Mensaje de la Pastoral Social de Córdoba a los trabajadores en su día

La Pastoral Social de la arquidiócesis de Córdoba saludó a todas las personas que trabajan y dio gracias a Dios por quienes tienen un trabajo estable y digno, en el marco de la celebración de San José Obrero.

Tras advertir sobre una “crisis laboral”, alentó a la clase dirigente a que establezca como política prioritaria la generación de puestos de trabajo y empleo.

“El trabajo es un bien de todos, que debe estar disponible para todos aquellos capaces de él. La plena ocupación es, por tanto, un objetivo obligado para todo ordenamiento económico orientado a la justicia y al bien común”, recordó.

En otro párrafo del saludo a los trabajadores en su día, la Pastoral Social cordobesa le pidió a San José Obrero que “ayude a disipar los peligros que amenazan a muchas fuentes laborales, y a alentar a los hermanos y hermanas que están en la búsqueda de trabajo a que no pierdan las esperanzas de encontrarlo”.

“Sabemos de la incertidumbre de tantas personas desocupadas, contratadas o con trabajo informal que sobreviven a la angustia diaria con el deseo de un empleo estable”, agregó.

“Adhiriendo al deseo que el papa Francisco expresó en su carta apostólica ‘Con Corazón de Padre’, imploramos a San José obrero que nos guíe en la búsqueda de caminos que nos lleven a decir: ‘¡Ningún joven, ninguna persona, ninguna familia sin trabajo!’”, concluyó.

Mensaje completo: t.ly/sjkK

Fuente aica.org

 

Notas sobre sinodalidad

Un artículo de Mauricio López Oropeza, Director del Centro Pastoral de Redes y Acción Social del CELAM.

La danza de la vida para tantos es danza de muerte, infligida por seres completamente descentrados, alejados del camino de humanización. El ser humano tiene la capacidad de vibrar con la música del otro y, sin embargo, hay seres que viven promoviendo el descarte, consideran a otros y a sí mismos basura, viven en medio de situaciones inefables. Ante esto, la sinodalidad es también experimentar el llanto de Dios sobre el mundo en cada expresión que arranca la vida.

Sinodalidad es asumir la esperanza latente, que nos anima a sostener la mirada sobre esas realidades cuando pareciera que todo se sustenta en descartar al otro, y soñar otros horizontes más fraternos. En este mundo desintegrado si tan sólo nos pudiéramos mirarnos unos a otros a los ojos, en verdad, en el anhelo de caminar más juntos y juntas sinodalmente, habría otras posibilidades de tejer otros mañanas.

¿Es el destino del mundo romperse y resquebrajarse? Frente a esta interrogante, estamos llamados a reconocer en el amor la única fuerza integradora, superior a todo, capaz de conducir a la sinodalidad plena desde la comunión de o diverso; Si bien, sabemos que el amor es complejo, a veces desconcertante, pero en la fibra más esencial de nuestro ser sabemos con certeza que sin amor no somos nada. La Sinodalidad genuina, como un modo de ser en el mundo y en la Iglesia, se sostiene en el amor para superar cualquier vacío y encontrar el sentido que nos permita pasar del yo al tú, y entonces alcanzar el nosotros. Aquí no hay cabida para los activismos sin conexión con las raíces, sin conexión con los frutos, es necesario que los caminos compartidos partan de las fibras más profundas de la vida cotidiana, o no serán genuino camino compartido. Por ello, sinodalidad es decir mil veces sí al amor compartido y en comunión; recordando, en medio de un mundo roto, tanto bien recibido como Gracia que viene de arriba. Estamos llamados a querer seguir viviendo en el amor, a sostenernos desde ahí, para seguir sintiéndonos vivos y caminando juntos.

Mantener la fidelidad en la vida, y en el Dios que llama a más vida

Acompañar la conversión para hacerla vida y vida duradera, más allá del momento presente o de los instantes pasajeros, depende de la capacidad de franquear las duras pruebas que se viven en la pugna epistemológica de ideologías contrapuestas y desencontradas. Una pugna que está también dentro del corazón de la Iglesia en su opción vital, y en el corazón mismo de las personas que siguen creando muros para afirmar una superioridad que no permite tender puentes. Toda opción por el Reino debe estar sostenida en la vida concreta del pueblo, en los territorios, en escuchar y abrazar las distintas voces, miradas, carismas y espiritualidades; ahí se teje la verdadera Sinodalidad, porque ella nace del reconocimiento de lo más profundo de cada persona y su propio camino.

