Ya está germinando! ¿no se dan cuenta? – CVX Uruguay

El Adviento nos invita a mirar nuestra realidad en profundidad y descubrir los nuevos signos de vida que están surgiendo. Esto dispondrá nuestro corazón para mejor celebrar la Navidad, y así darnos cuenta de que Dios sigue naciendo entre nosotros.

El profeta Isaías anunciaba: “saldrá una rama del tronco de Jesé, y un retoño brotará de sus raíces”. Isaías confiaba en esta nueva vida, hablaba de nuevos brotes, de nuevos nacimientos que surgirían de lo que al principio parecía seco y viejo.

El Niño Jesús sería más tarde ese vástago, ese retoño, que da cumplimiento de aquella profecía de Isaías. Jesé fue el padre del rey David, cabeza de su linaje, y de ese tronco familiar vino José, padre de Jesús. Jesús es hijo de esa promesa, es un pequeño tallo verde que brotó del viejo tronco. Jeremías también lo decía: “He aquí que vienen días en que haré brotar a David un retoño de justicia, y hará justicia en la tierra”.

Para nuestra CVX – Uruguay la vida sigue asomando con una fuerza imparable en el verdor, en lo novedoso, en su vitalidad y fecundidad. En este adviento, nuestra comunidad nacional ha dado a luz un nuevo proyecto apostólico. Un nuevo brote de vida comienza a tomar impulso con la conducción y gestión de Fátima; parroquia que nuestra Iglesia nos ha confiado como cuerpo apostólico laical. Dios nos sigue regalando nuevos retoños de vida, nuestra CVX sigue germinando y se llena de promesa y posibilidad!

Esta Navidad tiene que ser, sin lugar a dudas, muy especial para nosotros. Un nuevo crecimiento, un nuevo desafío, una nueva frontera para servir a nuestro mundo. Cuánta nueva vida, cuánta novedad! Ahora, al igual que María y José, tenemos que cuidar con ternura y confianza esta nueva misión.

Ojalá que en este Adviento, el proyecto Fátima, nos permita afirmar con nuestra cabeza, y sobre todo, gritar con nuestro corazón, aquello que Isaías afirmaba de Dios: “Yo estoy por hacer algo nuevo, ya está germinando, ¿no se dan cuenta?”.

Feliz Adviento! Feliz Navidad!

Pablo Lamarthée sj

CVX Uruguay

¿Qué es la libertad?

De niños, creíamos que era el poder de imaginar lo increíble.
De adolescentes, hacer lo que nos apeteciera, sin imposiciones de nadie.
De jóvenes, la forma de escoger nuestro mejor futuro.
Pero de adultos, la libertad parece desaparecer, difuminada entre agendas laborales, familiares, sociales… ¿Dónde está la libertad? ¿Es una ausencia de decisión? ¿Se consume cuando se practica?

Quizás, desde un olfato ignaciano, podremos reconocer libertad cuando somos conscientes y cambiamos de lo que antes sucedía «automáticamente» en nosotros. Cuando en lugar de reaccionar con lo de siempre, soy capaz de responder al mismo enfado con otras palabras, a la misma rutina con otra mirada fresca, a las mismas personas con sorprendentes detalles…

Porque la libertad no se acumula pasivamente: si no la construimos y cuidamos con atención, desenmascarando ataduras y autoengaños, se pierde. ¿Te imaginas un camino por el cual dejar de ser hombres-masa, maniatados por publicidades escondidas, y lograr decidir por nosotros mismos?
¿Qué es esto, si no un sueño de Dios? Que en lugar de consumir la libertad recibida, acercándola a Jesús, lleguemos a crearla.

Fuente: espiritualidadignaciana.org

Asamblea Regional CVX Buenos Aires

En un día que comenzó a pleno sol, en el Colegio Máximo de San José, y con una temperatura sumamente agradable representantes de las distintas comunidades de la región, incluyendo miembros de comunidades de iniciación, tanto de la ciudad como de la provincia, nos reunimos para agradecer y evaluar el camino recorrido durante el presente año. Nos alegró mucho contar también con la presencia de jóvenes jesuitas, como Rodrigo Castells, y Santiago Suárez.
El encuentro comenzó con una oración presentada por Cristina Bolderl, hasta ese momento Consejera regional, abordando “El lenguaje de la sabiduría”, teniendo presente los conceptos vertidos por el P. General Adolfo Nicolás sj, durante la pasada Asamblea Mundial en Líbano, dónde nos decía: “Tenemos que esforzarnos por PROFUNDIZAR en todo lo que hacemos…” (Ante la Globalización de la Superficialidad del mundo actual).

