Encuentro de Socios de la CPAL en la Curia General

Por Guillermo Blasón SJ, actual Socio de la Provincia Argentino -Uruguaya

Del 20 al 24 de febrero se realizó un Encuentro de Socios de la CPAL en la Curia General. Desde antes de la pandemia que no se hacían los cursos regulares para nuevos socios, y por esa razón, fuimos convocados todos los socios. Éramos trece, incluyendo al socio de Portugal que se sumó al grupo.

Quien coordinó esos días fue Antoine Kerhuel, Secretario de la Compañía. Y los distintos módulos formativos tuvieron que ver con gestiones que habitualmente hacemos los socios y que están relacionados con alguna de las oficinas en la Curia General: correspondencia oficial, manejo del archivo (incluida visita al archivo de la Curia), presentación del Procurador General, del Delegado de las Casas Internacionales, etc.

También hubo momentos divididos por las Asistencias Meridional y Septentrional para conversar con los respectivos Asistentes, y otros para compartir entre los socios sobre distintas experiencias en nuestras curias. Por último, también tuvimos una mañana para visitar la Iglesia del Gesù y tener una misa en las Camerette de San Ignacio.

El encuentro fue enriquecedor, especialmente por ver cómo se resuelven las cuestiones en distintas provincias, también el conocer personalmente en la curia a quienes usualmente se envían cartas o con quien uno se comunica frecuentemente. Esos días también tuve oportunidad de encontrarme con los compañeros de nuestra provincia en Roma.

10 años de Francisco: “Padre Jorge”

Compartimos una nueva reflexión personal tomada de la serie testimonial publicada por la Curia General con ocasión de los 10 años de pontificado del Papa Francisco.

Padre Renzo De Luca SJ, es un jesuita argentino que actualmente es el Provincial de Japón. Al inicio de su vida en la Compañía de Jesús, Jorge Bergoglio era su superior. Su testimonio es la reflexión de hoy sobre los 10 años del Papado de Francisco.

Conocí por primera vez a nuestro Papa Francisco cuando entré a la Sociedad en Argentina. Durante mis casi 3 años allí, el “Padre Jorge” fue mi Rector y vivíamos en la misma casa. Desde el principio, todos quedamos asombrados con su creatividad y su forma multifacética de liderar. Podía dar una conferencia, cocinar para todos nosotros o, de repente, organizar un equipo de rescate cuando una emergencia golpeaba el vecindario. Recuerdo su buen sentido del humor y su ingenioso uso de la ironía para transmitir las lecciones y máximas que quería que aprendiéramos.

Aunque no era el Provincial en ese momento, fue quien más me animó a ser misionero en Japón. Lo recuerdo diciéndonos que en su generación no se les dio la oportunidad de ser misioneros y entonces, ya que tuvimos esta oportunidad, debemos verla como un regalo del Señor. Me alegro de haber seguido ese consejo.

A pesar de su apretada agenda, siempre se mantuvo en contacto y nos animó en nuestra misión. Nos sorprendió bastante cuando se convirtió en obispo y posteriormente en Papa Francisco. Cuando visitó Japón, tuve el privilegio de compartir un tiempo con él, y siento que todavía tiene el mismo espíritu de enseñanza que tenía hace 40 años. Su forma de hablar sigue siendo informal y amigable, por lo que es tan fácil hablar con él como con un amigo o familiar. Oro para que el Señor lo siga bendiciendo y guiando.

Fuente: jesuits.global/es

10 años de Francisco: Compasión y ternura

La Curia General en Roma ha presentado una serie de reflexiones personales con motivo de la celebración del décimo aniversario de pontificado del Papa Francisco. Compartimos aquí un testimonio que destaca la compasión y la ternura como el modo primero de Francisco.

Por Padre Martin Ngo SJ, miembro de la Provincia Oeste de los Estados Unidos

Al estrechar la mano del Papa Francisco, lo que más me sorprende es su ternura en acción.

Rebobinar.

Era el verano de 2019 y estaba haciendo una pasantía en la oficina de comunicaciones de la Curia Jesuita en Roma. Una tarde, se corrió la voz de que habría una visita papal discreta. No hace falta decir que nada papal es discreto. Avance rápido, mi jefe jesuita para el verano y yo estamos armados con cámaras réflex digitales esperando que nuestro hermano jesuita convertido en líder mundial de la Iglesia llegue al punto de encuentro de la comunidad para cubrir una visita de dos horas. Ya estoy a punto de sudar balas. Llega el Papa Francisco, sale del coche de seguridad, chasquido, chasquido, chasquido, chasquido, pero luego nos detenemos. El Santo Padre nos mira directamente. Él está caminando hacia nosotros. Miro a mi supervisor jesuita como, «¿Qué hacemos?» a lo que la respuesta natural fue: “ Salúdalo.” Jajaja. Con una mirada amable y una cálida sonrisa a juego con su apretón de manos, saludó a todos los presentes. Reconoce a todos con ternura. Esto proviene de un núcleo de profunda compasión por los demás y el mundo en que vivimos.

