pobres, de Sal Terrae. Y ellos mismos, profundizaron en la encíclica del papa Francisco, Laudato Si´, desde distintas perspectivas teológicas y científicas, en sintonía con las propuestas reflejadas en el libro, sobre la promoción de la justicia en nombre del evangelio. El debate fue más una invitación al diálogo entre ciencia y religión, al diálogo dentro de la propia ciencia, y a combatir una crisis integral con ecología integral.

Pedro Fernández Castelao, profesor de la Facultad de Teología, se reafirmó en la idea de que “no hay dos crisis, dos problemas, uno humano y otro ambiental, sino una sola y compleja crisis socioambiental”. Castelao aseguró que el texto del Papa propone una ecología integral que muestre que “todo está conectado y que la degradación del ser humano implica la degradación de la naturaleza. Sin embargo, que todo esté conectado no significa que todo sea lo mismo”, puntualizó.

Desde la perspectiva de la ciencia, Pedro Linares, vicerrector de Investigación e Internacionalización, también refutó la idea de que no hay dos crisis, sino «una sola crisis ecosocial». Apuntó a que la encíclica nos recuerda que el saber no es neutro, sino que se produce en un contexto, y nos enfrenta a su compartimentación. «Los problemas reales del mundo son multidisciplinares y, por tanto, tenemos que trabajar juntos para resolverlos«. Linares agradeció al papa Francisco la encíclica porque «nos recuerda que investigamos para el bien común y nos invita a mantener la dignidad del hombre y la sacralidad de la naturaleza en el centro del debate».

Tradición ecosolidaria

Por su parte, Julio L. Martínez recordó que la universidad busca articular una visión integral del ser humano y de la realidad, y que la Iglesia ha estado siempre en diálogo con la experiencia humana por lo que, para los cristianos, la ecosolidaridad y «la conciencia ecológica no son algo nuevo». Su defensa es clara: no hay justicia social sin dimensión ecológica, ni ecología sin justicia social.

El debate sirvió, además, para presentar el libro “Cuidar de la tierra, cuidar de los pobres”, editado por la editorial Sal Terrae y escrito por ocho profesores de la universidad, entre ellos el Rector y el Decano, y dos colaboradores. Bajo la coordinación del decano de Teología, este nuevo libro de la colección Presencia Teológica, propone un diálogo entre teología y ciencia suscitado por la propia encíclica, y desentraña el valor del documento, una oportunidad de abrir nuevos diálogos sobre la actual realidad medio ambiental y social.

Sal Terrae

 

Silencio – Nuevo Film sobre los Jesuitas

En este año de 2016 asistimos al estreno de una nueva película de Martin Scorsese. Silencio se ha rodado en cinco meses, de enero a mayo de 2015, con un presupuesto de quince millones de dólares, en varias localizaciones de Taiwán: en los Estudios CMPC de Taipei y en Yangminshan, Taichung y Hualien. El guion, de Jay Cocks y el mismo Scorsese, está basado en la novela homónima del autor católico japonés Shusaku Endo (1923-1994), publicada en 1966. El tema de la obra es la tormentosa relación entre el cristianismo y la mentalidad japonesa tradicional, teniendo como pretexto las peripecias de dos jesuitas embarcados en una búsqueda casi detectivesca de un tercero, y al mismo tiempo perseguidos, en un país desconocido para ellos, y cuya lengua tampoco dominan.

Mientras tanto se entregan con enorme devoción a servir a los cristianos clandestinos en sus necesidades espirituales. El guión consigue reflejar muy bien esa atmósfera de thriller, en el contexto de un período de la historia japonesa que ha venido a llamarse sakoku o nación cerrada, cuando la cristiandad del país del sol naciente, reducida a un rebaño disperso, vivía en el silencio. La fe de los sencillos brilló allí con fuerza, irradiando una extraña belleza, casi sobrenatural, por ejemplo en la miserable cabaña donde unos pobres carboneros asisten, junto al fuego de la cocina, a la misa del misionero furtivo como si fuera la última de su vida… O como cuando Ichizo, el anciano líder seglar de una comunidad cristiana en la montaña (magistralmente interpretado por Yoshi Oida), bautiza a un bebé delante de sus fervorosos padres en el secreto de una simple choza, ungido de la dignidad de un pobre de Yahvé.

Los hechos y la ficción

Aunque con bastantes licencias, la narración que sustenta a la película se basa, sin embargo, en algunos hechos reales. A Roma habían llegado noticias confusas de que el P. Cristóbal Ferreira (Liam Neeson en el film), portugués, misionero ejemplar en Japón durante treinta y tres años, de cuya Misión fuera una vez superior, tras ser apresado, encarcelado y padecer la tortura del anazuri (o suspensión en el foso) en Nagasaki, desafortunadamente había renegado de su fe….

