Mons. Giobando sobre la crisis: «Va por el lado de la recreación de vínculos sociales»

Monseñor Ernesto Giobando SJ, obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal de Flores, invitó a reflexionar sobre cómo será posible salir de la crisis provocada por la pandemia.

En una entrevista para el programa «Claves para un mundo mejor», expresó: “El punto que tenemos que pensar es cómo vamos a salir de esta crisis o más egoístas o más solidarios, porque los problemas que van a venir y que ya se están percibiendo en el día a día van a ser muy graves”.

“Creo que todo depende de la capacidad que tenemos los seres humanos de volvernos más humanos. El humanismo es generar un vínculo de conexión ante los problemas difíciles y una posibilidad de salir de las crisis, juntos. La otra posibilidad es el ‘sálvese quien pueda»’, diferenció.

El prelado subrayó que es necesario “salir todos juntos”, al recordar que el papa Francisco dijo que nadie se salva sólo.

“Debemos reconstruir nuestra Argentina juntos, como creyentes, como sociedad civil, junto a las fuerzas políticas, económicas, laborales y sindicales. Todos tenemos que tratar de forjar algo para esta Argentina que viene. ¿Y cómo será esta Argentina que viene? ¿Será solamente para aquellos que puedan decidir en políticas sectoriales?”, sostuvo, y concluyó: “El camino es ‘entre todos’, aportando lo mejor de cada uno, salvando ese resto que queda de bien común. Creo que por ese lado va el humanismo, en la recreación de nuestros vínculos sociales”.

Monseñor Giobando también compartió su vivencia de este tiempo de aislamiento preventivo: “Estoy viviendo en Flores, uno de los barrios donde lamentablemente más contagios hay y vivo en el Hogar Sacerdotal hace ya más de 140 días. En este hogar vivimos 37 sacerdotes y obispos tratando de cuidarnos, porque muchos son muy mayores y hay que cuidar a nuestros curas ancianos”, detalló.

“Ha sido una experiencia muy fuerte no sólo por el aislamiento sino también por las posibilidades que se generaron internamente en comunicación, diálogo, cuidado y también los más de 30 empleados. Solamente hemos tenido dos enfermeros con Covid. Uno está saliendo después de haber estado muy grave y una de las religiosas. Estos son los que suelen poner ‘el cuero’, digamos, ante esta situación”, graficó.

“También confió que van ‘llevando bien’ el momento y que el Hogar Sacerdotal de Buenos Aires es un lugar muy bendecido, que se convirtió en una especie de cenáculo de oración para acompañar a la Iglesia de Buenos Aires y de todo el país en este tiempo difícil”, expresó.

Fuente: aica.org

[Comunidades] Presencia de los novicios en Tacuarembó

Tomás Bradley SJ, nos cuenta sobre la llegada y la presencia de los novicios de segundo año a Tacuarembó: «su presencia nos ha renovado la experiencia de comunidad.»

Testimonios SJ

Solemos hablar de la experiencia de “comunidad” que realizan los novicios como probación en su formación en la etapa del noviciado. 

Me parece oportuno dar vuelta los conceptos y hablar de comunidad como experiencia nuestra, “los miembros de la comunidad de Tacuarembó”. 

Si hay algo claro es que su presencia nos ha renovado la experiencia de “comunidad”. Somos pocos y la vida “ad intra” refleja lo que somos tal cual cada uno es. Puedo decir con alegría, que la presencia de los novicios ha sacado a la luz lo mejor de nosotros: darle lugar al compartir en comunidad la vida y los desafíos apostólicos. 

Los cuatro que estamos en la comunidad somos bien diferentes. Y con la presencia de los novicios decidimos en conjunto atender de modo especial a su presencia. Es evidente, pero me parece importante notarlo. Un buen ambiente que lo hacemos entre todos. Da gusto estar en casa. O en las actividades pastorales compartiendo lo que hacemos. En cierto modo, nos han rejuvenecido. Quizá el dato que está por debajo es “su deseo de seguir aprendiendo, conociendo la Compañía, su deseo de entrega al Señor que sienten que los llama a seguirlo en nuestra Compañía». Esa tensión de su búsqueda nos hace bien. Porque la conocemos, ya que la hemos vivido: el deseo de la confirmación de la vocación que sentíamos. Ese drama interior, nos desafía a nosotros en nuestra entrega cargada de años, de gozos y dolores, de desilusiones y renovación del compromiso asumido con Dios, con la Compañía de Jesús, con la Iglesia y nuestro mundo. 

