Papa León XIV inicia su pontificado con un llamado a la unidad y la misión evangelizadora

Este 18 de mayo, en la Plaza de San Pedro el Papa León XIV —Robert Prevost— inició oficialmente su Pontificado con una eucaristía donde trazó las primeras líneas pastorales que marcarán su ministerio. Frente a miles de fieles y autoridades eclesiásticas y civiles, el Sucesor de Pedro pronunció su primera homilía centrada en el amor de Dios como fundamente de la Iglesia y en la urgencia de la unidad entre los pueblos.

El obispo de Roma asumió la dirección de la Iglesia católica, tras la muerte del Papa Francisco, de quien habló con gratitud y resaltó su último gesto pascual: una bendición Urbi et orbi en medio de sus dolencias. “El Señor nunca abandona a su pueblo”, indicó, asegurando que la elección en el cónclave fue una acción guiada por el Espíritu Santo, frente a la diversidad y comunión de los cardenales presentes.

Una Iglesia misionera que abraza al mundo

Con calidez y cercanía, León XIV se presentó como “un hermano que quiere hacerse siervo de su fe y de su alegría”, reconfirmando que el amor y la unidad son las claves del encargo confiado a Pedro. En su homilía, destacó que la Iglesia no debe buscar poder, control o protagonismo, sino entregar la vida como Jesús: “La verdadera autoridad es la caridad de Cristo”.

Instó a ser una Iglesia “misionera”, capaz de salir, anunciar la Palabra, dejarse interpelar por la historia y abrazar el mundo con los brazos abiertos. Llamó la atención para dejar atrás toda actitud de encierro y prepotencia y vivir un espíritu misionero donde todos estén incluidos: cristianos de otras denominaciones, personas de otras religiones, y todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Unidad para un mundo herido por el odio y la exclusión

El ahora líder de la Iglesia católica evidenció las heridas de un mundo que está siendo actualmente marcado por la violencia, los prejuicios, el individualismo y un modelo económico excluyente. Frente a esta dolorosa realidad, expuso que el desafío para la Iglesia es ser levadura de comunión y fraternidad en medio de tanta discordia. “Queremos ser una pequeña levadura de unidad”, afirmó.

Iluminado por el pensamiento de san Agustín y por su predecesor León XIII, recordó que sólo el amor puede transformar la sociedad civil. “Esta es la hora del amor”, dijo con voz fuerte. Su reflexión la concluyó pidiendo caminar juntos “como un solo pueblo”, alentando a todos a amar más, a construir la paz, y a dejarse guiar por el Espíritu Santo hacia una Iglesia que sea signo visible de unidad para la humanidad.

Leer la homilía completa: t.ly/TXOlb

@adncelam | t.ly/1tpb9

UCC. Tradición educativa de la Compañía de Jesús

Docentes y autoridades participaron de talleres para trabajar el perfil de egreso y cuestiones de liderazgo.

De la mano de Silvana Capano, experta en la tradición educativa de la Compañía de Jesús, docentes de la UCC participaron de un encuentro en el que abordaron el perfil del egreso haciendo foco en la importancia de generar consciencia, competencia, compasión y compromiso con la realidad para transformarla.

Además, bajo el título La Cura personalis y el liderazgo ignaciano, Capano desarrolló un taller destinado a nuestras autoridades en el que se abordaron conceptos vinculados al cuidado personal de los y las estudiantes y de los equipos liderados. El trabajo se centró en conceptos como la relación profunda personal, la preocupación por el contexto y también poder hacer ese cuidado alineando a las personas hacia la misión institucional.

Asimismo, se desarrollaron conceptos de liderazgo ignaciano, partiendo de ideas del exgeneral de la Compañía de Jesús, el P. Adolfo Nicolás S.J., textos de P. Guibert S.J. y algunos otros elementos de otros jesuitas como David McCallum S.J. De esta forma, se definieron los rasgos esenciales que debería tener un líder ignaciano, como una visión de sentido, orientar hacia la misión, habilidades sociales, la escucha para la toma de decisiones y el discernimiento previo a ellas, como elementos sumamente centrales.

A partir de ese trabajo se armó un ecualizador personal y otro de la UCC para realizar una especie de autotest de habilidades directivas.

La cura personalis se refiere a nuestro desarrollo personal y autorrealización, mientras que la cura apostólica tiene que ver con el compromiso con la misión de servicio. Ambas se deben desarrollar para ejercer el liderazgo.

Distinguir entre liderazgo y gestión

En relación a directivos que son buenos gestores pero malos líderes, Capano expresó que “dar una visión de sentido a otros es más que gestionar” y que los/as buenos/as líderes son grandes educadores; trazan líneas claras; logran construir confianza y no hablan de sí mismos sino que dan la posibilidad a otros de que se expresen. Además, destacó la importancia de tener humildad; celebrar los logros y tener momentos de reconocimiento; y conocer la mirada de otros sobre sí mismo “la realidad se construye con la visión del otro”, expresó. En definitiva, se trata de aceptar y abrazar la propia vulnerabilidad y reconocer que el trabajo es con otros y que hay oportunidades para mejorar.