cvx 1 dic 2014
Pedimos ayuda al Señor, para reconocer y comunicar Su sabiduría en medio de la vida cotidiana: trabajo, familia y en todos los ámbitos en los que nos movemos, iluminados con los textos de Elías en el Horeb (1 Re 19, 11-13) y Samuel (1 Samuel 3,1-11a)
Luego de un espacio de oración personal, compartimos en grupos el fruto de nuestra oración. Lo hicimos en un clima de agradecimiento y de profunda alegría al poder reconocer como el Señor se nos ha manifestado en lo sencillo, cotidiano y oculto de la vida.
Antes del almuerzo, Carlos Acosta y Miguel Nazar (Presidente y Secretario CEN respectivamente), comentaron su experiencia del recorrido por las distintas regiones, así como también anunciaron el lanzamiento formal del Programa Magis V, en febrero próximo.
Por la tarde, se organizó una dinámica de trabajo invitándonos a acercarnos a la frontera a la que nos sentimos llamados (familia, pobreza, juventud y ecología).
Del rico intercambio, surgieron los creativos “posters” que luego fueron presentados y ofrecidos en la Eucaristía.
Antes de concluir nuestro encuentro, elegimos al nuevo Consejo regional conformado por María Laura Rolle y Daniel Fernández, para los próximos 2 años sin antes agradecer a Cristina por su entrega, disponibilidad y cercanía durante su mandato.
Como no podía ser de otra manera, concluimos el encuentro con la celebración eucarística, presidida por nuestro Asesor nacional, Juan J. Berli sj y Víctor Pacharoni sj. (Asesor de nuestra región), agradeciendo al Señor tanto bien recibido y misionando a nuestro flamante Consejo, poniendo nuestros talentos individuales para apoyar y acompañarlos en este tiempo.
Estoy sumamente agradecida al Señor por este encuentro que me anima y renueva mis esperanzas. Sin prisa pero sin pausa, esta comunidad CVX va creciendo y madurando en compromiso y disponibilidad, con tratando de seguir los pasos y el camino que nos traza Jesús.

A.M.D.G.

Marita De Lorenzi,
Comunidad Pan de Vida

La Storta

Proyecto de Inserción Comunitaria «Para Aquellos que más se quieran afectar» Pocas millas antes de llegar a Roma, entra Ignacio en una pequeña Iglesia de La Storta, media derruida, y haciendo oración irrumpe en su alma una gran ilustración que jamás se podría olvidar.

Laínez, uno de los compañeros que iba con él, nos informa: me dijo que le parecía que Dios Padre le había impreso en su corazón estas palabras: «Yo os seré propicio en Roma». Despues dijo que le parecía ver a Cristo con la cruz a la espalda, y el Padre eterno cerca de él que le decía: «Yo quiero que tú nos sirvas». Y por esto, tomando gran devoción a este Santisimo nombre, quiso llamar a la Congregación la Compañía de Jesús. En la experiencia de La Storta queremos nosotros, cristianos ignacianos, re editar la experiencia fundante que Ignacio vivió, donde Dios se le revelo y lo invitó a emprender grandes cosas en su servicio.

Así, buscamos en esta casa, que sea el mismo cristo quien se vincule a nosotros de una manera más íntima, más profunda.

Por ello venimos a vivir en comunidad y a compartir un tiempo de profundización apostólica y espiritual. Y todo esto, atravesado, por la cercanía de nuestros hermanos más necesitados y más pobres.

Este año varios jóvenes se sintieron invitados a VIVIR EN LO COMUNITARIO. Cada participante se compromete a compartir su tiempo, su agenda, sus energías, de acuerdo a las necesidades de cada comunidad. Obviamente, cada uno sigue también con su vida y agenda personal, pero ésta queda supeditada a las necesidades e instancias comunes. Se espera que ambas agendas, la personal y la comunitaria, puedan coexistir desde un discernimiento compartido que ayude a todos a vivir los objetivos de la experiencia, sin descuidar la propia vida, espacio y tiempo vital.

EN LO ESPIRITUAL

Se propone una vida intensa de oración y discernimiento espiritual. El Señor es un ACTOR fundamental en esta experiencia, que ha de tener un espacio diario de relación especial con Él. Existen a destacar tres instancias fundamentales y obligatorias en cuanto a esta dimensión:

  • Examen-pausa ignaciana
  • Reuniones semanales
  • Testimonios

EN LO APOSTÓLICO

La comunidad como tal es quien asume la misión apostólica, y no cada uno a “título personal”. Por lo que cada miembro deberá disponer de tiempo (cuantitativa y cualitativamente significativo) para atender a las necesidades de los chicos/as de La Huella (se plantea en este momento un mínimo de 4 horas semanales por joven). Durante el tiempo de la experiencia, esos chicos/as son su PRIORIDAD APOSTÓLICA