Se presentó la quinta edición de la revista Aurora

La Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina presentó la quinta edición de la revista Aurora, voces jesuitas sobre la pandemia. Hace un poco más de dos meses que nació este proyecto, que recopila las contribuciones de más de setenta compañeros y compañeras de este cuerpo apostólico.

El P. Roberto Jaramillo SJ, presentó esta nueva publicación: «Cada uno de los doce participantes en esta edición desarrolla sus pensamientos (reflexión…) con “el ojo de la intención” -diría San Ignacio- puesto en el camino (…ando); el camino recorrido y el que falta por recorrer, el conocido (con sus aciertos y errores) y el largo que intentamos vislumbrar para ir preparados y unidos. Como resalta Paul Palacios: “La resistencia no es sólo aguantar sino construir algo nuevo”, y en consecuencia pregunta: ¿Qué es ese “algo nuevo” que se está construyendo?.»

Para descargar la revista haz clic aquí: Revista Aurora

Los jesuitas de Tierra Santa invitan a un encuentro

No hablamos a menudo de esta comunidad de la Compañía: la Residencia San Ignacio en Jerusalén. Sus miembros provienen de varios continentes y se dedican a la investigación y a la formación, especialmente en el campo de los estudios bíblicos y de la religión.

La comunidad desearía compartir su experiencia de modo más amplio, y con ese propósito está preparando el lanzamiento, para 2021, de un programa de “Encuentro” (Encounter) que promueva el conocimiento y el acercamiento de los jesuitas y sus colaboradores más inmediatos a las tres tradiciones religiosas de Tierra Santa: judaísmo, cristianismo e islam. Cada una de las tres constituirá el foco de atención durante diez días; se puede elegir tomar parte en una u otra, o en las tres sesiones. Durante esos días, además de estudiar en profundidad diversos aspectos de cada una de estas tradiciones religiosas, los participantes tendrán ocasión de reunirse con miembros de comunidades de fe, y los jesuitas de la comunidad de Jerusalén compartirán su experiencia y conocimientos en el contexto particular de Tierra Santa.

Desde la oficina de comunicaciones de jesuits.global, le hicieron algunas preguntas al superior de la comunidad y animador del programa, P. David Neuhaus SJ, de la Provincia del Próximo Oriente:

David Neuhaus, ¿qué movió a la comunidad de Jerusalén a proponer, en 2021, este programa de encuentro con las tres grandes religiones monoteístas?

2021 marca el 500 aniversario de la conversión de San Ignacio y pensamos que era una buena oportunidad para ofrecer algunas sesiones en Jerusalén para jesuitas y sus colaboradores. Qué mejor lugar que la Tierra Santa para estudiar las grandes tradiciones que definen gran parte del mundo actual, el judaísmo, el Islam y el cristianismo. La Tierra Santa era muy querida por San Ignacio y fue un lugar importante de su peregrinaje. El diálogo interreligioso y ecuménico constituye una parte importante de la misión de la Compañía, pero para participar en un diálogo de ese tipo necesitamos familiarizarnos más con estas tres tradiciones religiosas.

¿Qué argumentos podría invocar un jesuita, y más aún un escolar, a su Provincial o al responsable de la formación para animarle a que le envíe a participar en esta experiencia?

En muchos lugares compartimos hoy día nuestro mundo con cristianos de otras confesiones, con musulmanes y judíos. Se ha convertido en algo esencial conocer a nuestros vecinos, entender y respetar sus tradiciones y prácticas religiosas. Tierra Santa ofrece un telón de fondo único para profundizar nuestra comprensión de estas tradiciones religiosas, ya que es en esta región donde se formaron y de manera especial en Jerusalén. La experiencia de tratar con judíos, musulmanes y cristianos orientales en Tierra Santa va mucho más allá de lo que se puede aprender en los libros. Aún más formativo es el encuentro vivo con judíos, musulmanes y cristianos en su propio entorno, con el telón de fondo de la ciudad de Jerusalén, y de Tierra Santa, Israel/Palestina, siempre tan central.