Aforismos (extraídos de la Conferencia del P. Nicolás sobre el liderazgo Ignaciano. Valladolid, 6 de mayo de 2013. Encuentro con superiores y directores de obra de la provincia de Castilla).

“Si te encuentras solo arriba quiere decir que algo no estás haciendo bien”.

“La persona más difícil de gobernar es uno mismo”.

“Los mejores líderes son grandes escuchadores”.

“Si quieres saber cómo lo está haciendo un líder mira a su comunidad”.

“La mayor equivocación es no preguntar a nadie en qué te estás equivocando”.

Ecualizador del Autoconocimiento y aprendizaje continuo

Comunicación y habilidades sociales

Organización del tiempo

Gestión de acuerdos y tensiones

Toma de decisiones

Visión. Impacto en otros

Adaptabilidad y reflexividad

Silvana Capano es uruguaya y doctora en Educación por la UCC. En su tesis abordó el concepto de experiencia en Ignacio de Loyola, su implicancia pedagógica y su vigencia en la propuesta curricular de los colegios jesuitas de Uruguay. Es una docente experta en las “claves identitarias”, en lo que significa o debe significar la identidad jesuita para las instituciones educativas que pertenecen a la Orden que fundó San Ignacio.

https://ucc.edu.ar/noticias/tradicion-educativa-compania-de-jesus

Evangelio del Domingo. “YO LAS CONOZCO”

El evangelio que nos propone la liturgia de este domingo es muy breve: apenas cuatro versículos del capítulo 10 del evangelio de San Juan. Es éste un largo capítulo en el que, en su primera parte, la más extensa, Jesús define su relación con los discípulos: “Yo soy el buen pastor” (v. 11) y en la segunda parte, más breve, define su relación con el Padre: “Yo y el Padre somos uno” (v. 30). En los versículos de hoy aparecen esos dos aspectos. Nos centramos en este comentario en un aspecto, en una afirmación concreta de la relación del Buen Pastor con sus discípulos: “Yo las conozco” (v. 27).

Jesús nos conoce. Y nos conoce a fondo. Me preguntaba preparando este comentario: ¿hay alguien que me conozca como Jesús me conoce? Es una pregunta que nos podemos hacer todos nosotros. Mi respuesta personal es que nadie me conoce con la profundidad y la verdad con que Él me conoce. En lo bueno y en lo menos bueno. Nadie como Él conoce todos los gestos de bondad, de entrega, de disponibilidad de que somos capaces, y que tantas veces quedan ocultos a miradas ajenas. Y nadie como Él conoce lo que nos duelen nuestros fallos de todo tipo y la impotencia que sentimos cuando queremos mejorar o cambiar y no podemos. Nadie como Él conoce las alegrías íntimas por sencillos gestos de amor y nadie como Él conoce el sufrimiento de fracasos, incomunicaciones, decepciones… especialmente en las relaciones humanas.

Pero quien más nos conoce es Aquel que más nos ama. El buen pastor que conoce a sus ovejas es el que no ha dudado en afirmar que “doy mi vida por las ovejas” (v. 15). Y esa doble afirmación nos abre a tres dimensiones de nuestra relación con Él:

  • Una dimensión de intimidad que hace de nuestra oración una relación muy especial como la que, seguramente, no podemos tener con nadie más. Una intimidad que va más allá de las palabras, porque a Él no es necesario “explicarle” nada, y que es, sencillamente dejar que Él nos acoja tal como somos y con todo su cariño;
  • Una dimensión de confianza porque su Amor no es sometido a prueba por nuestro amor, sino que sintiéndonos acogidos por su Amor nos vamos haciendo capaces de amar cada día más, incluso a aquellos de los que no esperamos mucho o nada. Porque la minúscula de nuestro amor se va haciendo mayúscula a medida que crece en gratuidad;
  • Una dimensión de esperanza. Esperanza en Aquel que no duda en afirmar “Yo les doy vida eterna” (v. 28). Vida eterna que no es otro tiempo de la vida, sino otra dimensión de la vida, otro sentido. Más allá de lo que nos es dado conocer, más allá de lo que nos cabe esperar.

DARÍO MOLLÁ, SJ | @centroarrupevalencia

Robert Francis Prevost es elegido Papa: toma el nombre de León XIV

El cónclave eligió este jueves, 8 de mayo, al cardenal Robert Francis Prevost como nuevo Papa. El prelado estadounidense, de 69 años, escogió el nombre de León XIV, evocando al papa León XIII, una figura asociada al compromiso social y a la apertura diplomática en la historia reciente de la Iglesia.

