Reflexión del Evangelio – Festividad de la Asunción de María

Evangelio según San Lucas 1,39-56.

Por Carlos Saráchaga (Inchalá)

El relato del evangelio de este día, como lo refleja Lucas en este texto, María con su vida, nos presenta todo un programa de vida.

La humildad y la sencillez de María, nos presenta un estilo de presencia cercano y acogedor; un estilo de relaciones auténticas, al interior de nuestras comunidades y de nuestras familias. Nos invita a vivir siendo auténticos, a estar disponibles, a través del diálogo fraterno, la reconciliación y la paz.

María del silencio, nos invita a un corazón que escucha, que se vacía de sí mismo, que se libra de apegos y afectos, dando así espacio y acogida a un Dios cercano y actuante, misericordioso y fiel.

Nos inspira a decir confiadamente: “aquí estoy”.

María nos contagia a “partir y sin demora”, para ser servidora de quien lo necesite. Sus actitudes nos muestran, un corazón libre y lleno del calor del Padre Dios, para ir al encuentro: “entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel”.

María proclama con júbilo la misericordia que Dios ha desplegado en beneficio de toda la humanidad a través de ella misma, a pesar de su pequeñez. “Mi alma canta la grandeza del Señor…”

Se han cumplido así, de manera insospechada, las promesas divinas en favor de los más pobres y humillados.

Proclamar la misericordia de Dios nos invita a comprometernos también nosotros, especialmente con los menos favorecidos.

Saber que cumple sus promesas nos revela el valor de la fidelidad. Y reconocernos instrumento del proyecto de salvación nos hace ser humildes y motiva nuestro júbilo, ser co-creadores con Dios, en la construcción de su Reino.

Ella se abrió a la acción del Espíritu y nos dio a Jesús, luz del mundo.

María estuvo en pie, junto a la cruz, viendo morir a su Hijo, en medio de la burla y la injusticia. Su presencia cercana y discreta entre los apóstoles, recibiendo juntos la luz y la fuerza del Espíritu para vencer el miedo y salir a anunciar, nos inspira para saber situarnos con fe ante los momentos de crisis, de oscuridad, de incomprensión, en nuestras familias, en nuestras comunidades, en nuestra iglesia, en nuestra sociedad.

Los Centros de Espiritualidad y su tarea de acompañar el desarrollo interior de las personas

A fines del año pasado, el P. Provincial Rafael Velasco SJ, comunicaba la apertura de un nuevo Centro de Espiritualidad en la Provincia Argentino Uruguaya. La noticia anunciaba que el Centro Manresa, ubicado en la Ciudad de Córdoba, además de continuar el trabajo con los jóvenes, como lo viene haciendo desde hace ya 20 años, se sumaría a la lista de Centros de Espiritualidad con los que cuenta la Provincia y de esta manera se integraba al Sector Espiritualidad de ARU. 

Con el objetivo de presentar la misión que asume el Área de Espiritualidad, tomando como referencia las vivencias del último tiempo, entrevistamos al P. Pablo Lamarthée SJ: actual delegado del Sector, quien asumió a mediados del mes de Febrero la dirección del Centro Manresa. Es Doctor en teología, licenciado en Psicología, ha sido director del Centro de Espiritualidad Manresa de Montevideo y del Centro de Espiritualidad Ignaciana de Argentina (CEIA) en Buenos Aires. 

  • ¿Cuáles son las prioridades por las que se trabaja en el Sector espiritualidad de la Provincia ARU? ¿Cuál es el principal objetivo?

El sector de espiritualidad busca ofrecer espacios para el crecimiento humano y religioso de nuestra gente, tanto de los laicos colaboradores de la Compañía, así como de todos aquellos que estén buscando crecer espiritualmente y encontrarse con Dios.