Para el protagonista de la novela, el P. Sebastián Rodrigues (en la película interpretado por Andrew Garfield) el autor toma como modelo al jesuita siciliano Giuseppe Chiara, que llega a Japón en 1644 con el propósito de hallar al P. Ferreira. Intenta ejercer clandestinamente el ministerio, pero pronto es arrestado por la policía de Nagasaki y enviado a Edo, donde será interrogado por el señor de Chikugo, Inoue (caracterizado por Issei Ogata), y sometido a la tortura del foso.

En la novela, a Rodrigues le acompañan en la larga travesía, al zarpar desde Lisboa en 1638, otros dos jesuitas, Juan de Santa Marta (que tendría que detenerse, enfermo, en Macao) y Francisco Garupe (Adam Driver en la pantalla). Les mueve el ardor misionero y la impaciencia por saber de Ferreira. ¿Será posible que haya apostatado?

Se entrevistan en Macao, enclave portugués en las costas de la provincia china de Cantón, con el superior regional de los jesuitas, el P. Valignano (encarnado por Ciaran Hinds). En realidad, éste había muerto en Macao en 1606, de modo que tal escena no pudo tener lugar. Pero esa figura de enorme altura espiritual añade, en la ficción, un gran valor simbólico a la misión encomendada a los dos jóvenes sacerdotes por quien hubiera sido visitador y organizador de la labor apostólica de los jesuitas en Japón en sus mejores tiempos, así como ilustre promotor de la adaptación del cristianismo a las costumbres japonesas. Será él quien les ponga al corriente de la auténtica dimensión del peligro que les espera allí, una prueba para su propia fe.

La prueba

Después vemos a Rodrigues y Garupe, todavía en Macao, mientras preparan su viaje, tratando con un mercader chino que les consigue un pasaje a Japón así como un guía e intérprete nativo, el expatriado Kichijiro (representado por Yosuke Kubozuka), a quien encuentran en una taberna del puerto, haciendo ya gala de la cobardía que mostrará a lo largo de la historia. Es un personaje a medio camino entre Judas y Pedro. La escena de su confesión al sacerdote, una vez llegados a Japón, sentados los dos sobre un solitario acantilado, emocionará a más de uno en la sala… La hondura de ese mar impasible que se extiende a sus espaldas nos sugiere ante todo el conflicto interior que late en toda la obra: la ausencia de signos divinos en medio de la persecución añade una dura prueba a la fe del creyente.

Sin embargo, el rostro de Cristo aparece en numerosas ocasiones reflejado en la película. De hecho la gran prueba que le esperaba al creyente clandestino, si era descubierto, no consistía tanto en renunciar de palabra a la fe (la apostasía), sino en pisar la imagen de Jesús. Se le deja al espectador la difícil opción de juzgar si esa traición o deslealtad a Cristo podría alguna vez convertirse en un acto de amor compasivo para salvar a otros.

El director Martin Scorsese ha escrito al respecto: Rodrigues aprende paso a paso que el amor de Dios es más misterioso de lo que uno cree, que Él deja mucho más espacio a la decisión humana que lo que uno se puede figurar, y que Él está siempre presente… incluso en su silencio. En una entrevista con los medios en Taipei, durante la filmación de Silencio, Scorsese, de setenta y tres años de edad, confesaba que había decidido rodar esta película, muy a contracorriente de lo que hoy se lleva en ese Hollywood tan poco propicio a planteamientos cristianos, porque el trasfondo de fe que constituye la materia de la novela de Shusaku Endo le había apasionado desde su juventud, pues esa fe cristiana, vivida desde niño en el seno de una familia católica ítalo-americana, le había ayudado a afrontar la complejidad del mundo como adulto.

Consultores jesuitas en el set

A un servidor, que ni es experto en el Japón del Shogunato ni en nada que tenga que ver con el cine, se le pidió una colaboración como consultor técnico jesuita en el set sólo por mi condición de jesuita europeo residente en Taiwán, profesor en la facultad de Teología Fujen-Bellarmino, de Taipei, con cierto conocimiento de latín y capacidad de manejarme en inglés. ¿El cometido?

Supervisar las escenas en las que se mostraba a los jesuitas y a los fieles en actitudes explícitamente religiosas, de modo que éstas resultasen lo más realistas posible.

¿Quién podría negarse al honor de colaborar con un genio del cine como Scorsese? Pero me habría sido imposible compatibilizar esa labor con mis obligaciones académicas y pastorales si no hubiésemos contado también con la asistencia del P. Jerry Martinson que, a pesar de sus múltiples ocupaciones, hizo de consultor jesuita cuando yo no podía estar presente.

Él sí que es un experto en estas lides, pues trabaja en los Estudios Kuangchi, una compañía de producción televisiva y radiofónica fundada por la Compañía de Jesús en Taipei.

Otro compañero de su equipo, Emilio Zanetti, también jesuita, colaboró en la aventura incluso actuando como extra. Fuimos tres, por tanto, los consultores jesuitas en el set. Habría muchas cosas que contar de la sugestiva experiencia.

Primero, constatar, viéndole trabajar a Scorsese, que detrás de un genio no sólo hay talento, sino mucho esfuerzo y dedicación a la profesión.