Monseñor Robert Francis Prevost, O.S.A. nació el 14 de Setiembre de 1955 en Chicago, Illinois (EE.UU.). Su padre, Louis Marius Prevost, es de ascendencia francesa e italiana, y su madre, Mildred Martínez, es de ascendencia española. Tiene dos hermanos, Louis Martín y John Joseph.

Infancia

Su infancia y adolescencia transcurrió con los suyos. Los inicios de su juventud se desarrollaron en el campus universitario, pues desde los 18 hasta los 22 años estudió en Villanova University-Pennsylvania, llegando a obtener el Bachellor’s Degree en Matemática (1977), además de una especialización en Philosophy (1977). El 1º de Setiembre de ese mismo año ingresó al noviciado de la Orden de San Agustín (O.S.A.), en la provincia de Nuestra Señora del Buen Consejo, en Saint Louis. El 29 de agosto de 1981 profesó los votos solemnes. Durante aquellos años estudió en la Catholic Theological Unión-Chicago, llegando a graduarse con el título del «Master of Divinity, (en Teología) con mención en Misión Intercultural» (1982).

Estudios

A sus 27 años fue enviado por la Orden a Roma para estudiar Derecho Canónico en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino (el «Angelicum»). En la Ciudad Eterna recibió la ordenación sacerdotal de manos de monseñor Jean Jadot, presidente del Consejo Pontificio para los no cristianos, el 19 de junio de 1982. Obtuvo la Licenciatura en 1984, y continuó con la preparación de la tesis doctoral, cuando fue destinado a trabajar en la misión de Chulucanas, en Piura-Perú (1985-1986), siendo vicepárroco de la catedral «Sagrada Familia» y canciller. La diócesis de Chulucanas, erigida el 8-VI-1989, comenzó como prelatura el 4 de marzo de 1965, para ser atendida por los padres agustinos norteamericanos de la Provincia de Chicago.

En 1987 obtuvo el grado de Doctor con la tesis: «El Rol del Prior Local de la Orden de San Agustín», recibiendo la calificación de Magna Cum Laude.

En ese mismo año fue elegido director de vocaciones y director de misiones de la Provincia agustiniana «Madre del Buen Consejo» en Olympia Fields, Illinois (USA); además se dedicó a conseguir fondos económicos para las misiones de su provincia, en especial para la misión de Chulucanas. En 1988 fue enviado a la misión de Trujillo para ser el director del proyecto de formación común de los aspirantes agustinos de los Vicariatos de Chulucanas, Iquitos y Apurímac. Allí se desempeñó como prior de la comunidad (1988-1992), director de formación (1988-1998) y maestro de profesos (1992-1998). En la arquidiócesis de Trujillo prestó servicio como vicario judicial (1989-1998), profesor de Derecho Canónico, Patrística y Moral en el Seminario Mayor «San Carlos y San Marcelo»; también ejerció como director de Estudios del mencionado Centro de Formación Sacerdotal, y fue rector encargado durante un año. Junto con estas labores académicas y espirituales; párroco fundador en la Parroquia de «Nuestra Señora Madre de la Iglesia», hoy parroquia «Santa Rita» (1988-1999) y administrador parroquial de «Nuestra Señora de Monserrat» (1992-1999).

Tras estos largos 11 años en Trujillo, regresó a los Estados Unidos porque fue elegido (en 1999) prior provincial de su Provincia «Madre del Buen Consejo» (Chicago). Después de dos años y medio, el capítulo general ordinario lo eligió como prior general, ministerio que la Orden le volvió a confiar en el Capítulo General Ordinario de 2007. De esta manera, durante dos sexenios, fue responsable de los procesos de planificación y dirección de la orden agustina a nivel mundial, por lo que tuvo que viajar por diferentes países para participar en todos los capítulos de las Provincias y Vicariatos. Además, fue moderador del Instituto «Augustinianum» y responsable de las relaciones de su Orden con los dicasterios vaticanos. En estos años, monseñor Roberto también se había convertido en un políglota, pues habla el inglés, español, italiano, francés, portugués; y lee el latín y el alemán.

Nombramiento como obispo y cargos en la Curia Vaticana

En Octubre de 2013 regresó a su Provincia (Chicago) para ser maestro de profesos y vicario provincial; cargos que desempeñó hasta que el Papa Francisco lo nombró el 3 de noviembre de 2014 administrador apostólico de la diócesis de Chiclayo (Perú), elevándolo a la dignidad episcopal como obispo titular de Sufar. El 7 de noviembre tomó posesión canónica de la diócesis ante la presencia del nuncio apostólico, monseñor James Patrick Green y del Colegio de Consultores. Y fue ordenado obispo el 12 de diciembre, en la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, en la catedral de su diócesis. Es obispo de Chiclayo desde el 26 de Septiembre de 2015.

