Religiosos Estadounidenses, en Huelga de Hambre por los ‘Dreamers’

A las muchas manifestaciones en defensa de los derechos de los inmigrantes en los Estados Unidos, en particular de «los dreamers», se suman unos 50 religiosos católicos de la ciudad de Chicago; que llevarán adelante su modo de protesta durante los 40 días que se extiende la Cuaresma.

Medio centenar de religiosos y religiosas de Chicago comienzan hoy, coincidiendo con la Cuaresma, una huelga de hambre para «levantar la voz» y reclamar que el Congreso dé una solución al drama de los ‘dreamers’, los inmigrantes ilegales a quienes Trump quiere sacar del país a partir del 5 de marzo.

La protesta, que los organizadores pretenden extender al resto del país, durará los 40 días del tiempo litúrgico, y será llevado a cabo, inicialmente, por 50 integrantes del grupo ‘Sacerdotes y Hermanas Justicia para los Inmigrantes’, que agrupa a representantes de 54 congregaciones religiosas.

La huelga de hambre arrancará el mismo día en que un segundo juez ha bloqueado la decisión del Presidente de Estados Unidos de finalizar el programa de protección contra la deportación para jóvenes migrantes que fueron traídos al país siendo niños.

Nicholas Garaufis, juez de distrito de Brooklyn, dictaminó que el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia no puede finalizar en marzo como estaba previsto. La decisión es similar a un fallo realizado anteriormente por un juez federal de San Francisco que exigió la permanencia del programa mientras el Congreso desarrolla un litigio sobre la decisión de Trump.

Entre los participantes en la protesta se encuentra Gary Graf, párroco de una iglesia en Pilsen, quien se encuentra en huelga de hambre desde el 15 de enero. «Es un momento crítico y espero que en estos días vaya a pasar algo en Washington. Voy a seguir hasta que sea necesario, y si es preciso hasta el 5 de marzo», señaló.

«Empezamos en Chicago, pero invitamos a toda la nación», dijo Elena Segura, directora de la Pastoral Inmigrante de Chicago, quien recordó cómo en 2006, una iniciativa similar consiguió echar para atrás una propuesta de un congresista republicano que abogaba opr criminalizar a los indocumentados.

Por su parte, la Conferencia Nacional de Obispos Católicos declaró prioritaria la reforma migratoria en 2004 y desde entonces ha reclamado la intervención del Congreso para que apruebe una solución legislativa para los inmigrantes indocumentados.

«No solamente los jóvenes de DACA, pero muchos inmigrantes están aquí sin documentos, y tienen que vivir una vida diferente, bien aislada, escondida y eso no es justo», dijo Dan Evans, otro de los sacerdotes participantes.

Por el momento, la huelga solo va a ser durante la cuaresma, pero dependiendo de lo que suceda en Washington, los líderes religiosos considerarían algún tipo de desobediencia civil después de este periodo para seguir apoyando la causa de los jóvenes.

Fuente: CPAL Social

 

Alianza Democrática para la Liberación

Análisis del jesuita Luis Ugalde, sobre la situación actual de Venezuela, las medidas gubernamentales para mantener el régimen, el estado de la sociedad y el rol de la Iglesia.

Luis Ugalde SJ

Venezuela se desangra y marcha acelerada al abismo. Hay hambre en todos los rincones y muerte por falta de medicinas. Con inflación desbocada, el bolívar sin valor y el salario disminuyendo, a pesar de los aumentos. Riadas humanas revientan las fronteras huyendo de esta espantosa tragedia, como ocurría antiguamente en las ciudades apestadas. El gobierno responde que estamos muy bien, que somos un país envidiable en el mundo, gracias al “socialismo del siglo XXI” y convoca por medio de la ilegitima y fraudulenta Constituyente “supraconstitucional” a una votación tramposa para perpetuar este régimen de muerte. Asegura el resultado con árbitro incondicionalmente suyo, inhabilita tarjetas, líderes, partidos y votantes opositores. Así la votación del 22 de abril no es ni justa, ni libre, ni democrática.

Ante la trampa mortal

De manera valiente e inteligente los demócratas en el diálogo de República Dominicana se negaron a esta elección dictatorial. Luego de forma clara y contundente 14 grandes países latinoamericanos denunciaron en Lima que esta votación, impuesta por el Gobierno precipitadamente para perpetuarse, no es libre y no reconocerán su resultado. La Conferencia Episcopal Católica hace dos meses denunció la “Asamblea Nacional Constituyente es inconstitucional e ilegítima en su origen y en su desempeño” y recientemente la Presidencia Episcopal calificó de “despropósito ético y humano, un verdadero crimen que clama al cielo” lanzarnos la votación precipitada sin atender al hambre, a la salud y a las necesidades básicas de la gente. Sorprende que, luego de la negativa en Santo Domingo, los partidos políticos unidos no se hayan manifestado de inmediato en el mismo sentido.