Fechas:

– Un encuentro con el judaísmo moderno: del 5 al 16 de abril de 2021
– Un encuentro con el Islam moderno: del 3 al 14 de mayo de 2021
– Un encuentro con el cristianismo en Tierra Santa: del 31 de mayo al 11 de junio de 2021
Máximo de 20 participantes por sesión, alojados en el Pontificio Instituto Bíblico.
El programa se ofrece en inglés; pensando la conveniencia de ofrecer el programa en otros idiomas en el futuro.

Para más detalles haga clic en este enlace.

Fuente: jesuits.global

La devoción al Corazón de Jesús, una larga historia y muchos jesuitas

La devoción al Corazón de Jesús tiene una larga historia, desde el “corazón traspasado de Jesús” en el Evangelio de San Juan, interpretado en la mística medieval como herida que manifiesta la profundidad de su amor, pasando por las revelaciones a santa Margarita María de Alacoque en el siglo XVII y el culto posterior al Sagrado Corazón en el siglo XIX, con su inscripción en una dinámica apostólica con el Apostolado de la Oración, hasta la Divina Misericordia con santa Faustina Kowalska a principios del siglo XX. Incluso el Papa Pío XII llegó a escribir una Encíclica sobre el Sagrado Corazón, Haurietes aquas (1956). A lo largo de la historia ha habido diversas inculturaciones de esta devoción, con diversas formas y lenguajes, pero siempre para que el Padre nos revelara en toda su profundidad el misterio de su Amor a través de un símbolo privilegiado: el corazón vivo de su Hijo resucitado. Pues “el Corazón de Cristo, es el centro de la misericordia”, dice Francisco.

Celebramos este año el centenario de Margarita María de Alacoque, canonizada el 13 de mayo 1920 por el Papa Benedicto XV. Es con la ayuda del Padre Claude de la Colombière, un jesuita, que dará a conocer el mensaje que el Resucitado le reveló sobre la profundidad de su misericordia. En 1688, seis años después de la muerte del padre Claude, la Hermana Margarita tuvo una visión final en la que, a través de María, el Señor confiaba a las Hermanas de la Visitación y a los Padres de la Compañía de Jesús la tarea de transmitir a todos la experiencia y la comprensión del misterio del Sagrado Corazón. Doscientos años más tarde, la Compañía de Jesús aceptó oficialmente esta “misión agradable» (munus suavissimum), por el Decreto 46 de la 23ª Congregación General (1883), y la confió al Apostolado de la Oración.

Desde 1861, el P. Henri Ramière SJ, director del Apostolado de la Oración, había iniciado la publicación del “Mensajero del Corazón de Jesús” y animaba una red de más de 13 millones de miembros. Este Apostolado, iniciado por los jesuitas, hoy conocido como Red Mundial de Oración del Papa, inscribe su misión en la dinámica del Corazón de Jesús, en una perspectiva de disponibilidad apostólica.

El P. Adolfo Nicolás SJ impulsó el proceso de recreación de este servicio eclesial en 2009, que condujo a una profundización de la tradición espiritual del Apostolado de la Oración y a una actualización de la devoción al Corazón de Jesús para hoy. La Red Mundial de Oración del Papa tiene una manera propia de entrar en la dinámica del Corazón de Jesús que llama “El Camino del Corazón”. Como dijo el Papa Francisco en ocasión del 175 aniversario del movimiento, es el fundamento de su misión, una misión de compasión por el mundo.

El discípulo a quien Jesús más amaba, el que mejor conocía el Corazón de Jesús, recostado junto a él (Jn 13,23) fue también el primero en reconocer a Jesús Resucitado a la orilla del lago de Galilea (Jn 21, 7). Cuanto más cerca uno está del Corazón de Jesús, más percibe sus alegrías y sus sufrimientos por los hombres, mujeres y niños de este mundo; y reconoce su presencia hoy como ayer, obrando en el mundo. Cuanto más cercanos somos al Corazón de Cristo, menos indiferentes somos a lo que nos rodea, deseando comprometernos con Jesucristo en este mundo, al servicio de su misión de compasión. El P. Pedro Arrupe veía la esencia de la devoción al Corazón de Cristo en la unidad del amor a Dios y al prójimo, y es lo que deseaba vivir: “nuestro modo de proceder es el modo de proceder tuyo.”