Nombrado por el papa Francisco, miembro de la Congregación para el Clero en 2019. Nombrado por el Papa Francisco, el 21 de noviembre de 2020, miembro de la Congregación de Obispos. Reelegido segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana en 2022.

El 30 de enero del 2023, el Papa Francisco lo nombró prefecto del Dicasterio de los Obispos y presidente de la Comisión Pontificia para América Latina (CAL).

Creado cardenal en 2023

Prevost fue creado cardenal por el Papa Francisco en el Consistorio de cardenales del 30 de septiembre del 2023.+

Arturo Sosa SJ. A toda la Compañía de Jesús en la elección del Papa León XIV

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Queridos Hermanos:

Con todo el Pueblo de Dios, y tantas personas de buena voluntad, compartimos la alegría de la elección del Papa León XIV, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Universal.

En este tiempo pascual hemos contemplado la escena en la que Jesús, el crucificado-resucitado, confirma la llamada al Apóstol Pedro a seguirlo, a hacerse cargo de sus hermanos y hermanas reunidos en la Iglesia, enviados a difundir y ser testigos de la Buena Noticia en todo el mundo. La fuente de la misión encomendada al Apóstol Pedro y sus sucesores es el amor incondicional del Padre. El Hijo, Jesús, entregó su vida para cumplir la voluntad redentora del Padre y confió a la comunidad de sus seguidores la continuación de su misión en la historia. Envió al Espíritu Santo como inspirador y consejero de sus apóstoles y ministros responsables de llevarla a cabo. El ministerio petrino cumple así un papel de primera importancia en animar el servicio de la Iglesia a la misión redentora del Señor Jesús en cada una de las complejas situaciones de la historia humana.

Para nosotros, es una oportunidad de renovar una de las dimensiones características del carisma recibido a través de San Ignacio y los primeros padres, fundadores de la Compañía de Jesús, a saber, la disponibilidad a recibir del Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra, la misión con la cual podamos ofrecer el mejor servicio a la Iglesia universal. Como hicieron mis predecesores con los Papas anteriores, le he comunicado al Santo Padre León XIV, la disponibilidad de la Compañía de Jesús a ofrecer nuestra colaboración donde y como su visión universal considere que podemos dar lo mejor de lo que hoy somos.

Igualmente aseguré al Papa León XIV la oración todo el cuerpo y cada uno de los miembros de la Compañía de Jesús. Aprovechemos este momento para renovar nuestro sentir con la Iglesia, encontrando, en fidelidad creativa al nuestro carisma, la mejor manera como hoy podemos servir a la misión del Señor Jesús.

Encomendamos al Papa León XIV, pues, de todo corazón a María Madre de la Iglesia, Nuestra Señora, la que supo aceptar la llamada del Espíritu Santo, confiar en que nada es imposible para Dios, acompañar a su Hijo Jesús durante su vida terrena y, testigo privilegiada de la resurrección, acompañar los primeros pasos de la primitiva Iglesia.

Arturo Sosa, S.J.

Superior General

Roma, 8 de mayo de 2025

(Original: español)

#CÓNCLAVE2025. Fumata negra: 1a jornada sin resultado concluyente

Este miércoles dio comienzo en la Capilla Sixtina el cónclave para elegir al sucesor de Francisco. La primera jornada terminó sin nuevo papa.

El cónclave 2025, el tercero del tercer milenio, comenzó este miércoles en la Capilla Sixtina del Vaticano, y el resultado fue una primera fumata negra: ningún purpurado logró los votos necesarios para ser elegido nuevo papa.

Desde hoy, 133 cardenales procedentes de 71 países permanecen incomunicados para la elección del nuevo papa, el 267 papa de la historia de la Iglesia.

La fumata negra salió por la chimenea a las 21 (16 hora de la Argentina), casi tres horas después de que se cerrasen las puertas de la Capilla Sixtina y comenzara el cónclave, en medio de una gran expectación.

El humo negro salió por la chimenea durante un buen rato, para que no quedasen dudas de que era de ese color. La normativa vaticana establece que para ser elegido papa son necesarios dos tercios de los votos, por lo que al ser 133 los cardenales electores, se necesitaban 89 votos, que ningún candidato logró.

Tras esta primera fumata negra, los cardenales volverán a votar mañana por la mañana. El segundo, tercero y cuarto día se celebran dos votaciones por la mañana y dos por la tarde.

El humo negro que comenzó a salir a las 21 de Roma marcó un primer voto inconcluyente de los cardenales en el cónclave que busca nombrar al pontífice número 267°.

