Organizaciones religiosas en la Jornada Mundial del Refugiado 2020: “Conocer para comprender”

Distintas organizaciones religiosas en el mundo, se unieron para enviar un mensaje en torno a la Jornada Mundial del Refugiado 2020, que se celebrará en el mes de septiembre. Guiados por el mensaje del Papa: «conocer para comprender», hacen un llamamiento a colaborar e involucrarse con la difícil realidad de los desplazados internos.

El texto:

En su Mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2020, el Papa Francisco invita a todas las personas de fe y buena voluntad a conocerlos y, este año en particular, a conocer a los desplazados internos (IDPs), personas que se han visto obligados a huir pero no han podido cruzar una frontera internacional. El Papa Francisco nos anima a “conocer para comprender”; el conocimiento personal es un paso necesario para apreciar la difícil situación de los demás. En el Día Mundial del Refugiado 2020, apoyamos unánimemente la invitación del Papa porque la difícil situación de los desplazados internos es una tragedia a menudo invisible que la crisis mundial causada por la pandemia COVID-19 no ha hecho más que exacerbar.

Hoy en día, nuestro mundo cuenta con más de 50,8 millones de personas desplazadas internamente que se ven obligadas a abandonar sus hogares debido a conflictos, violencia o persecución. Los desplazados internos viven en situaciones muy difíciles ya que luchan por encontrar seguridad dentro de su país de origen o no pueden llegar a una frontera internacional, y luego cruzarla para solicitar asilo. Millones más son desplazados internos a causa de desastres naturales. Como organizaciones y comunidades humanitarias, acompañamos, servimos e involucramos a los desplazados internos en todo el mundo y hacemos un llamamiento a los responsables políticos para que escuchen sus necesidades y llamen la atención sobre sus luchas.

En este tiempo de pandemia causada por el COVID-19, hemos visto a este grupo, ya radicalmente vulnerable, correr mayores riesgos de protección por parte de sus propios gobiernos. La profunda crisis social y económica provocada por la pandemia seguramente hará que las preocupaciones de los desplazados internos pasen a un segundo plano. Algunas de nuestras organizaciones abogan por una mayor protección jurídica, el acceso no discriminatorio a los servicios, el respeto de su dignidad y la promulgación de programas de consolidación de la paz y reconciliación para los desplazados internos. En colaboración con el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos de los desplazados internos y el Cluster Global de Protección que han aprovechado la ocasión del 20º aniversario de los históricos Principios Rectores de los Desplazamientos Internos, y con el Panel de Alto Nivel sobre Desplazamiento Interno promovido por el Secretario General de las Naciones Unidas, hacemos un llamamiento para que se preste una atención renovada a la difícil situación de los desplazados internos en todo el mundo. “Es importante que los desplazados internos no sean abandonados en esta crisis. Hago un llamamiento a los Estados para que ejerzan su responsabilidad soberana para protegerlos con base a los Principios rectores del desplazamiento interno y sin abandonar la asistencia humanitaria”, urge Cecilia Jiménez-Damary, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobe los derechos humanos de los desplazados internos.

El desplazamiento tiene que ver con personas reales, y siempre debemos recordar que Jesús fue un desplazado. Es probable que la mayoría de nosotros tengamos algún familiar desplazado en nuestras propias historias familiares. Si nos relacionamos con los actuales solicitantes de asilo, sabremos más sobre la urgencia de su situación. Abriendo nuestros ojos y nuestra mente tendremos una idea más clara de lo que tenemos que hacer para ayudarles.

La pandemia del COVID-19 nos incita a reflexionar sobre el desplazamiento en nuestros propios corazones y sobre las fallas de nuestros sistemas económicos y políticos. La avaricia puede desplazar tan fácilmente a la compasión. En lo profundo de nuestros corazones sabemos que el cuidado de los demás – y no su explotación – nos hace verdaderamente humanos. Mantras como “yo y mi país primero” carecen de profundidad y son el producto de un pensamiento equivocado.