Estamos en una durísima disputa que llega como gracia luego de más de casi 60 años desde el impulso del Espíritu Santo en el Concilio Vaticano II para toda la Iglesia, y con especial sentido y fuerza en América Latina y el Caribe. Al respecto, debemos mantener la fidelidad en la fuente primera, la encarnación de Dios en la vida concreta, en acompañar esa vida que se territorializa, defenderla, defender culturas, espacio vital, diversidad, pues ahí está sucediendo el hecho de la encarnación día tras día. Somos llamados a asumir una libertad que se nos ha dado como espiritualidad concreta que nos hace vulnerables ante las estructuras, los tejidos institucionales, pero que se vuelve un bello regalo escondido cuando se comparte, y que al partir el pan logra encontrar nuevos modos más ciertos, nuevos caminos inspirados en los llamados del Espíritu.

La sinodalidad que he podido vivir como laico en mi ministerio dentro de la Iglesia ha sido una Gracia que se ha ido tejiendo progresivamente, que ha mantenido la fidelidad al llamado primero, purificando la intención para ir comprendiendo poco a poco ¿qué significa trabajar juntos por el Reino para todos, sabiendo que nadie es ajeno a este llamado de Jesús? Sinodalidad es el nombre de la Iglesia del presente, lo ha dicho el propio Papa Francisco, pero qué difícil se ha vuelto tejer esto como una posibilidad real en medio de polos en tensión, de pugnas ideológicas y de intentos de someter a los otros bajo las pequeñas verdades particulares.

Llamados a mirar con los ojos renovadores de la Sinodalidad

Sinodalidad es una invitación a crear nuevas posibilidades de vida plena a la manera de Cristo, que, a pesar de la amenaza y la muerte inminente, siempre triunfa. Estamos llamados a redimir el caos y a definir criterios que permitan trazar, progresivamente, nuevos caminos de esperanza para reorientar el mundo desde la posibilidad de una verdadera fraternidad universal. Derrumbando y edificando, como decía Dios mismo a Jeremías, para que se abrieran posibilidades de futuro, uno que se construya en plural y en colectivo, sinodalmente.

Vivir en clave sinodal, se trata de honrar la vida que florece en el Señor, que en absoluta libertad interior nos invita a abrazar las novedades del Espíritu que sucede en el diario vivir, que aparece en el camino, que camina entre nosotros en medio de la realidad porque ha querido compartir nuestro destino y hacer parte de esta peregrinación; Sinodalidad es una invitación a no defender solamente nuestras certezas sin espacio al diálogo, para no caer en los fundamentalismos o miradas autorreferenciales que se toman los espacios y asfixian al Espíritu. Solo la mirada en comunidad tiene sentido, ahí donde la perspectiva más allá de nosotros abre posibilidades hacia una genuina sinodalidad.

En definitiva, no podemos someter este Kairós de Dios bajo ‘megaestructuras autoafirmantes’, que pierdan de vista nuestro llamado a ser un solo cuerpo de Cristo en medio de la diversidad; si bien las institucionalidades resultan muy importantes, solo son realmente esenciales cuando sirven al propósito mayor del Pueblo de Dios, que es el encuentro con el Señor de la vida. Para ello, estamos invitados a vivir en honesta sencillez, al sabernos frágiles y limitados, para que el Espíritu sea el que moldee nuestro rostro, nuestro servicio, nuestro ser Iglesia todos los días y cada día.

Fuente: vidanuevadigital.org

Campaña Somos Amazonía

«Somos amazonía» es una campaña para movilizar a la ciudadanía contra el cambio climático, defender la Amazonía y proteger a los pueblos que la habitan.

La crisis sanitaria y económica que resulta de la pandemia provocada por el Covid-19 no puede ocultar la persistencia de otras crisis sistémicas, que como siempre, afectan de manera desigual y más agresivamente a los territorios y sociedades más vulnerables. La Amazonía es uno de estos contextos.

Los diversos mensajes del Papa sobre la Casa Común y en la exhortación apostólica Querida Amazonía y las organizaciones locales alertan de la relevancia de la selva amazónica para el equilibrio ambiental y sostenibilidad del ecosistema, pero también de su fragilidad ante la amenaza por intereses militares, comerciales e industriales.