Podemos decir que los novicios nos han hecho viajar al noviciado sin salir de aquí. Y esto nos hace bien. El gozo de Alfonso, la compartida de descansos, juegos, charlas, series de TV, almuerzos y cena, cantos hechos oración, misiones en los barrios, campamento con castores y horneros, etc. 

Hoy sabemos que el testimonio es fundamental. Y, creo, sin buscarlo, estamos siendo beneficiarios: ellos y nosotros, del testimonio de lo que le corresponde a cada uno su proceso de respuesta al llamado que Dios nos hace hoy. En esto no hay ninguna diferencia entre todos nosotros. Porque la respuesta a Dios tiene la misma densidad de “entrega” en cualquier etapa de la vida: siempre ante el desafío de arrojarnos al abismo de Dios que nos acoge con toda su ternura y nos descentra poniéndonos al servicio de los demás. 

Damos gracias a Dios por poder vivir esta comunidad concreta de la Compañía de Jesús, hoy.

Experiencias de Noviciado: inserción en otras comunidades I

Desde Montevideo, los novicios de segundo año comparten con nosotros sobre su experiencia comunitaria de este último tiempo.

Desde el 25 de junio, tres novicios de segundo año, Diego Aguilar, Guillermo Jauregui y Carlos Núñez, estamos realizando la experiencia de comunidad en la Parroquia Na. Sra. de Fátima, en el Cerro de Montevideo.

Esta experiencia está siendo un tiempo privilegiado para conocer más hondamente la misión de nuestros compañeros, el modo de vida de una comunidad apostólica y para acercarnos a la realidad de los hermanos más necesitados, dado el contexto del barrio en el que está inserta la comunidad. En ese sentido, estamos colaborando en diferentes frentes pastorales. Por un lado, participamos de las actividades de la parroquia, impulsando la conformación del MEJ, acompañando al movimiento Scout y fortaleciendo el apoyo al cercano asentamiento “El caño”. Por otra parte, también estamos dando una mano al centro “La Esperanza” de Fe y Alegría, donde colaboramos en el apoyo escolar y en espacios de reflexión con adolescentes, entre otras tareas que el centro requiere.

Así como nos dejamos afectar por estas realidades, el encuentro  con las diferentes personas -y sobre todo con Dios, presente en todas las cosas-, también está siendo muy significativo poder contemplar la tarea nuestros compañeros. Yolo, en su rol de superior, marcando los ritmos de la comunidad, preocupándose por el bienestar de todos e invitándonos a familiarizarnos más con el modo de proceder de la Compañía. Rubén como párroco, en su modo de pastorear y generar vínculos y puentes entre distintas realidades; familias y voluntarios del colegio, laicos de la parroquia, y personas del barrio en situaciones vulnerables, que se acentuaron en este tiempo de pandemia. Nacho, en su tarea de ministro, atento a las necesidades de la casa y a los detalles que hacen a la convivencia más amena y cercana.

Continuamos agradecidos y animados por tanto bien recibido en esta experiencia de conocimiento mutuo que nos regala la Compañía. Nos encomendamos a sus oraciones, para que el Señor siga configurando nuestros deseos de seguirle, buscando y hallando su voluntad.

Tercera Probación: testimonios en clave de agradecimiento

El pasado 31 de julio, el grupo de Jesuitas que se encontraba en Cochabamba, Bolivia, culminó con la etapa de la Tercera Probación. La experiencia comenzó a principios del mes de Febrero, y durante seis meses transitaron este último periodo de formación como jesuitas, en el que se busca revivir el carisma fundacional de la Compañía de Jesús y del camino recorrido en ella como hermanos o como sacerdotes. A modo de cierre y agradecimiento, cada uno de ellos comparte brevemente con nosotros lo que ha significado esta experiencia de la Tercera Probación. Así lo introduce Emmanuel Sicre, SJ de la Provincia Argentino Uruguaya:

«En el día de San Ignacio terminamos, después de seis meses, nuestra Tercera Probación en Cochabamba. Estamos realmente agradecidos por lo vivido en este tiempo tan especial para nosotros y para todo el mundo dada la situación que la pandemia. Les queremos compartir unos breves testimonios de lo que ha significado esta experiencia y agradecerles a quienes nos han acompañado con su oración, cercanía y afecto. Que todo lo que el Buen Dios hizo por nosotros sea fecundo para el servicio a su Pueblo. Bendiciones. «

  • Enrique, SJ. México. 

