Encuentro de Rectores FLACSI 2015 – Educación

Fuente: cpalsj.org

Del 7 al 11 de septiembre los Rectores y Rectoras y Delegados de Educación de 18 países Latinoamericanos y del Caribe que forman parte de nuestra federación fueron parte del V° Encuentro de homólogos organizado por la Federación Latinoamericana de Colegios de la Compañía de Jesús (FLACSI) que tuvo lugar en el Colegio Mayor de San Bartolomé de la ciudad de Bogotá.

La apertura del evento estuvo a cargo del Padre Provincial de Colombia, el P. Carlos Eduardo Correa, SJ, quien presidió la misa inaugural.

“Competencias Directivas Ignacianas al Servicio del Apostolado Educativo” fue el tema central del Encuentro donde los rectores compartieron y reflexionaron sobre los procesos directivos de los colegios jesuitas de latinoamérica en el contexto actual.

Dentro de los temas sobresalientes en la conversación y reflexión por parte de los Rectores, destacan los compromisos y desafíos en Competencias de liderazgo, fortalecimiento del Sistema de Calidad en la Gestión Escolar de la FLACSI y la formación de maestros y directivos desde la Ignacianidad. Dentro de las propuestas de trabajo se destacan la formación de un grupo de análisis sociopolítico con estudiantes, la colaboración con el Proyecto Panamazónico, participación en la plataforma Educate Magis, el fortalecimiento de redes locales para la articulación a FLACSI y fortalecimiento de las Redes de Homólogos incluyendo la de Rectores.

Entre los participantes, destacó además la presencia del Primer Presidente de la FLACSI y actual Secretario de la Comisión de Educación de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR) el P. José Leonardo Rincón, SJ; el Delegado de Educación de la Conferencia de Provinciales para América Latina – CPAL, el P. Luis Ugalde, SJ y el Responsable del Proyecto Panamazónico, el P. Alfredo Ferro, SJ; de la curia General en Roma, el Secretario para la Educación Secundaria y Pre-Secundaria P. José Alberto Mesa, SJ; de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, Colombia, su Vicerrector, el P. Luis Fernando Granados, SJ; del Departamento de Política Educativa y Desarrollo Escolar de la Universidad Alberto Hurtado de Chile, su Directora Sra. Marcela Román; de Estados Unidos nos acompañaron los representantes de Jesuit School Netwwork – JSN, F.Bill Muller, SJ y Mr. Bill Hobbs; de la Federación Internacional de Fe y Alegría participó de la Asamblea General de Delegados de Educación FLACSI, el P. Ignacio Suñól, SJ y de la Asociación de Universidades Jesuitas América Latina – AUSJAL, que también participó de la Asamblea de Delegados, en representación del Presidente, el Sr. Felipe Crudele.

Posterior al Encuentro, el sábado 12 se realizó la XVII Asamblea General FLACSI con los Delegados de Educación de las provincias de la FLACSI, invitados de otras redes y miembros del equipo de la FLACSI.

‘Enseñábamos con un pizarrón colgado de un árbol y un palito sobre la tierra’

Por Miguel Grandal Ayala y María Mullen

En este mes de septiembre, en que recordamos especialmente a educadores y alumnos  queremos compartir con ustedes la historia de un grupo de Educadoras Populares de Fe y Alegría en Corrientes, hoy ya jubiladas. Su testimonio acerca de los inicios de la labor de Fe y Alegría en el Barrio Ongay. Lo que comenzó como una utopía, hoy se ha convertido en un centro educativo con más de 800 alumnos, una Escuela de Oficios y un Centro de Educación para Adultos.

Año 1997. En los barrios periféricos de la Ciudad de Corrientes cientos de familias viven en una situación de suma pobreza: viviendas precarias hechas con cartones, chapas y bolsa de residuos. Por las callejuelas de barro, los chicos juegan con lo que encuentran. En el patio interior de la vivienda de la familia Romero, Isabel Huell conversa de pie, con un grupo de niños sentados en el suelo. Un pizarrón cuelga de un árbol. Los chicos hacen cuentas dibujando la tierra con un palito. Solo una tela vieja los resguarda de los rayos del sol. Sí: Isabel está dando clases en la más absoluta sencillez; es Maestra. Una que dejó de esperar que las cosas cambien, y se decidió a ir detrás de lo que parecía una utopía. Creía –y cree- en el poder de la educación para transformar vidas.