En estos tiempos inciertos, el Papa Francisco nos exhorta a estar cerca para servir. En el Día Mundial del Refugiado 2020, hacemos un llamamiento a la transformación. Pedimos que los ojos y los corazones se abran a la acción reconociendo, contemplando y compartiendo la vida de los refugiados, los desplazados internos y los migrantes. A través de ellos podemos ver más claramente la verdad sobre nosotros mismos, nuestras sociedades y la dirección que debemos seguir. Unimos nuestras voces a la del Papa Francisco cuando dice: “¡No son números, sino personas! Si las encontramos, podremos conocerlas. Y si conocemos sus historias, lograremos comprender.”

Organizaciones religiosas en el mundo

 

Fuente: jesuitas.lat

 

Informe estadístico sobre la situación alimentaria de niños y adolescentes en los últimos diez años

Casi 4 millones de niños y adolescentes, de entre 0 y 17 años, tuvieron problemas para alimentarse en 2019, según el informe “Condiciones de vida de las Infancias prepandemia Covid-19. Evolución de las privaciones de derechos 2010-2019” presentado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica (ODSA UCA).

La cifra implica un 30,5% de personas en ese rango de edad con problemas alimentarios y constituye un incremento del 48,3% en relación con igual parámetro de 2015.

El estudio también revela que mientras en 2019 la inseguridad alimentaria total trepó sólo un punto porcentual y la severa (pasar hambre) subió de 13,5 a 14%, la alimentación gratuita en escuelas y comedores comunitarios (almuerzos, desayunos, copas de leche y viandas) tuvo un “crecimiento muy significativo”, dado que pasó del 34,6 al 39,2% de cobertura en ese período.

Este último dato implica que a fines del último año casi 4 de cada 10 niños y adolescentes debían cubrir su dieta alimentaria de esta forma.

La relación entre estos dos indicadores permite inferir, según la ODSA UCA, que “el incremento de esta cobertura alimentaria no fue suficiente para contener la crisis socioeconómica”.

“Si bien la información que se ofrece corresponde a la evolución 2010-2019, y puede resultar desactualizada ante la actual crisis social y sanitaria, es la línea de base con la que podremos realizar comparaciones próximamente y evaluar cambios en la incidencia de los indicadores de derechos, así como en las brechas de desigualdad social 2019-2020”, precisa Ianina Tuñón, investigadora a cargo del estudio.

El relevamiento de la ODSA UCA también ofrece información en el espacio de los derechos a la alimentación, a la salud, al hábitat, a la subsistencia, a la crianza y socialización, a la información, a la educación y al trabajo infantil.

El informe completo en CONDICIONES DE VIDA DE LAS
INFANCIAS PRE-PANDEMIA COVID-19 

Fuente: aica.org.ar

El Servicio Jesuita a Migrantes y Protagonizar en tiempo de Coronavirus – Por Julio Villavicencio SJ

En medio de las dificultades de este tiempo, el SJM y la Fundación Protagonizar se unieron para llevar adelante un plan de trabajo colaborativo. Julio Villavicencio SJ, es el encargado del Servicio Jesuita a Migrantes en Argentina y Uruguay y nos cuenta cómo avanzan en esta tarea compartida de acompañar y atender la realidad de la población migrante.

Por Julio Villavicencio SJ

Las oficinas de Córdoba, San Miguel y CABA del SJM, en el marco del proyecto SJM – Protagonizar, hemos podido ser beneficiarios de un proyecto para ayuda humanitaria en tiempos de COVID-19. En este proyecto presentamos una acompañamiento integral en el contexto de Pandemia para familias migrantes. Tres son los puntos fundamentales del proyecto: 

  • asistencia humanitaria: Comida, techo y medicinas. 
  • acompañamiento psicosocial. 
  • medios de vida a través de micro-emprendimientos. En este último punto la articulación se da a través de la Fundación Protagonizar y se pondrá en marcha en el llamado post-pandemia.

Quisiera compartirles particularmente el primer punto. La asistencia humanitaria en comida, techo y salud. En esta línea y durante este tiempo hemos podido realizar asistencia humanitaria en tres grandes rubros a más de 430 familias y personas migrantes. Muchas de estas de nacionalidad venezolana, paraguaya, colombiana, boliviana y ghanesa.