“Para mí la Tercera Probación fue alegría por experimentarme perdonado, amado y enviado en Compañía al servicio de la fe y la justicia”.

  • Edilberto, SJ. Brasil 

“Para mí la Tercera Probación fue la oportunidad de reconocer mis limitaciones, gustar la gracia y generosidad de Dios para conmigo y de reconocer mis dones, para responder a su llamado a seguirlo”.

  • Rodrigo, SJ. Uruguay

“Para mí la Tercera Probación fue una invitación de Dios para acoger amorosamente mi vida y abrazar su invitación a consagrarla a los pobres junto a Jesús y al cuerpo de la Compañía.”

  • Agustín, SJ. Argentina. Instructor. 

“Para mí la Tercera Probación significó seguir a Jesús en la incertidumbre de lo provisional”.

  • Giuseppe, SJ. Italia. 

“Para mí la Tercera Probación fue la profunda experiencia de vivir una renovada intimidad con el Señor, que me llama a estar con él y me envía a hombres y mujeres para consolarlos, reconciliarlos y compartir mi vida con los más vulnerables.”

  • Òscar, SJ. España. 

“Para mí, la Tercera Probación ha supuesto mayor realismo en mi amor al Señor, en su Compañía, para construir su Reino, en comunidad y con humildad, ayudando a crecer a aquellos que más lo necesitan.”

  • José, SJ. México. 

“Para mí la Tercera Probación fue un espacio de conversión, de volver a intimar con Dios, con la comunidad, con la misión de transformar lo inhóspito en paz.”

  • Deyvi, SJ. Perú. 

“Para mí la Tercera Probación ha sido un tiempo de volver a lo fundamental de la vocación jesuita: la pasión por Dios, por el mundo y en particular por los que más sufren. También ha sido un tiempo para reafirmar el valor que tiene la amistad entre nosotros los jesuitas.”

  • Emmanuel, SJ. Argentina. 

“La Tercera Probación ha sido una oportunidad privilegiada para tomar contacto con el amor desbordante de Quien me ha llamado -aún con toda mi fragilidad y quizá por ella- a servir y donarme por el Reino en comunidad.”

  • Marcos, SJ. Brasil 

«Para mí la Tercera Probación significó “bajar a la casa del Alfarero” (Jr 18,2) para dejarme moldear al modo de Jesús, de la Compañía y de su misión de reconciliación y justicia.»

 

 

 

 

 

 

La comunidad jesuita en Beirut

La comunidad jesuita universitaria en Beirut ha sufrido algunos daños materiales y ningún jesuita está afectado de gravedad, a pesar de la cercanía de esta con el epicentro de la explosión que se produjo en dependencias portuarias en el día de ayer.

Compartimos la traducción del mensaje enviado por un compañero de la comunidad:

“Hola a todos. Gracias por su interés y sus oraciones. Estamos todos bien en Beirut. Algunos rasguños menores. Nada serio. Sin embargo, los daños más importantes los sufrimos en nuestras dos residencias, edificios universitarios y escuelas. Serán evaluados en los próximos días. La primera tarea es limpiar todas las ventanas y puertas rotas, hacer los edificios seguros de un eventual pillaje y de la toma de inventario. La ciudad está en un estado terrible. Nunca he sido testigo de una explosión como esta.”

El Líbano integra la Provincia jesuita de Próximo Oriente y Magreb, junto con Argelia, Egipto, Irak, Jordania, Marruecos, Siria, Tierra Santa y Turquía. La Compañía allí dirige obras educativas -desde educación inicial hasta universitaria-, dirige un centro de espiritualidad y Casa de EE. Además de acompañamiento espiritual y a comunidades CVX, el Servicio Jesuita a Migrantes asiste a trabajadores migrantes. En Beirut también la Compañía tiene una casa editorial que ofrece publicaciones en idioma árabe.