Segundo, nunca me habría imaginado que mi primer servicio allí hubiera sido… rezar un responso. En efecto, el inicio del rodaje coincidió con un accidente sucedido el 28 de enero en los decorados exteriores de los Estudios CMPC de Taipei, donde unos trabajadores taiwaneses que se hallaban reparando unas viejas estructuras fueron sorprendidos por el derrumbe del tejado, con el trágico resultado de un muerto y dos heridos. Scorsese me había pedido que dirigiese una oración con los actores y el equipo del rodaje para bendecir los principios de la aventura de Silencio; pero la que iba a ser una gozosa inauguración se tiñó de luto por el triste evento apenas acontecido. Luego todo fue bien, gracias a Dios.

Tercero, mi cometido principal con los actores, además de cuidar el estilo jesuítico de los personajes, fue asesorarles sobre cómo representar la administración de los sacramentos. Así, con Yoshi Oida ensayamos repetidamente el gesto esencial del bautismo, hasta el punto de que él lo hizo mejor que yo. Este veterano actor japonés fue la persona que más me impresionó de todo el plantel de artistas, por su profesionalidad, sencillez, simpatía y entrañable sabiduría. Tuvimos largas conversaciones de sobremesa sobre los temas más variopintos, y yo me quedaba embobado escuchándole hablar con esa pasión lo mismo de la Sagrada Familia de Barcelona, que de la visión islámica de Jesús o de la comparación del cristianismo y del budismo, por ejemplo. Su forma tan cortés de saludarle a uno con una profunda inclinación de cabeza hacía que te sintieras apreciado y respetado a la vez por alguien que podría ser tu padre o tu maestro.

Andrew Garfield, en cambio, con su impulsiva juventud, era muy distinto en el trato. Resultaba enormemente incisivo, por ejemplo en sus preguntas acerca del modo de celebrar la misa según el rito tridentino (que, dicho sea de paso, yo nunca he practicado, por lo que tuve que estudiarlo de antemano). Durante el ensayo de esas escenas eucarísticas, el famoso intérprete de Spiderman buscaba la perfección en las rúbricas litúrgicas, de modo que me costó convencerle de que su personaje en la ficción, el P. Rodrigues, como típico jesuita, seguramente pondría más atención en la devoción interior y la dimensión pastoral del sacramento que en la letra roja del misal. Además, en la clandestinidad y sin los ornamentos adecuados, no era cuestión de exagerar las rúbricas.

Con Garfield tampoco fue difícil trabar amistad. Resultó muy interesante escucharle compartir su particular experiencia de los Ejercicios Espirituales, que había realizado con uno de los nuestros en USA, y la impresión que le produjo estudiar el modo de proceder ignaciano para meterse más en el papel del jesuita protagonista del film. Hay que señalar que el actor es de procedencia judía, por lo que tiene mérito ese interés personal suyo en la fe cristiana. A su compañero Adam Driver, más temperamental, se le trabucaba el latín eclesiástico y, en medio del rodaje, soltaba un sonoro improperio…

Para –a continuación– dirigirse a mí, que observaba la escena desde un rincón, y decir cómicamente: usted perdone, Padre.

Jesuitas España

 

Obispos de Bolivia sobre Narcotráfico y Drogadicción

La Conferencia Episcopal Boliviana dedicó su Carta Pastoral a la problemática del narcotráfico y la drogadicción. Los obispos expresan su preocupación por la expansión de esta actividad ilícita con graves signos de violencia.

Los obispos de Bolivia dieron a conocer el viernes 1° de abril su Carta Pastoral: “Hoy pongo ante ti la vida o la muerte” sobre la problemática del narcotráfico y la drogadicción. En ella, advierten que la expansión de esta actividad es alarmante, ya que ha penetrado las estructuras estatales y las fuerzas del orden y que la economía se nutre en parte de esta actividad ilícita.

En un documento de 48 páginas, los obispos expresan su preocupación por las causas y las consecuencias que genera en el país ser productor, de tránsito y consumidor de sustancias controladas. Además, el texto reflexiona sobre los efectos que tiene este hecho sobre las familias y en la sociedad en conjunto.

“Como es de dominio público, el narcotráfico, en su estrategia de expansión e impunidad, penetra incluso estructuras estatales y fuerzas del orden, comprando conciencias. La corrupción ha minado la credibilidad de autoridades de diversa jerarquía encargadas de la lucha contra el narcotráfico, tanto en el presente como en el pasado”, señala el documento.

Pero, además, los obispos ven que “la economía de nuestro país se nutre, en parte, de recursos provenientes del narcotráfico, lo que la distorsiona». En ese contexto, reafirman «lo expresado en la Carta Pastoral ‘Los católicos en la Bolivia de hoy’: El narcotráfico tiene un elevado impacto en la economía nacional. Esto falsea las condiciones económicas del mercado productivo. Una verdadera lucha contra este mal debe atacarlo también en sus movimientos financieros”.

