Película animada sobre Ignacio de Loyola

Esta película animada cuenta la historia de conversión de Ignacio de Loyola, desde el momento en que fue alcanzado por una bala de cañón durante la batalla de Pamplona, hace 500 años.

La película de animación “Ignacio de Loyola – Encontrar a Dios en todas las cosas” está inspirada en la autobiografía de Ignacio. En él, Ignacio cuenta su historia de tal manera que quiere invitar a otros a comprender también su propia historia de vida con mayor claridad. Más concretamente, para descubrir cómo Dios invita al espectador, a cada espectador, a darse la vuelta.

Producida por los jesuitas de los Países Bajos (EOF) cuenta con guion de Rick Timmermans, e ilustraciones de Jedi Noordegraaf.

En la web del aniversario ignaciano de la provincia EOF ofrecen también materiales para ayudar a reflexionar y trabajar con el vídeo, temas como la conversión y la búsqueda de Dios en Ignacio (www.ignatius500jaar.org)

Rezando voy: 10 años rezando juntos

Este sábado, 29 de mayo, fue la fecha elegida por @Rezandovoy para celebrar su 10º aniversario. Aunque la fecha exacta era el 9 de marzo, optaron por un encuentro virtual que ha resultado toda una fiesta  de nombres, testimonios y memorias.

Félix Cuadrado (Sinclair), de CVX Valladolid, y José Mari R. Olaizola, SJ son, desde su origen, los coordinadores del proyecto, y ellos se encargaron de guiar la retransmisión, que reunió en vivo a más de 5000 personas –ahora ya multiplicadas gracias a la posibilidad de verlo en diferido–.

Durante el encuentro hubo también ocasión para compartir algunas anécdotas de estos diez años, y para el diálogo con los participantes, que a través del chat fueron trasladando preguntas sobre el proyecto.

Con un brindis por la década cumplida y por las que vengan, culminó la celebración, que se puede ver aquí:

Oración en vivo para celebrar los 10 años de Rezando voy

El pasado 9 de Marzo conmemoramos los 10 años de trayectoria de la plataforma digital «Rezando voy». Un proyecto que, gracias a un gran equipo de colaboradores, sigue ayudando a rezar a miles de personas de habla hispana, tanto adultos como niños.

Para celebrar estos diez años de trabajo fructífero, se ha organizado una Oración en Directo el sábado 29 de mayo. Los horarios, según el país y zona horaria en que nos encontremos, son los siguientes:

  • 10:00h Bogotá – México
  • 11:00h Santiago de Chile – Washington
  • 12:00h Argentina Uruguay
  • 17:00h Madrid
  • 23:00h Manila

La transmisión se realizará a través de la página web:www.10.rezandovoy.org

¡Te eperamos!

 

Pregrinos con Ignacio: la experiencia de la oración comunitaria

Por Valeria Méndez de Vigo
Secretariado de Justicia Social y Ecología

“Las cosas aparentemente pequeñas pueden ser importantes”. Como la bala de cañón que hirió a Ignacio, hizo añicos sus sueños mundanos para comenzar a vivir los sueños que Dios tenía para él. Con ello, cambió el curso de su vida y del mundo. “Porque el sueño de Dios para Ignacio era ayudar a las almas, salir al mundo entero, acompañado de Jesús pobre y humilde”.

Estas inspiradoras palabras del Papa Francisco fueron para mí uno de los puntos culminantes de la Oración Global Ignaciana “Peregrinos con Ignacio” celebrada el pasado 20 de mayo. Una oración global con la que se abría el año ignaciano, la conmemoración de la conversión de San Ignacio de Loyola hace 500 años. Esta oración nos dio la posibilidad de rezar y vivir juntos como familia ignaciana el comienzo del año. La posibilidad de unir a miles de personas en los cinco continentes, muy diferentes en edad, nacionalidad, cultura… pero unidas, enredadas como cuerpo apostólico común en una misma misión universal. Solo en las primeras horas tuvimos casi 30.000 visualizaciones, lo que da una idea de su alcance y potencialidad.