Fuente: jesuits.global

Tercera Probación: novedades sobre los Jesuitas en su última etapa de formación

El grupo de Jesuitas que se encuentran en Cochabamba, Bolivia, transitando la etapa de la Tercera Probación, nos comparten novedades sobre las actividades realizadas en este último tiempo. Actualmente están transitando el quinto mes de esta experiencia de formación que comenzó en el mes de Febrero.

Junio de 2020

La vida en la Tercera Probación sigue su ritmo ya en su quinto mes. Cada día a día viene significando “encontrar a Dios que muchas veces parecía escondido y aquí fue generosamente revelándose en los detalles dando sentido a la vida y a la misión.” (Marcos Vinícius, SJ. BRA).

En estas semanas del tiempo de pascua hemos compartido algunos cursos y temas fundamentales para este tiempo de renovación y profundización. 

El curso largo de CONSTITUCIONES de la Compañía con nuestro instructor Agustín Rivarola, SJ (ARU), donde la dinámica siempre es de lectura de cada una de las diez partes, profundización personal y compartir grupal de las realidades de la Compañía como fue pensada en su origen hasta la actualidad que vivimos. “Leer las fuentes recrea nuestros modos de comprender y amar el cuerpo al que nos sentimos invitados a pertenecer por el resto de nuestras vidas.” (Emmanuel Sicre, SJ. ARU). También aprovechamos para tener un bonus track de ADMINISTRACIÓN en la Compañía con Freddy Quilo Quispe, SJ (BOL) nuestro ministro que fue durante 10 años ecónomo de su provincia. 

El curso ASCÉTICA Y MÍSTICA CONTEMPORÁNEAS con Benjamín González Buelta, SJ (ANT) desde Rep. Dominicana fue una hermosa posibilidad de reflexionar. “Este taller significó para mí una invitación a la lucidez, a saber, encontrar a Dios en el corazón de nuestra cultural actual, en sus contradicciones, pero también en sus genuinos valores.” (Deyvi Astudillo, SJ. PER). Además, “el taller de ascética y mística me recordó que todos y todas, tenemos capacidad para salir de nuestras cuevas, frías y húmedas, ya que en nosotros vive una primavera siempre deseosa de florecer y que está amenazada de manera permanente. Por eso, debemos trabajar por ella con esperanza”. (Enrique Carrasco, SJ. MEX).

Luego, vino el curso de AFECTIVIDAD CÉLIBE con Rufino Meana, SJ (ESP) desde Madrid. Cada día, los temas invitaron “a crecer en la integración personal para abrirme en mi relación con los demás” (Oscar Fuentes, SJ. ESP). Así como a “tomar consciencia de una manera más honda que, como seres humanos, somos llamados a vivir relaciones íntimas, libres y liberadoras.” (Giuseppe Riggio, SJ. EUM)

Además, tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre ACOMPAÑAMIENTO A VÍCTIMAS DE ABUSO con la religiosa de la Congregación de Jesús, Estela Clara Grignola CJ desde Argentina. En palabras de dos compañeros: “Las charlas sobre víctimas de abusos para mi significaron una toma de consciencia de esa triste realidad, que afecta a muchas personas. También la oportunidad de solidarizarse con ellas y tener más posibilidades de ayudarlas en la superación de sus dolores y sufrimientos por medio de un acompañamiento más efectivo”. (Edilberto Brandão, SJ. BRA). “Y para mí significaron una oportunidad de abrir el entendimiento y el corazón a la dolorosa problemática del abuso desde la perspectiva de la mujer y de las víctimas. A la vez, una interpelación a cuidar mi modo de estar y comunicarme como varón en una Iglesia que por su historia y estructura tiene gran riesgo de reproducir modos machistas de la fe”. (Rodrigo Castells, SJ. ARU).

A pesar de los condicionamientos de este tiempo de pandemia, pudimos llevar a cabo algunos servicios pastorales a distancia. Fue el caso de un par de compañeros donde “el curso virtual con los coordinadores de pastoral de Fe y Alegría Bolivia nos ha hecho entender que estamos llamados a dar vida construyendo juntos la Escuela de las posibilidades al buscar entender la realidad de la innovación pedagógica desde lo virtual”. (Jesús Díaz Corpas, SJ. COL). Otro grupo de compañeros se sumaron como acompañantes espirituales: “El apostolado virtual de acompañar en ejercicios espirituales para mí significó un espacio de encuentro, síntesis y creatividad. Seguir el soplo para encontrar a Dios en todas las cosas y todas las cosas en Dios. Conocer los corazones de l@s bolivian@s y el amor de Dios hacia ell@s”. (José Suárez Trueba, SJ. MEX).