Este sector está compuesto, sobre todo, por los diferentes Centros de Espiritualidad que la Provincia ARU tiene. Los mismos, ofrecen ejercicios, retiros, cursos, talleres y acompañamiento personal. Si bien el trabajo espiritual es algo común en todos nuestros apostolados, los Centros se ocupan explícitamente del desarrollo interior de las personas, quieren dar cauce a la búsqueda de trascendencia de la gente y ayudan en el crecimiento humano-espiritual de los cristianos. Están abocados al cuidado de los aspectos internos de la dimensión religiosa, que va mucho más allá de lo litúrgico y sacramental, integrándolo con los otros aspectos de nuestra vida (vocación, trabajo, afectos, sociedad…). Creo que los Centros de Espiritualidad son espacios que ayudan a las personas a conectarse con ellas mismas, a encontrarse con Dios, y reavivar su misión en la vida. Son lugares para cargar baterías, nutrirse, crecer en el Espíritu, dinamizarse internamente, discernir, sentirse acompañados, y desde ahí, volver a la vida, a la misión y al trabajo.

Pienso que los Centros de Espiritualidad brindan una pastoral que responde muy bien a la persona de hoy, donde por lo general tiene una apertura a lo espiritual, pero que no pasa tanto por la religión formal, ni por el ritual tradicional, ni por la solidez institucional, sino por una búsqueda personal, interior y más desestructurada de la trascendencia.

Gracias a Dios nosotros contamos con una espiritualidad ignaciana que todavía tiene mucho para dar al hombre y la mujer de hoy: lleva al autoconocimiento, facilita la interioridad, integra muy bien lo humano y lo afectivo, y también ofrece herramientas útiles para la vida práctica.  Considero que la pastoral de ejercicios, el acompañamiento personal, la ayuda en el discernimiento personal y comunitario y la sana integración humana, propia de nuestra espiritualidad, continúan siendo caminos claves y pertinentes para el mundo de hoy.

  • A 500 años de la herida de San Ignacio, la comunidad jesuita está celebrando el Año Ignaciano ¿Qué significado tiene este tiempo para el área?

Por lo general las personas llegan a nuestros centros heridas por la vida, tienen que elaborar duelos, superar crisis, tomar decisiones difíciles… otras veces llegan cansadas, internamente vacías, desordenadas, alejadas de DiosCon los ejercicios y el acompañamiento buscamos transformar esas heridas en bendición, ayudamos a que encuentren nueva vida en Cristo y vean las cosas de una manera resucitada. Así como la convalecencia de Ignacio en Loyola fue una especie de “retiro espiritual forzado” y supuso una transformación interior y un cambio en la orientación de su vida, nosotros queremos propiciar también espacios donde las personas se vuelquen a su interioridad, se dejen rehacer con la misericordia amorosa y se descubran llamadas, renovados y restauradas por Dios.

  • Sabemos que entre los distintos Centros de espiritualidad se comparten algunas de las propuestas de talleres y cursos, ¿cómo se da ese trabajo en red?

En la provincia Argentino-uruguaya contamos con cuatro Centros de Espiritualidad: Montevideo, Buenos Aires, San Miguel y Córdoba. Estamos trabajando lo más conjuntamente que podemos, lo que propone uno de estos Centros es replicado también por los otros, aunque cada Centro mantenga su propia peculiaridad. De esta manera unificamos esfuerzos y ganamos en un mayor impacto. Más o menos compartimos dos o tres cursos/talleres por mes. Ahora estamos diseñando una Escuela de Acompañantes Espirituales on line para el 2022, donde varios jesuitas de la provincia puedan volcar sus aportes y experiencia. Los cuatro Centros difundiremos este curso anual compartiendo las energías y los esfuerzos, pero a su vez, beneficiándonos de una mayor riqueza formativa y aprovechando la diversidad de público que nos ofrece el trabajo en red.

  • Desde tu anterior desempeño en Manresa-Uruguay, el CEIA-Buenos Aires y el actual trabajo en Manresa-Córdoba, ¿Qué rendimiento tuvo/tiene la modalidad virtual que se da en este contexto de pandemia? ¿Vino para quedarse? ¿Qué demanda hubo?