Agencia Fides

Exigir justicia no es venganza – Mártires de la UCA

La Compañía de Jesús y la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, frente a las reacciones generadas por las órdenes de captura de los 17 ex militares señalados por la justicia española como presuntos autores intelectuales y materiales de la masacre del 16/NOV/1989, comunican su posición a la sociedad en general.

1. No deben extrañar las reacciones de los sectores que tradicionalmente se han opuesto a que la justicia brille en El Salvador. Ante la exigencia de verdad y justicia, siempre han sonado tambores de guerra, han anunciado nuevos derramamientos de sangre, han hablado de abrir heridas, de venganza y de inestabilidad en el país. ¿Quiénes realmente atizan la polarización y provocan inestabilidad: los que buscamos la verdad y la justicia, o los que defienden la impunidad?

2. Demasiadas veces se ha escuchado la obscena frase «perdón y olvido». El dolor causado por un crimen no se resuelve con el olvido, sino con el reconocimiento de la verdad, el arrepentimiento y la dignificación de las víctimas. Ese es el camino del perdón cristiano y la senda para la verdadera reconciliación. Exigir justicia no es venganza, sino reclamar que se repare el daño causado.

3. La Compañía de Jesús y las autoridades de la UCA han reiterado muchas veces su disposición a perdonar a quienes planearon y ejecutaron ese horrendo crimen. Sin embargo, sigue pendiente que se conozca toda la verdad y se deduzcan las responsabilidades respectivas, lo cual se hace a través del sistema de justicia, para que posteriormente se pueda ofrecer el perdón.

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4. Es cierto que la exigencia de verdad y justicia incomoda a los señalados y preocupa a sus amistades y familiares. Pero no se debe olvidar quiénes son las verdaderas víctimas de los crímenes del conflicto armado y quiénes provocaron tanta humillación, sufrimiento y muerte. Víctimas inocentes son Elba, su hija Celina y nuestros hermanos jesuitas. Víctimas son los niños, mujeres y ancianos del Sumpul y de El Mozote. Víctimas fueron monseñor Romero, los sacerdotes, religiosas y miles de catequistas asesinados durante la guerra. Y todas las personas que fueron violadas, torturadas, asesinadas y desaparecidas. Estas víctimas nunca han sido centrales para los Gobiernos de posguerra. Se les condenó al olvido y a sus victimarios se les premió con impunidad. Ahora, cuando se acusa judicialmente a quienes la Comisión de la Verdad señaló como responsables últimos de la masacre en la UCA, se pretende hacer pasar como víctimas a los verdugos.

5. Las capturas y la petición de extradición no son un asunto político, como se pretende hacer ver. Las capturas responden a una orden de captura internacional girada a través de la Interpol, cuyo cumplimiento es obligatorio por los compromisos asumidos por El Salvador a nivel internacional en materia policial y judicial. Al contrario, ha sido la falta de voluntad política la que ha impedido que se haga justicia en nuestra tierra y la que ha obligado a recurrir a la justicia española. Lo hemos dicho antes y lo seguimos sosteniendo: queremos que funcione el sistema de justicia salvadoreño y por ello hemos trabajado, aunque sin obtener ningún resultado hasta la fecha.

Mientras la justicia salvadoreña mantenga sus puertas cerradas, no se debe impedir que el caso se ventile en las instancias de justicia internacional. Si los imputados no son culpables de lo que se les acusa, tendrán la oportunidad de demostrarlo en un juicio que ofrece las debidas garantías. Si solo obedecían «órdenes de los políticos», como declaró un alto militar de la época, deben decir qué políticos les dieron la orden de masacrar a dos mujeres inocentes y a seis defensores de la verdad y la justicia. Si es cierto que esa orden existió, los altos jefes militares debieron actuar conforme a su conciencia y desobedecerla, pues ya monseñor Romero les había avisado: «Ante una orden de matar que dé un hombre, debe de prevalecer la ley de Dios que dice ‘No matar'».

6. Las reacciones y opiniones contra las capturas realizadas por la Policía responden a los intereses de los responsables de planificar y ejecutar masacres durante la guerra; victimarios que hasta la fecha han sido protegidos por el Estado y han preferido optar por la impunidad en desmedro de la verdad y la justicia. Las graves violaciones a los derechos humanos cometidos por parte del Estado son más graves en cuanto está obligado a defender y proteger siempre los derechos humanos, incluso en situación de guerra. Quienes decidieron el asesinato de los jesuitas con nocturnidad y alevosía saben perfectamente que no perpetraron «simples asesinatos». La masacre fue el resultado de un plan pensado y ejecutado con la lógica del terrorismo de Estado, y por ello es un crimen de lesa humanidad. Defender a los que tuvieron la última responsabilidad en los asesinatos e impedir que la justicia realice su misión es avalar el crimen y ponerse del lado de la impunidad.

