El P. General lanza un desafío a los Antiguos Alumnos de los colegios jesuitas

El Padre Arturo Sosa SJ se reunió con un grupo de exalumnos jesuitas en Bandra, India. Compartimos aquí el discurso completo que dirigió a los presentes. 

Es para mí una gran alegría estar aquí y poder compartir con ustedes ideas y reflexiones. Su presencia aquí esta tarde es un signo del afecto que conservan hacia las instituciones de la Compañía en las que estudiaron. Significa también que siguen manteniendo los valores e ideales que absorbieron durante sus años de colegio y universidad. Les agradezco mucho el tiempo que han dedicado y el esfuerzo que supone haber pospuesto muchos de sus compromisos de trabajo y familia para estar aquí.Las palabras que voy a dirigirles se dividirán básicamente en tres partes. La primera se ocupará de la misión de la Compañía de Jesús en el contexto actual. La segunda tratará sobre cómo hacer posible que Antiguos Alumnos y jesuitas participen unidos en la tarea de llevar adelante esta misión. Y, finalmente, haré algunas observaciones acerca del papel de las asociaciones de Antiguos Alumnos.A. La Misión de la Compañía de Jesús hoy.Antes de hablar de la misión en concreto, es necesario situarla en su contexto. En otras palabras, es necesario detenerse en la situación de nuestro mundo actual. Sin hacer una detenida elaboración, hago mención de los principales temas que nos salen al paso hoy día.

  1. Pobreza y desigualdad: Los avances tecnológicos han dado como resultado una explosión de bienes materiales y una gran variedad de servicios. Todos ellos, sin embargo, muy lejos del alcance de los pobres, millones de los cuales han de luchar a diario para sobrevivir.
  2. Masivos desplazamientos de población: Pobreza, conflictos violentos y desastres naturales obligan a un gran número de personas a huir de sus hogares para emprender una vida nueva en otra parte. Estos migrantes y refugiados tienen que hacer frente a enormes desafíos en su peregrinaje. No podemos permanecer indiferentes ante su difícil situación.
  3. La crisis ecológica: El uso derrochador que hacemos de los recursos materiales ha originado una rápida degradación del medio ambiente natural. Los pobres y marginados son los más afectados por esta crisis. Estamos llamados a escuchar el grito de la tierra y el grito de los pobres y hacer todo lo que esté en nuestra mano para cuidar nuestro hogar común.
  4. El ascenso de la derecha y el fundamentalismo: La identidad religiosa y la identidad nacional se están convirtiendo en instrumentos en manos extremistas. Estos grupos fundamentalistas están suscitando una sensación de miedo e inseguridad, con el resultado de que las minorías suelen ser víctimas de violencia y de políticas de exclusión.
  5. La realidad virtual: La tecnología de la información ha cambiado el mundo de arriba abajo y hoy día lleva las riendas de nuestras vidas. No podemos negar que nos ha aportado grandes beneficios. Nos preocupa, sin embargo, que esta nueva forma de vida afecta a nuestra forma de relacionarnos. Resulta paradójico que los nuevos medios de comunicación hayan reducido nuestra capacidad de comunicarnos cara a cara.

Esta enumeración no es exhaustiva, pero quiere poner de relieve las principales cuestiones que conforman la realidad que nos rodea. En este contexto vive la Compañía de Jesús, discerniendo su misión y los medios para llevarla adelante.Con humildad y sinceridad, la Compañía de Jesús ve su propia misión como parte de la más amplia misión de Dios. Esta misión invita a hombres y mujeres a unirse a Dios y crear con Él un mundo de justicia, de amor y de paz. Nuestra misión sigue siendo esencialmente la misma, pero ha de ser abordada desde diferentes ángulos dependiendo de las circunstancias concretas. A la luz de la realidad de hoy, la Compañía de Jesús ha discernido que Dios nos llama a una Misión de Reconciliación y Justicia. Esta misión contiene en sí tres dimensiones fundamentales: Reconciliación con Dios, con la humanidad y con la creación. Las tres están interconectadas y son inseparables.

La fe y la experiencia nos dicen que la fuente de nuestra vida es Dios. Sólo en unión con el Todopoderoso podemos experimentar la plenitud de la vida y entender mejor cuál es nuestra finalidad en la Tierra. Hoy, más que nunca, los seres humanos necesitamos desbloquear el potencial liberador que se esconde en el núcleo de la espiritualidad y de las tradiciones religiosas. Los jesuitas y las instituciones de la Compañía de Jesús ofrecen a todos, hombres y mujeres, como poderoso medio de ayuda para alcanzar un encuentro personal con Dios, la espiritualidad ignaciana.El inmenso sufrimiento y la injusticia de nuestro mundo son escandalosos, se oponen al plan de Dios y ofenden al concepto mismo de dignidad humana. Las instituciones de la Compañía están empeñadas en formar ‘hombres y mujeres para los demás’ – la frase entrañable que P. Pedro Arrupe llevaba en el corazón. Nos esforzamos por levantar unas estructuras de apoyo, que ayuden a las comunidades marginadas a alcanzar un nivel de vida razonable. Al mismo tiempo, pretendemos formar la conciencia personal, promoviendo una cultura de la fraternidad y la aceptación.

La reconciliación con la creación se ha convertido en una nueva urgencia de nuestro tiempo. Es algo que requiere un enfoque plural capaz de cuestionar los modelos de desarrollo al uso y favorecer un mayor respeto por la creación de Dios. A nivel más amplio queremos unir nuestras fuerzas a las de expertos en la tarea de detectar cuáles son las raíces y cuáles las soluciones a la crisis ecológica. Y no podemos obviar la necesidad de revisar nuestros propios patrones de consumo para adoptar un estilo de vida que refleje nuestro ideal.