Un hombre dedicado al cuidado de la creación, sirviendo a los marginados y vulnerables, el Papa Francisco se ha pronunciado en contra de la injusticia ecológica, la pobreza, la desigualdad y la discriminación, y ha instado a las personas a dejar de lado sus diferencias y trabajar juntas por el bien común. Claro, como muchos, tengo fuertes sentimientos sobre el entorno actual que rodea ciertos temas en nuestra Iglesia: el papel de las mujeres en la Iglesia, la acogida de las comunidades LGBTQ. Aún así, vivo con la esperanza del compromiso continuo de nuestro líder con el diálogo y la reconciliación, por imperfecta que sea nuestra Iglesia.

Gracias Papa Francisco por sostener el estandarte de Cristo en la forma en que has sido llamado. Continuaremos orando por ti tal como nos pediste en tu primer día de trabajo detrás de un balcón sobre la Plaza de San Pedro.

Lee más testimonios aquí www.jesuits.global/es

Cuatro novicios jesuitas celebraron los votos del bienio

El pasado 25 de febrero, en la Parroquia San Ignacio, la comunidad del noviciado celebró los votos del bienio de Tomas Giusta, Agustín Perez, Jeison Gimenez (PAR) y Federico Vidal (PAR).

Los días previos los novicios recibieron la visita de sus familias. La celebración fue sencilla y alegre, presidió el Provincial acompañado por Máximo Mendoza, provincial de Paraguay y por otros 20 compañeros jesuitas.

La homilía fue una oportunidad especial donde los novicios recibieron el aliento de “ser partícipes del reino y no sólo espectadores”, de sentirse como Compañía de Jesús y de afianzarse en el camino del ser discípulo fundándose en la confianza en Dios y junto a otros compañeros. Recibieron también “el quit de supervivencia jesuita”, es decir, las Obras Completas de San Ignacio y la Cruz.

En el coro acompañaron los estudiantes y los demás novicios. Concurrieron muchas personas con las que ellos compartían en sus apostolados y amigos de experiencias anteriores.

Al finalizar luego de un lindo momento de despedida se compartió la cena en el patio de la comunidad del Noviciado. Fue una noche agradable y de mucho compartir fraterno entre compañeros, familiares y amigos.

Ahora, los votantes ya están instalados en la comunidad de Arrupe, en la ciudad de Córdoba, en la que llevaran adelante su juniorado.

En esta nueva etapa, se encomiendan especialmente a nuestras oraciones.

La experiencia del Mes Arrupe como tiempo de gracia

El Mes Arrupe, experiencia que dispone para el final de los estudios de teología, se celebró entre mediados de diciembre y enero pasados en el Centro Loyola de El Salvador.

A las propuestas formativas, acompañadas entre otros por Luis Valdez Castellanos sj (MEX), Miguel Martins sj (BRA), y Uriel Salas sj (COL), los participantes tuvieron ocasión de visitar los lugares de los mártires de la UCA, Rutilio Grande y Mons. Oscar Romero.

Cristian Marín, -quien junto con Agustín Borba y Ernesto Miguens, participó de las propuestas de formación, espiritualidad, talleres y Ejercicios Espirituales, nos comenta su experiencia.

El Mes Arrupe comenzó el 18 de diciembre de 2022, ese día fue denominado «Messi» Arrupe (como lo llamó un compañero uruguayo) con un momento grande de alegría en que los argentinos nos sentimos acompañados por los compañeros de otros países que apenas comenzábamos a conocer.

Más allá de este comienzo auspicioso, todo el Mes Arrupe se caracterizó, desde mi perspectiva, por ser un tiempo de reencuentro con compañeros de generación con quienes actualizamos sentires espirituales y de los otros.

El Mes fue también, encontrar y conocer compañeros de otras provincias que desandan el mismo camino de búsqueda por cumplir la voluntad del Señor en esta «mínima compañía». Escuchar sus experiencias, sus luchas, su visión de Iglesia y de la Compañía y, sobre todo, escuchar cómo el Espíritu del Resucitado va obrando en ellos siempre es fuente para el propio espíritu.