Por último, compartimos que durante todo este mes de junio estaremos repartidos en las comunidades jesuitas de Cochabamba y La Paz compartiendo la vida entre compañeros. Y dos de nosotros, en el Hogar de las Hermanas del Sagrado Corazón sirviendo a niños y niñas con discapacidades diversas. 

 

Una nueva edición de la Revista Aurora: «Pueblos indígenas, esperanza apocalíptica»

La Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL) presentó la cuarta edición de la Revista Aurora. Esta publicación cuenta con 12 artículos que invitan a reflexionar desde distintos enfoques la realidad de los pueblos indígenas.

Mauricio López Oropeza es el Secretario Ejecutivo de la REPAM y éstas son algunas de las palabras que dedicó a la presentación del nuevo número:

«Los pueblos indígenas del mundo entero, y particularmente nuestros hermanos y hermanas originarios de esta tierra Latinoamericana nos enseñan con su fe, su resistencia y su modo de vida, que el sueño de una “tierra nueva y unos cielos nuevos” no está distante, si estamos dispuestos a aprender y a cambiar.

El volumen 4 de aurora, viene, entonces como una “buena noticia” porque:

«ésta es la tienda de campaña que Dios ha instalado entre los hombres. Acampar con ellos; ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos. Enjugará las lágrimas de sus ojos y no habrá ya muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor, porque todo lo antiguo ha desaparecido. Y dijo el que estaba sentado en el trono: Yo hago nuevas todas las cosas. Y añadió: Escribe que estas palabras son verdaderas y dignas de confianza. (Apocalipsis 21, 3-5)».

En este link podrás descargarla: Revista Aurora – 4ta Edición

 

Fuente: jesuitas.lat

18 de junio: lanzamiento y seminario web sobre flujos migratorios con el Padre General

Entre las instituciones más involucradas en el mundo en la promoción de la dignidad y los derechos de migrantes y refugiados se halla ciertamente la Compañía de Jesús. Es decir: la Secretaría para la Justicia Social y la Ecología (SJES) de la Curia General, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), la Red de Migraciones, GIAN (Global Initiative Advocacy Network) y el Instituto de Estudios sobre Migraciones de la Universidad Pontificia Comillas, España. Todos ellos han unido sus fuerzas para publicar el libro titulado Migratory Flows at the Borders of our World (Flujos migratorios en las fronteras de nuestro mundo).

El lanzamiento, originalmente planificado para marzo en el Vaticano, en colaboración con la sección Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, tuvo que ser pospuesto debido a la pandemia del COVID-19. Se llevará a cabo en línea, desde la Universidad de Comillas, que ha dirigido la publicación del libro. Esta publicación manifiesta, una vez más, la atención que los jesuitas prestan a los más vulnerables entre los vulnerables.

La presentación tendrá lugar de forma participativa, en un seminario web, al que todos están invitados. Se celebrará este jueves 18 de junio, a las 18 horas, hora de Madrid y Roma. Los ponentes serán el P. Arturo Sosa, SJ, Superior General de la Compañía de Jesús, el P. Fabio Baggio, de la sección de Migrantes y Refugiados del Vaticano y el P. Tom Smolich, SJ, Director Internacional del Servicio Jesuita a Refugiados.

En la segunda parte, tres de los autores, todos ellos jesuitas, explicarán el proceso que condujo a la publicación de este libro y su importancia en cuanto a los datos que pone a disposición. Se trata de Xavier Jeyaraj, Secretario para la Justicia Social y Ecología de la Curia General, José Ignacio García, Director Regional de JRS-Europa, y Mauricio García Durán, investigador social y Director de JRS-Colombia.

De hecho, este libro –que muestra una visión global en las fronteras del mundo desde el punto de vista de los humanos más vulnerables– reconoce la falta de datos de control de flujos migratorios y pide acuerdos globales entre países que permitan gestionarlos mejor e investigarlos más.