B. El compromiso de los Antiguos Alumnos con la Misión.La Compañía de Jesús es uno de los muchos grupos que se comprometen con la misión de Dios. Vemos complacidos cómo nuestros Antiguos Alumnos pasan a formar parte de este compromiso común. Voy a referirme brevemente al modo como los Antiguos Alumnos pueden contribuir a la misión común.

Implicándose de instituciones de la Compañía: Ésta es una de las formas en que muchos de ustedes expresan en concreto su compromiso personal. Varios de ustedes se han esforzado en mejorar las instalaciones de su Alma Mater, mientras que la contribución de otros ha consistido en ofrecer muy necesarios servicios profesionales. Me dicen que algunos de ustedes se acercan a prestar ayuda en algunas de las obras que lleva la Compañía en áreas rurales. Un ejemplo es la asociación de Antiguos Alumnos de Loyola, Goa, que se ha puesto en contacto con nuestra escuela de Manmad. La Asociación Stanislaus ha participado en diversos proyectos en Talasari y Uplat. Les estoy muy agradecido por su generosidad.

Tomando parte en servicios de diversa índole: Las instituciones de la Compañía no son el único lugar en que se expresa el compromiso con la misión. Muchos ex-alumnos están involucrados en distintas organizaciones religiosas y seculares al servicio de los pobres. Sería egoísta por nuestra parte pedir a ninguno que abandonase estos compromisos adquiridos para ayudar en instituciones nuestras. Nos alegra mucho ver que la concepción de la vida y los valores recibidos de sus maestros y guías espirituales son ya parte integral de sus vidas.

El testimonio de la vida cotidiana: Aprecio la generosidad de todos al ponerse al servicio de estas causas, pero eso no me impide ser consciente de que la mayor parte de su vida está dedicada a su carrera profesional y a sus compromisos familiares. Entre los aquí presentes esta noche, habrá abogados, ingenieros, médicos, químicos, banqueros, etc. Su apretada agenda les dejará muy poco tiempo para participar en tareas de servicio social. No olviden que su principal campo de misión es su lugar de trabajo y su hogar, en el trato con sus compañeros de trabajo, en la atención a los clientes u ocupándose de sus hijos. En todas estas ocasiones logren que todo lo que hagan y decidan tenga como norma una gran competencia profesional y los valores humanos más hondos. Ese debe ser su modo de participar activamente en la misión de Dios, dando testimonio con sus palabras y sus obras.

Vida política y civil: Actualmente vivimos una crisis de liderazgo en la esfera pública. Los líderes políticos nos han llenado de promesas vacías y a menudo nos hacen lamentar la carencia de un buen gobierno. Tal vez en esto la culpa sea también nuestra, y nuestras lamentaciones desde la barrera no ayudan a mejorar la situación. Es imperiosamente necesario que hombres y mujeres íntegros, renunciando a sus carreras personales, se entreguen al servicio público. Sí, vería con agrado que muchos más de ustedes asumiesen el reto de ofrecerse como líderes en el terreno administrativo o político, en Mumbai, Maharashtra o en la India.

C. El papel de las asociaciones de Antiguos AlumnosHasta aquí he intentado describir nuestra misión compartida y algunas formas en que los Antiguos Alumnos de la Compañía se comprometen con ella. Las asociaciones de Antiguos Alumnos pueden desempeñar un papel clave para hacer más hondo y amplio este compromiso. Para que esto suceda, las asociaciones de Antiguos Alumnos deben tratar de hacer lo siguiente:

Convertirse en una oportunidad para que surjan lazos afectivos: Da la impresión de que la mayoría de asociaciones lo están haciendo bien. En sus reuniones regulares muchos ex-alumnos logran reanudar viejas amistades que nacieron en las aulas y sacando del olvido hermosos recuerdos de sus días de estudiantes. Esto es ya valioso en sí mismo, pero creo que a éste se unen otros frutos. Al renovar viejas amistades se está logrando afianzar los vínculos con la institución. Al recordar “viejos tiempos”, un ex-alumno logra conectar de nuevo con los valores que un día se le transmitieron. Recuerda el papel inspirador de algunos profesores en su vida y moviliza su interior para ser fuente de inspiración para otros.

Proporcionar una plataforma para el discernimiento y la planificación: Por muy valioso que sea lo expuesto hasta aquí, espero que nuestras asociaciones den aún otro paso adelante, transmitiendo a la misión un tono de reflexión y planificación. Nuestras Asociaciones pueden ofrecer a los ex-alumnos la oportunidad de reunirse para hablar de la misión personal de cada uno. Esto, hecho con espíritu de ayuda y de mutua confianza, permite a comprender mejor la propia misión en la vida diaria. Compartir hace posible que se abran posibilidades a la colaboración. Estos intercambios consiguen que los que participan se hagan más conscientes del gran depósito de experiencia que poseen entre todos, y les capacitan para canalizar mejor su servicio de ayuda a la institución o de apoyo al buen trabajo de algún antiguo compañero de estudios. Estas reuniones pueden servir también para planificar actividades conjuntas, para evaluar proyectos en curso de realización y para definir unas estrategias que permitan mayor participación en la sociedad.