Vatican News, medio oficial de la Santa Sedre, precisó que unas 45 mil personas se congregaron en la plaza de San Pedro para la primera fumata, mientras que otras 120 mil personas siguieron la transmisión oficial de los medios vaticanos en la víspera de la primera votación.

Desde mañana, segundo día del cónclave, y hasta la elección del papa, las fumatas tienen horario fijo.

La jornada comienza alrededor de las 7.30 (2.30 en la Argentina) con una misa concelebrada por los purpurados, seguida a las 9 (4 en la Argentina) por el rezo de las laudes. A continuación, se lleva a cabo la primera sesión de votaciones, que incluye dos escrutinios consecutivos.

La primera fumata se liberará entre las 10.30 y las 12 (5.30 y 7 en la Argentina); será blanca si se ha alcanzado una elección, o negra si no se ha llegado a un acuerdo.

La segunda sesión de votaciones comienza a las 16 (11 en Argentina) con dos rondas más de votación. Al finalizar, se emite la segunda fumata del día, que está prevista entre las 17.30 y las 19 (12.30 y 14 en la Argentina). Si no se elige al nuevo pontífice en esta ocasión, los cardenales regresan a la residencia de Santa Marta después del rezo de las Vísperas, y el proceso continuará al día siguiente.+

@aica

#CÓNCLAVE2025. Que sea elegido el Papa de la comunión y la unidad

En la misa pro eligendo Pontifice, presidida esta mañana en la basílica vaticana, el cardenal decano esboza las tareas de cada sucesor de Pedro, marcadas por el «mandamiento nuevo» del amor. El recordatorio a los cardenales electores: elegir con «la mayor responsabilidad humana y eclesial», evitando consideraciones personales y mirando al bien de la Iglesia y de la humanidad.

Isabella Piro – Ciudad del Vaticano

«Suscitaré un sacerdote fiel, que obrará según los deseos del corazón de Dios»: la antífona inicial acompaña la larga procesión que entra lentamente en la basílica vaticana esta mañana, 7 de mayo, para la misa Pro eligendo Romano Pontifice. Presidió el rito en el Altar de la Confesión el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio. En el lugar de culto que custodia los restos de Pedro, cuyo sucesor está llamado a elegir el Cónclave, concelebran 220 cardenales, electores y no electores. Entre ellos, también el 267º Pontífice: su nombre sigue guardado en el corazón del Señor, pero las oraciones y los ojos del mundo se dirigen a él.

En confiada espera

En la «confiada espera» de estas horas, el cardenal Re invoca la ayuda del Espíritu Santo, porque «rezar -dice- es la única actitud justa y necesaria»:

Que sea elegido el Papa que la Iglesia y la humanidad necesitan en este momento de la historia tan difícil y complejo.

Máxima responsabilidad humana y eclesial

La de los cardenales electores, que a las 16:30 se reunirán en la Capilla Sixtina e iniciarán el Cónclave, es «un acto de la máxima responsabilidad humana y eclesial -subrayó el cardenal Re- y una decisión de excepcional importancia»:

Un acto humano por el cual se debe abandonar cualquier consideración personal, y tener en la mente y en el corazón sólo al Dios de Jesucristo y el bien de la Iglesia y de la humanidad.

El amor cambia el mundo

El purpurado se detuvo después en el Evangelio de Juan, proclamado en latín durante la celebración: es el pasaje en el que Jesús invita a los discípulos a permanecer en su amor, el mandamiento «nuevo» que «no conoce límites y debe caracterizar los pensamientos y la acción de todos sus discípulos». «El amor es la única fuerza capaz de cambiar el mundo», prosiguió el cardenal decano, reiterando que «la cualidad fundamental de los Pastores es el amor hasta el don total de sí», junto con «la ayuda mutua y el compromiso por la comunión eclesial y la fraternidad humana universal»

Acrecentar la comunión 

«Acrecentar la comunión» es otra de las tareas del Sucesor de Pedro destacadas por el cardenal decano: comunión de todos los cristianos con Cristo, -explicó- comunión de los obispos con el Papa y entre sí:

No una comunión autorreferencial, sino dirigida totalmente a la comunión entre las personas, los pueblos y las culturas, velando para que la Iglesia sea siempre «casa y escuela de comunión».

Unidad en la diversidad

Igualmente fuerte es la llamada a «mantener la unidad de la Iglesia en la senda trazada por Cristo a los Apóstoles»:

La unidad de la Iglesia es querida por Cristo; una unidad que no significa uniformidad, sino una firme y profunda comunión en la diversidad, siempre que se mantenga en plena fidelidad al Evangelio.