Nada hay más urgente e importante para la vida en Venezuela que frenar esta trampa que lleva al matadero del 22 de abril y exigir las verdaderas elecciones libres establecidas en la Constitución para este año para salir del Presidente y cambiar este modelo de miseria y corrupción. Chavistas y no chavistas, queremos salir de esta muerte nacional y debemos movilizarnos para exigir cambio de presidente y de modelo socio-económico con elecciones libres entre octubre y diciembre 2018. No hacerlo es ser cómplice (queriendo o sin querer) de la perpetuación del desangramiento.

No somos abstencionistas y debemos evitar el peligro cierto de que el rechazo a la tramposa votación de abril se convierta en pasividad.

Los dirigentes políticos y todas las organizaciones sociales, por encima de las demás diferencias e intereses, tienen que activarse para salvar al país exigiendo la debida elección democrática este año y constituir un frente nacional y juntos desde ahora a poner las bases para pasar del actual caos y muerte a la gobernabilidad y la reconstrucción para que en Venezuela haya vida para todos.

La Constitución fue elaborada y aprobada mayoritariamente por chavistas que hoy son dolientes y testigos de su sistemática violación por el madurismo. También los militares y el Ministro de la Defensa saben que con este gobierno vamos hacia la muerte. En toda sociedad racional estas situaciones empiezan a resolverse con la renuncia del Presidente, elecciones democráticas y cambio de modelo. A los venezolanos la Constitución por el artículo 333 nos obliga a movilizarnos para restablecerla.

El mundo democrático nos dice que está dispuesto y obligado a ayudar para salir de la tragedia venezolana y reconstruir; pero nosotros debemos hacer nuestra parte. Necesitamos que de inmediato la sociedad civil organizada con toda su variedad (trabajadores, vecinos, empresarios…) se manifieste de manera breve, clara y contundente por el cambio. Que todos los partidos de alguna significación se manifiesten y activen. Que las universidades democráticas y las academias lo hagan juntos. Que los estudiantes universitarios a una inviten al país a retomar este camino de esperanza. Que las diversas Iglesias juntas nos llamen a activar las fuerzas espirituales imprescindibles para la salvación nacional. Finalmente, que todos unidos nos muestren un acuerdo programático básico para la elección presidencial este año con condiciones democráticas y justas.

¿Contrarios o complementarios?

Nuestra democracia es plural, por eso alarma ver que algunos tratan como contrarios y gastan su tinta en atacarlos como enemigos a los opositores que son distintos a ellos. Unos y otros deben reconocerse y aceptarse mutuamente como complementarios e imprescindibles para la reconstrucción nacional: Los diversos partidos, los empresarios y trabajadores, las múltiples formas de asociaciones gremiales y vecinales, las diferentes creencias… Hacerlo también a nivel regional. La salvación de Venezuela exige que todos ellos en quince días le digan al país con voz coincidente que la votación dictatorial del 22 de abril es un fraude y que se activen e inviten a la acción, exigiendo elecciones presidenciales este año para cambiar el gobierno y el modelo. No hay dictadura que pueda resistir a un país consciente y movilizado, sobre todo si el 22 de abril queda sólo y con los demócratas movilizados y activos también luego de ese día.

Ahora los venezolanos cambiarán de ánimo si ven a todas las organizaciones respetables coincidir en una manifestación (una y múltiple) de liberación y rescate de la vida. Necesitamos cuanto antes un equipo, plural pero unido, que coincida en la respuesta a esta emergencia. Ojalá también llegue al consenso y proclamación de la persona de mayor esperanza y aceptación para coordinar el paso de la muerte a la vida del país. La Cuaresma es tiempo de examen, de conversión y de preparación para la Resurrección. Que Dios nos ilumine y nos movilicemos para el renacer democrático venezolano, venciendo la actual situación de miseria, corrupción y muerte dictatorial.