Establecer un foro de formación permanente: al tratar de la misión, casi siempre nos centramos en cuál puede ser el servicio que los ex-alumnos pueden prestar para pagar, por así decir, la deuda que contrajeron con la institución. Con esto se debe continuar, por supuesto, pero no como si se tratase de una relación unilateral. Yo insto a nuestras asociaciones de Antiguos Alumnos a que reflexionen sobre cuál sería el modo como la Compañía de Jesús puede continuar prestándoles un servicio, especialmente en lo que atañe a su formación permanente. El tesoro de la espiritualidad ignaciana puede servir de gran ayuda para navegar por los complejos caminos de la vida adulta. Las asociaciones de Antiguos Alumnos podrían organizar sesiones en las que algún jesuita pusiese a su disposición algunas herramientas capaces de cambiar su vida. Por ejemplo el Discernimiento, la Conversación Espiritual o el Examen de Conciencia. Llegar a familiarizarse con estas prácticas espirituales sería, no me cabe duda, de incalculable valor para su vida personal y profesional.

ConclusiónTeniendo en cuenta la gran importancia de las asociaciones de Antiguos Alumnos, les animo a que sigan haciendo todo lo posible para promocionarlas. No duden en invitar a un número creciente de compañeros de clase a formar parte de ellas. Todos pueden convertirse en embajadores cualificados de su Alma Mater localizando antiguos compañeros y haciendo que se pongan en contacto de nuevo con la institución. Otra forma de hacerse más fuertes es el trabajo en red entre las distintas asociaciones. Me alegra saber que son ustedes miembros activos de las Jesuit Alumni Associations of India (JAAI) y de la WUJA, al ser Mr. John Nellankavil miembro directivo de la WUJA. Me complace también conocer los pasos que se dan para estrechar la vinculación con las asociaciones de la Zona Oeste. Sigan avanzando en esta dirección. Unido a esto podrían hacer algunos esfuerzos para promover las asociaciones de Antiguos Alumnos en las escuelas rurales. Celebro que algunos de ustedes hayan visitado Talasari y Manmad para alentar el proceso de creación de asociaciones de Antiguos Alumnos en esas localidades. Pido finalmente que al menos un jesuita participe activamente en cada asociación, y que preste especial atención, entre otras cosas, a la formación permanente.Doy las gracias e manera muy especial a los organizadores del acto de esta tarde. Sé bien cuánto tiempo y cuánto trabajo han dedicado para poner en pie un programa de esta envergadura. Y a todos los aquí presentes… gracias por estar aquí, gracias por el servicio que nos brindan y gracias por el gran cariño que nos demuestran. Que todos sigamos trabajando juntos por la mayor gloria de Dios.

Fuente: sj.curia

Sínodo sobre Amazonía: ‘Buscar caminos realmente nuevos’

 La Dra. Birgit Weiler, docente de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, entrevistó al cardenal Claudio Hummes, presidente de la Red Eclesial Panamazónica (Repam), sobre la relevancia de prestar atención a la Amazonía y escuchar a los pueblos originarios.

En octubre del presente año se realizará en Roma el Sínodo de los Obispos para la Región Amazónica ¿Podría comentarnos quiénes participarán?

Van a participar todos los obispos de la región Panamazónica, residentes y auxiliares, no solo delegados elegidos como normalmente lo es en otros sínodos. Seremos un poco más de cien obispos. La convocatoria ha sido amplia pues el papa quiso que, en primer lugar, participen los pueblos originarios, como interlocutores fundamentales; y también, otros sectores de la población amazónica.

Cuando el papa visitó Puerto Maldonado en el Perú, quiso encontrarse con los pueblos indígenas y les dijo: “Hoy está comenzando el proceso sinodal. Ustedes son participantes esenciales en este proceso”. En octubre estarán en Roma representantes de los pueblos indígenas y de otros sectores de la sociedad. Muchas personas han participado en la fase de investigación, de recolección de información, opiniones, sugerencias, problemas y sueños de toda la población de la Panamazonía.

Es un momento histórico. Nunca antes hubo un Sínodo panamazónico. ¿Por qué se ha convocado justo en este tiempo? 

Es un momento muy especial, es el fruto, una expresión de lo que llamamos un kairós, un tiempo especial de gracia y de iluminación de parte de Dios quien nos concede este tiempo que estamos viviendo. Eso empieza con la elección del papa Francisco. Él significa un gran cambio dentro de la Iglesia: un argentino que no era de Europa, un jesuita que toma el nombre de Francisco. Y él inmediatamente mostró que está muy consciente de la gran crisis ecológica y climática y que por ello – eso va en la línea de Francisco de Asís, el gran inspirador del cuidado de la naturaleza –en este contexto escribe la encíclica Laudato si’.

Entonces el papa, también dentro de este contexto grande de una Iglesia que está en necesidad de reformarse internamente para ser una Iglesia más misionera, más misericordiosa, más pobre con los pobres y que cuida la naturaleza, que cuida la casa común, empezó a destacar mucho la Amazonía como un territorio fundamental para el equilibrio ecológico.

¿Por qué es importante la Amazonia para la Iglesia?

La Amazonía también es esencial para nosotros como Iglesia porque nos recuerda que Dios creador nos entregó el planeta para que obtengamos de él lo que necesitamos como sustento pero sin destruirlo. Actualmente, el planeta está amenazado y explotado más allá de sus posibilidades. En la medida en que destruimos la Amazonía, destruimos las condiciones de un planeta saludable y viable en el futuro.

Es necesario reflexionar y abrir nuevos caminos para ver cómo cuidar más este planeta que Dios nos entregó y que también nosotros queremos entregar a las generaciones futuras. Entonces estamos en un momento muy central del ministerio del propio papa Francisco. Él está muy presente, nos da coraje, ánimo, nos entusiasma. Por eso tenemos tanta esperanza en este Sínodo.

¿Puede decirnos cuáles son los frutos principales que se espera de este Sínodo?

Se quieren encontrar caminos realmente nuevos, y no solo renovar o reactivar los caminos antiguos, que también es importante, sin embargo, algunos de los antiguos caminos tienen que ser abandonados, porque son más un impedimento que una ayuda para salvar el planeta y ser realmente, una Iglesia que cuida la casa común.  Esto se va a definir en este primer momento de la escucha, a medida que la Iglesia escuche a las propias poblaciones de la Amazonía y quiera oír de ellas cuáles serán los nuevos caminos.