Sin duda que con la virtualidad hemos ganado mucho, se ha logrado que nuestras propuestas aumentaran significativamente su alcance. Es parte de esos beneficios y las oportunidades que nos traen las crisis. Pensemos que antes accedían solamente los locales, ahora llegamos a realidades muy diversas y a lugares donde los jesuitas no podíamos llegar. Es muy lindo ver como con la virtualidad aparece gente de todos los rincones de los dos países de nuestra provincia, realizando Ejercicios en la vida diaria, haciendo diferentes actividades, conociendo nuestra espiritualidad y aprovechando del acompañamiento personal virtual. Creo que la pandemia nos ayudó en cierto modo, porque nos exigió crear otra forma de comunicar y acompañar, y vino para quedarse. El desafío futuro estará en desarrollar un sistema mixto, no abandonando lo presencial, ni el encuentro personal, ni el intercambio real, pero sí replicando lo que hacemos hacia afuera con la virtualidad.

  • A comienzos de año el P. Provincial anunció que el Centro Manresa de Córdoba, además de continuar su trabajo con jóvenes, funcionaría como un nuevo Centro de Espiritualidad para la Provincia y te ha nombrado como Director: ¿Con qué oportunidades y desafíos te encontraste al asumir este nuevo proyecto?, ¿Cuál es la idea de trabajo para lo que queda del año? ¿Hacia qué público se orientan las propuestas?

En Manresa Córdoba, durante este año 2021, hemos venido trabajando virtualmente, yo pensé que costaría más, pero rápidamente hemos podido entrar en las redes sociales y darnos a conocer como Centro de Espiritualidad para personas mayores de 30 años. El número de interesados en las propuestas viene siendo bastante exitoso, sumándole además la sinergia que estamos ganando al trabajar en red con los otros Centros de Espiritualidad. Haber contado con una plataforma de base como lo es Manresa-pastoral juvenil, con 20 años de historia, ha sido una gran oportunidad para lanzar Manresa-Centro de Espiritualidad. Cabe destacar también los casi 25 colaboradores (jesuitas, religiosas y laicos) que ya tenemos en el acompañamiento de ejercicios y en las tutorías de las escuelas de formación, sin estas personas no podríamos ofrecer lo que estamos ofreciendo. A su vez, la conexión con otras obras jesuitas ubicadas tanto en Córdoba como en otros lugares de la Provincia ARU también nos ha posibilitado interactuar positivamente. El desafío ahora es seguir generando vínculos: que los jesuitas y laicos de nuestras obras conozcan y aprovechen lo que un Centro de Espiritualidad ofrece, que pidan ayuda en la formación humano-espiritual. Recordemos que estos vínculos y estos apoyos siempre van en favor de cada una de nuestras obras.

Información de contacto:

Centro Manresa Córdoba

  • Dirección: Obispo Trejo 219 – 1er piso
  • Instagram: centromanresacba
  • Facebook: Manresa Jesuitas
  • Whatsapp: +549 351 5054190
  • Mail: centromanresa@jesuitas.org.ar

CEIA

  • Dirección: Av. Callao 542
  • Instagram: ceia.jesuitas
  • Facebook: Centro de Espiritualidad Ignaciana
  • Whatsapp: +54 91126521237
  • Mail: secretaria@ceia.org.ar

Centro Manresa Uruguay

  • Dirección: Av. Doctor Luis Alberto de Herrera 4278
  • Instagram: manresa_uruguay
  • Facebook: Manresa Uruguay
  • Whatsapp: +598 93789640
  • Mail: manresa@ucu.edu.uy

Centro Loyola

  • Dirección: Av. Ricardo Balbín 3226, San Miguel
  • Instagram: centro_loyola_san_miguel
  • Facebook: Centro Loyola Espiritualidad y Cultura
  • Whatsapp: +549 11 6974 9667
  • Mail: secretaria@centroloyola.com.ar

La Iglesia en que creo

Reflexiones

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica… que es también pecadora, humana y frágil.