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7. Querer conocer la verdad de lo que ocurrió y llevar el caso ante la justicia no atenta contra el auténtico espíritu de los Acuerdos de Paz. Hay que recordar que las partes negociadoras se comprometieron a cumplir con las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y reconocieron la «necesidad de esclarecer y superar todo señalamiento de impunidad de oficiales de la Fuerza Armada, especialmente en los casos donde esté comprometido el respeto a los derechos humanos». A tal fin, las partes remitieron «la consideración y resolución de este punto a la Comisión de la Verdad. Todo ello sin perjuicio del principio […] de que hechos de esa naturaleza, independientemente del sector al que pertenecieron sus autores, deben ser objeto de la actuación ejemplarizante de los tribunales de justicia, a fin de que se aplique a quienes resulten responsables las sanciones contempladas por la ley» (Acuerdos de Paz, Capítulo I: Fuerza Armada). Este es el verdadero espíritu de los Acuerdos de Paz, que fue desvirtuado posteriormente por las partes al aprobar la ley de amnistía.

8. La actuación del Gobierno al respecto deja mucho que desear. La PNC no solo cumplió tardíamente la difusión roja, sino que únicamente ha capturado a cuatro militares (tres de ellos de bajo rango y con menos probabilidades de ser extraditados), permitiendo la fuga de 13 ex militares, entre ellos seis reconocidos ex oficiales que nunca se han sentado en el banquillo de los acusados y que son acusados de ser los presuntos autores intelectuales de la masacre. Además, el Presidente trató el caso como un asunto político al reunirse con los partidos para darles explicaciones por las capturas, sin que haya trascendido el mensaje que les transmitió. Tampoco fue pertinente ni acertado que el Vicepresidente pidiera la no extradición y se uniera así al coro de la derecha política, que pretende seguir manoseando la autonomía e imparcialidad del sistema de justicia.

9. Reconocemos y apoyamos la actuación del Procurador General para la Defensa de los Derechos Humanos, que con valentía y con argumentación sólida ha instado a las autoridades respectivas a cumplir con la ley. Y condenamos las acusaciones e insultos de los que ha sido objeto por parte de los que quieren que la impunidad siga vigente en el país; gente que no tiene ninguna autoridad moral para criticar a un defensor de los derechos humanos.

10. Conocer la verdad de lo que pasó en este y otros casos será un bien para El Salvador, contribuirá a que se haga justicia para la víctimas, constituirá un paso trascendental en el proceso de reconciliación y llevará paz a los mismos victimarios. Solo siguiendo este camino podremos decir con el profeta Isaías: «La obra de la justicia será la paz y los frutos de la justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre. Mi pueblo vivirá en habitaciones buenas, en barrios seguros, en lugares tranquilos». Para el pueblo de Dios, nunca ha existido contradicción entre justicia y paz, entre verdad y paz. Al contrario, la paz es el fruto de la verdad y de la justicia.

Periodista Digital

 

Terremoto en Ecuador – Comunicado del Provincial

Estimados jesuitas, amigos y colaboradores:

El día de ayer, 16 de abril, a las 19h00, se produjo un temblor de 7.8 grados en la escala de Richter. El epicentro estuvo localizado en la costa noroccidente del Ecuador, a unos 400 km de Quito.

Gracias a Dios, nuestras comunidades de la costa: Portoviejo, Manta y Guayaquil están bien, sin daños materiales, igualmente las demás comunidades de la Provincia. Sí están afectadas las edificaciones de la PUCE-MANABI (Chone, Bahía de Caráquez y Portoviejo). También el edificio del Centro de Promoción Social Río Manta, donde se encuentran paredes externas cuarteadas y se han caído algunas las divisiones internas.

Las poblaciones más perjudicadas son Pedernales y Muisne. A 17 km. de Pedernales, en la comunidad el Cañaveral, tenemos una escuela popular y unas cabañas del Colegio San Gabriel. Las cabañas están siendo utilizadas como refugio para los vecinos.

Según las noticias oficiales, hasta el momento hay más de 230 fallecidos, más de 1.500 heridos y cientos de desaparecidos.

Las muestras de solidaridad de nuestras Comunidades y Obras, de Organizaciones, Instituciones y personas particulares han sido muy significativas, muchas gracias. Sigamos apoyando y orando por las víctimas de esta tragedia.

Encomendemos al Señor y a nuestra Madre Dolorosa.

Un abrazo para todos y gracias por la solidaridad.

P. Gilberto Freire, S.J – Provincial Jesuitas Ecuador

Curso de Formación para Colaboradores – Colombia

El 14 de marzo con la participación de 35 colaboradores apostólicos de las obras del Valle del Cauca, en Colombia, se dio inicio al curso de formación: “Peregrinaje Ignaciano: corresponsables en la misión”. Espacio formativo que quiere fortalecer los rasgos Identitarios, la Espiritualidad Ignaciana y la Misión de la Compañía Jesús en esta región.

La experiencia formativa ha unido a Laicos y Jesuitas en un proyecto común, que promete impactar la región, uniendo esfuerzos y fortaleciendo el cuerpo apostólico en misión. Se tendrán cuatro módulos de formación y tres días de Ejercicios Espirituales durante este año. El curso está inspirado en la propuesta formativa para la cooperación en la misión de la CPAL.