Esperamos caminos que nos ayuden a defender la naturaleza, a preservar los bosques, a lograr que los pueblos indígenas tengan sus derechos reconocidos y sean sujetos de su historia, protagonistas de su historia y ya no objeto colonial de nuestros proyectos, un rol que les hemos forzado a cumplir y que continuamos haciendo. Con los pueblos indígenas tenemos que construir un futuro con el que sueñan y que ellos merecen. Como Iglesia también tenemos que preguntarnos, ¿cómo conseguir que esas comunidades tengan sus pastores próximos, conviviendo y celebrando con ellas la eucaristía y los demás sacramentos, tan importantes para la vida de las comunidades católicas?

Ud. ha recalcado que el tiempo postsinodal es muy importante ¿En qué deberían contribuir las universidades católicas en general y las universidades jesuitas en particular, en la fase de la implementación del Sínodo?

Durante nuestra reunión en Río de Janeiro, entre los representantes de universidades jesuitas y de la REPAM, convocados por AUSJAL se empezó a formular de qué manera las universidades jesuitas en América Latina, sobre todo en esa región de la Panamazonía, pueden colaborar en lo que dice el papa. Es muy importante que nuestras decisiones del Sínodo y todo lo que viene después tenga un buen fundamento teórico, de fuerza científica. La Iglesia tiene necesidad de esta presencia de las universidades y de esta fundamentación básica. Tuvimos la alegría de ver cómo las universidades jesuitas están realmente abrazando con mucho coraje, con mucha lucidez y con mucha voluntad la participación en el proceso del Sínodo

Las universidades en general –no solo las católicas o jesuitas– están invitadas porque aquí hablamos del interés por el planeta en bien de la humanidad. Tenemos la certeza de que las universidades estarán presentes haciendo un gran e importantísimo trabajo que la Iglesia necesita para la implementación del Sínodo.

Fuente: Universidad Antonio Ruiz de Montoya 

Una formación humana que conduce a un compromiso con el Bien Común

 Guatemala fue la cuarta parada de la gira del Padre General por la Provincia de América Central.

El domingo 27 de enero, después de un tiempo en una iglesia de la Compañía muy popular por la devoción del pueblo guatemalteco al Cristo de la Misericordia y a San Judas Tadeo, el P. Sosa fue al Colegio Javier para encontrarse con los jesuitas que trabajan desde hace muchos años en Guatemala. Su mensaje, en esta ocasión, puede resumirse de la siguiente manera: “[sentirse y actuar] como un solo cuerpo, integrado por diversidad de miembros, tareas y carismas, que tiene como cabeza al Señor” y “en permanentemente escucha de su Palabra y en común discernimiento de los signos de los tiempos”.

Al día siguiente, las 12 obras de la Compañía en Guatemala tuvieron la oportunidad de presentar su trabajo. La mayoría de estas obras tiene un perfil educativo, aunque se desarrolla también mucho trabajo pastoral en parroquias y templos. La irradiación de todas estas instituciones en el país es inmensa y todas inscriben su trabajo en el horizonte de la proclamación de la fe que busca la justicia y la reconciliación en una sociedad profundamente fragmentada por diversas formas de exclusión, racismo, violencia contra la mujer, corrupción e impunidad.

El P. General en sus palabras alentó a todos a “continuar trabajando con empeño en el servicio del Reino enfocándose en la formación humana y en una educación que permita tener ciudadanos comprometidos en el servicio del bien común, haciendo posible que surja la vocación al servicio público, en el que la acción política se perciba como una contribución al ordenamiento social que permita el bien de todos”.

 En la homilía de la eucaristía, señaló la necesidad de articular “la profundidad intelectual, en el análisis, reflexión y estudio de la realidad social”, con “el discernimiento espiritual para descubrir dónde está actuando el buen Espíritu”, es decir aquel que, como Jesús, sana, protege y construye la vida humana.

Una última parada del viaje guatemalteco fue la visita al proyecto educativo Puente Belice. Es una particular experiencia formativa con jóvenes provenientes de barrios extremadamente vulnerables de la ciudad, en la que tienen la oportunidad de aunar estudio y trabajo.

Fuente: sjcuria.global

Lo que llamamos Filosofía

Estamos cambiando de época. Y esto nos obliga a responder a los interrogantes que este tiempo nos plantea.

José Daniel López, SJ – Coordinador de la carrera de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Humanidades UCC.

En la aurora de la cultura occidental surgieron en Grecia aquellos a los que se los llamó “amantes de la sabiduría” o filósofos. Estos amaban y deseaban la sabiduría porque al no tener todas las respuestas para las cuestiones fundamentales, reconociendo su ignorancia, comenzaron a preguntarse aspirando llegar al conocimiento. Desde entonces, la filosofía es la disciplina que surge de las incertidumbres humanas y que se dirige hacia los temas centrales que cuestionan y estimulan nuestra existencia: el mundo, la vida, lo Divino, los otros, las instituciones, la historia y el hombre mismo.

Efectivamente, la filosofía piensa y pregunta, porque pensar es preguntar. Y el desarrollo de la pregunta filosófica implica respuestas que abren siempre nuevos interrogantes. La filosofía, entonces, busca perseverar en el pensar.