Creo en una Iglesia de todos, especialmente de los pobres y los que sufren.
Creo por quienes dieron la vida y por quienes, día a día, la reciben de ella para seguir adelante.
Creo por los pobres que esperan sólo en Dios, y por todos los que vuelven a Él agradecidos.
Creo en la Iglesia de los santos, los de todos los días y la de los pocos cientos que están en los altares.
Creo en la Iglesia de Jesús de Nazaret, que predicó la ley del amor y de la misericordia, y que rechazó las costumbres de los fariseos.

Creo en la Iglesia de mis padres cuando me bendecían, la de mis abuelos cuando me hablaban de Dios. La Iglesia que me enseñaron y de la que sigo aprendiendo.

Creo en la comunidad reunida alrededor del pan compartido. La Iglesia de la gente que celebra la misa, la de los catequistas, de las familias que rezan unidas y también, la de los sacerdotes y obispos.

Creo en una Iglesia que no teme al mundo que surge, que no ofrece las respuestas del ayer para los problemas del mañana.

Creo en una Iglesia que es capaz de una mirada profunda de las circunstancias sociales y que no teme gozar de lo bello y bueno de nuestro mundo.

No creo en una Iglesia envejecida que adolece de sus caprichos sino en una Iglesia jovial y sabia en su vejez.
No creo en una Iglesia que no dialoga y solo enseña sino en una Iglesia que acompaña y recibe la vida como viene.
No creo en una Iglesia hecha a la medida de emperadores sino en una en la que todos somos ‘sacerdotes, profetas y reyes’ desde nuestro bautismo y, realmente, creo en el sueño de una Iglesia vestida solamente de Evangelio y sandalias.

Creo en la Iglesia de la humildad y del servicio: la Iglesia de las hermanas, de los misioneros, de los párrocos, de los que sirven de corazón sin ser reconocidos. En la Iglesia que es madre y que busca reconocer a la mujer como parte de su identidad, riqueza y valor.

Creo en esta Iglesia que desea hacer a la persona más humana, que ayuda silenciosamente a que el bien crezca como la levadura en la masa. En una Iglesia libre y profética y que, si falla, al menos no habrá sido por el temor a equivocarse. La Iglesia que pide y recibe el perdón; que busca reconciliar a la humanidad herida.

Creo en una Iglesia viva, de puertas abiertas y en salida, que conoce de la alegría de la resurrección y que nos conduce a la vida eterna.
Creo que si algo pudiera cambiarle a esta Iglesia sería, en primer lugar a mí mismo y creo, también, que la conversión comienza con nosotros, con nuestro trabajo y amor por ella.

Esta es la Iglesia en que creo, gracias a que tantos otros han hecho de su vida este credo. Es la Iglesia de Cristo construida en la fe de todos los que creemos, y en la que me alegro de vivir mi fe, mi vocación y de ser parte del pueblo de Dios que camina siguiendo sus pasos.

Jorge Berli SJ
Fuente: pastoralsj.org

Primera jornada mundial de los abuelos y personas mayores: Memoria y presencia

Otra iniciativa del Papa Francisco: el establecimiento de esta Jornada Mundial celebrada el 25 de julio. De este modo, el Santo Padre subraya en particular la importancia del papel que desempeñan tantos abuelos en el acompañamiento de los niños. En una época en la que tantos padres están muy ocupados con sus responsabilidades profesionales, la presencia de los abuelos para contribuir al despertar espiritual y a la formación de los niños es a menudo decisiva.

En su mensaje dirigido individualmente a cada uno de los abuelos y abuelas, el Papa relaciona su papel con las palabras de Jesús a sus discípulos: “Yo estoy con vosotros siempre”. Esta garantía del Señor es a la vez un consuelo para los ancianos que, durante la pandemia, a menudo estaban – o siguen estando – aislados, y un estímulo para convertirse en “ángeles custodios” de sus nietos o de otros jóvenes. Según Francisco, las personas mayores son necesarias para construir el futuro; no quedaron fijas en el pasado. Lea el mensaje del Papa haciendo clic aquí.

Desde la Curia General de la Compañía de Jesús se pidió testimonio sobre la vivencia de esta etapa a Hilda Onelia Serrano, ex miembro del personal, que ahora es abuela.