“Una y otra vez me cuestionaba si realmente podía dar clases en esas circunstancias – cuenta Isabel, 14 años más tarde-. Pero los chicos, con su naturalidad y entusiasmo, me empujaban a seguir haciéndolo”.

Caminar y llorar con los más necesitados

Un encuentro con educadoras de Fe y Alegría, hoy ya jubiladas, nos reúne en la actualidad. Flavia, Margarita, Teresa, Adela, María Nilda e Isabel. Todas ellas recuerdan con afecto al Padre “Chuco”, sacerdote Jesuita. Él había conseguido reclutar a un grupo de personas dispuesto a seguirlo para “caminar y llorar” con los más necesitados.

La historia y el ejemplo del Padre José María Vélaz, Fundador de Fe y Alegría en 1955 en Venezuela, conmovió a estas mujeres, de la misma manera que lo había hecho con cientos de personas en América Latina desde 1955. “La educación para los pobres no debe ser una pobre educación”, decía Vélaz. Esa frase retumbaba en los corazones de aquellas primeras valientes dispuestas a fundar Fe y Alegría en Corrientes. La chispa quería seguir creciendo, “llegar a incendio”, como decía Vélaz. ¿La herramienta para transformar? La educación popular.

“Ni siquiera sabíamos si algún día cobraríamos por nuestro trabajo, simplemente, seguíamos adelante”, recuerda Margarita. Su compañera en el YPROF y docente de peluquería, Flavia Maidana recuerda cuando buscaba un espacio para trabajar: “Cuando comencé, no tenía lugar para dar clases de peluquería, pero conseguí que un pastor del barrio me hiciera un hueco en su iglesia, a cambio de enseñar a sus dos hijos”.

Actualmente, entre aquellos pajonales donde serpenteaban caminos de barro y tierra por los que visitaban familias, hoy se impone el edificio de un Centro Educativo con tres niveles de enseñanza, un IPROF (Instituto Profesional). Mucho más de lo Flavia y Margarita pudieron soñar. Además, hay un centro de Educación Primaria para Adultos, donde hasta hace poco mucho trabajan las docentes Teresa Escobar, Adela Gomeñuka y María Nilda Arce. “Las chicas de la noche”, les decían. Apodo cariñoso que merecieron por su trabajo en horario nocturno. “Repartíamos volantes para que las madres y padres de familia que todavía no supieran leer y escribir, perdieran la vergüenza y se animaran a hacerlo; nunca es tarde”. Todas recuerdan emocionadas una historia en particular: la de Isidro y su familia.

“Yo puedo, soy digno”

“Isidro era un chico retraído que venía del campo –recuerda Adela- No siquiera sabía cuándo cumplía años. ‘Cerca de la Navidad’, respondía el chico”. Isidro recién pudo comunicarse plenamente cuando Juan Carlos, el secretario de dirección que hablaba fluido el guaraní, salió en su ayuda y actuó como su intérprete.

El hermano de Isidro, llamado Felipe, pudo terminar sus estudios sin dejar su trabajo. “La última vez que supe de él estaba trabajando como agente de seguridad en una farmacia y había formado una familia”, comenta la Teresa. María Nilda no se olvida de la mamá de esos chicos: “Ella también terminó la primaria; continuó secundaria y llegó a terminar estudios en enfermería para ejercer en una salita”. Una familia transformada por la educación.

“Construíamos identidad a través del trato cordial, respetuoso, reforzando la autoestima”, consensuan las docentes en el momento más apasionado de la charla. Y las respuestas iban llegando: “soy importante”, “soy digno”, “yo puedo”. A partir de allí grandes y chicos empezaban a darse cuenta de lo que era capaces.

Por supuesto, tal como hay recuerdos lindos, también hay recuerdos que duelen: “Algunos alumnos y alumnas llegaban con demasiadas carencias. A la desnutrición, había que añadir problemas de violencia y drogadicción –explica María Nilda, que encabezaba el equipo de tutorías-. Cuando un chico llegaba bajo los efectos de alguna droga, la reacción impulsiva era caminar mucho y rezar con él”. Muchas de estas problemáticas siguen presentes al día de hoy, pero los docentes ya son solo el primer paso de un pautado proceso de atención integral, en el que participan trabajadoras sociales y psicólogas, en colaboración con otras instituciones, para intentar buscar soluciones personalizadas.