Por último, en todo lo charlado, estudiado, rezado, compartido, el Mes Arrupe fue tiempo del Encuentro (con mayúscula) con el Señor que nos anima a continuar y que pone en nuestros corazones el deseo de ser buenos sacerdotes (este fue el sentir de todos los que participamos). También, el deseo de compartir el sacerdocio común con el Pueblo de Dios colaborando con el servicio nuestro futuro ministerio, acompañando, buscando contagiar lo que vamos viviendo en nuestra experiencia de vínculo con el Señor.

Verdaderamente agradecido por esta experiencia que propone la Compañía en mi formación.

El Mes Arrupe ha sido pues un tiempo de alegría, de encuentros, reencuentros y, sobre todo, de Encuentro con el «sumo capitán y Señor nuestro».

Encuentro de Maestrillos jesuitas

En el mes de noviembre un grupo de jesuitas que se encuentran en la etapa formativa del Magisterio, se reunieron en la ciudad de Córdoba Argentina para compartir un fin de semana de reflexión, oración, encuentro. Jorge Berli sj nos cuenta sobre la experiencia.

Por Jorge Berli SJ

El fin de semana del 11 de noviembre Maxi Sayago, Juan Luis Panizza, Matías Agüero y yo tuvimos nuestro encuentro de maestrillos en la comunidad Arrupe, Córdoba junto con Eduardo Casarotti y el P. Provincial, quién participó virtualmente.

Fue un encuentro muy sencillo y gratuito, para rezar, leer y escucharnos entre nosotros. Fue un momento formativo, en el sentido que nos dimos tiempo para escucharnos hondamente: tal como se hace en la formación. Contamos nuestras vivencias: riquezas, aprendizajes, desafíos, dolores y dificultades de nuestra vida apostólica insertos en nuestras comunidades.

Al igual que son muy diversos los paisajes de las diferentes misiones de nuestros magisterios, también son variadas las experiencias y desafíos que cada lugar nos representa a cada maestrillo. En cada caso, está el deseo de seguir a Jesús en esta Compañía de la mejor manera que cada uno puede, trabajando y aprendiendo.

Hacia el final del día sábado compartimos la misa y concluimos con un asado en Casa Arrupe, en manos del maestrillo especializado: Maxi. Allí tuvimos tiempo para reencontrarnos con el resto de los estudiantes de Sagrada Familia y de Arrupe, con los que compartíamos apostolado, vida universitaria y comunidad, de aquellos que, por proximidad, somos más de cerca, amigos en el Señor.

Conoce y descarga la aplicación “Jesuit Pilgrimage”

«Jesuit Pilgrimage» es la nueva aplicación gratuita que permitirá conocer de cerca los lugares y personas que cambiaron la vida de Ignacio de Loyola.

La aplicación contiene mapas, fotografías de 360 grados, meditaciones en audio y texto y mucho más. Se puede visitar cada una de las paradas transformadoras del viaje de Ignacio, y dejar que esos lugares hablen como lo hicieron a San Ignacio hace 500 años.

«La historia de conversión de Ignacio puede impactarnos a todos» – dice el P. Arturo Sosa SJ, Superior General de la Compañía de Jesús. «Queremos que esta app te ayude a encontrar inspiración, pasión, nuevas energías, entusiasmo, consuelo. Queremos ayudarte a encontrar el camino hacia Dios. Si tienes hambre de sentido y de liberación, si te sientes a veces perdido… entonces esta app es para ti»

Con la «Peregrinación Jesuita», los visitantes pueden experimentar las vistas y los sonidos de cada lugar. Podrán meditar con jesuitas de todo el mundo mientras escuchan oraciones guiadas desde lugares ignacianos tan diversos como París, Amberes, Londres, Jerusalén y Roma, por nombrar sólo algunos. Futuras actualizaciones incluirán más lugares ignacianos en Europa y otros continentes.

Conoce más de la aplicación en: https://jesuitpilgrimage.app/

Bettina Raed coordinadora CPAL para la Red de Oración del Papa

La señora María Bettina Raed ha sido nombrada Coordinadora de la Red Mundial de Oración del Papa (es decir, tanto el Apostolado de la Oración como del movimiento Eucarístico Juvenil) en el área de Actuación de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL).

María Bettina Raed hace cinco años es directora regional de la RMOP en Argentina y Uruguay, y Coordinadora internacional del programa de formación de esta obra pontificia. Acaba de terminar su misión como Coordinadora Internacional de Click To Pray, la plataforma de oración del Papa, tras crear y organizar un equipo de gestión del proyecto.

Fuente: jesuitas.lat

Uruguay: Asamblea Nacional de CVX

Por Gabriel Fernández – Presidente de CVX

Comparto con ustedes una reflexión/oración luego de vivida la Asamblea Nacional de CVX en Uruguay en 2022. Se basa en la convicción de que vivimos una experiencia de Pentecostés en la AN de CVX en Uruguay.