La Universidad St. Joseph’s de esta capital –situada a tan sólo 2000 mts del epicentro de la explosión- es donde el recordado P. Kolvenbach SJ residiera antes y después de sus años como Superior General.

Desde la Provincia Argentino Uruguaya, acompañamos y rezamos por toda la comunidad, por las víctimas y el consuelo de sus familiares.

Un antiguo nuevo modo de vida

La Palabra que la Conferencia de Provinciales de América Latina y el Caribe (CPAL) comparte a jesuitas y colaboradores en el mes de agosto.

Rafael Velasco, SJ – Provincial de Argentina y Uruguay

Cuando los apóstoles son liberados de una de sus primeras prisiones, el mensajero de parte de Dios les dice: “Vayan y anuncien todo lo que se refiere a este nuevo modo de vida.” (Hch. 5, 20) Para la primera comunidad, el cristianismo era eso: un nuevo modo de vida. Este se ilustra así: “Todos se reunían asiduamente para escuchar la enseñanza de los Apóstoles y participar en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. Un santo temor se apoderó de todos ellos, porque los Apóstoles realizaban muchos prodigios y signos. Todos los creyentes se mantenían unidos y ponían lo suyo en común: vendían sus propiedades y sus bienes, y distribuían el dinero entre ellos, según las necesidades de cada uno. Íntimamente unidos, frecuentaban a diario el Templo, partían el pan en sus casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón; ellos alababan a Dios y eran queridos por todo el pueblo. Y cada día, el Señor acrecentaba la comunidad con aquellos que debían salvarse.” (Hch. 2, 42 – 47) Más allá de la idealización, la convicción apostólica era que el evangelio se transmitía por la predicación, pero lo que convencía era el testimonio del estilo de vida. Esta es la base misma del Cristianismo sin toda la hojarasca del tiempo, los dogmas, los cánones, las liturgias y los planes pastorales…

La CG 36 retoma esta intuición al hablar de Vida y Misión; no ya de identidad y misión. Y en el decreto 1 después de describir el mundo con sus luces y sombras y señalar nuestra misión de reconciliación y justicia, lo primero que hace es hablar de la necesidad de “una comunidad de discernimiento con horizontes abiertos”. No habla primero de lo que hay que hacer, de obras apostólicas (de eso hablará más adelante). Habla de comunidad, de vida en común, de un modo de vida. Comunidades encarnadas en cercanía real con los pobres, discerniendo la misión, y testimoniando el amor de Dios siendo por eso ella misma misión. La Misión va estrechamente unida a “este nuevo modo de vida”

Tal vez, en este proceso de revisión del PAC y la preparación del PAC2, debamos reflexionar sobre esto un poco más. Las comunidades jesuitas están llamadas a ser “hogares para el Reino” (D1, 13), y las obras apostólicas deberían ser comunidades de vida y discernimiento para anunciar el Reino. Este proceso se da además, en tiempos de pandemia que ponen en cuestión la “antigua normalidad” es decir el antiguo modo de vida. Solemos repetir esto mirando hacia afuera –este orden mundial injusto e inequitativo-, pero también deberíamos decírnoslo a nosotros: nuestra antigua normalidad comunitaria y apostólica ¿no debería ser replanteada también? 

En estos tiempos de aislamiento los jesuitas hemos revalorizado la vida comunitaria. Sería bueno profundizar ¿qué hemos aprendido? Y ¿quiénes han sido nuestros maestros? Particularmente creo que deberíamos mirar una vez más a nuestros maestros principales: los pobres. En estos meses he visto a gente muy pobre compartir lo poco que tenían en ollas populares, en comedores barriales, en merenderos. Gente mayor arriesgando su vida para cocinar para que pudieran comer otras familias, pequeños almaceneros dando de su propia mercadería para que las familias más pobres del barrio comieran, mujeres madres que a pesar de pasar necesidad decían: “padre la caja con alimentos que me va a dar a mí désela a la de aquella familia que tiene cuatro niños y no tienen nada”. Resuena el “nuevo modo de vida”