Porque, más allá de los números, la oración global es una hermosa ocasión para unirse a través de la espiritualidad ignaciana y potenciar el sentido de pertenencia. En oración, con momentos de silencio, mensajes, testimonios, imágenes, música y con la posibilidad de interactuar, expresarnos y sentirnos unidos dando respuesta a las preguntas que nos interpelaban. “Las cosas aparentemente pequeñas pueden ser importantes”.

Toda la oración fue una llamada a la conversión, tal y como la había experimentado Ignacio. Como señaló el Superior General de la Compañía de Jesús, el P. Arturo Sosa, “este año ignaciano debe ser una oportunidad para una experiencia. Queremos invitar a la gente a vivir una experiencia de conversión (…) se trata de conocer más claramente a Cristo (…) Queremos que esta celebración sea una experiencia espiritual”. Una invitación ”a ver nuevas todas las cosas en Cristo”. Pero la conversión no se hace de una vez por todas, insistieron el Papa y el Padre General. Porque Ignacio se convirtió día a día, durante toda su vida, poniendo a Cristo en el centro.

Tal y como señaló Francisco: “En esta peregrinación que es la tierra, nos encontramos con otros. Dios nos habla a través de ellos y de las situaciones”. “Las cosas aparentemente pequeñas pueden ser importantes”. La conversión se hace en diálogo con Dios, con los demás y con el mundo. Porque “nadie se salva solo. O nos salvamos en comunidad o no nos salvamos”. La oración nos une como familia Ignaciana también en este peregrinar, en este camino que hacemos juntos. Las cosas aparentemente pequeñas pueden ser importantes. Ojalá que, como Ignacio, estamos preparados para seguir el sueño de Dios para cada uno de nosotros.

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

Con el lema «Permanezcan en mi amor y darán frutos en abundancia», desde el 31 de mayo y hasta el 4 de junio, las Comisiones para el Diálogo Ecuménico e Interreligioso de la diócesis de Catamarca y la arquidiócesis de Tucumán celebrarán la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

Primer día

Los fieles podrán participar de la oración bajo la modalidad virtual. En la primera jornada, el lunes 31 de mayo, la oración comenzará a las 20hs, a cargo de la Pastoral de Juventud de ambas jurisdicciones eclesiásticas. Quienes lo deseen pueden unirse a través del siguiente link: meet.google.com/rwc-gnug-zwg.

Segundo día

El miércoles 2 de junio a las 20, la oración será guiada por la Pastoral Vocacional y la Pastoral Misionera. Para participar, ingresar en este enlace: meet.google.com/tic-sjkh-yzf.

Tercer día

El jueves 3 de junio a las 20, se celebrará la liturgia ecuménica en la Iglesia Anglicana de la Gracia, en Tucumán. Participarán ministros de las Iglesias católica apostólica romana, católica apostólica ortodoxa, metodista evangélica Emanuel y la Iglesia Anglicana de la Gracia. Se podrá participar por medio del Facebook https://www.facebook.com/IglesiaAnglicanaDeLaGracia/

Cuarto día

La última jornada, el viernes 4 de junio, estará a cargo de la Pastoral de la Niñez y Catequesis. A las 20 en el siguiente link: meet.google.com/cyr-ncwe-dtw

Además, las Comisiones ofrecen un subsidio que se podrá trabajar en las diferentes comunidades  y una revista digital.