Un momento fundante de la filosofía fue cuando en la Grecia antigua, los filósofos comenzaron a indagar el mundo y la naturaleza. Ya no les bastaba ver cómo son las cosas y sus cambios, querían saber por qué las cosas y la naturaleza son de una determinada manera y por qué cambiaban, y si había algo que permanecía en medio de los cambios. La admiración y el asombro ante el cosmos, bello en su orden y trágico en sus cambios y su destino, hizo surgir la pregunta filosófica. Admirarse del mundo y buscar comprenderlo es Filosofía.

La admiración por el mundo trae consigo el deseo de conocerlo y también de transformarlo. Este deseo es lo que llevó, en los tiempos modernos, al desarrollo de la ciencia y de la técnica. Y la transformación del mundo hizo tomar conciencia al hombre de sus posibilidades, de su fuerza… y también de sus condicionamientos y sus límites. Por ello, la filosofía es habitar el mundo tomando conciencia de las posibilidades y los límites de nuestra condición humana.

Y si miramos nuestra cultura y nuestro entorno nos damos cuenta que vivimos un momento de cambio y de transición profundo. Estamos cambiando de época. Y esto nos obliga a responder a los interrogantes que este tiempo nos plantea. No solamente dar respuestas a las situaciones y dificultades ocasionales, sino de descubrir los cuestionamientos que gestan nuevas formas de convivir y de interpretar la vida. Animarse a formular las preguntas profundas que late en cada una de las transformaciones y conflictos que atraviesan nuestra época, es lo que desde la época de los griegos llamamos Filosofía.

Noticias UCC

Grupo de Derechos Humanos de AUSJAL Define Acciones para el 2019

Los homólogos del Grupo de Derechos Humanos de AUSJAL se reunieron para evaluar los programas interuniversitarios actuales sobre formación en el área: educación, justicia, ciudadanía y seguridad son algunos de los temas que se cubrieron en el 2018.

Del 19 al 22 de noviembre, los homólogos del Grupo de Derechos Humanos de AUSJAL se reunieron en el Instituto Superior Pedro Francisco Bonó (República Dominicana). En el encuentro, los participantes evaluaron el desarrollo, durante el año 2018, de los cuatro diplomados que forman parte del Programa Interuniversitario de Derechos Humanos de AUSJAL y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos: Educación en Derechos Humanos; Acceso a la Justicia; Participación, Ciudadanía y Derechos Humanos; y Seguridad Humana y Derechos Humanos. También se discutieron y analizaron las futuras líneas de acción para fortalecer el Programa y se definió la planificación académica para 2019.

En el marco del encuentro, el 21 de noviembre se realizó el Seminario “Derechos Humanos y democracia en América Latina: Construyamos una cultura de paz”.

Fuente: Jesuitas Colombia

 

Responder a Retos Globales

A pesar de la diversidad de contextos en los que se radican, las universidades jesuitas a lo largo y ancho del mundo han encontrado retos comunes desde los que enfocar su misión.

En el mundo hay aproximadamente 200 instituciones de educación superior jesuita, aunque la diversidad es enorme en cuanto a su titularidad jurídica y, sobre todo, en cuanto su contexto de misión: implica cosas muy diferentes ser una universidad en Costa de Marfil (hay dos: Centre de Recherche et D’action pour la Paix y el Institut de Théologie), ser el Newmaninstitutet de Upsala (Suecia) o ser Georgetown en Washington (EEUU). Uno puede preguntarse si existen elementos comunes suficientes a todas estas instituciones que justifiquen reflexionar sobre ellas en conjunto. ¿Comparten algo más que los rasgos esenciales del apostolado al que pertenecen, como para que pueda ser posible articular iniciativas que sumen a entidades tan dispares?

Acaba de celebrarse en Bilbao la asamblea fundacional de la Asociación Internacional de Universidades Jesuitas (IAJU). Esta nueva entidad que agrupa a todas las universidades jesuitas del mundo surge, precisamente, por el convencimiento de que en el contexto de la globalización actual es ineludible reflexionar y dar respuestas comunes a los retos que todas las universidades jesuitas comparten. La asociación ha marcado además cuáles son esos retos, señalando seis áreas de interés:

  1. Formación de líderes, todas las instituciones necesitan disponer de líderes fuertemente vinculados a la misión;
  2.  Liderazgo cívico y político, formando líderes con una mentalidad solidaria global, y participando como instituciones jesuitas en el debate público;
  3. Justicia ambiental y económica, promoviendo una perspectiva que vincule ambos desafíos: desigualdad y medio ambiente;
  4. Educación de los marginados y pobres , mediante iniciativas para ofrecer estudios superiores en zonas desfavorecidas, introducir contenidos específicos en la docencia o facilitar el acceso a la universidad de personas sin recursos;
  5. Diálogo interreligioso, buscando la colaboración con otros sin dejarse paralizar por debates conceptuales;
  6. Paz y reconciliación, orientando el apostolado intelectual a dar respuesta a la llamada de la última Congregación General.

Las universidades jesuitas buscan responder al magis ignaciano intensificando su colaboración en estas áreas a fin de ofrecer propuestas más transformadoras a nivel global. Pero eso no significa que haya que ignorar las particularidades y necesidades de cada lugar. El Padre General Arturo Sosa SJ lo advertía en Bilbao: el reto es el de «marcar un rumbo en el que profundicemos nuestro compromiso conjunto, sin perder nada de nuestras raíces en cada uno de los sitios en los que estamos». Las universidades jesuitas seguirán siendo instituciones muy diversas, enraizadas en contextos específicos a los que servir desde determinadas especificidades. Pero lo serán en un mundo que vive un proceso imparable de integración que afecta también al ámbito universitario, donde la pertenencia a una red mundial que colabore para buscar respuestas conjuntas a retos comunes será una indudable fortaleza.

Fuente: Jesuitas España

 

La Educación Hackeada

Entrevista a Roberto Balaguer Prestes, especialista y consultor en temáticas vinculadas a tecnología, educación y juventud; quien dictó una conferencia titulada Los estudiantes en una institución educativa hackeada.