Jesuitas Colombia

 

Los datos de la inequidad de género en Uruguay

Por: Redacción 180

En Uruguay, por la labor en una misma tarea, de cada 100 pesos por hora que recibe un hombre, las mujeres reciben 91 pesos.

En el marco del Día Internacional de las Mujeres el Mides decidió publicar un informe «para reflexionar sobre las inequidades de género y las dificultades que hoy en día siguen teniendo las mujeres en nuestro país».

Desde el punto de vista laboral, se aprecia un aumento en las tasas de actividad tanto entre hombres como entre mujeres desde el año 2006: en el caso de las mujeres el incremento fue de un 5,1%, mientras que para los varones fue un 2,1%.

«El dato que todavía preocupa es que la tasa de actividad masculina es casi un 20% más que la femenina», señala el informe.

Entre las mujeres, «poco más» de un tercio del tiempo que utiliza para el trabajo es remunerado, mientras que casi dos tercios lo utiliza en trabajos no remunerados. Esta proporción es inversa entre los hombres, lo cual «muestra la vigencia del modelo tradicional de familia (hombre principal proveedor de ingresos; mujer cuidadora de la familia y mantenimiento del hogar)».

Las mujeres tienen un promedio de carga total de trabajo (entre actividades remuneradas y no remuneradas) de 55,8 horas semanales; mientras que entre hombres el promedio es 5,6 horas menor.

En promedio, las mujeres tienen más años de estudio pero reciben menos ingresos por las mismas tareas.

De cada 100 pesos por hora que recibe un hombre, las mujeres reciben 91 pesos.

 

¿Cuáles son los 6 países más desiguales de América Latina?

Marcelo Justo

BBC Mundo

América Latina no es la región más pobre del planeta, pero compite con África por el título de la más desigual. La base de datos del Banco Mundial, actualizada el pasado diciembre, muestra que los primeros cinco países en el ranking de la desigualdad son africanos, seguidos por cinco latinoamericanos.

Entre los 14 más desiguales a nivel global figuran Honduras (6), Colombia (7), Brasil (8), Guatemala (9), Panamá (10) y Chile (14).

La incómoda pregunta de cuánta desigualdad es «demasiada»

El Banco Mundial utilizó el coeficiente Gini para medir la desigualdad en base a dos variables absolutas: el cero (todos tienen el mismo ingreso o perfecta igualdad) y el 1 (una persona concentra todo el ingreso y el resto no tiene nada o desigualdad absoluta).

Una de las sorpresas es que países de ingreso mediano bajo, normalmente identificados como pobres (Honduras, Guatemala), tienen prácticamente el mismo nivel de desigualdad que otros de ingresos medio-altos o altos (Chile).

Algunos países suman a la pobreza los problemas de la desigualdad.

El economista de la Universidad de Quilmes y de AEDA (Asociación de Economía para el Desarrollo de Argentina) Germán Herrera Bartis señala que es necesario distinguir entre pobreza y desigualdad en este grupo heterogéneo.

«La pobreza se vincula con el ingreso medio de una sociedad. La desigualdad con la distribución. No hay una relación lineal entre ambos. Por eso se puede tener países pobres muy desiguales, pero también países de ingresos medianos o de altos ingresos, como Brasil o Estados Unidos, con altos niveles de desigualdad», indicó a BBC Mundo.

Honduras

Según el Banco Mundial, Honduras tiene un 64,5% de la población en situación de pobreza y un 42.6% en extrema pobreza (menos de 2,5 dólares al día).

En términos del coeficiente Gini, la desigualdad es del 53,7.

«Este coeficiente hay que ubicarlo en la serie de países para darse una idea. El país más igualitario, Noruega, tiene un índice de 25,9 y el más desigual, Sudáfrica, un 63,4», indicó a BBC Mundo Herrera Bartis.

El Banco Mundial comparó ingresos, pero una desigualdad similar se percibe en términos de acceso a la salud o a la educación.

En el índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas que mide conjuntamente ingreso, expectativa de vida y de educación de un país, Honduras pierde siete puntos cuando se pondera el impacto de la desigualdad en las mediciones.

Los seis países más desiguales de América Latina

Medición según el coeficiente de Gini

53,7 Honduras

53,5 Colombia

52,9 Brasil

52,4 Guatemala

51,7 Panamá

50,5 Chile

(Datos del Banco Mundial)

La disparidad es tal que los niños más pobres solo acceden a cuatro años promedio de educación mientras que los más ricos tienen 10 años y más, cifras que se profundizan cuando se compara la desigualdad en zonas rurales y urbanas.

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Guatemala

El otro país con ingreso mediano bajo es Guatemala, noveno a nivel mundial y cuarto en la región.

Según el Banco Mundial, Guatemala consiguió una reducción de la pobreza del 5% a principios de este siglo, pero para 2011 los índices volvieron a subir hasta llegar al 53,7% con una situación particularmente difícil en casi la mitad de los municipios rurales, donde ocho de cada 10 personas son pobres.