¿Qué dice este “nuevo modo de vida” a nuestras redes apostólicas en las que colaboramos laicas, laicos y jesuitas? Creo que deberían ser más comunidades de discernimiento que estructuras de planificación y más que una agenda deberían tener un itinerario espiritual del que surjan opciones más evangélicas; deberían alimentar una espiritualidad de la que surjan iniciativas marcadas por la creatividad del Espíritu que no se deja vencer en imaginación. Tal vez, digo, nuestras redes deberían ser más comunidades de aprendizaje, de compartir, de discernimiento. Espacios en los que sin tanta agenda podamos orar más juntos, y desde ese espíritu escuchar “lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Más que nunca es actual el “canto del cisne” del Padre Arrupe: “Diré una cosa más, y por favor no lo olviden. Recen. Recen mucho. Los esfuerzos humanos no resuelven problemas como estos. Les estoy diciendo cosas que quiero enfatizar, un mensaje -tal vez sea este mi último canto para la Compañía-. Oramos al principio y al final, ¡somos buenos cristianos! Pero nuestras reuniones de tres días, si utilizamos la mitad del día en oración sobre las conclusiones que esperamos encontrar, o sobre nuestros puntos de vista, tendremos «luces» muy distintas. Y alcanzaremos unas síntesis muy distintas – a pesar de puntos de vista distintos- puntos que nunca podríamos encontrar en libros ni alcanzar a través de discusión.”

Las estructuras de este mundo injusto se transformarán si se transforman los corazones. Y en esa transformación Dios suele obrar por la fuerza de la palabra y de las obras, pero sobre todo con la fuerza arrasadora del ejemplo. Por eso en tiempos de “nueva normalidad” el envío siempre antiguo y siempre nuevo sigue en pie para nosotros Cuerpo Apostólico de América Latina y el Caribe: “Vayan y anuncien todo lo que se refiere a este nuevo modo de vida”.

Primer encuentro virtual de Hermanos Jesuitas en formación de Latino américa – Rodrigo Castells Daverede SJ

Desde Colombia, Rodrigo Castells Daverede SJ, comparte con nosotros su experiencia en el encuentro virtual de Hermanos Jesuitas en Formación de América Latina que se llevó adelante días atrás. 

Por Hno. Rodrigo Castells Daverede SJ

El pasado sábado 18 de julio por la tarde, participé del primer encuentro virtual de Hermanos Jesuitas en formación de América Latina. El mismo se realizó en continuidad con el encuentro realizado en julio del 2016 en Bogotá y en sustitución del encuentro presencial previsto para julio de este año. Además de un numeroso grupo de Hermanos jesuitas de distintas provincias, nos acompañaron el presidente de la CPAL Roberto Jaramillo y el delegado de formación de la CPAL Hermann Rodríguez.

Fueron dos horas de encuentro, en las que pudimos re-encontrarnos algunos Hermanos que habíamos participado del encuentro de Bogotá y también conocernos con otros muchos que se han ido incorporando al proceso de formación. Rezamos, compartimos en grupos pequeños sobre nuestra misión y actualidad personal, luego dialogamos sobre cómo dar continuidad a este tipo de encuentros formales para tratar temas como nuestra formación, misión y la promoción de nuestra vocación en América Latina y en cada una de nuestras provincias.

Quedamos comprometidos en tener un próximo encuentro para el mes de octubre y así continuar con nuestro proceso de encuentro y reflexión, a la vez que seguir colaborando con el equipo organizador para un futuro encuentro presencial (cuando la pandemia lo permita). En relación con lo compartido, ha sido muy interesante la propuesta que se nos ha hecho llegar de parte del presidente de la CPAL, respecto de pensar aportes a dos preguntas que el P. General le ha propuesto a sus consejeros para el próximo consejo ampliado respecto de la vocación del Hermano Jesuita: ¿Dónde está siendo bien presentada y vivida?; ¿De qué manera esta vocación es desafiada, de alguna manera, por la vocación laical?; ¿Hay nuevos modelos?.