Podrán decir ¡qué exagerado! o ¡qué arriesgado! Pero honestamente, así lo siento y así lo entiendo.

Recojo el sentir compartido de haber experimentado de manera comunitaria la presencia del Espíritu Santo, que nos renueva, nos hace sentir unidos y entrelazados y al mismo tiempo, nos impulsa a salir a contagiar a otros y a vivir con mucho ánimo nuestra vida apostólica, personal y comunitaria desde nuestras fuentes.

Y haciendo una interpretación libre del pasaje del Libro de los Hechos de los Apóstoles (Hch 2, 1-13) a partir de esta experiencia, tiendo a imaginar que las “lenguas como de fuego” no se posaron solamente sobre los apóstoles, sino que también lo hicieron en todas las personas que estaban reunidas con ellos, entre las cuales, seguro había muchas mujeres. Esto porque quienes estuvimos en la AN (no sólo los delegados sino también el equipo de apoyo, actas, testigos, presidencia de la AN, el CEN) nos sentimos habitados por un Espíritu renovador que nos llevó a experimentarnos parte de un mismo cuerpo.

En la Asamblea, nos sentimos “hablando un mismo lenguaje”, nos entendíamos, incluso con compañeros y compañeras de la Comunidad Nacional de otras comunidades pequeñas, a quienes tal vez nunca habíamos visto o solo nos vimos en alguna oportunidad.

Tiendo a ver en lo vivido ante todo como una experiencia fundante de CVX como cuerpo y de Iglesia.

Pudo haber sido una experiencia de “Babel” (Gen 11, 1-9) en la que cada uno y cada una volviera a su comunidad pequeña con la sensación de no haberse podido comunicar, “de hablar diferentes lenguas”. Tal vez podemos hacer memoria de otras experiencias en este sentido.

Pero no fue esa la vivencia que experimentamos. Intuyo al mismo Espíritu que sopló en el Concilio Vaticano II que llevó a las Congregaciones Marianas a refundarse en las Comunidades de Vida Cristiana que más adelante se sintieron impulsadas a ser una única Comunidad Mundial y que es hoy nuestro lugar en la Iglesia.

No pretendo con esto que comparto agotar la experiencia vivida ni nada parecido; es solo un intento de aproximación y compartir con ustedes mi gratitud.

Y creo que todas y todos los que vivimos la experiencia nos sentimos también llenos de una gratitud que lleva a movilizarnos (y que honestamente creo que no está bien que como comunidad la enfoquemos en el CEN; la disposición de delegados y delegadas, los equipos de apoyo fueron muy dóciles al Espíritu).

Agradezco a Dios haber estado allí; agradezco también a cada una y cada uno de quienes fueron parte por la apertura y compromiso (Ignacio diría que entraron con “grande ánimo y liberalidad” para dejar a Dios hacer). Y esto incluye también a las comunidades pequeñas que estaban “detrás” de sus delegados y delegadas.

Pido a Dios y deseo de corazón que este mismo Espíritu nos vuelva a encontrar reunidos como una comunidad, como un cuerpo, celebrando, reflexionando, actuando en una realidad que nos interpela ya la que nos sentimos llamados a acercar para encontrar a Cristo ya presente en ella, intentando ser el cuerpo apostólico, ignaciano y laical que nos sentimos llamados a ser.

Fuente: cvxuruguay.org

 

¿Cómo situarse en la vida como laicos de carisma Ignaciano?

Cómo situarse en la vida como laicos de carisma ignaciano

“Nuestra casa es el mundo”

Jerónimo Nadal

Isabel Muruzábal1 es miembro de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX) en España, a comienzos de este año, brindó una conferencia2 virtual para el portal espiritualidadignaciana.org, sitio web impulsado desde 2012 por jesuitas, religiosas y laicos, con el objetivo de hacer presente la espiritualidad ignaciana en internet. Siguiendo esta línea, Isabel planteó una pregunta que marcó el eje de la ponencia: ¿Cómo situarse en la vida como laicos ignacianos? A continuación, comentamos la conferencia abocada a responder este gran interrogante. 

Como punto de partida, conceptualizó brevemente lo que entendemos por espiritualidad ignaciana, así lo explicó: “La espiritualidad no es fácil de encasillar, viene de Espíritu que originariamente significa viento y aliento e indica libertad y brisa. La espiritualidad ignaciana es una espiritualidad para el mundo, donde Dios nos habla y al mismo tiempo nos llama a responderle.”