«Soy una abuela a distancia pero creo firmemente que la calidad del tiempo que se pasa junto a los seres queridos, es más fundamental que la cantidad del mismo. Tengo dos nietos, de 12 y 6 años, que viven en otro continente. Los visito una vez al año, por dos o tres meses. Generalmente no utilizamos las redes para comunicar. Lo que me resulta increíble y muy emocionante, es cómo estos nietos me reciben cada vez que llego. Fuertes abrazos, grandes sonrisas y mucho cariño (sea para mí que para el abuelo). Como si percibieran, a través de la distancia, mi sentir del “yo estoy contigo todos los días” del cual escribe el Santo Padre en su mensaje de conmemoración a los abuelos y a los mayores, del pasado 25 de julio.

Mi hijo y mi hija crecieron también con la experiencia de tener unos abuelos a distancia y de verse una vez al año en verano. El apego a los abuelos y a los demás familiares era intenso, y aunque los abuelos ya no están desde hace tiempo, su recuerdo y la unidad a la grande familia forman parte integrante de su manera de ser hoy. “Los cimientos de la vida son la memoria”, añade el Santo Padre en su mensaje, y no hay nada más cierto. Por esto, junto a mi hermana, también ella abuela a distancia, nos pusimos en marcha y estamos escribiendo un libro sobre nuestras memorias. Quisiéramos dejarle a nuestros nietos una historia más detallada de sus raíces y antepasados, para que les perdure el recuerdo de la familia y puedan pasarlo a nuestros biznietos, pues, “sin la memoria no se puede construir”.

El escrito del Santo Padre es una verdadera fuente de inspiración.»

Hilda Onelia Serrano

Fuente: jesuits.global

Centro de Espiritualidad «La Cova de San Ignacio»: un proyecto que continúa

Hace 500 años, Íñigo dejó la casa-torre familiar de Loyola para responder a la llamada del Señor. Se instaló en un hospital e iba a una cueva de Manresa a rezar. Pensó que se quedaría allí unos días, pero se quedó once meses. Su estancia en Manresa fue decisiva. Consolidó su proyecto y aprendió casi todo sobre la vida espiritual y cómo seguir a Jesús. Y fue entonces cuando comenzó a escribir la “guía” que llegaría a ser los Ejercicios Espirituales. Los jesuitas la convertirían en la principal herramienta para ayudar a la gente a encontrar su camino hacia Dios.

Situado en el mismo lugar donde Ignacio experimentó sus vivencias espirituales más profundas, el Centro de Espiritualidad La Cova de San Ignacio ofrece Ejercicios Espirituales, pero también es un centro de meditación, formación y educación para un amplio público internacional. El jesuita Lluis Magriñà, director de la Cova Sant Ignasi, nos cuenta más. Lo entrevistamos mientras Manresa se preparaba para recibir al Superior General de la Compañía de Jesús, el P. Arturo Sosa, para la fiesta de San Ignacio el 31 de julio, en pleno Año Ignaciano.

Entrevista al Padre Lluis Magriñà SJ

  • ¿Por qué es significativo para ustedes que el Superior General, el padre Sosa, venga a celebrar la fiesta de San Ignacio aquí este año?

El P. Arturo Sosa es nuestro 31º Superior General, que lleva el timón de la Compañía en este siglo XXI. Su presencia en Manresa en esta celebración de la fiesta de San Ignacio es una llamada a escuchar el Espíritu hacia donde nos conduce. Es significativo también que él eligió que, después de la celebración, permanecería en la Cueva de San Ignacio para realizar sus Ejercicios Espirituales de este año.

  • ¿Cómo se convirtió la casa de Ejercicios Espirituales del siglo pasado en el Centro de Espiritualidad que hoy tiene influencia internacional?

Fue el fruto de una reflexión y descernimiento en el año 2000, donde se estaba gestando una nueva era en una humanidad globalizada. El Centro tenía que abrir las puertas y responder a estas nuevas necesidades que van surgiendo en nuestro mundo. El programa de la “Cova Sant Ignasi” de Manresa se amplió enormemente y acogió a más personas de diversos países.