 

Fuente: aica.org

El saludo del Papa Francisco a La Civiltà Cattolica

El Papa Francisco envió un mensaje a la revista jesuita La Civiltà Cattolica con motivo de la reanudación de las publicaciones en español, en el año en que la Compañía celebrará el 500 aniversario de la conversión de San Ignacio

«Una revista única en su género». De hecho, una experiencia «comunitaria e intelectual», páginas que alimentan el alma y la mente. Los números de esta versión serán todos en formato digital, dirigidos a lectores de 21 países, y serán elaborados por los  sacerdotes jesuitas de Villa Malta en Roma. El español es el octavo idioma de la revista, fundada en 1850 y que desde 2017 ha iniciado un proceso de desmaterialización. Los contenidos serán accesibles de manera digital y de forma gratuita. «El desafío -se especifica- consiste en ser apoyados exclusivamente por donaciones libres”.

«Es una revista única en su género, y no sólo porque haya cumplido ya 170 años de vida. Más que una revista, es una verdadera experiencia espiritual, comunitaria e intelectual que tiene su centro en una comunidad de jesuitas, el Colegio de Escritores, que convive y discierne, elige y elabora los temas a tratar.» Afirma el Papa Francisco.

Podes leer el mensaje completo del Papa y acceder al nuevo sitio en español aquí: www.laciviltacattolica.es

 

Reflexión del Evangelio – Domingo de Pentecostés

Evangelio según San Juan 15,26-27.16,12-15.

Renuévanos por dentro – Por José Antonio Págola

Poco a poco estamos aprendiendo a vivir sin interioridad. Ya no necesitamos estar en contacto con lo mejor que hay dentro de nosotros. Nos basta con vivir entretenidos. Nos contentamos con funcionar sin alma y alimentarnos sólo de bienestar. No queremos exponernos a buscar la verdad. Ven, Espíritu Santo, y libéranos del vacío interior.

Hemos aprendido a vivir sin raíces y sin metas. Nos basta con dejarnos programar desde fuera. Nos movemos y agitamos sin cesar, pero no sabemos qué queremos ni hacia dónde vamos. Estamos cada vez mejor informados, pero nos sentimos más perdidos que nunca. Ven, Espíritu Santo, y libéranos de la desorientación.

Apenas nos interesan ya las grandes cuestiones de la existencia. No nos preocupa quedarnos sin luz para enfrentarnos a la vida. Nos hemos hecho más escépticos, pero también más frágiles e inseguros. Queremos ser inteligentes y lúcidos. Pero no encontramos sosiego ni paz. Ven, Espíritu Santo, y libéranos de la oscuridad y la confusión interior.

Queremos vivir más, vivir mejor, vivir más tiempo, pero ¿vivir qué? Queremos sentirnos bien, sentirnos mejor, pero ¿sentir qué? Buscamos disfrutar intensamente de la vida, sacarle el máximo jugo, pero no nos contentamos solo con pasarlo bien: hacemos lo que nos apetece. Apenas hay prohibiciones ni terrenos vedados. ¿Por qué queremos algo diferente? Ven, Espíritu Santo, y enséñanos a vivir.

Queremos ser libres e independientes, y nos encontramos cada vez más solos. Necesitamos vivir y nos encerramos en nuestro pequeño mundo, a veces tan aburrido. Necesitamos sentirnos queridos y no sabemos crear contactos vivos y amistosos. Al sexo lo llamamos «amor», y al placer «felicidad», pero ¿quién saciará nuestra sed? Ven, Espíritu Santo, y enséñanos a amar.

En nuestra vida ya no hay sitio para Dios. Su presencia ha quedado reprimida o atrofiada dentro de nosotros. Llenos de ruidos por dentro, ya no podemos escuchar su voz. Volcados en mil deseos y sensaciones, no acertamos a percibir su cercanía. Sabemos hablar con todos menos con él. Hemos aprendido a vivir de espaldas al Misterio. Ven, Espíritu Santo, y enséñanos a creer.

Creyentes y no creyentes, poco creyentes y malos creyentes, así peregrinamos todos muchas veces por la vida. En la fiesta cristiana del Espíritu Santo, a todos nos dice Jesús lo que un día dijo a sus discípulos, exhalando sobre ellos su aliento: «Recibid el Espíritu Santo». Ese Espíritu que sostiene nuestras pobres vidas y alienta nuestra débil fe puede penetrar en nosotros y reavivar nuestra existencia por caminos que solo él conoce.