Fuente: Jesuitas Latinoamérica

Producción de Informes sobre Pobreza en Venezuela

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana (ENCOVI) es un proyecto desarrollado desde el año 2014 por un equipo multidisciplinario de alto nivel perteneciente a tres de las universidades más importantes del país: la Universidad Simón Bolívar (USB), la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Emerge de la preocupación compartida de estas instituciones académicas ante la inexistencia de datos oficiales que permitan conocer la realidad social del país y orientar las estrategias, políticas y programas en este ámbito, la ENCOVI busca cumplir tres objetivos generales:

  • Producir información relevante y actual que permita conocer las condiciones de vida de la población venezolana e identificar los principales problemas que vulneran sus derechos esenciales.
  • Determinar la percepción de seguridad pública de los venezolanos.
  • Dar cuenta de las disparidades socioeconómicas de la población.

Los resultados que ofrece la ENCOVI se han convertido en una fuente de información confiable y de gran utilidad para diseñadores de políticas públicas, legisladores, medios de comunicación, académicos, gremios y otros integrantes de la sociedad civil venezolana interesados en conocer la realidad y actuar sobre ella.

El estudio se aproxima a varias dimensiones de la realidad social, con el fin de construir una radiografía al detalle de la situación nacional.

Fuente: Universidad Católica Andrés Bello

Violencia Religiosa, ¿Mito o Realidad?

Una mirada profunda a los movimientos, guerras e instituciones religiosas relacionadas a hechos de violencia o crueldad a lo largo de la Historia de la Humanidad.

Por Ignacio Sepúlveda

Hace algún tiempo escribí, en este mismo blog, sobre las religiones y su relación con la violencia. En ese artículo sostenía que muchas personas tienden a pensar y relacionar las religiones con una cierta historia de violencia y con comportamientos intolerantes. De esta manera, a las religiones, tal como afirma el teólogo estadounidense William Cavanaugh, se les ha acusado de ser absolutistas, intolerantes y disgregadoras. En lo que sigue, deseo seguir profundizando lo que puede haber de mito y de realidad sobre este tema. Junto a lo anterior, quisiera plantear otra interrogante: ¿puede que el secularismo también tienda a ser violento, absolutista e intolerante?

Guerras de Religión e Inquisición

En la historia europea hay varios episodios que han marcado la percepción negativa de las religiones. Centrémonos en dos ellos: las guerras de religión y, obviamente, la Inquisición. Durante los siglos XVI y XVII, justo después de lo que fue la Reforma Protestante, Europa -según plantean muchos críticos de la religión- se vio inflamada por un fuerte sentimiento religioso. Este sentimiento religioso, que dividía la realidad entre protestantes y católicos, buenos y malos, llevó a la muerte violenta a cerca del 35% de la población de Europa central.

Es innegable que las llamadas guerras religiosas tuvieron un fuerte contenido de odio e intolerancia religiosa, pero a siglos de distancia cabe plantear nuevas preguntas y ser capaces de afinar la mirada y el análisis. Además de motivaciones religiosas, estas guerras ciertamente fueron motivadas y mantenidas por pugnas de poder entre los monarcas de aquel tiempo: los príncipes germanos y otros reyes contra el Emperador del Sacro Imperio Romano, Carlos I de España y Carlos V de Alemania (conviene recordar que muchas de las riquezas de América terminaron en estas guerras). Un ejemplo claro de que estas guerras no fueron motivadas solo por temas religiosos, se encuentra en el hecho de que más una vez las tropas católicas y protestantes se unieron frente a un tercer enemigo, como en el caso de las guerras entre Francia y los Habsburgo en donde los segundo eran apoyados por príncipes protestantes. Aquí es importante resaltar una idea fundamental: las llamadas guerras religiosas tuvieron un fuerte componente de lucha política. Es más, es posible que en estas guerras la religión fuese solo un chivo expiatorio para que distintas facciones consiguieran más poder.

La Inquisición Española, de nefasta memoria, es otro episodio que conviene analizar. Todos recordamos la leyenda negra de la Inquisición (aunque hoy en día esta leyenda está siendo seriamente cuestionada por nuevos estudios históricos), marcada por historias como las del pozo y el péndulo de Edgar Allan Poe. Pero conviene preguntar si las causas históricas de la Inquisición solo fueron religiosas o, más bien, una razón política -unificación de una nación después de una larga guerra de reconquista y de algunos intentos de sublevación de grupos religiosos- que utiliza la religión como manera de control, unificación y generación de identidad una población muy diversa. En la Inquisición, al igual que con las guerras religiosas, se puede reconocer que la violencia e intolerancia no es algo que sea producto originario de la religión, sino más bien una combinación de elementos políticos-religiosos que son utilizados por una razón que va más allá de lo meramente religioso.