Vas a dictar un curso de actualización docente en la UCC y va a dar comienzo con una charla abierta sobre los estudiantes en una institución educativa hackeada. ¿A qué te referís con este calificativo?

El concepto de hackeo tiene que ver con la pérdida de control, con el hecho de ser invadido, tomado desde afuera. De alguna manera la Universidad, como las instituciones educativas en general, han sido hackeadas por la tecnología y su impacto en la gestión y distribución del conocimiento. Sus paredes han sido metafóricamente derribadas, el conocimiento ya ha dejado de estar exclusivamente dentro de ellas y está fluyendo por múltiples redes y nodos de conexión por fuera de las universidades. Los títulos profesionales que éstas otorgan siguen teniendo valor en muchas áreas, pero hoy también el saber hacer es casi tan importante como el saber o tener el título que habilita para hacerlo. Parte de ese hackeo puede atribuirse a una nueva cultura maker, emprendedora, ligada a los avances tecnológicos y a necesidades reales más que teóricas.

¿Y hacia dónde va el saber en este escenario?

Las universidades se han tornado en lugares en donde se establecen nuevas y valiosas redes de conexión (entre las personas) pero no es el único lugar en donde se encuentra y genera el conocimiento. Sus aulas han sido invadidas por la constante conexión que hace que algunas cuestiones que eran básicas en el aula como la atención, hoy no sean tan simples de obtener, hay que ganársela. La multiplicidad de estímulos vuelven el saber universitario uno más y en constante colisión con otros estímulos que reclaman la atención del estudiante. La Universidad se encuentra frente a una generación millennial que prefiere mezclar ocio-comunicación-diversión-trabajo-estudios-socialización, estar en sus casas y elegir cursos abiertos y si es posible gamificados, con accesos a diferentes universidades del mundo.

Hay muchos cambios en el mundo del conocimiento que hace que tengamos, entre otras cosas, una alta dependencia a la tecnología que, a su vez, genera nuevas inteligencias colectivas o conectivas que se suman a las inteligencias artificiales para sumar y aunar el conocimiento que está por ahí, distribuido y en expansión geométrica constante. Lo que tienen que hacer las universidades es ver qué valor agregado le dan a ese conocimiento distribuido para que realmente tenga sentido para el estudiante estar en las aulas y poner la atención, ese bien tan preciado, allí. Ese es un desafío para las instituciones educativas, pero particularmente para la Universidad.

¿Qué aspectos crees que cambian en la manera de relacionarse a partir del avance de las redes sociales y la conexión virtual?

La tecnología hoy ocupa un lugar muy importante entre niños y padres, entre niños y niños, entre jóvenes y jóvenes, y entre adultos estudiantes y adultos profesores. Subrayo por tanto, el entre. Tal es así que vemos muchas capas superpuestas de generaciones cada vez más conectadas entre sí (WhatsApp ha acelerado este proceso) pero menos conectadas intergeneracionalmente. Esto tiene su correlato en múltiples cuestiones cotidianas, por ejemplo, en un menor tiempo de juego padres/hijos y por tanto, menos interacción de lenguaje entre padres e hijos, menor transmisión de historias y valores. Algo similar sucede en la Universidad donde si bien eso no se mide, seguramente haya descendido. Hay una postura ambivalente por parte de los adultos-padres ante una tecnología que por un lado, fomentan, pero por otro, le temen por los peligros que trae consigo. Esto sumado a una cierta incapacidad de los padres actuales para poder freno a una conexión que va en aumento en todas las generaciones. Este contexto genera una temprana tercerización de los vínculos, los cuales son cada vez más mediatizados, es decir más pantallas y menos cara a cara, menos sostén humano y esto tiene una importancia crucial en muchos aspectos. Desde el desarrollo cognitivo y emocional de las generaciones jóvenes hasta las concepciones de cómo estamos en el mundo, las distancias, lo que tiene que ver con los vínculos, las separaciones, las pérdidas, la autonomía, la dependencia.

En este mundo en el que estamos en conexión por defecto, tenemos que hacer un ejercicio extra y casi contracultural para desconectarnos de esa red y volver a conectarnos con nosotros, para desconectarnos de esa inteligencia colectiva y conciencia ambiental que nos permite saber qué pasa en lugares remotos, perdiendo de vista a quienes tenemos más cerca, los cuales muchas veces son los más importantes en nuestras vidas. Algunas series actuales como Black Mirror ponen de manifiesto algunos de estos miedos que tenemos a la separación, a la autonomía de los chicos que cada vez tienen un período de dependencia mayor con sus padres, debido a que no logran desconectarse, transitar la adolescencia y llegar a la adultez como un punto de llegada porque no es un lugar deseable, ni siquiera para los propios adultos. Hoy los niños pasan más rápido a la adolescencia, pero es más lenta la transición de adolescentes a adultos. Esto tiene un fuerte impacto en cómo concebimos ese lugar de llegada y cuál es el lugar deseable para nuestra sociedad hoy.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta la educación en este contexto?