Esta situación no se puede achacar a la falta de crecimiento.

Con el paréntesis del estallido financiero 2008-2009, Guatemala aumentó su Producto Interno Bruto (PIB) más de un 3% anual en lo que va del siglo.

A pesar de esto la desigualdad sigue siendo una de las más elevadas de la región: el 52,4%, apenas unos puntos por detrás de Honduras.

Las disparidades aumentan cuando se compara a los habitantes de las zonas rurales con los que viven en las ciudades.

Según el Banco Mundial uno de los problemas más graves es la escasa recaudación fiscal, «el menor porcentaje de ingresos públicos en el mundo en relación con el tamaño de su economía».

«Hay un círculo vicioso de la pobreza y la desigualdad. Una sociedad de bajos ingresos, de baja recaudación y muy desigual no genera el nivel de demanda que se requiere para atraer inversiones que hagan crecer la economía», señala Herrea Bartis.

Colombia

Entre los países latinoamericanos de ingresos medio y alto, Colombia se encuentra en primer lugar en niveles de desigualdad, apenas por debajo de Honduras, a pesar de que, en términos de PIB, los colombianos están 74 puestos por encima de los hondureños.

En Colombia el 10% de la población más rica del país gana cuatro veces más que el 40% más pobre.

A pesar de que la pobreza ha caído desde 2002 en adelante, la desigualdad se mantiene constante.

En el índice de desarrollo humano de la ONU, Colombia pierde diez puntos una vez que se lo pondera en términos de desigualdad de acceso a la salud, la educación y bajos salarios.

Las señales de desigualdad se extienden por todo el tejido económico-social.

Dos mujeres cargan botes con agua en Colombia.

La desigualdad se acrecienta en muchos casos al tomar en cuenta el acceso a los servicios más básicos.

Según una investigación de Ana María Ibáñez, decana de Economía de la Universidad de Los Andes, en 2010 un 77,6% de la tierra estaba en manos de 13,7% de los propietarios.

Aplicando el coeficiente Gini a la distribución de la tierra, esta proporción da uno de los índices más altos de desigualdad: un 0,86.

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Brasil

Octavo a nivel mundial, tercero en la región, la mayor economía de América Latina, Brasil es uno de los casos más flagrantes de convivencia entre una reducción de la pobreza y un aumento de la desigualdad.

Si en 2006 el 5% más rico acaparaba el 40% del ingreso total, en 2012 había aumentado esta participación hasta llegar al 44% a pesar de las políticas sociales del gobierno y el impacto del plan Fome Cero (Hambre Cero) que sacó a 40 millones de personas de la pobreza.

Esta desigualdad sería más abismal aún si se contara toda la riqueza no declarada en un país que tiene una evasión fiscal del 13,4% y una economía en la sombra del 39%.

Los campeones de la evasión fiscal en el mundo

Mucho más difícil de ocultar, es la disparidad de acceso a salud y educación, algo que se visibilizó a nivel global en las protestas que precedieron a la Copa del Mundo 2014.

No sorprende que, una vez que se incorpora la desigualdad a la evaluación de sus indicadores de ingreso, salud y educación, Brasil registre una caída de 20 puntos en términos de Desarrollo Humano de la ONU.

En Brasil, hubo protestas en contra del Mundial de Fútbol debido a las dificultades económicas que vive una parte de la sociedad.

Si se toma en cuenta que el año pasado el PIB se desplomó en un 3,8%, la situación no luce promisoria.

«Los procesos económicos contractivos acompañados de ajuste fiscal golpean a los que menos tienen y, por lo general, aumentan tanto la pobreza como la desigualdad», indicó Herrera Bartis.

Panamá

En términos de caída o desaceleración económica, Panamá es una de las excepciones de la región.

Con un crecimiento promedio del 7% en los últimos 10 años, no se vio afectada por la caída de los precios de las materias primas: su PIB aumentó más del 6% en 2015.

Pero una cosa es la vida en esa opulenta «Little Manhattan» que puede ser la Ciudad de Panamá y otra la de las barriadas o el interior del país.

Los ingresos reflejan el abismo que separa a los rascacielos y las casas de precarios techos de chapa: el coeficiente Gini alcanza el 51,7.

Pero no son el único factor. Pese al crecimiento económico de la última década, en Panamá son visibles las desigualdades.

Un 25% de la población panameña no tiene servicios sanitarios, un 5% no tiene agua potable, un 11% sufre de desnutrición y otro 11% vive en casas con pisos de tierra.

En el índice de desarrollo humano de la ONU Panamá pierde 20 puntos cuando se incluye el impacto de la desigualdad en la medición.

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Chile

Es la economía regional que más ha crecido desde los años 80 y suele ser encomiada como modelo virtuoso para el resto de la región.

Sin embargo, el informe de 2015 de la OCDE, que agrupa a 34 naciones de altos ingresos, subraya los niveles de desigualdad en la sociedad chilena.