La violencia Ilustrada

Sabemos que el secularismo se ha presentado – y lo sigue haciendo- como el gran remedio para la violencia e intolerancia. Extirpar los planteamientos religiosos de la vida pública y abrazar los principios de la razón ilustrada debiera traer más paz, tolerancia y desarrollo en la sociedad. Pero, ¿de verdad ha sido así? Veamos.

Con el triunfo de la Revolución Francesa en 1789 las propiedades de la Iglesia Católica en Francia fueron confiscadas para pagar la deuda nacional. Tres años más tarde, en 1792, la muchedumbre en París atacó las cárceles y masacró a cerca de tres mil prisioneros. Mucho de ellos eran sacerdotes que estaban encarcelados. En 1794 se produjo la rebelión de Vendée –cuyas causas fueron tanto religiosas como sociales y económicas- contra las leyes anti-católicas. La respuesta del gobierno revolucionario de París terminó en una gran masacre.

Las ideas de la razón ilustrada secular también se pueden ver en América. Durante el siglo XIX las nuevas naciones, guiadas por el espíritu ilustrado, se hacen con las tierras que aún no habían sido conquistadas, mientras sus habitantes originarios son trasladados “pacíficamente” a reservas. De esta manera, Estados Unidos, Argentina y Chile aumentan su territorio de manera sustancial. La explicación para justificar la usurpación de tierras era la de la razón civilizatoria: la razón del progreso se debe imponer frente a otros modelos de vida menos civilizados.

Hay muchos ejemplos más de los que se puede echar mano para mostrar que la razón secular también ha sido violenta, absolutista e intolerante con maneras de ser y formas de vida que no se adecuaban a los dictados de la razón.

En definitiva, nos volvemos a plantear la pregunta esencial: ¿son las religiones violentas, absolutistas e intolerantes o, más bien, los seres humanos tendemos a serlo?

Fuente: Entre Paréntesis

 

Las Tecnologías de la Información y la Amenaza a la Democracia

Las redes sociales son medios donde la ciudadanía se expresa, debate, y se ‘reúne’. En los últimos levantamientos sociales alrededor del mundo, estas plataformas (Facebook, Instagram, Twitter) han tenido un papel de gran relevancia. Compartimos aquí un análisis sobre la temática.

Por ​Kofi A. Annan

En su momento, Internet y las redes sociales fueron aclamadas como herramientas que crearían nuevas oportunidades de difundir la democracia y la libertad. De hecho, Twitter, Facebook y otras redes sociales tuvieron un papel clave en los levantamientos populares de Irán en 2009, el mundo árabe en 2011 y Ucrania en 2013‑2014. Parecía por momentos que el tuit podía más que la espada.

Pero pronto los regímenes autoritarios comenzaron a reprimir la libertad en Internet: tenían miedo del nuevo mundo digital, porque estaba fuera del alcance de sus mecanismos de seguridad analógicos. Esos temores resultaron infundados. Finalmente, la mayoría de los levantamientos populares motorizados por las redes sociales fracasaron por falta de liderazgo eficaz, y las organizaciones políticas y militares tradicionales retuvieron el poder.

Estos regímenes incluso han comenzado a usar las redes sociales para sus propios fines. Todos hemos oído acusaciones de que Rusia usó encubiertamente las redes sociales para influir en los resultados de las elecciones en Ucrania, Francia, Alemania y, el hecho más conocido, en los Estados Unidos. Facebook calcula que el contenido publicado por Rusia en su red, incluidos comentarios y anuncios pagos, llegó a 126 millones de estadounidenses (cerca del 40% de la población).

Hay que recordar que antes Rusia acusó a Occidente de promover las «revoluciones de colores» en Ucrania y Georgia. Parece que Internet y las redes sociales ofrecen otro campo de batalla para la manipulación subrepticia de la opinión pública.

Si ni siquiera los países más avanzados en tecnología pueden proteger la integridad del proceso electoral, ¿qué decir de los desafíos que enfrentan los países con menos conocimiento técnico? Es decir, la amenaza es global. A falta de hechos y datos, la mera posibilidad de manipulación alimenta teorías conspirativas y debilita la fe en la democracia y en las elecciones, en un momento en que la confianza pública ya se encuentra deprimida.

Las «cámaras de eco» ideológicas generadas por las redes sociales agravan los sesgos naturales de las personas y reducen las oportunidades de sano debate. Esto tiene efectos reales, porque fomenta la polarización política y erosiona la capacidad de los líderes para forjar acuerdos, base de la estabilidad democrática. Asimismo, el discurso del odio, los llamamientos terroristas y el hostigamiento racial y sexual, que se han instalado en Internet, pueden llevar a violencia en la vida real.