Fue un encuentro muy grato. Agradezco a aquellos compañeros que lo prepararon y que continuarán con la tarea de facilitar y dinamizar los futuros encuentros. También quisiera seguir encomendando a San Ignacio y San Alonso este proceso largo y valioso de actualizar y motivar este modo de vivir la vocación religiosa en la Compañía.

Curso virtual de «Actualización para acompañantes de Ejercicios Espirituales»

A lo largo y ancho del mundo hay muchos acompañantes de ejercicios espirituales que llevan un tiempo sirviendo a la comunidad, a la Iglesia y a la Compañía a través de este trabajo de acompañar a otros en la experiencia de los ejercicios, por lo que la Casa Kino, el Centro Ignaciano de Espiritualidad de San Diego, California y la CPAL (Conferencia de Provinciales de América Latina y del Caribe) ofrecen un curso online de ‘Actualización para acompañantes de EE de San Ignacio de Loyola» que iniciará en el mes de septiembre de del presente año.

Un programa de actualización para todos los Centros de Espiritualidad y todos los que están convocados y vinculados con este servicio del acompañamiento de ejercicios, que cubre los distintos aspectos de la formación permanente.

El Programa consta de dos módulos:

  • Módulo 1: Estructura de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.

7 de Septiembre – 29 de Noviembre del 2020

  • Módulo 2: Acompañamiento y Discernimiento.

4 de Enero – 28 de Marzo del 2021

Pre- Requisitos:

  • Haber vivido la experiencia de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
  • Haber acompañado Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
  • Hacer oración y examen diariamente.
  • Destreza básica en el uso de la computadora e Internet.
  • Comprometerse a participar activamente en todas las tareas y actividades del programa.

Expositores:

  • Josep Rambla, SJ (España)
  • Carlos Canillas, SJ (Paraguay)
  • Hermann Rodríguez, SJ (Colombia)
  • Alex Zatyrka, SJ (México)
  • Xavier Melloni, SJ (España)
  • Luis García Orso, SJ (México)
  • Carles Marcet, SJ (España)
  • Jorge Ochoa, SJ (México)
  • Ricardo Lapuente, SJ (México)
  • Francesc Riera, SJ (España)
  • Toni Catalá, SJ (España)

Objetivos de cada módulo:

  • Estructura de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola: Conocimiento y manejo básico de la estructura de los EE para poder acompañar.
  • Acompañamiento y Discernimiento. Fundamentos del acompañamiento espiritual: Acercarnos a los elementos básicos del acompañamiento espiritual, así como al manejo y práctica del discernimiento ignaciano como un modelo de acompañamiento en la vida diaria.

Pedagogía de los módulos:

Los módulos se ofrecen en formato online con acompañamiento personalizado, exposición de temas por expertos, trabajos de reflexión profunda, discernimiento, lectura sapiencial, tareas escritas, colaboración virtual en equipos y foros de discusión. Se requieren habilidades básicas del uso de computadora y acceso a Internet. También contar con audífonos y micrófono para participar activamente en las sesiones.

 

Invitación del padre Hermann Rodríguez, SJ Delegado de la CPAL:

Para información e inscripciones:

scorona@casakino.org

rcorona@casakino.org

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Se publicó la séptima edición de la Revista Aurora: «Migrando hacia lo extraordinario»

La Conferencia de Provinciales de América Latina (CPAL), presentó la séptima edición de la Revista Aurora: «La pandemia está abriendo oportunidades en favor de las personas migrantes en cuanto que ha incrementado, en un sector de las comunidades de tránsito y destino, la conciencia de que los seres humanos somos interdependientes, tenemos un destino común y compartimos una misma casa que requiere de cuidado conjunto. Se está desarrollando una actitud de mayor hospitalidad y solidaridad con los migrantes y un creciente reconocimiento del aporte que están dando o pueden dar.»
Rafael Moreno S.J, Coordinador de la Red Jesuita con Migrantes de Centroamérica y Norteamérica, tuvo a cargo la presentación de este nuevo volumen:
«Los artículos que componen este número tienen tres enfoques complementarios: los que nos ayudan a comprender la realidad del contexto migratorio en Venezuela, Colombia, Ecuador, Nicaragua, Costa Rica, Chile y México; los que nos invitan a “salir de nuestro propio amor, querer e interés” para emigrar hacia lo extraordinario; y los que nos facilitan este éxodo al reflexionar sobre la pandemia desde diferentes perspectivas: antropológica y religiosa, natural y social, y multidimensional. El hilo conductor de todas ellas está explicitado en los tres pasos y la invitación propuestos por Javier Cortegoso al principio de su reflexión. El resultado esperado es que emprendamos nuestro propio éxodo asumiendo el modo de proceder que tiene la mayoría de las personas migrantes que acompañamos: salen apoyadas en lo mejor de sí mismas, se dirigen hacia una meta plena de esperanza, avanzan con la convicción de estar acompañadas, y protegidas por El Buen Pastor que cuida de sus ovejas.»