Alta vulnerabilidad 

Estas familias y personas solas, han sufrido como el resto de los ciudadanos los efectos de la pandemia y de la cuarentena en sus economías. Sumándoles que esta población en particular tenía ya antes de este contexto de pandemia una situación de alta vulnerabilidad. Las causas de esto son múltiples, pero ente ellas se pueden contar que han llegado a país recientemente. Esto hace que estén sin documentación argentina y por lo tanto no pueden acceder a ningún beneficio social dados por el estado. También se le suma que muchos de ellos no tienen conocidos o familias en el país, con lo cual la red social que puede contener a muchos de los nacionales para evitar caer en la calle, en este caso no existe. No hay red, si no hay ingresos, solo caída libre. Finalmente, muchas de las familias que acompañamos viven en lugares muy precarios, alquilando habitaciones de manera informal y en condiciones de hacinamiento, generando dos factores muy peligroso: por un lado el DNU que evita los desalojos no los tiene en cuenta a ellos, pues no tienen contratos formales, y en segundo lugar, están mucho más expuestos al contagio del COVID19. 

¿Cómo asistir en tiempos donde se reduce la circulación?

Dado que las ciudades donde estamos trabajando aún mantienen las normas de la cuarentena, es que nuestra atención y asistencia, ha tenido que adaptarse a la no circulación. De esta manera se ha desarrollado una ruta de atención la cual se hace a través de los medios que cuenta el SJM en cada una de sus oficinas, esto es whatsapp, Instagram, Facebook, email y la página web. Al ser tanta la demanda (mas de 100 solicitudes por semana), se invita a las personas a llenar un formulario, con sus necesidades y un grupo de voluntarios (20 aprox) distribuidos en Córdoba, San Miguel y CABA, se ponen en contacto con las personas y se les hace una breve entrevista para ver en profundidad su necesidad. Luego se arman bases de datos con las direcciones y necesidades de las familias, y una vez a la semana se realizan entregas puerta a puerta de ropa de abrigo, alimentos, medicamentos o ayuda para el hospedaje. 

En San Miguel también se colabora con alimentos en territorio con una de las ollas populares que la comunidad paraguaya ha organizado en el barrio El Polo, así como también con la colaboración en leche para las chocolatadas que les entregan a más de 398 niños y niñas. 

La ayuda ha sido así durante el último mes de 380 familias en CABA y partidos cercanos de la provincia de Buenos Aires, 73 en el partido de San Miguel y 56 familias en la ciudad de Córdoba.

Además de esta asistencia humanitaria, es bueno rescatar que la actividad del SJM ARU ha seguido con su trabajo en las demás áreas: pastoral, educación e incidencia. Así también como el trabajo en Montevideo a través de la reorganización del equipo con la llegada de un coordinador y con la entrega de ayuda en alimentos, ropa de abrigo y asesoramiento desde la parroquia San Ignacio.

 

Servicio Jesuita a Migrantes

Fundación Protagonizar

Gran Bretaña: Compromiso de los jesuitas para reducir el daño del cambio climático

En respuesta al “claro imperativo moral de actuar para la protección de nuestro planeta para las generaciones futuras”, los jesuitas de Gran Bretaña han decidido renunciar a invertir en sociedades cuya principal fuente de ingresos proviene de la extracción de combustibles fósiles. Esto fue anunciado por el Superior Provincial, el Padre Damián Howard, reiterando que “el cambio climático es el desafío más urgente que el mundo debe afrontar en un momento en que los desastres climáticos están causando cada vez más destrucción, golpeando duramente a los países más pobres, aunque rara vez son la causa”.

Actuar juntos lo antes posible

“Lo que ocurra a nivel climático y medioambiental tendrá implicaciones negativas para todos nosotros, por lo que debemos actuar juntos lo antes posible para proteger las condiciones de vida”, continúa el sacerdote, esperando que “los jesuitas puedan contribuir a este esfuerzo común”.

Según informa el Osservatore Romano, en Gran Bretaña, la Compañía de Jesús gestiona los recursos utilizados para financiar obras y proyectos de caridad en el país y en todo el mundo. El capital, administrado por tres gerentes, será totalmente desinvertido a finales de 2020, completando así el proceso ya iniciado para más de la mitad de las participaciones.