La utopía sigue viva y llena de pinceladas de hermosa realidad. La historia de las educadoras Teresita, María Nilda, Adela, Flavia, Isabel y Margarita forma parte algunos de esos primeros latidos del corazón grande y gordo que es Fe y Alegría Argentina. Entre todas, suman cerca de 100 años dedicados al servicio a de la educación popular, que con sus éxitos y miserias, se despierta cada día con el sol radiante de la bandera y ofrece un océano lleno de posibilidades a cada nueva generación. Mientras, estas seis mujeres contemplan orgullosas el trabajo bien hecho.

 

Las tres funciones trascendentes de la Universidad Jesuita

El pasado 14 de Agosto se llevó a cabo la ceremonia inaugural del Curso Otoño 2015 para los posgrados de la Universidad Iberoamericana Puebla, en ese marco el Maestro José Teódulo Guzmán Anell, S.J.; cariñosamente conocido como el Padre Teo, dirigió un mensaje muy significativo sobre lo que significa la labor educativa para la compañía de Jesús, reflexión que con gusto comparto en las siguientes líneas.

La Universidad Jesuita se fundamenta en tres funciones trascendentes: la docencia, la investigación y la vinculación, llamada también extensión; cada una de ellas representa un desafío en la formación de los seres humanos, y un pilar que fortalece el desarrollo integral de la persona.

La docencia es una actividad vital para el aprendizaje, implica más allá de enseñar o mostrar contenidos, asumir el compromiso de transformar la inteligencia y la voluntad a través del desarrollo de capacidades y habilidades, fomentar en pensamiento crítico, libre y comprometido; aspirar a la trascendencia. Una persona con conciencia crítica sobre su realidad comprende el modelo económico, sus asegunes y vericuetos; aprende a ver de forma compasiva pero inteligente, responsable y próxima, son líderes sociales con espiritualidad, amor al prójimo y compromiso, hombres y mujeres que asumen como baluarte servir y no servirse.

Una docencia responsable y crítica genera el espacio adecuado para la investigación, que va más allá de la obtención de nuevos conocimientos y resolución de problemas con la aplicación del método científico a través de la aplicación de herramientas cualitativas o cuantitativas. Tales fines son necesarios y bien aplicados pueden generar oportunidades de progreso para cualquier comunidad. Sin embargo, en un compromiso más hondo, la investigación es la llave para descubrir la realidad en todas sus dimensiones científica, social, ambiental, económica, cultural o política y entonces transformarla en y desde su contexto; desde abajo y desde adentro de cada ser humano; comprometidos con y para los hombres que sufren las consecuencias de las injusticias.

La investigación representa la oportunidad para entrar en diálogo con otras culturas, para construir autoconocimiento en apertura con los demás. Reflexionar sobre la propia praxis, revisar nuestro accionar y evaluar lo aprendido y realizado hasta ahora, para desde ahí cambiar la realidad; como dijera el Dr. Javier Sánchez Díaz de Rivera, “estamos condenados al diálogo”.

Con lo aprendido a través de la docencia y lo indagado y atendido desde la investigación, cobra sentido de manera natural la tercera función: la vinculación. Ésta supone una tarea social que se encarna no en la dinámica de un mundo consumista y materialista, sino en la necesidad de los vulnerables, de los desfavorecidos que deben ser el fin primordial de la investigación; más allá de la intención de la aportación, reconocimiento y publicación de hallazgos en revistas especializadas o impartir conferencias en coloquios o foros nacionales o internacionales.

El verdadero sentido de la vinculación es relacionarse y dejarse tocar por los problemas concretos de cada comunidad, zona urbana o conurbada. El desafío es pues no perder la capacidad de admiración por lo que ocurre y llevar como estandarte la justicia, la democracia y los derechos humanos, tarea que parece sencilla pero que implica una gran fortaleza que anime, acompañe y construya.