La paradójica conmemoración de una herida – Javier Melloni SJ

Por Javier Melloni, SJ
Cueva San Ignacio – Manresa, España

Es extraño que celebremos el quinto centenario de una herida, los quinientos años de una brusca y no buscada detención. ¿Cómo podemos celebrar una derrota, un fracaso, un dolor? En ese desconcierto comienza nuestra historia. ¿De dónde a dónde nos conduce esta lesión? ¿En qué hemos sido vulnerados o en qué hemos de ser todavía traspasados para que nos acerquemos a la detención que vivió Ignacio en Loyola primero y en Manresa después?

Una bola de cañón fue el medio divino para su conversión. También cada uno de nosotros ha recibido esa bombarda, por lo menos, una vez en su vida, o las veces que han sido necesarias para re-direccionarnos, para recordarnos que andábamos distraídos. Esa bombarda ha sido contundente y esa herida ha sido proporcionalmente profunda a nuestra distracción o desorientación.

¿No es algo similar a lo que también ha sucedido en nuestra biografía colectiva con la Pandemia? ¿Qué adversidad poderosa ha sido capaz de detenernos para ponernos en cuestión, semejante al golpe que recibió aquel soldado aproximadamente a sus treinta años, tiempo suficiente para haber recorrido territorios erráticos y tiempo también suficiente para poder rectificarlos y emprender el camino en la correcta dirección? ¿No es este nuestro tiempo? ¿No es acaso esta nuestra oportunidad?

¿Dejaremos que la celebración de este quinto centenario se quede en mera nostalgia o en una cosmética litúrgica, o seremos capaces de identificar nuestras propias heridas –las de cada uno, y también la colectiva, hecha todavía más patente a causa de la Pandemia- para convertirla en oportunidad de que en nosotros también se produzca una metanoia, una transformación de la mente y del corazón, que nos haga más capaces de responder a la voz de Dios?

¿Seremos capaces de cambiar nuestra identidad postiza para convertirnos en peregrinos, cojos para siempre como Ignacio -marca del paso de la gracia a través de nuestra vulnerabilidad- y como Jacob también, que caminó herido desde entonces tras su combate con el ángel? En ese combate, Jacob –que luego será Israel- dejó de ser un adolescente huidizo para convertirse en un ser humano capaz de afrontar los conflictos que tenía ante él. También Ignacio dejó de ser un joven ambicioso y errático en busca de su propia gloria para salir en pos de su Señor y de su Reino.

En el lecho convaleciente –personal y colectivo- en el que nos encontramos, ¿seremos capaces de distinguir nuestras fantasías de la verdadera llamada para la que hemos nacido, y que conjuntamente hemos de escuchar? ¿Seremos capaces de distinguir las satisfacciones que nos intoxican de las llamadas que nos desinstalan y nos ponen en camino?

Cuando hayamos emprendido la marcha hacia nuestra Jerusalén, ¿estaremos dispuestos a detenernos tantas veces como sea necesario, como le sucedió a Ignacio en Manresa, y descender a nuestros propios infiernos, a nuestras propias sombras, para recoger todos los residuos que hemos dejado en ellas?

¿Estamos realmente dispuestos a ver todas las cosas nuevas? ¿Dejaremos que a través de esa herida entre una Luz que nos deje ciegos de lo que ya sabemos para recibir una comprensión de Dios, del mundo y de nosotros mismos que todavía desconocemos?

Si es así, esa herida se habrá hecho fecunda en nosotros y habrá tenido sentido celebrar este quinto centenario, que tiene el riesgo de desmantelarnos como hizo con el benjamín de los Loyola. Dispongámonos a ser puestos en una nueva dirección, no la que elijamos nosotros sino la que se muestre cuando, escuchando, lleguemos a discernir la Voz de Dios.