El planeta enfrenta una grave emergencia climática

Dado que diversos estudios científicos demuestran que todo el planeta se enfrenta a una grave emergencia climática, el padre Howard hace un llamamiento a “todas las instituciones para que reaccionen ante esta crisis ecológica y adopten medidas valientes para reducir el consumo de energía y pasar a las fuentes renovables”. Asimismo, pide a los grandes inversores en particular que “hagan todo lo posible para ayudar a evitar las graves consecuencias que podrían derivarse”.

El mundo debe responder a los enormes desafíos

“El mundo debe responder a los enormes desafíos y oportunidades del cambio climático con mucha más urgencia”, comentó Paul Chitnis, Director de las misiones jesuíticas del Reino Unido. Con ello, aseguró que el impacto del cambio climático se ve reflejado “en las comunidades de todo el mundo” siendo “los más pobres y marginados los que más sufren”, por cual, espera que “el Reino Unido cumpla con sus compromisos climáticos”.

Una acción mundial

En Madagascar, Efa Ravelonantoandro, jefe de programas del Centro Social Arrupe, testifica que en el sur del país “es ahora demasiado caluroso y el número de desplazados internos está creciendo”. A esto se le suman las continuas inundaciones, causando cada vez la propagación de enfermedades entre la población. En el país de África Oriental, hay muchos ríos, pero no se está “generando suficiente energía renovable”, declara.

Además de Gran Bretaña, los jesuitas del Canadá, Italia y Australia han decidido reducir el carbón de sus inversiones, así como el Jesuit european social center, de Bruselas y la red ecológica de justicia de los jesuitas en África, con sede en Nairobi (Kenya). Mientras tanto, el mes pasado, en el Reino Unido, Middlesbrough y Lancaster fueron las primeras diócesis del país en renunciar a sus inversiones en combustibles fósiles.

Fuente: www.vaticannews.va

Un hueso roto que se vuelve a soldar – Rafael Velasco SJ

En una nota para el diario La Nación, el P. Provincial Rafael Velasco SJ, analiza la  difícil realidad que actualmente atraviesan los barrios más desprotegidos y reflexiona sobre la necesidad de un trabajo colaborativo y fraterno que construya una sociedad más justa.

Nota completa:

La fraternidad y la cooperación son esenciales en un país en crisis en el que la pandemia se suma a la pobreza.

La antropóloga Margaret Mead afirmaba que el primer indicio de civilización humana, a su juicio, era un fémur roto y vuelto a soldar. La razón: un animal con un hueso roto no puede hacerse de los alimentos necesarios ni de agua, por lo cual hubiera muerto antes de sanar el hueso o en su defecto habría sido devorado por los depredadores. Que el hueso tuviera tiempo para soldar significaba que alguien se había hecho cargo de proveerle agua, alimento y protección a ese humano con el hueso roto hasta que pudiera sanar. Con lo que, de acuerdo a esta antropóloga norteamericana, el primer signo de civilización es cuidar del que está en situación de dificultad.

Es una teoría iluminadora. Particularmente en tiempos de pandemia, en los que quedan tan a la luz nuestras contradicciones como sociedad. El virus nos abofetea y pone a la vista que vivimos en un país fracturado. Un país en el que muchos compatriotas quebrados, como aquel primer ancestro, no pueden alcanzar la comida y están a merced de los depredadores: el hambre, la violencia, la desesperanza. Si bien la situación es difícil para todos, en los barrios más vulnerables la situación es muy dura. Para los sectores más desprotegidos, el coronavirus es una realidad a la que le tienen miedo, sobre todo, porque la ven en los medios, pero al hambre lo tienen sentado en sus mesas o golpeando amenazante sus puertas. Y la van peleando, organizándose en merenderos y ollas populares que se nutren de lo que ellos mismos aportan o de lo que los almacenes del lugar pueden dar. Los alimentos que van llegando desde los gobiernos o campañas de otras organizaciones también suman.