La reunión tendrá lugar el 18 de junio a las 18:00 (UTC+2). Para unirse al seminario web, que se realizará en español e inglés, por favor use el siguiente enlace: https://eu.bbcollab.com/guest/05ca7ebe63ba4ca8b58aebbdcdc3cf3f

 

Fuente: jesuits.global/es

Mensaje del Papa para la IV Jornada Mundial por los pobres

El pasado 13 de junio se ha dado a conocer el Mensaje del Papa Francisco para la IV Jornada Mundial por los Pobres a celebrarse el próximo mes de noviembre. Se trata de “una llamada a llevar las cargas de los más débiles”, así como “una invitación a la responsabilidad y el compromiso directo”.

Confianza en Dios y en su proyecto

El proyecto de Dios no separa la vida de oración del hecho de hacer el bien, por eso el Papa afirma: “La oración a Dios y la solidaridad con los pobres y los que sufren son inseparables.»

El Papa identifica un peligro en la búsqueda de servir a los más pobres: “ponerse siempre uno en primer lugar”. Porque, continúa: “El encuentro con una persona en condición de pobreza siempre nos provoca e interroga. ¿Cómo podemos ayudar a eliminar o al menos aliviar su marginación y sufrimiento? ¿Cómo podemos ayudarla en su pobreza espiritual? La comunidad cristiana está llamada a involucrarse en esta experiencia de compartir”.

Por esto el Papa llama a vivir la pobreza evangélica en primera persona: “El grito silencioso de tantos pobres debe encontrar al pueblo de Dios en primera línea, siempre y en todas partes, para darles voz, defenderlos y solidarizarse con ellos ante tanta hipocresía y tantas promesas incumplidas, e invitarlos a participar en la vida de la comunidad”.

Gestos que dan sentido a la vida

El Papa nos recuerda que hay gestos que dan sentido a la vida, por eso afirma: “Tender la mano hace descubrir, en primer lugar, a quien lo hace, que dentro de nosotros existe la capacidad de realizar gestos que dan sentido a la vida.

En su mensaje el Papa describe las múltiples manos que se tienden para ayudar a los más pobres y afirma: “Tender la mano es un signo: un signo que recuerda inmediatamente la proximidad, la solidaridad, el amor. En estos meses, en los que el mundo entero ha estado como abrumado por un virus que ha traído dolor y muerte, desaliento y desconcierto, ¡cuántas manos tendidas hemos podido ver!”.

La finalidad de nuestro servicio

“La finalidad de cada una de nuestras acciones no puede ser otro que el amor. Este es el objetivo hacia el que nos dirigimos y nada debe distraernos de él. Este amor es compartir, es dedicación y servicio, pero comienza con el descubrimiento de que nosotros somos los primeros amados y movidos al amor”.

El Papa finaliza su mensaje recordando el papel importantísimo de María en la vida de Jesús y en la vida de la Iglesia y encomiendo a toda la humanidad bajo su protección y amparo.

Fuente: www.vaticannews.va

Arturo Sosa SJ y una invitación a la autocrítica mundial

Mientras en muchos países el coronavirus sigue dejando un enorme rastro de víctimas, en otros se empieza a ver la luz al final del túnel y poco a poco están regresando a la normalidad.

Una fase delicada que para el general de los jesuitas no debe ser de “reconstrucción”.

«Yo por ejemplo evitaría la palabra “reconstrucción”, porque precisamente lo que no queremos es reconstruir lo que estaba. Creo que tenemos que entrar en una fase, y en eso estamos, en una fase más de autocrítica mundial, de entender lo que nos está enseñando esta crisis», destaca Sosa.

También asegura que la pandemia ha puesto de manifiesto que el actual modelo económico hace que aumente la desigualdad; y que la parálisis económica ha hecho que las diferencias sociales aumenten todavía más.

“Queremos, al contrario, que esto ayude, a decir: Hay posibilidad de otra manera de llevar la Economía”.

“Es mucho más fácil conseguir una vacuna al virus del coronavirus que al virus del egoísmo, de la guerra y de las posibilidades de tener una redistribución de la riqueza mucho más justa que la que hoy tenemos”.

El superior de los jesuitas dice que el desafío es para todos pues incluso la democracia podría convertirse en víctima de la pandemia.