La docencia, la investigación y la vinculación fundamentan los rasgos de la espiritualidad ignaciana:

· Excelencia académica, que emana de una actitud ignaciana manifiesta en el magisterio.

· Humanismo manifiesto en la capacidad de empatizar y generar sintonía con todo lo humano.

· Fe y justicia, cultivar virtudes sólidas para aprender a integrar sensible y asertivamente el conocimiento. Ser libres a través de la indiferencia, que contrario a la concepción común del término que nos remite a desmerecer o dar cualidad de poco importante a las cosas o situaciones, desde la concepción Ignaciana significa caminar libre y ligeramente, sin ataduras. Siempre aprendiendo, reconociendo y manifestándose a favor de la mayor gloria de Dios.

Aprendiendo Formar para el Trabajo – Fe y Alegría

Durante los días jueves 13 y viernes 14 de agosto se llevó a cabo en nuestro Centro Educativo de Ongay, Corrientes, una jornada para equipos de Formación para el trabajo y educadores de Fe y Alegría. El Lic. Patricio Bolton estuvo a cargo de la formación sobre “Estrategias metodológicas áulicas y de evaluación con enfoque de formación de competencias”.

En la jornada estuvieron presentes educadores de los centros de Resistencia, Bella Vista, Buenos Aires y Corrientes, quienes trabajaron sobre la transformación de las representaciones sociales, las propuestas metodológicas y la formación en competencias. La invitación: Formar capacidades, construir conocimiento y habilitar experiencias en clave de Educación Popular. “Nos llevamos muchas herramientas y tenemos un gran desafío por delante” dijo Roxana Fortín, vicedirectora del Centro Educativo en Resistenia, Chaco.

Palabras de Roxana Fortín

Palabras de Patricio Bolton – Capacitador

Construir viviendas para nuestro Hermano – Colegio del Salvador

Como todos los años, Alumnos del Colegio del Salvador de CABA llegan al Alto Valle a realizar Trabajo de Voluntariado, esta situación se repite desde hace casi dos décadas.

El Colegio tiene como proyecto institucional esta salida anual a la que definen como “una de las experiencias más intensas pastoralmente que ofrecemos a los alumnos de 4º y 5º,” y se trata de compartir durante una semana el trabajo de construcción de viviendas junto a las personas que habitarán en ellas. Al igual que en la misión, los participantes, guiados por tutores, jesuitas y ex alumnos, viven también un tiempo de fuerte sacrificio, oración, profundización grupal y diversión en medio de celebraciones, cocinadas y bolsas de dormir.

Durante una semana de agosto (que va desde el 16 al 22), alrededor de 60 Jóvenes acompañaron a los voluntarios de Un Techo Para Mi Hermano a realizar Tareas de obra en las Localidades de Chichinales y Fernandez Oro, específicamente en los Proyectos de Viviendas Caritas VI Etapa y Mejor vivir.

Los más de 60 jóvenes de entre 16 y 18 años que se encuentran en el Alto Valle junto a familias que levantan sus casas a través de la ayuda que reciben de Un Techo para Mi Hermano; 24 de ellos están en Chichinales en el barrio El Farolito, donde colaboran con un grupo de vecinos que están construyendo ampliaciones en sus viviendas y baños adecuados.

La experiencia comenzó hace 20 años cuando el primer grupo del colegio del Salvador, tomó contacto con la asociación civil y tuvieron su primera visita a esta provincia para colaborar con grupos de familias que junto a Un Techo levantaban sus casas. Desde ese momento la experiencia se detuvo y las visitas se repiten todos los años. Cada vez con nuevos grupos de jóvenes que se suman a esta vivencia de solidaridad, orientados por uno de los sacerdotes de la escuela y coordinadores, en muchos casos ex alumnos que mantienen su vinculación con la institución educativa.

Los alumnos del colegio bonaerense aprenden tareas de albañilería como parte de su experiencia comunitaria.

«Desde hace 20 años venimos a colaborar con Un Techo para Mi Hermano en sus distintos proyectos» apuntó Juan Ignacio Castellaro, quien está a cargo de la coordinación del grupo de 24 adolescentes que realiza su misión solidaria en Chichinales

Si bien la escuela no es de formación técnica, a partir del trabajo con los responsables técnicos de la asociación civil y con la relación con las mismas familias que participan del programa, aprenden las tareas de albañilería.