Ofrecemos en distintas lenguas los Ejercicios Espirituales (EE) de un mes, de ocho días, en la vida cotidiana. Tenemos una oferta específica a los jóvenes. También la formación, abierta a todas las personas, para acompañar los EE en la vida, es decir una formación para los agentes multiplicadores. Hemos creado programas de formación, por ejemplo, en el liderazgo ignaciano, en la oración contemplativa, en la preparación de la tercera edad y, más ampliamente, en la espiritualidad ignaciana.

El Centro también renovó sus instalaciones físicas para responder a las necesidades de la licencia ambiental, así como para optimizar todo el espacio y ofrecer los medios tecnológicos necesarios. La celebración de este Año Ignaciano, nos ha permitido renovar el santuario con los mosaicos del artista jesuita Marko Rupnik, que muestran el peregrinaje cristiano por medio de los Ejercicios Espirituales, y la construcción de un oratorio subterráneo con un gran ventanal que permite ver la montaña de Monserrat que San Ignacio veía desde la Cueva.

Estos cambios permiten que las personas puedan encontrar un lugar de silencio y espiritualidad que les permita crecer y encontrar respuesta a las preguntas que tienen, y donde alguien, que, si lo desean, los pueda acompañar.

  • ¿Cómo participa concretamente el Centro de Espiritualidad de Manresa en el Año Ignaciano?

Tenemos las puertas abiertas para acoger a todos los peregrinos que llegan. Ofrecemos muchas tandas de EE y varios retiros. El mes de junio de 2022 ofreceremos un simposio sobre los EE que quiere tener un marcado carácter teológico-espiritual. Asimismo, nuestro centro tiene la voluntad de ofrecer un espacio abierto a aquellos acompañantes y directores de EE con larga trayectoria para compartir experiencias exitosas de adaptaciones de los EE en el mundo contemporáneo.

Fuente: jesuits.global

 

Asamblea Eclesial Latinoamericana: avances en el proceso de escucha

En camino hacia la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, se conocieron propuestas y sugerencias de los grupos de trabajo que se vienen desarrollando a lo largo del país.

El equipo de animación del Episcopado argentino realizó el tercer encuentro hacia la Asamblea Eclesial, en forma virtual, con los delegados diocesanos y responsables de áreas pastorales y de movimientos nacionales.

El arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Scheinig, dio la bienvenida a los participantes y celebró con alegría el encuentro y el “caminar juntos” hacia la próxima instancia continental.

Los integrantes del equipo de animación, la hermana Silvia Tulissi, el pbro. Claudio Mosca y Rafael Corso (ACA) compartieron las conclusiones del trabajo realizado en salas menores, en los que señalan los obstáculos encontrados en este camino, lo que favorece este proceso y los pasos que se pueden dar para seguir adelante con este proceso.

Asimismo, se proyectó una serie de video-mensajes, en el que compartieron experiencias de este momento de escucha las diócesis de Neuquén y Orán, y la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria. También hubo otro video de las Oblatas del Santísimo Redentor (de la ciudad de Rosario), cuya misión es el compromiso con las niñas, jóvenes y mujeres que están en contextos de prostitución o son víctimas de trata con fines de explotación sexual.

Más tarde, otro miembro del equipo, Patricia Fernández, animó un espacio de trabajo y de escucha y diálogo en grupos menores. Las consignas para la reflexión fueron: ¿Qué pasos han dado?; ¿Qué herramientas han utilizado?; ¿Cómo se puede ampliar la participación? Estos espacios son especialmente valorados porque ayudan a crecer en un estilo eclesial, caminando, compartiendo y animando.

Finalmente, el obispo auxiliar de Buenos Aires, Enrique Eguía Seguí, reflexionó sobre la importancia de recordar el testimonio del Santo Padre Francisco sobre el valor de la escucha, la sinodalidad y la labor conjunta.