¿Cómo se logra que una situación tan clara de ver las cosas de desigualdad lleve a una acción política, a una ciudadanía que se mueva en esa dirección?, ¿cómo se crece políticamente? Porque una de las víctimas del Covid puede ser la democracia. O puede ser un momento donde la democracia reconstruya sus bases más ciudadanas y pueda realmente crearse una presión, porque esto no se va a cambiar en dos días”.

Por otro lado, explica que la pandemia ha costado la vida de al menos 32 jesuitas, especialmente en EE.UU., Francia y Líbano.

Además, la Compañía de Jesús ha respondido con iniciativas a emergencias locales, muchas de ellas, muy valientes: por ejemplo, manteniendo comedores y escuelas abiertas, o ayudando a seguir las clases a niños que no tenían Internet.

Por Javier Martínez-Brocal para Rome Reports

Gran Bretaña: Compromiso de los jesuitas para reducir el daño del cambio climático

En respuesta al “claro imperativo moral de actuar para la protección de nuestro planeta para las generaciones futuras”, los jesuitas de Gran Bretaña han decidido renunciar a invertir en sociedades cuya principal fuente de ingresos proviene de la extracción de combustibles fósiles. Esto fue anunciado por el Superior Provincial, el Padre Damián Howard, reiterando que “el cambio climático es el desafío más urgente que el mundo debe afrontar en un momento en que los desastres climáticos están causando cada vez más destrucción, golpeando duramente a los países más pobres, aunque rara vez son la causa”.

Actuar juntos lo antes posible

“Lo que ocurra a nivel climático y medioambiental tendrá implicaciones negativas para todos nosotros, por lo que debemos actuar juntos lo antes posible para proteger las condiciones de vida”, continúa el sacerdote, esperando que “los jesuitas puedan contribuir a este esfuerzo común”.

Según informa el Osservatore Romano, en Gran Bretaña, la Compañía de Jesús gestiona los recursos utilizados para financiar obras y proyectos de caridad en el país y en todo el mundo. El capital, administrado por tres gerentes, será totalmente desinvertido a finales de 2020, completando así el proceso ya iniciado para más de la mitad de las participaciones.

El planeta enfrenta una grave emergencia climática

Dado que diversos estudios científicos demuestran que todo el planeta se enfrenta a una grave emergencia climática, el padre Howard hace un llamamiento a “todas las instituciones para que reaccionen ante esta crisis ecológica y adopten medidas valientes para reducir el consumo de energía y pasar a las fuentes renovables”. Asimismo, pide a los grandes inversores en particular que “hagan todo lo posible para ayudar a evitar las graves consecuencias que podrían derivarse”.

El mundo debe responder a los enormes desafíos

“El mundo debe responder a los enormes desafíos y oportunidades del cambio climático con mucha más urgencia”, comentó Paul Chitnis, Director de las misiones jesuíticas del Reino Unido. Con ello, aseguró que el impacto del cambio climático se ve reflejado “en las comunidades de todo el mundo” siendo “los más pobres y marginados los que más sufren”, por cual, espera que “el Reino Unido cumpla con sus compromisos climáticos”.

Una acción mundial

En Madagascar, Efa Ravelonantoandro, jefe de programas del Centro Social Arrupe, testifica que en el sur del país “es ahora demasiado caluroso y el número de desplazados internos está creciendo”. A esto se le suman las continuas inundaciones, causando cada vez la propagación de enfermedades entre la población. En el país de África Oriental, hay muchos ríos, pero no se está “generando suficiente energía renovable”, declara.

Además de Gran Bretaña, los jesuitas del Canadá, Italia y Australia han decidido reducir el carbón de sus inversiones, así como el Jesuit european social center, de Bruselas y la red ecológica de justicia de los jesuitas en África, con sede en Nairobi (Kenya). Mientras tanto, el mes pasado, en el Reino Unido, Middlesbrough y Lancaster fueron las primeras diócesis del país en renunciar a sus inversiones en combustibles fósiles.

Fuente: www.vaticannews.va

Un hueso roto que se vuelve a soldar – Rafael Velasco SJ

En una nota para el diario La Nación, el P. Provincial Rafael Velasco SJ, analiza la  difícil realidad que actualmente atraviesan los barrios más desprotegidos y reflexiona sobre la necesidad de un trabajo colaborativo y fraterno que construya una sociedad más justa.