Para descargar la revista haz clic aquí:

 

Fuente: jesuitas.lat

Reflexiones que surgen de la pandemia

Presentación del P. Provincial Rafael Velasco SJ

Buenas tardes a toda la multitud aquí en el zoom. La finalidad de tener este espacio de reflexión tiene que ver con una necesidad en medio de lo que la pandemia nos ha traído a todos de sorpresa, de incomodidad, de empezar a realizar prácticas.

Prontamente, al menos los jesuitas, entendimos que debíamos pasar a la acción. No solamente cuidarnos nosotros, sino que debíamos empezar a hacer algo para atacar las consecuencias de la pandemia y de ahí surgieron varias de las campañas de distribución de alimentos que se están llevando a cabo en el lado argentino y también en Uruguay, en otra dimensión. Al ver que esta pandemia a nivel epidemiológico ha traído una epidemia de hambre, de personas que han dejado de percibir su salario, que perdían su trabajo, que perdían incluso el modo más informal de trabajo, nos vimos movidos a salir, a estar en este momento acompañando y haciendo, y eso con un montón de colaboradores y colaboradoras en los dos márgenes de la Provincia.

Pero claro, nosotros también creemos que acción sin reflexión puede ser un problema y que una vez que uno ataca la emergencia, necesita pararse y pensar. Preguntarse por las causas, preguntarse hacia dónde va todo esto. Y por eso este espacio de reflexión que le hemos pedido a Nicolás y a Rodrigo. Uno desde Uruguay y otro desde Argentina, para que nos ayuden a reflexionar acerca de la cuestión social en este contexto. La mirada que podemos tener hacia el futuro. Y que nos ayuden a pensar en una nueva normalidad más evangélica. Ese es el horizonte.

No tenemos la respuesta, pero si podemos empezar a problematizar un poco la realidad para comprenderla un poco mejor y para ver de qué manera podemos obrar en esa realidad para ayudar a hacer el Reino de Dios. Esa es la finalidad.

Bueno, entonces este es un primer comienzo de reflexión. Les agradezco muchísimo a Nicolás y Rodrigo que hayan accedido, le agradezco mucho a Guillermo la organización y a todos los presentes. La cantidad de gente presente demuestra que hay bastante interés en el tema. Gracias.

Expositores

Nicolás Albertoni

Investigador del Laboratorio de Política Internacional de la Universidad del Sur de California.

En proceso de finalización del Doctorado en Ciencias Politicas y Relaciones Internacionales.

Maestría en Economía por la Universidad del Sur de California.

Máster de la Escuela Politica Exterior de la Universidad de Georgetown.

Autor de tres libros sobre la inserción internacional y el desarrollo de Uruguay.

 

Rodrigo Zarazaga SJ

Director e investigador del CIAS (Centro de Investigación y Acción Social de los jesuitas en Argentina)

Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Berkeley en California.

Posdoctorado en la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos.

Licenciado en Filosofía y Teología. 

Sus trabajos se centran en la investigación de problemas de Redistribución, Clientelismo y Política Electoral.

Fundador y Presidente de la Escuela de Liderazgo Político.

Profesor invitado en la Universidad de Georgetown.

Investigador adjunto del CONICET.

Autor del libro «La pobreza de un país rico».

Compilador junto con Lucas Ronconi del libro «Conurbano infinito. Actores políticos y sociales, entre la presencia estatal y la ilegalidad».