Y se ayudan con criterios propios del que sabe lo que es pasar necesidad. Una de las referentes de una comunidad muy castigada, cuando recibió las cajas de la campaña Seamos Uno y comprobó que la cantidad de necesitados en su barrio era mayor a la cantidad de cajas recibidas, decidió abrir las cajas (que son para una familia) y dividir el contenido para que alcanzara a dos familias en lugar de una. «Así todos tienen un poco», dijo. Ante la advertencia de uno de los líderes de la campaña, que le dijo que no se podían abrir las cajas, ella lo miró y le respondió: «Padre, tiene que aprender a ser más solidario». Lo cual causó risas (los que llevaron los alimentos lo hicieron por solidaridad) pero también significó un golpe de realidad.

Ante esta evidencia, no ayudan los discursos poco inteligentes y simplistas que culpan a los pobres de sus propios padecimientos. Se escucha penosamente a referentes culparlos de no cuidarse y «contagiarnos». Lo paradójico es que el virus llegó en avión pero ahora hay quien señala con el dedo a los que andan a pie o tirando del carro con cartones. No se puede pretender que una familia que vive al día quede de brazos cruzados para dejarse morir. Y aquí hay otra contradicción en ese discurso clasista: se les endilga a los pobres que viven de la ayuda del Estado, pero luego se les exige que se queden en sus casas sin poder ir a trabajar. ¿En qué quedamos?

Sin embargo, el error más profundo es pensar que el hambre es solo problema de ellos. Es un problema de todos como sociedad. No son solo ellos los que, como el homínido de la antropóloga, quedan con el hueso roto a merced de los depredadores (la droga, la violencia, la delincuencia). Somos todos como sociedad «civilizada» los afectados por esa fractura. Los depredadores, los conocemos, nos acechan. Y respondemos como civilización cuando cuidamos de los más débiles. No podemos avanzar con un miembro roto. La solución no es apalear al miembro, es cuidarlo, ocuparse de él para que pueda sanar y todos podamos avanzar.

Es luminosa la intuición de Margaret Mead. Más aún en estos tiempos. Viene a decirnos que nuestros antepasados ya sabían lo que a nosotros aún nos cuesta aprender: que no será el desprecio al más vulnerable lo que nos salvará, sino la cooperación y la fraternidad.

Fuente: lanacion.com.ar

Nuevo coordinador para el Servicio Jesuita a Migrantes en Montevideo

Joan Gratacós asumió como Coordinador del Servicio Jesuita a Migrantes en Montevideo, Uruguay. A modo de presentación, nos cuenta sobre su llegada e incorporación al sector, el trabajo que llevan adelante actualmente y los mayores desafíos en la tarea atender necesidades urgentes.

Palabras del nuevo coordindador

Soy Joan Gratacós Guillén. Me acabo de incorporar como coordinador del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) en Uruguay. Soy español y estoy vinculado con Uruguay por razones familiares hace 25 años. Desde el 2018 estoy residiendo acá.

En diferentes etapas de mi trayectoria profesional he trabajo en la atención a migrantes y refugiados. En México, en el Servicio Jesuita a Refugiados, primero y, unos años después, en el SJM. En Cataluña, he trabajado como docente liceal en el acompañamiento para la inserción del alumnado migrante que se incorpora al sistema educativo catalán. 

El SJM Uruguay forma parte del Servicio Jesuita a Migrantes Argentina-Uruguay (SJM ARU). Además de la oficina de Montevideo, hay otras tres en Argentina: San Miguel (Prov. de Buenos Aires), Córdoba y CABA, donde se ubica la sede central.

Las cuatro oficinas del SJM ARU tenemos el empeño de acompañar a las personas migrantes, protegiendo y promoviendo sus derechos. Esto nos lleva a desplegar nuestras acciones en diferentes áreas: social (facilitando los procesos de inserción), educativa (promoviendo una cultura de la hospitalidad), pastoral (posibilitando espacios de encuentro con Dios) e incidencia (contribuyendo a generar políticas y prácticas inclusivas).

Dentro de este esquema común, en el SJM Uruguay tenemos el reto de fortalecer y cohesionar las diferentes obras que la Compañía de Jesús tiene en Uruguay en lo referente al acompañamiento a personas migrantes: en parroquias, colegios y la Universidad Católica. Gracias al esfuerzo de muchas personas implicadas, estos espacios ya han recorrido un camino, y se trata de poner los medios para seguir avanzando, buscando sinergias y complementariedades, en primera instancia con las obras de la Compañía, pero más allá con otras organizaciones eclesiales locales y de la sociedad civil uruguaya.