Fuente: vidanuevadigital.com

Encuentro mundial de jóvenes CVX: Abrazar el mundo al estilo ignaciano

Las Comunidades de Vida Cristiana están presentes en más de setenta países. Es una organización inspirada en la espiritualidad de San Ignacio de Loyola. Con motivo del Año Ignaciano, los jóvenes de esta organización se suman a las celebraciones de la conversión de San Ignacio con un encuentro mundial, que inicialmente estaba pensado realizarse en la ciudad de Loyola, España, pero que, por las limitaciones generadas por la pandemia, se llevará a cabo de manera virtual. Para la ocasión, Vatican News entrevista a Manuel Martínez, Secretario Ejecutivo de la CVX.

Los desafíos de un encuentro en línea

La participación de los jóvenes se hará en diversos momentos: oración, compartir en grupos, propuestas formativas. Además, habrá espacio para que los jóvenes compartan las diversas experiencias vividas.

El padre Arturo Sosa S.J., superior general de la Compañía de Jesús, participará en el encuentro, como Asistente Eclesiástico de la CVX, al igual que contarán con el acompañamiento y la experiencia de expertos, jesuitas y de miembros de CVX.

Proceso formativo

Como parte del proceso personal los jóvenes experimentarán las vivencias de Ignacio de Loyola a través de momentos clave:

  • La herida: un encuentro delante de un mundo herido en el que muchas personas están sufriendo.
  • La Torre: fortaleza que lanza a salir, a discernir cuáles son las fronteras a habitar.
  • El Peregrinaje: para encontrarse con otros en el camino e ir construyendo Reino junto a los demás y para todos.
  • La Celebración: junto a toda la familia ignaciana, y así ser enviados a sus respectivos países con la certeza de haber estrechado vínculos con nuevos amigos en el Señor, aportando todo lo que son y el deseo de servir mejor donde estén.

Buscar un mundo más esperanzador

Manuel Martínez subrayó el papel decisivo que juegan los jóvenes, quienes desean abrazar el mundo con sus heridas, con sus desafíos, pero también con sus posibilidades. El lema del encuentro muestra esta dinámica, insistió.

El Secretario Ejecutivo enfatizó que la organización de la que es parte tiene como misión acompañar a los jóvenes en la creación de un futuro esperanzador.

El encuentro virtual se realizará del 29 al 31 de julio y la información del evento se irá compartiendo a través de las siguientes redes sociales:

Fuente: vaticannews.va

canastas de pan multiplicación milagro

Reflexión del Evangelio – Domingo 25 de Julio

Evangelio según San Juan 6,1-15.

Joaquín Tabera SJ

El Evangelio de hoy nos pone frente a una realidad que solemos dar por obvia u olvidar por completo: Dios se ocupa por nosotros y se pre-ocupa lo que nos pasa en nuestro día a día. Este Evangelio de la multiplicación de los panes nos dice eso, en nuestra necesidad está Dios buscando ayudarnos a hacernos cargo de la misma y poder superarla.

Estas actitudes de Dios reclaman, de parte nuestra, dos actitudes fundamentales: por un lado, predisposición y por el otro Fe.

El milagro “necesita” de la predisposición del niño que aporta sus panes de cebada y sus peces. Nos exige estar predispuestos a dar lo que tenemos, sea mucho o sea poco; sea de alta calidad o de una calidad mediocre, para que con ello se pueda construir el Reino. Si no estamos dispuestos a dar lo que tenemos, y con eso darnos a nosotros mismos; si no estamos dispuestos a “hacernos cargo” no hay Dios que pueda ayudarnos a superar nuestra necesidad. Si no estamos predispuestos, Dios no nos puede forzar a aceptar la Gracia, a aceptar el Milagro.

Por otro lado, el milagro “demanda” la Fe, la Fe de sentarse a esperar, habiéndolo puesto todo, a que Dios obre y sean otros los que se encarguen de dar de comer, sean otros los que me ayuden a superar esta necesidad. Esta Fe que se nos “requiere” es la de saber esperar los tiempos de Dios habiéndolo puesto todo a su disposición y la de saber confiar en los otros pudiendo sentarnos y salir del lugar de protagonista. Si el niño hubiese dicho “te doy los panes y los peces, pero después soy yo el que los reparte” en vez de sentarse en la hierba con los demás, distinta hubiese sido la historia.