¿No es esta la oportunidad que tenemos también planetariamente al experimentar nuestra vulnerabilidad colectiva?

Fuente: www.jesuits.global/es

Asamblea General del CELAM

Hoy 21 de Mayo finaliza la 38º Asamblea General del CELAM, con la participación de obispos de los 22 países que lo conforman, además de miembros de Dicasterios de la Santa Sede y de organismos de la Iglesia en América Latina y el Caribe.

Esta Asamblea General Ordinaria del Celam, la primera en la historia del organismo efectuada en modalidad virtual, atendiendo a las condiciones que atraviesa el continente por los efectos de la pandemia.

Al evento acuden 85 personas, entre miembros de la presidencia, representantes de la Santa Sede, presidentes de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe, delegados de los episcopados, Obispos asesores, representantes de las agencias de cooperación, conferencistas e invitados especiales.

La 38ª. Asamblea General del Celam busca presentar el proceso de renovación y reestructuración del organismo, tarea encomendada a la actual Presidencia desde su elección en Tegucigalpa, en mayo de 2019. Una labor que se ha desarrollado con el apoyo de un grupo de obispos asesores. Como parte de la agenda se presentará la propuesta, los avances y testimonios de quienes han liderado el proceso desde diversas áreas y lugares del continente.

El apoyo de la Iglesia universal

La ceremonia de instalación comenzó con las palabras de bienvenida del presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte. En su mensaje el prelado reconoció que este proceso no es algo cerrado, subrayando que el CELAM debe ser un “centro propulsor de la conciencia misionera, de la conversión pastoral permanente, como Iglesia en salida y sinodal, caminando eclesialmente con el Pueblo de Dios y las Conferencias Episcopales”.

Así mismo explicó que el organismo ha enmarcado el proceso de renovación y reestructuración en la teología del “Concilio Vaticano II, la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida y el Magisterio del Papa Francisco”, que tiene como base los cuatro sueños proféticos de la exhortación Postsinodal Querida Amazonía.

Acto seguido la Secretaria General de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos y Religiosas (CLAR), la hermana Daniela Canavina, dirigió un espacio de contemplación tomando como base la oración de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe.

Antes de dar paso a los trabajos de reflexión se compartieron los mensajes del Nuncio Apostólico de su santidad en Colombia, Monseñor Luis Mariano Montemayor, quien manifestó su cercanía a los miembros de la Asamblea exhortándolos a dejarse guiar por el Espíritu Santo en la tarea de discernir adecuadamente frente a la misión de renovar la estructura del Celam.

De la misma forma, el prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, Cardenal Marc Ouellet, expresó su confianza para que “los frutos de esta asamblea eclesial después de un tiempo de escucha y reflexión, sean signo de una Iglesia en continua conversión pastoral y misionera que crece en la vivencia y la transmisión de la fe, la esperanza y la caridad“; teniendo presente que el cambio de las estructuras es fruto de la misionariedad y es esta experiencia la que motiva la transformación de las estructuras caducas a las nuevas. De lo contrario solo se hablaría de un estudio organizacional, un análisis funcional que margina los frutos de la misión paradigmática.

Por su parte el presidente de la Conferencia Episcopal de Puerto Rico, Monseñor Rubén González, animó a los presentes a desarrollar su trabajo pensando en las comunidades de cada uno de los países y sus necesidades pastorales.

Un proceso en marcha

Las reflexiones se iniciaron con la intervención de Mauricio López, quien propuso una meditación sobre la memoria agradecida de todos los pasos que ha implicado el proceso de renovación y reestructuración del Celam.

Posteriormente el Dr. Agustín Salvia se refirió a la cuestión social de América Latina y el Caribe en el contexto del Covid-19, mientras que Austen Ivereigh centró su reflexión en una mirada contemplativa de la realidad desde las prioridades pastorales del Celam a la luz de Aparecida, asumiendo una visión universal y de esperanza en prospectiva hacia el 2031-2033.