Pero las redes sociales no son el primer caso de una revolución de las comunicaciones que planteara desafíos a los sistemas políticos. La imprenta, la radio y la televisión fueron revolucionarias en su momento. Y todas fueron gradualmente reguladas, incluso en las democracias más liberales. Es hora de analizar cómo sujetar las redes sociales a las mismas reglas de transparencia, responsabilidad y tributación que los medios convencionales.

En Estados Unidos, un grupo de senadores presentó un proyecto de «ley de honestidad publicitaria» que extendería a las redes sociales las mismas reglas que se aplican a la prensa, la radio y la televisión. Esperan lograr su aprobación antes de la elección intermedia de 2018. En Alemania, se aprobó una nueva ley (llamada Netzwerkdurchsetzungsgesetz) que obliga a las empresas de redes sociales a eliminar comentarios violentos y noticias falsas en un plazo de 24 horas, con multas de hasta 50 millones de euros (63 millones de dólares).

Pero aunque estas medidas sean útiles, no estoy seguro de que la legislación en el nivel nacional sea un medio adecuado para regular la actividad política en Internet. Muchas naciones más pobres no podrán ofrecer esa clase de resistencia; y para todos los países será difícil hacer cumplir las normas que impongan, ya que la mayor parte de los datos se almacenan y administran fuera de sus jurisdicciones.

Más allá de la necesidad o no de nuevas reglas internacionales, debemos procurar que el intento de contener los excesos no ponga en riesgo el derecho fundamental a la libertad de expresión. Las sociedades abiertas deben evitar una reacción exagerada que pudiera debilitar las libertades mismas de las que deriva su legitimidad.

Pero tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados. Unos pocos grandes jugadores, en Silicon Valley y otras partes, tienen nuestro destino en sus manos; pero con su cooperación, podemos encarar las falencias del sistema actual.

En 2012, convoqué una Comisión Global sobre las Elecciones, la Democracia y la Seguridad, para la identificación y el abordaje de los retos que afectan la integridad de las elecciones y la promoción de procesos electorales legítimos. Sólo las elecciones que el conjunto de la población acepta como justas y creíbles pueden llevar a una alternancia de gobierno pacífica y democrática que confiera legitimidad al vencedor y protección al perdedor.

Bajo los auspicios de la Fundación Kofi Annan, me dispongo a convocar una nueva comisión (que esta vez incluirá a los cerebros de las redes sociales y de la tecnología de la información, y a líderes políticos) para que nos ayude a resolver estas nuevas cuestiones cruciales. Buscaremos soluciones factibles que sirvan a las democracias y protejan la integridad de las elecciones, sin dejar de aprovechar las muchas oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Publicaremos recomendaciones que, esperamos, aliviarán las tensiones disruptivas creadas entre los avances tecnológicos y uno de los logros más grandes de la humanidad: la democracia.

La tecnología no se detiene, y tampoco debe hacerlo la democracia. Tenemos que actuar pronto, porque los avances digitales pueden ser sólo el comienzo de una tendencia irrefrenable hacia un mundo orwelliano controlado por un Gran Hermano, en el que millones de sensores en teléfonos inteligentes y otros dispositivos reúnan nuestros datos y nos hagan vulnerables a la manipulación.

¿A quién corresponde la propiedad de los abundantes datos que recogen nuestros teléfonos y relojes? ¿Cómo deben usarse? ¿Debe su uso supeditarse a nuestro consentimiento? ¿A quién deben rendir cuentas aquellos que los usen? Son grandes preguntas de las que depende el futuro de la libertad.

Fuente: Nueva Sociedad

Georgetown: Encuentro Internacional de Redes Jesuitas

Jesuit Networking, un portal que reúne a las diferentes redes jesuitas del mundo y comparte contenidos para pensar en el trabajo colaborativo y en red, comparte ahora algunas reflexiones del Encuentro de Redes de la Compañía de Jesús que se realizó en la Escuela de Negocios de la Universidad de Georgetown.

No es la primera vez que nos juntamos con las principales redes de trabajo internacional de la Compañía de Jesús. Ya lo habíamos hecho en el 2012 en Boston College tras el impulso recibido en la congregación 35, y lo hemos vuelto a hacer cinco años más tarde, la semana pasada, para actualizar la reflexión sobre redes tras una nueva congregación en la que el trabajo en red ha sido identificado como una de las claves de nuestro nuevo modo de proceder.