«Lo que tiene el colegio es una propuesta de pastoral a través de la cual se hacen actividades de formación integral para los alumnos; entonces tenemos esta experiencia de servicio que es salir del ámbito de siempre, del aula, de Buenos Aires, para venir a trabajar acá; y lo más importante para nosotros además de aprender a revocar una pared o hacer una instalación sanitaria, es encontrarse con la gente de los barrios que nos toca visitar« comentó.

«Eso es lo más lindo, lo que más llena a los chicos, estar con la gente, compartir un mate, una semana de trabajo; al finalizar compartimos un almuerzo con los vecinos. Nos llena de alegría y nos hace aprender un montón sobre la vida en este lugar»

Y si bien la relación en principio es de cierta timidez entre las familias y los jóvenes, las jornadas de trabajo que comienzan a primera hora de la mañana y se extienden hasta las 18, hacen que la relación entre ellos rápidamente se transforme en familiar, por lo que no es raro que cuando termina la tarea de construcción, los jóvenes se sumen a partidos de fútbol entre los chicos del barrio.

La visita que todos los años los alumnos del colegio Del Salvador realizan en la provincia de Río Negro, lleva un intenso trabajo de preparación, por lo que a lo largo del año se realizan distintas actividades para reunir fondos y alimentos, que no solo son utilizados por los jóvenes que participan de la actividad solidaria, sino que también se distribuyen entre las familias más necesitadas.

«Esto no es solo una actividad solidaria de trabajo para el otro, sino que también tenemos encuentros con grupos de jóvenes de esta zona que realizan actividades solidarias, compartimos experiencias y proyectos» comentó por otra parte Juan Ignacio Castelaro.

Fuentes:

– www.untecho.org.ar

-www.rionegro.org.ar

 

Oportunidades para los más pequeños – Fe y Alegría

«Y la misma gente les iba diciendo, a medida que iban recorriendo las casas, que además de conocer a Jesús, ellos necesitaban aprender a leer y escribir».

Fe y Alegría Argentina es una ONG Jesuita Internacional dedicada a la educación y la promoción social para aquellas personas y familias que viven en la marginalidad. Trabajan movidos por la fe en que la educación es una poderosa herramienta para transformar vidas. En Argentina estamos desde 1996 en las provincias de Salta, Jujuy, Chaco, Corrientes y Buenos Aires.

En este Día del Niño te invitamos a ver este vídeo sobre la historia de esta fundación que trabaja para dar oportunidades a los más pobres y pequeños, desde su más tierna infancia.

Ver Video

AUSJAL celebró su XIX Asamblea General y eligió a sus autoridades

Representantes de las universidades jesuitas de América Latina se reunieron en la ciudad de Melbourne, Australia, los días 6 y 7 de julio para celebrar la XIX Asamblea General de AUSJAL, evaluar los resultados obtenidos a la fecha y reflexionar sobre el futuro de la Asociación para los próximos dos años.

En el encuentro se eligieron a las nuevas autoridades de AUSJAL quienes conformarán el Consejo Directivo para el periodo 2015-2017. Las votaciones ratificaron como presidente de la Asociación a Fernando Fernández Font, S.J., rector de la Universidad Iberoamericana Puebla, mientras que la Asamblea eligió como vicepresidentes de la red a Marcelo Fernandes de Aquino, S.J., rector de la Universidad do Vale do Rio dos Sinos; Alfonso José Gómez, S.J., rector de la Universidad Católica de Córdoba y a Francisco José Virtuoso, S.J., rector de la Universidad Católica Andrés Bello. Además, el Presidente en acuerdo con los vicepresidentes, reeligió a Susana Di Trolio como Secretaria Ejecutiva.

Por otra parte, durante la actividad se discutió y aprobó el Informe de Gestión 2013-2015, documento presentado por la Presidencia y la Secretaría Ejecutiva, que resume los avances alcanzados en la ejecución de los proyectos estipulados en el Plan Estratégico 2011-2017.