Al respecto, el periodista británico señaló que “el intento de generar una Iglesia sinodal ha sido el aporte más importante del pontificado de Francisco”, reconociendo la claridad y la audacia de las propuestas” elaboradas para concretar el proceso de renovación y reestructuración del Celam.

No obstante, advirtió sobre la importancia de trabajar en la conciencia de que, por la unción del Espíritu Santo, la Iglesia latinoamericana es ahora la fuente de la Iglesia universal, y que los procesos sinodales que se han puesto en marcha aquí no son exclusivamente para el bien del pueblo y la Iglesia latinoamericanos, sino que son un tesoro para la Iglesia universal.

Finalmente, la jornada concluyó con la iluminación correspondió al Padre Carlos María Galli, coordinador del Equipo de Reflexión teológico-pastoral, quien abordó los fundamentos teológicos, eclesiológicos y pastorales del proceso de renovación y reestructuración del Celam.

Conocé más sobre el trabajo de cada jornada aquí: prensacelam.org

 

Fuente: prensacelam.org

Artesanos de la paz

Reflexiones

El capítulo siete es uno de los capítulos más bellos de Fratelli Tutti, la última encíclica del Papa Francisco. En dicho apartado dedicado a los caminos de reconciliación el Papa nos hace una muy atractiva invitación, vigente para todo tiempo, a ser «artesanos de la paz». Artesanos creativos, con ingenio y audacia, capaces de poner todo nuestro ser y quehacer en buscar caminos de unidad, reencuentro y de reconciliación. Un artesano suele ser una persona de fina sensibilidad, capaz de imaginar y proyectar la belleza desde la simplicidad y la sencillez. Un artesano tiene la gracia y el talento para transformar la realidad en una auténtica experiencia estética. Es capaz de encontrar hermosura hasta en las tonalidades más grises de la vida. Un artesano es, sobre todo, paciente para detenerse en los detalles. Tiene una mirada contemplativa y los sentidos bien despiertos para matizar, contrastar, pulir, detallar, limpiar, corregir y, muchas veces, rehacer sin desesperarse.

Las relaciones humanas no son perfectas, son frágiles. Por más buena disposición que tengamos, más de alguna vez surgen conflictos, diferencias y malentendidos entre nosotros. Frecuentemente a ese artesano se le rompe el hilo con el que tan delicada y sutilmente estaba intentando tejer una relación. Otras veces, simplemente se enredan los hilos y se hacen nudos muy difíciles de desenmarañar; la tentación, movida por nuestra desesperación y deseos de inmediatez, es cortar de tajo todo el hilo, pero no. El artesano es paciente para esperar inclusive años y desenredar para volver a empezar, una vez más, a hilar muy fino y con mayor cuidado. El artesano sabe muy bien que la paciencia es un ejercicio amargo, pero confía en que es un buen camino porque ya ha probado sus dulces frutos de paz.

En este itinerario de tejer relaciones, las rupturas son casi inevitables porque el conflicto suele estar a la orden del día, pero una tarea importante del artesano de la paz es soportar el conflicto, más por amor que por dolor; porque confía en que, aunque la aguja pinche nuestros dedos y duela, al final quedará una exquisita obra de arte capaz de comunicar verdad, bondad y belleza. La paz nunca ha sido la ausencia de conflictos sino la capacidad de encontrarnos y crear comunidad aún en medio de las diferencias. La paz no es sinónimo de hipocresía pacifista. Tampoco es hija de un detallado manual de buenos modales para soportarnos mutuamente porque no nos queda de otra. La paz es ante todo verdad, y la verdad muchas veces supone diferencias, convergencias y divergencias. Silencios. Distancias. Perdones. Reconciliaciones. Ser artesano de la paz es creer en la comunión y comprometerse en construir comunidad; una comunidad unida en la diversidad, sin confusión y sin división.

Fuente: pastoralsj.org