La educación enfrenta múltiples desafíos en estos tiempos de conexión ilimitada. Se dan algunas paradojas porque al haber tanta conectividad hoy la institución educativa ha quedado como una suerte de bastión analógico, porque ya no puede seguirle el ritmo a la tecnología. Quedan pocos espacios analógicos para el desarrollo de algunas habilidades, sobre todo de las denominadas habilidades blandas que hoy son muy importantes en el trabajo. La generación millennial por lo pronto, ya muestra en el entorno laboral algunas dificultades en ese sentido. Muchos empleadores provenientes de otras generaciones, como los babyboomers o de la generación X, encuentran dificultades laborales para manejarse con esta generación millenial en permanente conexión. Entonces la educación tiene el desafío de pensar qué tipo de perfil queremos generar porque la tecnología y el mundo actual produce este modelo de millennials o centennials que tiene características propias pero que tienen que coexistir con determinadas formas de trabajo y relacionamiento que predominan en el mundo, lo cual no es fácil. Por otro lado, también está la pregunta de cuáles son los saberes, cuál es la alfabetización necesaria para desarrollar eso que buscamos. A la alfabetización tradicional, se suman la alfabetización en medios, en imágenes, en información y sobre todo la que tiene que ver con el pensamiento computacional, que para muchos va a ser una habilidad necesaria para subsistir. Los desafíos entonces son analogizar alumnos demasiado digitales (nativos digitales) y poder desarrollar en ellos habilidades blandas para que se desenvuelven fuera de las pantallas. Esto es algo que la institución educativa debe implementar en su currícula, al tiempo que debe dar respuesta educativa a la incorporación del Big Data y el Machine Learning.

Un desafío de otro orden es captar la atención nuevamente. Frente a una sobreinformación que proviene de una multiplicidad de estímulos permanentes que tienen los jóvenes, frente a una suerte de bulimia informativa, ¿cómo hacer para vencer cierta apatía existente y lograr que esta generación acostumbrada a la gamificación, al espectáculo, pueda sostener la atención y lograr enfrentar tareas que no precisamente son divertidas pero que son necesarias para incorporar determinados saberes? Esto se relaciona con otro desafío que tiene que ver con la didáctica y en cómo concebimos el aprendizaje, con dolor, con placer, con una mezcla de los dos y a cuál le ponemos énfasis. Todas estas cuestiones forman parte de esas discusiones que se dan en el ámbito educativo, que no siempre logran consenso.

¿Y cuál es el rol de la Universidad en particular?

De alguna manera la Universidad también se ha “taylorizado”; genera papers, investigaciones que no siempre resultan de genuino valor sino que está más motivada por una permanencia en el cargo o requerimiento de la gestión y no por unas legítimas ganas de aprendizaje o generación de conocimiento. El conocimiento y la generación de ideas se dan en ambientes distendidos, en el que no existe una presión por escribir sino que debe existir la motivación intrínseca para aprender y saber más. En ese sentido, la Universidad se ha formalizado demasiado y se muerde la cola. Por eso, sería bueno incorporar más el saber hacer para que tenga una pata anclada más en la realidad y no tanto en la teoría que muchas veces se despega de la realidad. Esta disociación sigue siendo tema de debate.

Fuente: UCC

Colegios Jesuitas Innovadores en América Latina

La Compañía de Jesús sigue apostando a la renovación e innovación en materia de educación.

Del 15 al 24 de octubre el Delegado de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL) para la Educación, Luis Fernando Klein SJ visitó los colegios San Gabriel en Quito (Ecuador) y San Francisco Javier en Pasto (Colombia), para conocer el proceso de transformación educativa que están realizando desde hace tres años.

En estos centros se está realizando una reconfiguración sistémica de la escuela, los roles de los alumnos y de sus padres, de los educadores, directivos y colaboradores con el objetivo de capacitar a los alumnos para situarse y trabajar en un mundo en acelerado cambio.

Ese proceso es uno de los acuerdos del Encuentro de Delegados de Educación Básica realizado en octubre de 2017 en Río de Janeiro cuando se comprometieron a participar de un proceso de discernimiento ignaciano que conducirá a un plan de innovación para cada escuela y a una revisión periódica que responda al contexto local y a nuestra tradición.

Si quieres conocer más sobre las visitas del P. Klein puedes leer Colegios Jesuitas Innovadores en América Latina

Fuente: Jesuitas Latinoamérica

Una Década en Carrera

La carrera de Odontología cumple 10 años de existencia en la Universidad Católica de Córdoba.

A 10 años de sus inicios, la carrera de Odontología de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) ha recorrido un camino de crecimiento sostenido. Desde las perspectivas institucional, contextual y académica, la propuesta formativa se desarrolló en un sentido de construcción de identidad, pertinencia y consolidación en el medio educativo, profesional y social.

Un grupo de personas que trabaja desde los diferentes espacios con compromiso y pasión, llevó adelante una carrera que logró inserción y reconocimiento entre las instituciones profesionales, educativas, y de la comunidad de la ciudad de Córdoba, la provincia, el país e incluso a nivel internacional.

Todo esto se consiguió mediante el trabajo articulado en iniciativas de proyección social, investigación acción; vinculación tecnológica; participación en campañas y acciones de promoción de la salud, visibilización y sensibilización de problemáticas relativas a la salud bucal y su cuidado, formación profesional y movilidad estudiantil. Además, la firma de convenios con universidades extranjeras permitió el desarrollo de proyectos de investigación multicéntricos, intercambio de docentes y estudiantes de grado y posgrado.

La construcción de la identidad institucional de la carrera ha sido y sigue siendo objeto de fuerte trabajo en función del desarrollo de una propuesta académica de particularidades y características propias.

Se destaca la formación integral, humanística y antropológica: reflexiva y sensible de la realidad social contextual del país y de la región. En este sentido, el propio cuerpo docente, ha transitado un camino de inserción e identificación institucional en sintonía con los lineamientos de una Universidad Jesuita.

El contexto de la Facultad de Ciencias de la Salud promovió el trabajo y desarrollo de propuestas interdisciplinarias tanto a nivel de acciones docentes como estudiantiles. Asimismo, la Universidad Católica de Córdoba ha propiciado la articulación entre unidades académicas diversas, transdisciplinarias, para el desarrollo de proyectos con excelentes resultados.