Revisión de proyectos académicos

Los rectores asistentes a la XIX Asamblea acordaron iniciar el proyecto P1. Programa de Gerencia e Identidad de Universidades Jesuitas, orientado a brindar formación y actualización profesional a laicos y jesuitas que tienen responsabilidades académicas de liderazgo. Para avanzar en esta área, se decidió organizar en el mes de marzo de 2016 un primer Encuentro Regional entre las universidades de la Región Andina y el Caribe, en la sede de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. El vicepresidente de AUSJAL, Francisco José Virtuoso, S.J., con el apoyo de la Secretaría Ejecutiva, trabajarán en la preparación del P1.

Así mismo, el proyecto P21. Compras Consorciadas de Bases de Datos Académicas fue revisado por los asistentes quienes resaltaron su importancia estratégica, al tiempo que reconocieron el esfuerzo realizado por el Grupo de Bibliotecas y, especialmente, por la comisión designada para desarrollar esta iniciativa. Igualmente, se discutieron algunos proyectos comunes de gran importancia para las universidades, tales como: P17. Internacionalización de Postgrados AUSJAL y P8. Fortalecimiento Institucional RSU.

Del mismo modo, se decidió transformar la Red de Homólogos de Ingeniería en un Grupo de Trabajo en el que participarán aquellas universidades que estén interesadas en desarrollar intercambios de docentes y estudiantes.

Pronunciamientos y reflexiones

Los miembros de AUSJAL también aprovecharon la ocasión para conversar sobre la próxima Congregación General 36 de la Compañía de Jesús, al igual que aprobaron suscribir la declaración conjunta de las universidades católicas ante la Encíclica del Papa Francisco Laudato Si.

Sobre este último punto, la Asamblea acordó organizar en cada universidad de AUSJAL seminarios de reflexión interdisciplinar sobre le Encíclica y varios documentos de la Compañía relacionados con el tema. Adicionalmente, la Red de Ambiente y Sustentabilidad desarrollará un repositorio virtual en el que se divulgarán todos los materiales elaborados al respecto.

Además, se reflexionó sobre la colaboración entre las universidades a nivel regional y global para la Justicia Social, haciendo un balance de lo que se ha hecho y lo que debería emprenderse en los próximos tres años para incrementar el aporte de los miembros de la Asociación.

La XX Asamblea Ordinaria de AUSJAL se llevará a cabo en la sede de la Universidad Católica de Pernambuco, Brasil, entre los días 15 y 17 de mayo de 2017. Entre las temáticas a abordar se revisará el estado de la formación humanística en las universidades AUSJAL y el papel de los rankings y acreditaciones internacionales que otorgan instituciones especializadas.

Reunión de Rectores de universidades jesuitas del mundo

Por P. Dr. Alfonso J. Gómez sj

La UCC forma parte de la red de Universidades Católicas y de las Redes Jesuitas de colaboración universitaria, sin lugar a dudas, una de las más grandes del mundo y con universidades de enorme prestigio. La última reunión que congregó a representantes de todas las casas de estudio es una oportunidad más para destacar la importancia de trabajar en red.

Melbourne, Australia, fue el lugar de encuentro elegido para la reunión de Rectores de las universidades jesuitas de todo el mundo y la Asamblea de Rectores de la Federación Internacional de Universidades Católicas. El encuentro se realizó la primera quincena de julio y contó con la participación del Secretario de la Congregación para la Educación Católica, Mons. Ángelo Vincenzo Zani, como enviado del Papa Francisco.

Las instituciones de educación superior jesuitas, alrededor de doscientas, y las universidades católicas, mil trescientas sesenta y cinco, se potencian en las redes facilitando la movilidad de estudiantes; profesores e investigadores. Más allá de los numerosos convenios bilaterales o con redes regionales como AUSJAL (Asociación de Universidades Jesuitas de América Latina), los encuentros fortalecen la conciencia de una misión común y abren la posibilidad para nuevas colaboraciones. A esto se debe agregar el interés de muchos países en favorecer los intercambios universitarios.

Somos un conjunto de universidades con valores en común como el compromiso social; el cuidado ambiental; el respeto a la diversidad étnica, cultural y religiosa; una visión amplia e integral del ser humano y la sociedad; un deseo de servicio a la verdad en las investigaciones, por poner algunos ejemplos.