«Chile sigue siendo una sociedad altamente desigual en términos de ingresos, educación y bienestar. El mercado laboral muestra una dualidad que redunda en una muy desigual distribución salarial», señala el informe.

En efecto, el 10% más rico tiene un ingreso 27 veces superior al 10% más pobre.

Así, en la medición de desigualdad del Banco Mundial, Chile aparece en el decimocuarto lugar a nivel mundial y en el sexto de las economías de la región.

Debido a la limitada intervención estatal, la situación empeora cuando se considera también el acceso a la salud y la educación.

Pese a ser un país de ingresos altos, la desigualdad persiste en Chile.

En el índice de Desarrollo Humano de la ONU, Chile pierde 13 puntos una vez que se suma la desigualdad conjunta de ingresos, acceso a salud y educación.

Sin embargo, Herrera Bartis señala dos reformas que están mejorando la situación.

«En la primera presidencia de Bachelet se introdujo la jubilación solidaria para los que no habían contribuido lo suficiente para una pensión. En su actual mandato, es la ley de inclusión escolar por la que se busca avanzar progresivamente hacia una mayor gratuidad del sistema. Pero la foto de Chile es de una economía profundamente desigual», señaló a BBC Mundo Herrera Bartis.

 

Canonización del Cura Brochero

El pasado 22 de enero se anunció que José Gabriel del Rosario Brochero reunía las condiciones para ser Canonizado y así reconocido formalmente como Santo para toda la Iglesia.

José Gabriel Brochero será canonizado en el Vaticano el próximo 16 de octubre -y se convertirá así en el primer santo nacido y muerto en el país-, una decisión a partir de la cual «el mundo va a conocer la misericordia» del llamado «Cura Gaucho», celebró el obispo de Cruz del Eje, Santiago Olivera.

El pontífice dio a conocer la fecha luego del Consistorio Ordinario Público que encabezó esta mañana junto a cardenales en el Vaticano, y después de que en enero la Congregación de las Causas de los Santos publicara el decreto que aprobó el segundo milagro atribuido a Brochero, en el caso de Camila Brusotti, una nena que se recuperó de lesiones que la habían dejado al borde de la muerte.

La noticia «nos cae muy bien. Brochero fue un héroe, fue misericordioso, fue un hombre que hizo grandes obras para los pueblos. Es una gran providencia que la canonización sea en el año de la misericordia, del Bicentenario (de la Independencia Argentina) y a 150 años se haberse iniciado en el sacerdocio», manifestó en diálogo con Télam Olivera, impulsor de la beatificación y de la santificación del «Cura Gaucho».

«Es algo muy grande sin dudas. Ya no va a ser sólo para Córdoba y Argentina, va a ser un santo católico para todo el mundo y eso nos pone muy contentos», resaltó el obispo, quien esta tarde regresará desde Buenos Aires para «festejar la noticia» con la comunidad y los peregrinos en Villa Cura Brochero, en traslasierra cordobesa.

La ceremonia de canonización se realizará en la Plaza San Pedro, en el Vaticano, será presidida por Francisco y por una imagen del cura cordobés; en esa misma oportunidad será canonizado el niño beato mexicano José Luis Sánchez del Río.

En Villa Cura Brochero, afirmó Olivera, el 16 de octubre «va a ser un día de fiesta», con la transmisión en vivo y directo para que toda la comunidad pueda festejar.

El sacerdote argentino, nacido el 16 de marzo de 1840 y fallecido el 26 de enero de 1914 a los 73 años, fue beatificado en septiembre de 2013, en una celebración presidida por el cardenal Angelo Amato de la que participaron unos 200.000 fieles en el pueblo que lleva su nombre.

Desde allí, el padre David Silva -quien esta mañana celebraba el rosario de la aurora en la parroquia Nuestra Señora del Tránsito de Villa Cura Brochero, cuando recibió la noticia de la fecha de canonización- relató que en el pueblo «se recibió con mucha alegría la gracia que tanto veníamos pidiendo. Ahora hay que preparar el corazón y el espíritu para la celebración y vivirlo como el señor quiere, en clima de fiesta y oración».

«Brochero no solo experimentó la misericordia sino que también fue testigo y la compartió sobre todo con los más alejados, no se quedó peinando ovejas sino que fue a buscar al postergado superando límites, el miedo y el cansancio», manifestó el párroco.

En Villa Cura Brochero planean una fiesta para hoy a las 18, justo cuando arribe la cabalgata brocheriana que el pasado miércoles partió desde la ciudad de Córdoba.

El «cura Gaucho» había sido declarado «venerable» por Juan Pablo II en 2004, pese a que el inicio de su causa había sido autorizado ya en 1967.

Brochero se convertirá el primer santo nacido y fallecido en el país, aunque en el segundo argentino, ya que el 21 de noviembre de 1999 el papa Juan Pablo II canonizó a San Héctor Valdivielso Sáez, también conocido como San Benito de Jesús, quien nació en Argentina en 1910 y falleció en España en 1934, durante la Revolución.

Agencia Télam