La elección de un Papa no es una simple sucesión

Un nuevo Papa «según el corazón de Dios para el bien de la Iglesia y de la humanidad» es, por tanto, la invocación del cardenal decano, porque la elección de un Papa «no es una simple sucesión de personas, sino que es siempre el apóstol Pedro que regresa»:

Recemos para que Dios conceda a la Iglesia el Papa que mejor sepa despertar las conciencias de todos y las fuerzas morales y espirituales en la sociedad actual, caracterizada por un gran progreso tecnológico, pero que tiende a olvidarse de Dios.

Que los cardenales concuerden en su elección

Por último, el deseo de que los cardenales electores reunidos en la Capilla Sixtina -donde el Juicio Final de Miguel Ángel recuerda a cada uno «la grandeza de la responsabilidad» de poner el Pontificado «en las manos adecuadas»- estén de acuerdo «en elegir al Papa que necesita nuestro tiempo».

EL PAPA FRANCISCO Y EL LEGADO ESPIRITUAL DE LA RED MUNDIAL DE ORACIÓN DEL PAPA

A lo largo de su pontificado, el papa Francisco abogó por una Iglesia que escucha, acompaña y, sobre todo, que reza. Un aspecto clave de esta visión fue la revitalización de la Red Mundial de Oración del Papa (RMOP), que él consideraba un movimiento global de servicio eclesial, arraigado en el corazón compasivo de Cristo, más que una simple recopilación de intenciones. El P. Cristóbal Fones, SJ, director internacional de la RMOP, reflexiona sobre el profundo legado espiritual que el papa Francisco ha dejado a través de la Red, caracterizado por una profunda oración personal, un compromiso activo con el sufrimiento del mundo y una llamada a vivir la vida cotidiana como una misión de compasión.


¿Cómo describirías el legado espiritual que el Papa Francisco deja a través de la Red Mundial de Oración del Papa?

Es claro que para el Papa Francisco, como lo repitió muchas veces, “el corazón de la misión de la Iglesia es la oración”. Esta convicción siempre estuvo en el centro de su pontificado. Todo lo que somos y hacemos como discípulos de Jesús tiene su fuente en el encuentro con Él, que nos constituye sus amigos y apóstoles.

Para Francisco, orar no es simplemente decir palabras. Es sobre todo cultivar una relación personal, abierta y sincera de amistad con el Señor. De esas que nos comprometen… Y con toda su persona, representada en su Corazón. Esto quedó bien condensado en su carta Encíclica Dilexit Nos, que nos dejó como su gran testamento espiritual. Y el itinerario espiritual de la Red de Oración (El Camino del Corazón) que nos pidió difundir, nos ayuda a profundizar en este fundamento espiritual.

El Papa Francisco a menudo enfatizó la oración como una forma de acción. ¿Cómo inspiró a la RMOP a ser no solo una red de oración, sino también un movimiento de compromiso compasivo con el sufrimiento del mundo?

Es que la oración verdadera es siempre un acto de amor, de un amor compasivo y comprometido con los dolores de la humanidad. Uno reza por lo que le importa, por lo que le parece valioso. Y mientras más cerca estamos del Corazón de Jesús, más nos importan sus preocupaciones y sufrimientos, más nos vamos haciendo disponibles para colaborar con su misión. Ser cristiano y ser social son parte de la misma experiencia. La proximidad con Cristo nos lleva a los necesitados y nos va haciendo sensibles a nuevas realidades, incluso algunas que nos parecen lejanas o desconocidas.

Por eso las intenciones de oración que nos ofrece el ministerio de Pedro, como Vicario de Cristo entre nosotros, son desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia claves y urgentes. Son un llamado a despertar a realidades que deben ser atendidas como parte de nuestra misión eclesial. Y desde el primer momento, como buen hijo de Ignacio de Loyola, el Papa comprendió que “el amor se ha de poner más en las obras que en las palabras” (EE 230).

Mirando hacia atrás, ¿cómo reflejaron sus intenciones de oración mensuales sus preocupaciones más profundas por la humanidad y la Iglesia? ¿Hay alguna intención en particular que sientas que capturó el corazón de su pontificado?

Es muy interesante hacer un recorrido de su pontificado a partir de las intenciones de oración. Reflejan sus grandes preocupaciones. Así será seguramente con el próximo Papa también. Es bien impresionante, si se visita por ejemplo la página de El Video del Papa, constatar esa preocupación permanente por lo concreto. Sus intenciones de oración son un modo de recoger su magisterio pastoral.

Y no me cabe duda que una de sus grandes preocupaciones fue la paz. Porque animar la auténtica fraternidad humana era el gran norte de su pontificado y la guerra es la expresión más fuerte de aquello que contradice este propósito. La humanidad enfrenta muchos desafíos, y este es el mayor y más grande de todos. Lo repetía casi en todas las Audiencias Generales y los ángelus, además de ser el centro de su último mensaje, el día de la Pascua del Señor y la bendición solemne Urbi et Orbi, del pasado domingo 20 de abril.