La situación de pandemia que estamos atravesando nos ha obligado a reconfigurar la atención a las personas migrantes. Estos meses hemos estado entregando canastas, ropa de abrigo y otros apoyos de emergencia en la parroquia de San Ignacio de Montevideo. La crisis sanitaria está golpeando de forma cruel a muchas personas que carecen de redes socioeconómicas estables, entre ellas, a los migrantes. 

Nuestro trabajo en otras áreas  (acompañamiento psicológico, orientación laboral, etc.) ha tenido que recluirse en el ámbito virtual. Cuando nos presentan necesidades de vivienda, salud o documentación que no podemos resolver directamente, informamos de aquellas instituciones que pueden atenderlos. Hemos cancelado temporalmente un servicio de comida y de convivencia que se ofrecía los domingos.

Más allá de la presente crisis sanitaria, esta población es vulnerable por su misma condición de migrantes. Muchas veces invisibilizada, está en los márgenes de nuestra sociedad. Nos sentimos llamados, como dijo el Papa Francisco, a acoger, proteger, promover e integrar a estos migrantes que recalan en el paisito para buscar una vida mejor, como hicieron antaño aquellos otros migrantes que llegaron de Europa.

Análisis de la respuesta social jesuita ante la situación de emergencia mundial

Compartimos un informe del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología de la Compañía de Jesús, sobre las acciones que se están desarrollando como parte de la emergencia por la pandemia del coronavirus.

Este documento es un primer acercamiento a la información disponible. Los datos agregados que se presentan son tentativos. Se recomienda el análisis detallado a nivel regional y de red.

Algunos de los datos obtenidos son:

  •  329 organizaciones han respondido a la encuesta promovida por las redes Fe y Alegría, SJR, Centros Sociales Jesuitas, GIAN (Global Ignatian Advocacy Network).
  • 80% de la organizaciones trabajan aún en remoto o con servicios mínimos.
  • 3.6 millones de personas en todo el mundo están identificadas como potenciales beneficiarias debido al Covid-19.
  • 69,4% de las organizaciones están haciendo incidencia relacionada directamente con esta emergencia.

En el siguiente link podrás acceder al documento: Respuesta global covid19 Jesuitas Social.pdf

 

Fuente: jesuitas.lat

Campaña Córdoba Urgencia Alimentaria

Esta semana se lanzó la campaña Córdoba Urgencia Alimentaria. Es una iniciativa solidaria que tiene como objetivo acompañar la difícil situación económica que viven miles de familias cordobesas en el contexto de la pandemia mundial.

Los fondos recaudados se destinarán en su totalidad al suministro de módulos alimentarios para 25.000 familias, distribuidas a través de las 18 zonas pastorales de la Arquidiócesis de Córdoba, tanto en la capital como en el interior de la provincia.

Esta campaña es una iniciativa de Caritas Córdoba, Pastoral Social, Jesuitas de Argentina y Uruguay, Radio María, Hombre Nuevo y Manos Abiertas y ya cuenta con el apoyo de empresas privadas, universidades, clubes, centros médicos y de distintas personalidades del medio artístico y deportivo.

Para colaborar podés acceder a la web: www.urgenciaalimentaria.com.ar

 

Feria virtual para emprendedores migrantes

Desde la Fundación Protagonizar y el Servicio Jesuita a Migrantes se ha propuesto la realización de la primera Feria Virtual para emprendedores migrantes. La idea es adaptar los espacios de venta que se realizaban de manera presencial, a la nueva normalidad que nos toca vivir a causa de la Pandemia del COVID19. Pensando además en las consecuencias económicas que está dejando el aislamiento físico, así también como la perdida de trabajo por parte de algunos migrantes y la ausencia total de ayudas estatales para las personas que no tienen regularizada su documentación por ser extranjeros.