Alboan y Entreculturas llaman a implicarse en la lucha contra el cambio climático, la defensa de la Amazonía y el cuidado de los pueblos indígenas, con el lema. Somos Amazonía. Ser parte de la solución, está a un solo click: https://www.somos-amazonia.org/

Cáritas Argentina | Rendición 2021

Cáritas Argentina, como todos los años, presentó en el mes de marzo su informe económico. Allí detalla que aplicó un total de $1.283.041.351 durante el pasado 2021 para el desarrollo de su tarea social. La organización explica que ese dinero, distribuido proporcionalmente en las 24 provincias, fue empleado para la ayuda inmediata, la asistencia en las emergencias (como las registradas en la Comarca Andina, provincia de Chubut) y, principalmente, para el desarrollo de numerosos programas de promoción humana y comunitaria.

Entre estos últimos se destacan los programas de respuesta alimentaria, que llegaron a distribuir 1.903.325 raciones de alimentos; la conformación de 338 Centros de Encuentro y Cuidado Comunitario, en los que participan 25.350 personas; el Plan Emaús, que promueve la inclusión educativa de niños y jóvenes desde 186 espacios comunitarios; el acompañamiento y contención para personas con problemas de adicciones, a través de 84 Centros Barriales; junto a otras muchas acciones que promueven el cuidado de la primera infancia, la contención de niños y adolescentes, la promoción y capacitación para el trabajo o la autoconstrucción asistida de viviendas, por sólo mencionar algunas.

Compartimos el vídeo mensaje de Monseñor Carlos Tissera, Presidente de la Comisión Episcopal para Cáritas Argentina, sobre el destino de las donaciones 2021:

El informe completo se encuentra disponible en la página web de Cáritas Argentina, ingresando en: www.caritas.org.ar/rendicion-2021

JRS: «Nuestra mayor preocupación en Ucrania son los más vulnerables»

Más de 3,5 millones de personas se han visto obligadas a huir de Ucrania a causa de la guerra, buscando refugio en países vecinos. En el interior del país se estima que hay ya más de 6,5 millones de desplazados. Desde el inicio de esta crisis el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) y la Compañía de Jesús están movilizando recursos y proporcionando apoyo a las personas desplazadas.

El equipo de comunicaciones de la Compañía de Jesús en España conversó con Alberto Ares SJ, director del JRS en Europa, que cuenta cómo está trabajando esta institución para atender la crisis humanitaria. Su atención está puesta muy especialmente en las personas más vulnerables, con necesidades especiales de protección, como mujeres, niños, menores no acompañados, ancianos, heridos o enfermos.

«La mayor preocupación para el JRS en la actualidad es la población más vulnerable. El JRS está actuando en Ucrania principalmente en Lviv en dos centros de acogida, apoyando tanto en proveer de alojamiento y refugio, como con atención psicológica y pastoral.»

Accede a la entrevista completa en este enlace.

Crisis ecológica: un problema social

Artículo publicado en Revista Jesuitas Chile n. 53

Por Julián Abusleme

En agosto de este año se hizo público el último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Y sus conclusiones sobre la crisis climática fueron lapidarias. Chile, particularmente, aparece mencionado 98 veces en dicho informe, y 34 de esas menciones son en directa relación con los fenómenos climáticos que están azotando a nuestro planeta.

Pero ¿por qué a los católicos esta crítica realidad debe preocuparnos de manera particular? A primera vista, el cambio climático y sus consecuencias parecen ser un tema científico, técnico. Quizás también político y económico. Pareciera que la religión no tiene mucho que aportar en este debate.

Sin embargo, Jaime Tatay sj, jesuita español que se ha involucrado profundamente en el tema ecológico, dictando diversas charlas y publicando muchos artículos al respecto, nos entrega una respuesta. “Una de las razones principales es que los más pobres, los niños y las personas enfermas son las que sufren en mayor medida las consecuencias de la degradación de la naturaleza. Entonces la entrada de la Iglesia en este debate no es técnica, sino que es una entrada que se da desde la justicia social”, afirma.

Un pensamiento similar tiene Gonzalo Castro sj, jesuita chileno, asegurando que “para dar una respuesta integral a los problemas ecológicos que nos aquejan hoy como sociedad, la respuesta no es solo técnica”.