El Evangelio de hoy nos invita a estar predispuestos al don, a tener Fe en el obrar del Señor y a tener confianza en el actuar de los otros; y desde allí abrirnos a la experiencia providente de dejar que Dios se ocupe y se pre-ocupe por cada uno de nosotros.

Fuente: cvxuruguay.org

Nathalie Becquart: «No hay sinodalidad sin espiritualidad»

Han comenzado los preparativos para el Sínodo sobre la sinodalidad que se celebrará en Roma en octubre de 2023. El viaje sinodal se abrirá solemnemente en el Vaticano, con la presencia del Santo Padre, los días 9 y 10 de octubre, pero ya hay momentos de reflexión sobre algunos aspectos esenciales. La espiritualidad es una de ellas.

La hermana Nathalie Becquart, subsecretaria del Sínodo de los Obispos, nos habla de este tema que estuvo en el centro de los intercambios en la jornada de estudio y reflexión sobre la espiritualidad de la sinodalidad, el 1 de julio.

La jornada

«La idea era precisamente partir de la experiencia de las distintas espiritualidades, ya que hay muchas familias espirituales en la Iglesia, para explorar el modo en que cada una de estas familias espirituales vive el discernimiento en común, esta búsqueda de comunión para la misión que es la sinodalidad, y a partir de ahí ver cuáles son los rasgos comunes. Fue una jornada exploratoria, porque lo fundamental y realmente seguro es que no hay sinodalidad sin espiritualidad, ya que la sinodalidad pone en el centro el hecho de caminar junto a Cristo, y escuchar al Espíritu Santo. Por tanto, esta dimensión espiritual es realmente una dimensión esencial de la sinodalidad, en la que debemos seguir profundizando.», afirma.

Camino al Sínodo

«Para preparar el próximo Sínodo, se están poniendo en marcha cuatro comisiones: una comisión de teólogos, una comisión de metodología, y esta jornada del 1 de julio pretendía abrir y lanzar los trabajos de la comisión de espiritualidad, que se está creando. También habrá una comisión de comunicación. Esto pretende realmente ayudar a que todo el proceso sinodal, todo el proceso a diferentes niveles, sea vivido y propuesto como un proceso espiritual.»

Fuente: vaticannews.va

Congreso Internacional de Ejercicios Espirituales 2021

La Conferencia de Provinciales de América Latina y el Caribe (CPAL) organiza e invita, en el contexto del Año Ignaciano, a participar del Congreso Internacional de Ejercicios Espirituales 2021. El evento está programado para el próximo 25, 26, 27 y 28 de Octubre bajo modalidad virtual. La participación tiene un costo de 70 dólares por persona, y se puede realizar la inscripción desde la página web del Congreso: congresoejerciciosespirituales.com

Los principales conferencistas para la ocasión serán:

  • P. Arturo Sosa SJ, Superior General de la Compañía de Jesús.
  • P. Benjamín González Buelta SJ, jesuita español con una gran experiencia de inserción entre los pobres.
  • Dra. Maria Clara Lucchetti Bingemer, comunicadora social y máster en teología.
  • P. Javier Melloni SJ, sacerdote jesuita, sus temas especialidad son la espiritualidad ignaciana, el diálogo interreligioso y la mística comparada.
  • P. Francisco de Roux Rengifo SJ, Presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición.

Conocé la agenda aquí: Agenda Congreso EE 2021

«Las heridas, los heridos, el límite como apertura a Dios, nos convocan en el Congreso Latinoamericano de Ejercicios Espirituales 2021, para imaginar juntos caminos de transformación de la pasión y del dolor, en caminos de alegría y de consolación. Desde la herida hasta el reconocimiento de la santidad; dos esquinas de la acción de Dios atravesadas por un camino que nos ha seducido y nos sigue atrayendo.» Roberto Jaramillo Bernal, Presidente de la CPAL.