Una de nuestras líneas fuertes de trabajo es la inclusión, en particular, de personas con discapacidad, tarea que se refuerza a partir del último cambio en el plan de estudios de la carrera que contempla la creación de un espacio curricular clínico de atención a estos pacientes.

Nuestros estudiantes participan en iniciativas de proyección social e investigación, y en los espacios de integración curricular para el trabajo de interrelación de los contenidos, diálogo y socialización de saberes y aprendizajes.

El creciente desarrollo en propuestas de posgrado de odontología, ha permitido la articulación grado-posgrado con aportes que permiten mejoras en calidad educativa y continuidad en la especialización de los egresados.

A su vez, el trabajo con nuevas tecnologías ha registrado crecimiento sostenido, y sigue constituyendo un gran desafío en la actualidad.

La Clínica Odontológica Sixto Castellano sj, infraestructura propia de nuestra Universidad, donde los estudiantes de la carrera realizan la mayor parte de su actividad de práctica clínica, se ha consolidado como un espacio de referencia para la atención de pacientes y cuenta con el reconocimiento de los vecinos de la zona y de la ciudad en general.

Los proyectos de responsabilidad social universitaria se sostienen desde los inicios de la carrera con continuidad en el tiempo en numerosas escuelas de barrios en situación de vulnerabilidad social de la ciudad de Córdoba y el interior provincial. Las problemáticas que surgen del trabajo en estos contextos son analizadas en el desarrollo de contenidos de las asignaturas, líneas de investigación y aportan a la reflexión sobre las buenas prácticas docentes y estudiantiles y las del futuro profesional comprometido con la realidad social.

Nuestro equipo de trabajo ha logrado consolidar una propuesta pedagógica fortalecida en sus aspectos institucionales, académicos, técnicos como humanos.

Estos diez años de labor han aportado mucho aprendizaje. El desafío es grande. El trabajo comprometido de cada uno desde su lugar, sin duda, seguirán siendo un importante aporte que permitirá a la carrera un desarrollo superador.

FUENTE: UCC Oficial

 

Mónica Larrosa, graduada de la UCU y la “Psicología Positiva”

Una ex-alumna de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Licenciada en Psicología cuenta de la perspectiva que usa para trabajar con sus pacientes.

“La Psicología Positiva establece que no solo hay que trabajar en lo que no está funcionando, en el déficit, sino sobre todo en la promoción, en la prevención de la salud mental y en potenciar las fortalezas del carácter de las personas”, explicó Mónica Larrosa, graduada de Psicología, quien utiliza ese enfoque para buscar el bienestar de las personas.

Actualmente trabaja en varios proyectos, todos ellos apuntan a brindar herramientas a poblaciones de contexto vulnerable.

En la organización civil Jóvenes Fuertes, trabaja en tres de sus proyectos. Uno de ellos es Creciendo Fuertes “en donde trabajamos las 24 fortalezas de Psicología Positiva en liceos e instituciones educativas de contexto socioeconómico vulnerable; yo trabajo específicamente en el Liceo Jubilar”. Otro de los proyectos es el Programa de Educación al Carácter (PEC), que consiste en “brindar talleres de fortalezas específicas de Psicología Positiva y estrategias saludables para tomar y encauzar decisiones, para niños y adolescentes de colegios de Montevideo”. Mónica además coordina en Jóvenes Fuertes la segunda edición de la diplomatura en Psicología Positiva que formar agentes para el cambio social.

Además, está vinculada al Centro de Atención al Desarrollo Integral (CADI), en el colegio para niñas Los Rosales, donde trabaja como profesora de inglés y como preceptora, “que vendría a ser el vínculo entre el colegio, las niñas y la familia”. También realiza una suplencia como psicóloga en el CAIF que gestiona CADI.

Mónica siempre tuvo una gran vocación por la Psicología. “Me gustan mucho las conversaciones, las charlas, escuchar, el saber la historia de las personas, por qué toman las decisiones que toma. Ahora que trabajo en un contexto socio-económico vulnerable, es lo que más pongo en práctica, sobre todo cuando uno está hablando con personas que tuvieron vidas difíciles”.

Además de tener ciertas aptitudes personales para ejercer la profesión, destaca la impronta de la formación que brinda la carrera, “la búsqueda permanente, estar siempre informada, saber buscar la evidencia científica, conocer las últimas herramientas o diagnósticos, el saber escuchar, el saber analizar, sí creo que me los dio la Católica”.

Por otra parte, señaló que la carrera “me dio cierta flexibilidad para entender diferentes corrientes y para saber buscar más allá de las teorías cuál es la herramienta necesaria para cada caso”.

Una experiencia que tuvo como estudiante y que la marcó, fue el intercambio que realizó a la Universidad de Málaga. “Te abre la cabeza, conoces otras culturas y a partir de las diferencias se conoce más lo que uno es y lo que quiere. Realmente aprendí muchísimo en cuanto a lo profesional, especialmente en lo congnitivo-conductural. Allí me di cuenta que esa corriente era la que realmente me gustaba. Y cuando volví acá empecé a tomar decisiones para seguir en esa línea”.

En cuanto a lo estrictamente académico, Mónica integra una línea de investigación de “Un programa de autocompasión en docentes”, liderada por la Mag. Tamara Liberman. También está de ayudante en la cátedra de Psicología Positiva.

Se nota que a Mónica le apasiona su trabajo. “Hoy en día te puedo decir que la satisfacción que me da trabajar en un contexto así me llena el alma”, expresó. “Uno se siente realmente útil, se siente herramienta, se siente que está trabajando con personas que pueden alcanzar mayor bienestar para ellas y sus familias”.

Fuente: ucu.edu.uy