Castro asume tener un profundo interés por esta problemática y subraya que las medidas de reciclaje o los cambios en materia energética no tendrán un impacto duradero “si no hay un cambio en nuestro estilo de vida, y esos cambios sí responden a nuestra fe”.

Desde California, Estados Unidos, Cristóbal Emilfork sj destaca que “el mismo IPCC ha estimulado la incorporación de otro tipo de saberes. Por ejemplo, se está prestando atención creciente a las cosmovisiones indígenas y a su modo de entender la relación con el medio ambiente”. Este jesuita, también chileno, y que se encuentra realizando un doctorado en Antropología Medioambiental, señala que “quienes seguimos a Jesús sabemos que, junto con las herramientas que nos puede dar la ciencia, podemos sumar otros saberes que, de hecho, en nuestra vida cotidiana contribuyen a dar forma y sentido a nuestro actuar”.

El impulso del Papa

No cabe duda que en 2015 se vivió un cambio paradigmático en la relación que existe entre la crisis ecológica y la Iglesia católica. Fue en ese año cuando el Papa Francisco hizo pública la encíclica Laudato Si’, texto que critica la “cultura del descarte”, invitándonos a dejar “un planeta habitable para la humanidad que nos sucederá”.

En el documento, Francisco llega a lo medular del conflicto y nos recuerda que “un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar a la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres”.

Jaime Tatay sj recoge las palabras del Papa y en su texto “Creer en la Sostenibilidad: Las religiones ante el reto medioambiental”, destaca que las declaraciones religiosas afirman que “no se puede hablar de ecología sin hablar de justicia social (ni viceversa). Esta convicción no surge de un interés económico, sino del acompañamiento pastoral de las comunidades marginales que sufren las peores consecuencias de la degradación ambiental”.

Laudato Si’ se ha transformado en un faro que guía a todos aquellos católicos que, desde sus veredas, buscan involucrarse activamente en esta problemática. Hace algunas semanas, el Papa aprovechó la cumbre sobre cambio climático COP26 para reafirmar su mensaje, asegurando que los líderes mundiales que participan de la instancia “deben responder de manera urgente a la crisis ecológica que vive el planeta”.

Pero, ¿qué hacemos?

La magnitud de esta crisis nos hace sentir pequeños. ¿Qué podemos hacer nosotros como individuos ante un problema tan grande?

“Sigamos el ejemplo de Jesucristo”, es la invitación que hace Gonzalo Castro sj. “Si queremos jóvenes cristianos comprometidos con una transformación en nuestra relación con el medio ambiente, sigamos el movimiento de encarnación de Jesús y partamos nosotros mismos, desde nuestra base. La cultura del descarte de la que habla el Papa es algo que se cambia a escala pequeña, no es una política pública, es cada uno de los seres humanos que decide vivir de otra manera su vida”, agrega.

Desde la perspectiva de Cristóbal Emilfork sj, el foco debe estar en educarnos y transformar nuestras prácticas. “Y si cambiarlas nos resulta difícil, entonces debemos aprender cómo se hace para cambiar hábitos ya instalados. Si nos tomamos realmente en serio la crisis ecológica, no hay otra alternativa”, explica.

Fuente: jesuitas.cl

Emergencia en Ucrania: Continúa el compromiso de los jesuitas

Con la continuación del conflicto en Ucrania, la emergencia humanitaria no cesa de crecer. El ACNUR informa de que casi 3 millones de refugiados ya se han visto obligados a huir y unos 1,85 millones de personas se desplazan dentro del país. Se calcula que 12,65 millones de personas viven en las zonas más afectadas por el conflicto.

A medida que aumenta la necesidad de asistencia y ayuda humanitaria, el JRS y los jesuitas siguen implicados activamente en Ucrania y en los países vecinos para acoger y proporcionar ayuda a los necesitados.

Ucrania: proporcionar un refugio seguro a los desplazados

La casa de refugiados de los jesuitas en Leópolis acoge a los desplazados que buscan un lugar seguro para comer, descansar y calentarse después de días de viaje en condiciones peligrosas. Sirve como punto de tránsito, ya que muchos quieren continuar su viaje; proporcionamos camas, comida, medicinas y acceso a la lavandería y los baños para todos. También les acompañamos con apoyo psicológico y pastoral, ya que muchos de ellos tienen familiares y amigos en la zona donde continúan las hostilidades, lo que supone una grave carga psicológica para ellos.