Ocurrió en la Escuela de Negocios de la Universidad de Georgetown. Éramos 35 personas del mundo académico, puestos de gobernanza de la Compañía de Jesús y líderes de las principales redes internacionales jesuitas en dos días intensos de trabajo en torno a la cultura, estrategia y gobernanza en redes. Georgetown fue la anfitriona del encuentro junto con la iniciativa de Jesuit Networking (coordinada por Entreculturas), y la organización corrió de la mano de, entre otros, Luis Arancibia y Dani Villanueva, SJ. Aunque aún estamos trabajando en el documento final, no nos resistimos a adelantar algunas de las reflexiones de fondo:

  1. Curiosamente la primera convicción es que es la misión, y no las estructuras, la que polariza nuestro debate. Las redes son una respuesta estructural a una misión renovada que necesita estructuras, procesos y estrategias para ser desplegada. Existe una tensión creativa entre el nivel provincial y las redes que atraviesan nuestra estructura habitual abriéndonos a nuevos dinamismos apostólicos guiados más por las causas y los retos que las estructuras geográficas o funcionales.
  2. Nuestros debates manifiestan que necesitamos cada vez más trabajar una narrativa global acerca de la misión común para fomentar la colaboración y las redes, aunque también es cada vez más claro que no existe un único modelo de trabajo en red, pues la estructura y la estrategia de red depende de la causa, los objetivos, los recursos, los actores, los contextos y las culturas locales implicadas.
  3. En este sentido, el trabajo en red es respuesta a un cuerpo apostólico cada vez más diverso y complejo donde en nuestra búsqueda de una misión cada vez más universal hemos de estar atentos a las diferencias culturales y la importancia de la adaptación local. Las redes son estructuras que reconocen y aceptan la diversidad a la vez que fomentan la inclusión y el sentido de pertenencia y de identidad compartida.
  4. A su vez, queda claramente de manifiesto que las redes nos ayudan a estar más abiertos a lo nuevo, lo distinto y lo desconocido. El propio dinamismo de red la hace lugar de entrada de innovación y creatividad que permite balancear nuestra tradición y sentido corporativo con un necesario espíritu emprendedor. Nos permite sumar comunidades y grupos de instituciones en busca de nuevas formas apostólicas que están retando y cambiando nuestra Compañía.
  5. El trabajo en red requiere escucha y deliberación conjunta. Las redes se perciben cada vez más como estructura facilitadora de discernimiento en común que permite estar atentos, escuchar, y a la vez aprender, permear y transparentar dinámicas de participación y la vinculación más directa de las instituciones y personas a la misión compartida.
  6. Por ello las redes pueden tener una interesante dimensión profética en nuestros días, puesto que nos permiten dinamizar lo que existe hacia lo que puede llegar a ser nuestro cuerpo apostólico si dejamos que la dinámica misional nos reconfigure. Las redes nos están cambiando, nos retan, nos cuestionan y sugieren nuevas posibilidades que no están al alcance de nuestras estructuras actuales. Las redes elevan la variable de las posibilidades del trabajo en común como importante criterio a considerar en nuestro actual discernimiento de las prioridades apostólicas universales.
  7. Por último, el gran reto es cómo acompañar y alinear este progresivo despertar del trabajo en red internacional. Existen muchos puntos de conexión con el gobierno de la Compañía a nivel global que aún requieren ser clarificados, pero se empieza a comprender la necesidad de una vinculación formal a través de la cual la misión es asignada y de un nuevo tipo de liderazgo entendido más desde la persuasión y la animación y promoción de las redes. Es claro que la dinámica de red requiere de inteligencia específica y liderazgo estar al servicio de la Misión, sobre todo si queremos hacer de ello un proceso estratégico que sume a los actuales dinamismos de discernimiento y reestructuración que tenemos en marcha como Compañía.

La labor de Jesuit Networking

En estos momentos hemos identificado hasta 52 redes vinculadas a la misión de la Compañía y durante la conferencia hemos abordado distintos intentos de visualizar y clasificar este nuevo nivel de estructuras apostólicas que no siempre encaja o se comprende en combinación con nuestra estructura jerárquica habitual. El propio proceso de preparación, diálogo y construcción conjunta ha sido una preciosa experiencia de trabajo en red. El grupo de asistentes, cuya mayoría lleva años conectado en torno a la iniciativa de jesuitnetworking.org, se está convirtiendo en una red de redes que estudia y dinamiza la reflexión sobre el trabajo en red jesuita, convencidos que las redes son una herramienta importantísima para llevar adelante nuestra misión en un contexto complejo e incierto, y que puede ser una de las claves para trabajar juntos en un cuerpo diverso y plural que busca discernir y ser instrumento de una misma llamada.