De ahí que realicemos proyectos en común liderados por universidades jesuitas como el libro “Sanando la tierra” (Healing the earth), sobre ecología considerada desde la ciencia; el ambiente; la espiritualidad y la ética. Se trata de un libro en formato electrónico que invita a la interacción y en papel pensado para los primeros años de la Universidad.

Otro ejemplo es el de los procesos de autoevaluación de la responsabilidad social en las universidades confiadas a la Compañía de Jesús en América latina. Se trata de un esfuerzo liderado por la Universidad Católica de Córdoba. Como ven, la búsqueda de una educación que aliente al compromiso es una visión y un convencimiento compartido especialmente con las universidades jesuitas y con muchas universidades católicas.

Hay una gran disponibilidad para compartir información; experiencia y generar redes de común interés. Tal actitud se concreta en proyectos como: la red digital jesuita; los variados grupos de profesores e investigadores de las mismas ciencias (homólogos); o los proyectos como “inserción dual” que involucra a estudiantes de AUSJAL que desean practicar inglés o castellano con encuentros virtuales, ya hay más de 6.000 estudiantes de 21 Universidades en estos programas.

La generación de empleo de calidad es una de las mayores preocupaciones de la sociedad en todo del planeta. El emprendedurismo es uno de los caminos de solución confirmado por numerosas experiencias. La UCC como numerosas universidades de América Latina (por ejemplo la Universidad Ibero-Americana de Puebla) hemos realizado importantes experiencias a nivel local. También pretendemos realizar impacto a nivel global mejorando nuestro apoyo a los emprendedores, como es el caso de la aceleradora de empresas alentada desde la Universidad Santa Clara, en EE UU, que tiene la intención de impactar positivamente la vida de 1 mil millones para el 2020.

Las ventajas de la movilidad que nos dinamiza y abre horizontes; los valores que crean familiaridad aún en tierras lejanas o con estudiantes y profesores de otros países; los proyectos concretos compartidos, sea en forma virtual o presencial, son algunos de los muchos ejemplos de colaboración ya existentes entre universidades católicas y jesuitas. Tantas oportunidades son parte de nuestra propuesta educativa, de investigación y de servicio a la sociedad, son valiosas herramientas que ayudan a formar “los mejores para el mundo”.

Pachacutí 2015 – Campamento Ignaciano

Pilar Bianco – Grupo Castores

La palabra Pachacutí significa «mundo al revés», esto es justamente lo que intentamos hacer. Dejamos la cotidianidad de nuestra vida, nuestras comodidades, amigos y familias para dar vuelta el mundo poniéndonos al servicio de los demás.

El Pachacutí reúne alrededor de 400 jóvenes de Uruguay, Argentina y Chile. Consiste en una semana durante las vacaciones de invierno, en la que vamos a diferentes partes del interior del Uruguay (25 este año) a vivir una experiencia de servicio y encuentro. Las actividades se llevan adelante en Cooperativas de Vivienda (cumpliendo los turnos de trabajo de los cooperarios), Escuelas y Capillas

El campamento es organizado por el Movimiento Castores del Colegio Seminario, por lo que se basa en sus tres pilares: Fe, Servicio y Grupo. El Pachacutí es una experiencia para profundizar y vivir intensamente estos tres pilares.

Personalmente, me parece una experiencia muy enriquecedora, que nos ayuda a crecer como personas, a ser más misericordiosos y a dejarnos conmover por las realidades con quienes compartimos el trabajo y la cotidianeidad del campamento. Creo que es muy importante en la etapa de crecimiento y formación en la que nos encontramos el defender y vivir estos valores, que no solo el Pachacutí, sino que Castores nos transmite sábado a sábado.

Al volver a recordar y revivir la semana, noto que me llevo de esta muchísimo más de lo que dejé. No solo por el crecimiento personal que compartía anteriormente, sino que al identificar las emociones vividas en la semana, las liturgias, las jornadas de trabajo o los momentos más simples como lo pueden ser un almuerzo o un mate; me siento con una profunda alegría. Esa alegría que llena y no puede tener origen más que en Dios.

Sinceramente creo que el Pachacutí es una experiencia imperdible, de profundo crecimiento y encuentro con Dios, con los demás y con uno mismo.