Frontera entre Ucrania y Rumanía. Foto de Marco Giarracca/Jesuit Refugee Service.

Polonia: acoger a los refugiados donde la necesidad es mayor

Con más de 1,8 millones de habitantes, Polonia sigue siendo el país que recibe la mayor afluencia de refugiados, con su capacidad de acogida que está alcanzando su límite.

Las comunidades jesuitas han abierto sus casas desde el principio para acoger a los refugiados que llegan y proporcionarles refugio y apoyo inicial, incluyendo a los niños con cáncer y otros problemas graves de salud. Para satisfacer las crecientes necesidades, el JRS también está colaborando con otras congregaciones religiosas para encontrar opciones de alojamiento adicionales. Queremos dar esperanza a aquellos cuyas vidas se han visto bruscamente interrumpidas, por lo que ya estamos desarrollando planes a largo plazo para ofrecer becas a los niños en las escuelas y guarderías de los jesuitas.

También se están recogiendo artículos de primera necesidad y suministros con el apoyo de las parroquias jesuitas para enviarlos a los necesitados en Ucrania.

Rumanía: ofrecer apoyo multidisciplinar en la frontera

Mientras que al principio muchos de los ucranianos que llegaban al país querían llegar a otros destinos, más recientemente se ha producido un aumento de personas que quieren quedarse en Rumanía. El JRS sigue estando presente en la capital, Bucarest, y en las fronteras para garantizar el alojamiento, las primeras necesidades y el asesoramiento legal a quienes quieren pedir asilo.

La necesidad más urgente sigue siendo la de encontrar un alojamiento adecuado para todos, sobre todo porque ahora se busca un alojamiento a medio y largo plazo, que es más complicado que los albergues provisionales. Afortunadamente, la respuesta de la población ha sido sumamente positiva, ya que muchas familias se han puesto en contacto con nuestra oficina para ofrecerles alojamiento.

Además de proporcionar las necesidades esenciales como alimentos y camas, el JRS también está ayudando con información y asesoramiento legal.

Refugiados ucranianos llegando a las fronteras polacas en las ciudades de Medyka y Przemyśl. Foto de Sergi Camara (Entreculturas).

Hungría: construir una red de hospitalidad

La población local sigue siendo muy acogedora y participativa, con la sociedad civil que ofrece alojamiento y su apoyo. El JRS está coordinando una red de diferentes congregaciones para poner en contacto las necesidades con las opciones de alojamiento.

El Gobierno está respondiendo gradualmente a las necesidades. Como los principales centros de recepción no están abiertos debido a las escasas infraestructuras, se acoge a los refugiados en instalaciones más pequeñas. Los que no quieren quedarse pueden salir rápidamente del país a través de medios de transporte organizados o de conexiones establecidas más allá. Los ferrocarriles circulan gratuitamente por todo el país.

Fuente: jesuits.global/es

Campaña CELAM: «Somos gestoras del cambio»

El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), el pasado 8 de marzo ha lanzado la campaña continental “Mujeres Gestoras del Cambio” para visibilizar los resultados del proceso de escucha de la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe desde la perspectiva femenina.

La campaña consta de tres etapas: sensibilización, formación e incidencia y tendrá la duración de un año de marzo 2022 hasta marzo 2023 y se fomentará la articulación con organizaciones, como la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), Red Eclesial Panamazónica (REPAM), Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR), Red Clamor, Cáritas Latinoamérica, entre otros.

Sobre esta campaña Monseñor Miguel Cabrejos, presidente del CELAM, señaló que “las mujeres son protagonistas de una Iglesia en salida” tal como “nos ha recordado el Papa Francisco, subrayando su capacidad de acogida y anuncio de la ‘buena nueva’”.

El lema de esta iniciativa es “Somos gestoras del cambio” e involucrará a todas las mujeres de la Iglesia en América Latina y el Caribe: laicas, religiosas, misioneras, catequistas, docentes, trabajadoras, jóvenes.

Fuente: asambleaeclesial.lat

Cáritas colabora con los afectados en corrientes

La Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones más Necesitadas de la Conferencia Episcopal Argentina informó la decisión de enviar fondos para los damnificados por los incendios en las provincias del noreste argentino, especialmente a la provincia de Corrientes.