Fuente: Info SJ

 

Venezuela: Asamblea de Provincia SJ Fortalece Unión de Ánimos

La provincia jesuítica de Venezuela comparte un breve comunicado en el que cuenta lo vivido durante la Asamblea de la Provincia de Venezuela que se llevó a cabo del 7 al 9 de febrero.

Del 7 al 9 de febrero de 2018 en la casa Monseñor Ibarra de la Conferencia Episcopal Venezolana se realizó la Asamblea de la Provincia de Venezuela. Una oportunidad para dialogar como compañeros sobre cómo la situación nacional impacta nuestra vida espiritual y comunitaria, así como en la Misión que nos ha sido confiada.

Celebramos el encuentro fraterno, el buen ánimo y la esperanza que nos acompaña, reconocemos los riesgos y las dificultades; compartimos las múltiples iniciativas y programas desarrollados en respuesta a los desafíos que nos plantea la situación.

La Asamblea dedicó espacio para pensar cómo impulsar el trabajo conjunto entre nuestras obras y con otras instituciones del país, se realizaron propuestas al Gobierno Provincial que serán retomadas por el Equipo de Discernimiento y Planificación Apostólica; también se abordó el tema de la colaboración y la situación de los laicos.

Agradecemos a Papá Dios su compañía en medio de la Asamblea.

Fuente: Jesuitas Latinoamérica

‘La Vida Humana es Bella y Hay que Cuidarla’

La Junta Nacional Pastoral Familiar estuvo reunida en el Colegio Máximo de la localidad de San Miguel, Buenos Aires, Argentina. En ella, además de tocarse distintos temas se ha emitido un comunicado en consonancia con la Declaración de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina: ‘Respetuosos con la vida’.

El Comunicado

“Reunidos en San Miguel, Provincia de Buenos Aires, los integrantes de la Junta Nacional de Pastoral Familiar, conformada por los delegados regionales y diocesanos de dicha pastoral, por los presidentes de movimientos de familia de alcance nacional y los respectivos asesores eclesiásticos, expresamos nuestra alegría por el don de vida humana y, muy especialmente, por la vida concebida y gestada con amor en la familia.

Nos sentimos identificados con la reciente Declaración de la Comisión Ejecutiva del nuestro episcopado, en la que se reconoce la verdad, el bien y la belleza que significa el don de la vida humana, y al mismo tiempo, se manifiesta la cercanía y solidaridad ante el dolor que causa una vida no deseada, consecuencia frecuente de abusos y violencia hacia la mujer.

Estamos convencidos de que los argentinos somos capaces de salvar y cuidar toda vida humana que atraviesa períodos de vulnerabilidad y angustia. Jamás deberíamos permitir que nos sometiera el pensamiento de eliminar una vida para salvar otra. Juntos podemos optar siempre a favor de la vida humana, sobre todo allí donde la misma se encuentre amenazada.

Somos creyentes en el Dios de la Vida. Por eso, junto con todos los hombres y mujeres que valoran la vida humana a partir de los argumentos que aportan la ciencia y la razón, y las leyes vigentes y constitucionales que rigen sobre este tema, expresamos nuestro compromiso incondicional de cuidar, defender y promover la vida humana desde el instante mismo de la concepción, y en todas las circunstancias en las que esa vida se encuentre en riesgo”.

San Miguel, 25 de febrero de 2018

Junta Nacional de Pastoral Familiar

Fuente: Vida Nueva Digital

Un Jesuita Español Reunió a Comunicadores Porteños

En el marco de su visita a la Argentina y por iniciativa de la Conferencia Episcopal Argentina, el sacerdote jesuita español José María Rodríguez Olaizola, encabezó un encuentro para comunicadores titulado “Comunicación y Evangelización”, que se desarrolló el sábado 17 de febrero en el colegio Del Salvador.

El sacerdote jesuita español José María Rodríguez Olaizola visitó la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, donde brindó una charla sobre “Comunicación y Evangelización”, organizada por la Comisión Episcopal de Comunicación de la Conferencia Episcopal Argentina.

Los comunicadores católicos de Buenos Aires se dieron cita en el colegio Del Salvador, donde el religioso creador de, entre otros proyectos, la página (y su aplicación) “Rezando Voy” y el sitio “Pastoral SJ”, explicó las características y desafíos actuales para la transmisión de la Buena Noticia.

Entre otros temas, el religioso explicó las diferencias entre hablar de religión y evangelizar, destacó la “actitud evangélica” y dio ejemplos para cómo la palabra, la imagen y la música se ponen al servicio del mensaje.