Estaba profundamente comprometido con una Iglesia que escucha y acompaña. ¿Cómo influyó ese ethos en el enfoque de la PWPN hacia el alcance espiritual, especialmente hacia los jóvenes y los marginados?

La sinodalidad para Francisco no era un tema más entre otros… Él no buscaba introducir algo ajeno a la vida de la Iglesia, sino recuperar su misma esencia. Este enfoque nos ha ayudado muchísimo, pues la RMOP es una obra mundial que se basa en la participación de muchas y diversas personas. No somos un movimiento laical, sino un servicio eclesial. Aquí caben todos, todos, todos; como nos repitió con tanta fuerza.

Esto marca mucho la obra pontificia. Y no sólo por la diversidad de lenguas y culturas que siempre tenemos delante de los ojos, sino también porque oramos por situaciones mundiales que nos llevan a mirar más allá de nuestros contextos, con un foco particular en los marginados y los jóvenes. Todavía más, son justamente las personas sencillas las más comprometidas en este verdadero apostolado de la oración. Esto hace de la Red una red fundada fundamentalmente en nuestro bautismo común, no en nuestros cargos o funciones, sean ellos dentro o fuera de la comunidad eclesial. En cierto sentido, nuestra misión se aleja bastante de clericalismos y relaciones de subordinación, para ponerse más bien al servicio de todos, especialmente de los más débiles.

Mirando hacia el futuro, ¿qué crees que querría él que esta red se convierta para las generaciones futuras?

Creo que hacia el futuro el querría que el próximo Papa hiciera también suyas estas intenciones y a su vez propusiera las que broten de su corazón. Estoy seguro que para Francisco lo principal sería que mantengamos los ojos fijos en Jesús, para no caer en la tentación de transformarnos en un proyecto de comunicación sobre temáticas interesantes, sino que podamos continuar siendo una verdadera red de personas que se ofrecen junto al Señor cada día y comprenden su propia vida cotidiana como misión, envío, apostolado; como verdadera colaboración en la misión de compasión de Jesús.

@jesuitsglobal

EL PADRE SOSA SJ REAFIRMA LA MISIÓN JESUITA EN UN MUNDO CAMBIANTE

El Padre General Arturo Sosa reafirmó la misión de la Compañía de Jesús, destacando las Preferencias Apostólicas Universales (PAU) como áreas que guían la participación de los jesuitas en el mundo, mientras continuamos en nuestra misión de reconciliación y justicia.

En una conferencia de prensa organizada el 10 de abril en la sede de la Associazione della Stampa Estera in Italia (una asociación de periodistas de medios de comunicación extranjeros que trabajan en Roma), el P. Sosa dijo que la Compañía de Jesús, partiendo de una visión universal que reconoce la diversidad cultural como una riqueza de la humanidad, se compromete a mostrar el camino hacia Dios a los demás a través de los Ejercicios Espirituales y el discernimiento, caminando con los excluidos, acompañando a los jóvenes y cuidando de nuestra casa común.

El P. Sosa situó estas PAU como el compromiso de la Compañía de Jesús frente a las preocupantes tendencias que han caracterizado las últimas décadas: el populismo, la polarización, las postverdad y el proteccionismo que cierra las puertas de las naciones poderosas a los migrantes y al libre intercambio de bienes.

En un rápido repaso de la situación actual del mundo, señaló que la democratización de las nuevas naciones está en peligro, e incluso los propios sistemas democráticos más antiguos se están debilitando. Además, el multilateralismo como base del sistema internacional está dando paso a una dominación de las grandes potencias que puede dar lugar a un mundo bipolar que deja poco espacio para que prosperen muchas naciones y pueblos. Es más, estas tendencias se están convirtiendo en amenazas crecientes para millones de personas que intentan superar la pobreza, en particular las que emigran y se encuentran con obstáculos y rechazo dondequiera que vayan.

Dirigiendo su atención a la Iglesia, el P. Sosa subrayó que el papa Francisco, durante los últimos 12 años, en continuidad con sus predecesores, ha estado trabajando en la implementación del Concilio Vaticano II. Dijo que el proceso sinodal que involucró a toda la Iglesia y a otras iglesias es una clara indicación de esta intención. El Padre General también señaló otras áreas de interés del pontificado del Papa Francisco: el compromiso con el desarrollo humano integral (Fratelli tutti), la atención al clamor de los pobres y el cuidado de nuestra casa común (Laudato si’), los continuos esfuerzos para la protección de los menores y las personas vulnerables, y las reformas en la Curia Vaticana, entre otros.