Nota completa:

La fraternidad y la cooperación son esenciales en un país en crisis en el que la pandemia se suma a la pobreza.

La antropóloga Margaret Mead afirmaba que el primer indicio de civilización humana, a su juicio, era un fémur roto y vuelto a soldar. La razón: un animal con un hueso roto no puede hacerse de los alimentos necesarios ni de agua, por lo cual hubiera muerto antes de sanar el hueso o en su defecto habría sido devorado por los depredadores. Que el hueso tuviera tiempo para soldar significaba que alguien se había hecho cargo de proveerle agua, alimento y protección a ese humano con el hueso roto hasta que pudiera sanar. Con lo que, de acuerdo a esta antropóloga norteamericana, el primer signo de civilización es cuidar del que está en situación de dificultad.

Es una teoría iluminadora. Particularmente en tiempos de pandemia, en los que quedan tan a la luz nuestras contradicciones como sociedad. El virus nos abofetea y pone a la vista que vivimos en un país fracturado. Un país en el que muchos compatriotas quebrados, como aquel primer ancestro, no pueden alcanzar la comida y están a merced de los depredadores: el hambre, la violencia, la desesperanza. Si bien la situación es difícil para todos, en los barrios más vulnerables la situación es muy dura. Para los sectores más desprotegidos, el coronavirus es una realidad a la que le tienen miedo, sobre todo, porque la ven en los medios, pero al hambre lo tienen sentado en sus mesas o golpeando amenazante sus puertas. Y la van peleando, organizándose en merenderos y ollas populares que se nutren de lo que ellos mismos aportan o de lo que los almacenes del lugar pueden dar. Los alimentos que van llegando desde los gobiernos o campañas de otras organizaciones también suman.

Y se ayudan con criterios propios del que sabe lo que es pasar necesidad. Una de las referentes de una comunidad muy castigada, cuando recibió las cajas de la campaña Seamos Uno y comprobó que la cantidad de necesitados en su barrio era mayor a la cantidad de cajas recibidas, decidió abrir las cajas (que son para una familia) y dividir el contenido para que alcanzara a dos familias en lugar de una. «Así todos tienen un poco», dijo. Ante la advertencia de uno de los líderes de la campaña, que le dijo que no se podían abrir las cajas, ella lo miró y le respondió: «Padre, tiene que aprender a ser más solidario». Lo cual causó risas (los que llevaron los alimentos lo hicieron por solidaridad) pero también significó un golpe de realidad.

Ante esta evidencia, no ayudan los discursos poco inteligentes y simplistas que culpan a los pobres de sus propios padecimientos. Se escucha penosamente a referentes culparlos de no cuidarse y «contagiarnos». Lo paradójico es que el virus llegó en avión pero ahora hay quien señala con el dedo a los que andan a pie o tirando del carro con cartones. No se puede pretender que una familia que vive al día quede de brazos cruzados para dejarse morir. Y aquí hay otra contradicción en ese discurso clasista: se les endilga a los pobres que viven de la ayuda del Estado, pero luego se les exige que se queden en sus casas sin poder ir a trabajar. ¿En qué quedamos?

Sin embargo, el error más profundo es pensar que el hambre es solo problema de ellos. Es un problema de todos como sociedad. No son solo ellos los que, como el homínido de la antropóloga, quedan con el hueso roto a merced de los depredadores (la droga, la violencia, la delincuencia). Somos todos como sociedad «civilizada» los afectados por esa fractura. Los depredadores, los conocemos, nos acechan. Y respondemos como civilización cuando cuidamos de los más débiles. No podemos avanzar con un miembro roto. La solución no es apalear al miembro, es cuidarlo, ocuparse de él para que pueda sanar y todos podamos avanzar.

Es luminosa la intuición de Margaret Mead. Más aún en estos tiempos. Viene a decirnos que nuestros antepasados ya sabían lo que a nosotros aún nos cuesta aprender: que no será el desprecio al más vulnerable lo que nos salvará, sino la cooperación y la fraternidad.

Fuente: lanacion.com.ar