Luego se refirió a las características de la comunicación a través de la red y a los cambios que esta exige: explicó la “fragmentación”, y la necesidad de una estrategia para que el mensaje que se transmite ‘llegue’ al público.

Finalmente, señaló que en la actualidad “hay muy poco espacio para la profundidad”, por lo tanto, la comunicación consta de mensajes breves y con pregnancia en las primeras líneas. La comunicación contemporánea, afirmó, exige cambio.

Finalmente, llamó a tener en cuenta, por un lado, quién comunica: debe hacerlo con criterio, consistencia y coherencia. En segundo lugar es importante saber qué comunicar. Y por último, a quién queremos llegar, porque el mensaje será diferente si va dirigido al público cautivo o si se pretende llegar a nuevos públicos.

Luego de responder algunas preguntas de los presentes, el sacerdote rezó una oración los presentes. Finalmente, saludó y firmó libros.

Fuente: AICA

 

Escuela de Formación en Identidad Ignaciana

El Sector Colaboración ha impulsado una Escuela de Formación en Identidad Ignaciana destinada, especialmente a los colaboradores de la Compañía de Jesús que deseen profundizar en el conocimiento de la Espiritualidad y el Liderazgo Ignaciano.

Se trata de una iniciativa novedosa, propuesta bajo la coordinación del P. Juan Berli SJ, con la idea de enriquecer las experiencias personales: para los que ya viven la espiritualidad ignaciana, poder profundizarla; y, para quienes tuvieran deseos de conocerla, brindarles herramientas sencillas, para que no resulte difícil de aplicar a la propia experiencia de vida.

A partir de la adaptación de un programa latinoamericano de Formación, se ofrece un ámbito de lectura y reflexión personal junto a un compartir grupal, bajo tres ejes que estructuran el temario: crecimiento personal, espiritualidad ignaciana y compromiso apostólico.

Desde la propuesta de Servir –juntos- a la Misión de Cristo, que nos convoca a jesuitas y laicos, al servicio. En conjunto, jesuitas y laicos vinculados a las Comunidades de Vida Cristiana (CVX), comenzaron a delinear este proyecto de 3 años para compartir la riqueza de nuestra identidad

La propuesta ha sido un regalo de Dios para todos los participantes, las 10 sedes en las que se conformaron ‘grupos de vida’ (Resistencia, Corrientes, Córdoba, Alta Gracia, Montevideo, San Miguel, Buenos Aires, Salta, San Juan y Mendoza) con participación de diversos grupos y obras vinculadas a la espiritualidad ignaciana. Para destacar que esta Red no sólo incluye a instituciones jesuitas sino que se amplía la invitación a todos los que nos sentimos inspirados por este modo ignaciano de proceder.

El plan de formación, que viene de la Conferencia de Provinciales de América Latina (CPAL), se ofrece en 9 provincias jesuíticas de nuestra región, con diversas modalidades. Nuestra experiencia aporta la novedad de fomentar la reflexión y el compartir comunitario, el fortalecimiento de los lazos entre grupos de vida y en el compromiso personal con Dios.

Ya se está planificando las novedades del próximo año, queriendo incluir expositores de otras provincias jesuíticas, soñando fortalecer la experiencia de Red que estreche lazos ‘de familia’ entre los distintos grupos de vida.

Cada ‘año’ de cursado comprende unas 7 clases mensuales que se extienden desde abril hasta noviembre. Esta escuela de Formación está dirigida a un público amplio que nuclea:

  • · Obras apostólicas de la Compañía de Jesús
  • · Universidades
  • · Parroquias
  • · Padres de Alumnos, personal administrativo y de mantenimiento
  • · Institutos y Colegios Religiosos
  • · Movimientos, Asociaciones de Fieles, CVX, ASIA
  • · Voluntariados, Equipos Misioneros

Este itinerario de formación comenzó a dictarse el año pasado en forma simultánea en distintos lugares de Argentina-Uruguay. Esto es posible gracias a que los encuentros son guiados vía Skype, es decir, a distancia por el asesor.

Cada encuentro mensual implica la lectura previa de algún material de formación y la realización de trabajos en grupo.

A pesar de que la Escuela de Formación en Identidad Ignaciana está diseñada para ser un itinerario de formación de 3 años, debido al modo de desarrollar los bloques temáticos, está abierta a que, este año puedan sumarse más personas.

Para ello deberán ponerse en contacto a la dirección de e-mail: colaboracion@jesuitas.org.ar .