En cuanto a la Compañía de Jesús, señaló que se han iniciado procesos de planificación apostólica para reimaginar la forma en que los jesuitas pueden contribuir a la misión de la Iglesia, teniendo en cuenta los recursos que tenemos, quiénes somos y las herramientas a nuestra disposición. Proporcionando algunas estadísticas, dijo que hay 13.768 jesuitas en el mundo: 9.987 de los cuales son sacerdotes, 718 hermanos, 2.439 escolásticos en estudios y 624 novicios. Estos hombres están presentes en 72 provincias y regiones jesuitas de 110 países de todos los continentes, y se dedican a diferentes tipos de ministerios, como la educación, la promoción del diálogo y la reconciliación, la defensa de la justicia social y el trabajo por un mundo más sostenible y equitativo.

El P. Sosa también abordó otros temas candentes durante la sesión de preguntas abiertas con los miembros de la prensa. Sobre el tema de la protección, expresó el dolor y la cercanía de la Compañía de Jesús con las víctimas que han sufrido abusos sexuales a manos de jesuitas. Señaló que toda la Compañía de Jesús participa activamente en iniciativas para fomentar una cultura de protección. Este esfuerzo comenzó con una auditoría exhaustiva de cada Provincia/Región, seguida de estrategias destinadas a romper el silencio y establecer protocolos eficaces para abordar los casos de abuso. El esfuerzo también incluye la creación de canales específicos para escuchar a las víctimas, proporcionar espacios para la curación y fomentar la educación continua en materia de protección para los jesuitas y sus colaboradores.

Revista Manresa: las Constituciones de la Compañía de Jesús

Con este número de la Revista Manresa invitamos al lector/a de la revista a re-visitar las Constituciones de la Compañía de Jesús. Texto jurídico pero, sobre todo, espiritual, en la medida que de él salen estímulos para vivir la vida consagrada a los miembros de la Compañía de Jesús, de las congregaciones que en ellas se inspiran y de la vida consagrada, en general. No cabe duda de que los textos clásicos -y el de las Constituciones lo es- tienen una vigencia que no caduca

Para ello, con la ayuda inestimable de algunos compañeros jesuitas, especialistas en la materia, a quienes agradecemos vivamente su aportación, proponemos el siguiente itinerario. En primer lugar, Josep M.ª Rambla nos propone una aproximación a la Fórmula del Instituto, documento fundacional y verdadero germen de las Constituciones, situándonos en la óptica de una lectura efectuada desde nuestro hoy.

Le sigue Luís María García Domínguez, quien nos habla del Examen, una pieza que, sin pertenecer propiamente a las Constituciones, sí nos ofrece la idea que la Compañía tiene de sí misma y cómo se presenta a quien llama a sus puertas para convertirse en miembro de ella. A continuación, José Carlos Coupeau nos presenta las Constituciones como un itinerario vital propuesto al jesuita, basándose en las categorías de adelantamiento y aprovechamiento.

Por su parte, en su lectura de las Constituciones, Elías Royón se centra en la categoría de cuerpo (cuerpo de la Compañía), lo cual permite dar una respuesta a la pregunta por nuestra identidad (nuestro ser), condición sine qua non para afrontar nuestro hacer. Agustín Rivarola, espoleado por la inquietante pregunta “¿Por qué las Constituciones no nos cambian?” sugiere caminos para hacer que las Constituciones puedan seguir siendo fuente de inspiración, no solo para los especialistas, sino para el “jesuita medio” (Kolvenbach).

Siendo las Constituciones un texto que se resiste a convertirse en venerable “pieza de museo”, han ido experimentando sus relecturas. Una de las más autorizadas es la de las Normas complementarias, promulgada por la Congregación General 34: de ellas nos hace una detallada presentación Jesús Sariego, bajo el leitmotiv de la “encarnación del deseo”: un ideal que no se encarne nada tendría que ver con la espiritualidad ignaciana. Finalmente, Josep Giménez Meliá nos presenta sucintamente la figura y el magisterio de Jerónimo Nadal como difusor de las Constituciones entre los jesuitas de la primera hora, incidiendo en aspectos de su magisterio que todavía pueden ser relevantes para nuestro aquí y ahora

Se añaden a este cuerpo de artículos las habituales colaboraciones de Semblanzas de estudiosos y promotores de la espiritualidad ignaciana, en este número presentamos la del Padre Yves de Montcheuil a cargo del jesuita francés Dominique Salin. En el apartado de Ayudas para dar Ejercicios, Darío Mollá y Pedro Mendoza continúan con las iniciadas en el número anterior sobre Los Ejercicios Espirituales a sacerdotes y el discernimiento, respectivamente. Acabamos con la sección de Recensiones. Agradecemos la fidelidad y constancia de nuestros lectores, verdadero estímulo para quienes pertenecemos al consejo de redacción, a ofrecer los frutos de una reflexión actualizada sobre la espiritualidad de Ignacio de Loyola en una revista que ya está vislumbrando (este año) la significativa efeméride de su centenario.

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