Los aportes recibidos y de reserva de la campaña 2021 serán destinados como una ayuda extraordinaria por la catástrofe que han sufrido la arquidiócesis de Corrientes, y las diócesis de Goya y Santo Tomé.

La conocida Colecta Nacional Más por Menos brindará a cada una de estas diócesis 1 millón de pesos para atender las necesidades y prioridades que tienen en el territorio, después de casi un mes de incendios.

Incendios en Corrientes

Desde fines de enero se produjeron incendios en el noreste argentino, como  consecuencia de la sequía del territorio y la falta de lluvias.

Según informaron las autoridades, se quemó el 7% de la superficie provincial. A esto hay que sumar el deterioro del ecosistema por las pérdidas de fauna y flora autóctonas, el desplazamiento de las familias que abandonaron hogares y lugares de trabajo, como también los instalaciones, recursos y herramientas de producción.

Fuente: vidanuevadigital.org

Foto: @argentinaforest

Movimiento Laudato Si’ sobre la paz en Ucrania

El movimiento Laudato Si’ ha publicado una declaración sobre invasión Rusa en Ucrania:

El Movimiento Laudato Si’ se une al Papa Francisco y a la Iglesia Católica mundial en oración por una resolución pacífica y rápida de la invasión rusa de Ucrania. Este movimiento está activo en Ucrania, con personal y voluntarios apasionados que trabajan allí cada día para inspirar a los católicos y cuidar de nuestra casa común. Nos unimos en solidaridad con ellos, y con todo el pueblo de Ucrania.

Como organización católica, somos gente de fe y gente de paz, e instamos a la comunidad internacional a unirse frente a la agresión rusa y a lograr una paz duradera en Ucrania. Hacemos un llamamiento a los líderes mundiales para que encuentren soluciones creativas que pongan fin a la invasión sin que aumente la violencia.

Y, en consonancia con el Consejo de Conferencias Episcopales Europeas, condenamos enérgicamente las acciones sin provocación de Vladimir Putin y el gobierno ruso, que han matado a miles de personas y han generado una crisis de refugiados que no se veía en Europa desde hace casi un siglo.

Como ha dicho el Papa Francisco, «el fin último y más digno de la persona humana y de la comunidad es la abolición de la guerra»

Además, rezamos por nuestros hermanos y hermanas de todo el país, para que sientan el apoyo de los millones de personas que los tienen en sus pensamientos y oraciones.

En la Laudato Si’, el Papa Francisco denuncia la guerra y lamenta su efecto sobre todos los miembros de la creación de Dios. “La guerra siempre produce daños graves al medio ambiente y a la riqueza cultural de las poblaciones, y los riesgos se agigantan cuando se piensa en las armas nucleares y en las armas biológicas” (LS 57).

Nos unimos al Papa Francisco para instar a todos los pueblos a dirigirse al «Dios de la paz y no de la guerra» y, como ha pedido el Papa Francisco, nos uniremos a los católicos de todo el mundo en una Jornada de Ayuno por la Paz el Miércoles de Ceniza, 2 de marzo.

Por último, les pedimos que se unan a nosotros en la oración, utilizando esta adaptación de «Escucha mi voz, Señor por la Justicia y la Paz» del Papa Juan Pablo II.

A ti, Creador de la naturaleza y de la humanidad,
de la verdad y la belleza, te ruego:

Escucha nuestra voz,
porque es la voz
de las víctimas de la guerra y la violencia
que está ocurriendo en Ucrania.

Escucha nuestra voz
porque es la voz
de todos los niños que sufren y que sufrirán
cuando la gente pone su fe en las armas y en la guerra.

Escucha nuestra voz
cuando te ruego que infundas
en los corazones de todos los seres humanos
la visión de la paz
la fuerza de la justicia
y la alegría del compañerismo.

Escucha nuestra voz
porque hablamos en nombre de las multitudes
en todos los países y en todas las épocas
de la historia que no quieren la guerra
y están dispuestas a recorrer el camino de la paz.

Escucha nuestra voz
y concédenos perspicacia y fuerza
para que podamos responder siempre
al odio con amor
a la injusticia con una dedicación total a la justicia,
a la necesidad con el reparto de lo propio,
a la guerra con la paz.

Oh Dios, escucha nuestra voz.

Fuente: laudatosimovement.org