Para la expositora, asumir como laicos ignacianos la tarea de responder a este mundo con toda su complejidad, es un gran desafío. Para ello necesitamos, entre tantas otras cosas, conocer la historia, conocer las herramientas disponibles para acercarnos con claridad y lucidez a lugares muchas veces oscuros, necesitamos del diálogo con Dios. “Los laicos de hoy, necesitamos ayudas para construir y reconstruir nuevos caminos de humanización.” 

En su relato, Isabel propone recuperar la historia de San Ignacio, hacer el ejercicio de mirar hacia atrás para comprender muchas dinámicas que se repiten y muchos desafíos con los que también nos encontramos hoy. “Tiempos convulsos en la época de san Ignacio y también ahora. (…) Ignacio aportó cauces, aspectos y herramientas que en su momento ayudaron a vivir de otro modo las dificultades que se presentaban y que en la actualidad también nos ayudan.” Algunas de esas herramientas son los Ejercicios Espirituales, entendidos como un momento dedicado al conocimiento interno del Señor, en el que descubrimos cómo más amarlo y seguirlo en medio del mundo que habitamos. Otra de las herramientas es la Pausa Ignaciana, que generalmente se realiza al final del día, y nos ayuda a reconocer el paso de Dios en nuestro día a día. La expositora también mencionó algunos aspectos de la espiritualidad ignaciana como ayudas para la vida, por ejemplo: la invitación a ser contemplativos en la acción, la unión de ánimos y la indiferencia ignaciana.

Ante lo dicho, recupera la pregunta:¿Qué nos compete al laicado en el mundo de hoy, en la sociedad y en la iglesia? ¿Qué rasgos básicos deben caracterizar al laico ignaciano de hoy?” 

Isabel explica que, como personas inmersas en este mundo complejo, recibimos una llamada constante al discernimiento, es decir, necesitamos incorporar en nuestra vida una actitud constante en la búsqueda de la voluntad de Dios para no dejarnos inundar por todo lo que nos llega de la sociedad actual.

 “La espiritualidad que hemos recibido es de discernimiento, el gran descubrimiento de Ignacio como laico fue que dentro de sí mismo existían y experimentaba fuerzas contrarias, unas lo encaminaban a las cosas de Dios y otras lo alejaban.”

La espiritualidad ignaciana, lejos de proponer el encierro o el alejamiento de la realidad, tiene una gran fuerza activa e inmersa en el mundo, así lo explica Isabel: “Ignacio deseaba entrar en diálogo con el mundo, porque el mundo está habitado por Dios. Los lugares de encuentro para él eran los caminos que recorría, los hospitales, las plazas de las ciudades, la universidad, siempre estaba dispuesta, quería estar en el mundo.” Una de las grandes invitaciones que nos deja Ignacio es a caminar el mundo, encontrar allí a Dios, al Dios presente en todas las cosas, en todas las personas, en la Creación. “En las relaciones con el otro se nos ofrece una oportunidad única para encontrarnos a nosotros mismos y en la relación con el Otro, podemos llenarnos de ese amor que se nos ofrece de forma gratuita, en esta dirección aparece la opción por los pobres, los marginados y los más vulnerables. “

Claro que en medio del ajetreo de la vida cotidiana se dificulta la oración, el servicio, el estar disponibles. Son reales los problemas que todas las personas afrontamos día a día, pero la invitación de la espiritualidad ignaciana es a no quedarnos en el lado oscuro y negativo de la vida, sino buscar salir siempre mejores de las realidades que se nos presentan, y al mismo tiempo salir de nosotros mismos para mirar lo que hay más allá, y aprender de otros, y llenarnos de otros. Estamos invitados a “vivir en respuesta agradecida a Aquel que nos amó primero.”

Vivir como laicos ignacianos es un modo de ser y de estar en la Iglesia y de construir juntos el Reino de Dios, tarea a la que todos – como cristianos – somos llamados. Isabel Muruzábal nos dice “somos pecadores perdonados y salvados, si, pero también llamados a colaborar en la construcción del Reino de Dios, con especial entrega a los marginados y excluidos.”

 

1 Dña. Isabel Muruzábal es miembro de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX). Ha colaborado en diferentes cargos de servicio en CVX-E. Actualmente, es Coordinadora del Equipo Misión Espiritualidad en CVX-E. Pedagoga y profesora de Primaria. Apasionada por la espiritualidad ignaciana. Formada para acompañar Ejercicios desde 1986 en el CIS en Roma. Ha impartido talleres de Interioridad y de Oración Profunda. Acompaña EE en todas sus modalidades.

2 https://www.youtube.com/watch?v=gkQ1fR1hihs