Muchas de las familias migrantes no están dentro ni de planes sociales, ni del Ingreso Familiar de Emergencia, esto hace que su situación sea de alta vulnerabilidad, dentro de la ya golpeada situación económica que atraviesa la Argentina y la región. En ese sentido es que se ha querido ir pensando caminos post pandemia, no solo de asistencia, sino también de reactivación y empleo.

La feria virtual es una de los tantas acciones que Protagonizar y SJM están proyectando para poder colaborar con las personas migrantes a la integración laboral. Paralelamente a esto, el Servicio Jesuita a Migrantes no ha dejado de realizar asistencia en alimentos y kit de higiene para bebes, tanto en la ciudad de Córdoba, en CABA, en San Miguel, y también en Montevideo, desde la parroquia San Ignacio. También estamos brindando ayuda en hospedajes. Actualmente estamos asistiendo en alimentos a más de 400 personas migrantes (paraguayas, bolivianas, venezolanas, ghanesas, colombianas, etc)

Es una situación compleja, donde hay varias opiniones al respecto, de parte de diversos estudiosos del tema económico, político y social. No hay caminos que hayan sido transitados anteriormente para poder tener alguna referencia. Por eso desde el SJM y Protagonizar hacemos una apuesta a las economías informales y a la solidaridad de la sociedad civil.

La feria: ¿Cómo funciona?

La idea es que las redes sociales del Servicio Jesuita a Migrantes y de la Fundación Protagonizar sean canales de difusión de los distintos emprendimientos.

Si te interesa alguna marca en particular, te comunicas directamente con el emprendedor a través de sus redes o whatsapp, conoces lo que ofrece, recibís atención personalizada, compras y coordinas la entrega.

 

Para colaborar con esta iniciativa podes ingresar a:

Hogares de tránsito protegido, un proyecto de la Universidad Católica de Córdoba

En un proyecto de Responsabilidad Social Universitaria, el Instituto Proyecto Fábrica, perteneciente a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Córdoba, está desarrollando hogares de tránsito protegido para personas de zonas carenciadas.

Estos hogares son ámbitos de aislamiento relativo y se montan en salones comunitarios, clubes, parroquias y otros sitios similares, con el objetivo de alojar personas sanas por COVID-19, pero que sí tienen el riesgo de contraerlo por vivir en condiciones habitacionales precarias o con un número muy alto de habitantes por casa.

Actualmente se comenzó por solicitud de Cáritas con el montaje de un hogar de tránsito protegido en el Hogar de Cristo ubicado en barrio Cáceres, al sur de la ciudad de Córdoba. Esa zona en particular se  caracteriza por su condición humilde y la presencia de un asentamiento precario de grandes dimensiones. Este es el primer prototipo desarrollado y construido.

El proyecto es el resultado de la implementación del conocimiento de distintos actores y profesionales: sanitaristas, psicólogos sociales y arquitectos, en este último caso, comprometidos con las “arquitecturas de emergencia”. La simple localización de personas en ámbitos públicos vacantes (estadios cubiertos, salones de espectáculos, Escuelas, etc.), constituye una “solución a mano”, pero no termina de otorgar las condiciones necesariamente humanas que se pretenden con este proyecto, que es generar pequeños ámbitos (1 por cama) que ofrezcan privacidad relativa, contención emocional a partir de la idea de cobijo y la generación de una atmósfera caracterizada por los colores de los materiales y las señales, de tal modo que sientan la dimensión humana antes que la “intemperie de los grandes salones”.

La mayor cantidad de arquitectos provienen de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Córdoba, pero también se suman contribuciones de profesionales invitados, además de amigos y gente en general que se asocia espontáneamente, constituyendo así un equipo muy importante.

El sistema se constituye de una tenso-estructura de sogas de escalada de 6mm sujetadas a muros, varas de madera estandarizada de 45mm, que izan las sogas otorgando tensión, y de esta red en ambos sentidos de un espacio, “cuelgan” planos divisorios de diversa materialidad.

En el caso del Hogar de Cristo se utilizaron “placas pizarrón” de cartón doble corrugado, provistas por el Grupo Arcor/Cartocor.

De muy bajo costo y fácil como rápido montaje, estos hogares de transito son considerados una respuesta efectiva a la situación que enfrentamos.

Fuente: www.ucc.edu.ar