50 años de Justicia y Reconciliación – Patxi Álvarez SJ

Con motivo del 50º aniversario de la creación del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, en la Curia de la Compañía de Jesús en Roma, le hemos dado la palabra a los antiguos secretarios. Cada uno nos relata lo que llamó la atención de su equipo cuando dirigía este secretariado apostólico de la Compañía y los desafíos que percibe para el apostolado social y ecológico en el mundo de hoy.

Francisco Javier (Patxi) Álvarez,  anterior secretario de Justicia Social y Ecología, habla de esta manera del Rol del Secretariado que le tocó asumir en años anteriores

“Me tocó ocupar el cargo de Secretario para la Justicia Social y la Ecología durante el período 2011-2017. Durante ese tiempo  hubo a nivel internacional una crisis muy grande de migrantes y refugiados. En Europa fueron, sobre todo, refugiados sirios, que sumaron más de 60 millones.

Otra cosa que ocurrió a nivel internacional fue que Naciones Unidas declaró los 17 objetivos de desarrollo sostenible. 17 objetivos que tienen que ver con la reducción de la pobreza, reducción de las desigualdades, la protección del medio ambiente. A nivel eclesial también fue un tiempo importante. En el año 2013 fue elegido el Papa Francisco, que tiene una inclinación a las cuestiones sociales muy grande y en ese sentido, creo que ha dado una nueva cobertura a lo que es el Secretariado.

Los años en que fui Secretario los pasé con el Padre (Adolfo) Nicolás en la Curia. Fueron años muy  importantes, y fueron años bonitos de trabajar con él. Él siempre me decía que el secretariado debía estar orientado, no sólo al sector social sino a los distintos sectores de la Compañía: al educativo, al universitario, etc. y yo creo que eso ha sido un nuevo cariz para el Secretariado. Y por último, que él también quiso incorporar la ecología, lo ecológico en el secretariado. De ahí el cambio de nombre que sucedió en realidad con mi predecesor de ‘La Justicia Social y la Ecología’.”

Desafíos de la Compañía de Jesús en el Sector de Justicia Social y Ecología

“Hoy los retos del mundo son globales, como nunca antes lo fueron. Los principales retos que enfrentamos al día de hoy son globales y por eso, las respuestas tienen que ser, fundamentalmente, globales. Hablamos de la cuestión de migrantes y refugiados, hablamos de la creciente desigualdad, del deterioro medioambiental, de la pérdida de comunidades indígenas en tantos países, de la reducción de las desigualdades de género. Son cuestiones  globales y que necesitan respuestas globales. Yo creo que el reto de la compañía hoy es el articular entre instituciones, sectores y también naciones. De tal manera que el alcance de nuestra respuesta pueda ser mayor, y así también su impacto. Yo creo que de esa manera vamos a poder responder mejor. Y en ese sentido, tener una cercanía a los últimos, atenderlos en sus necesidades, pero también pensar en las causas de los problemas que afrontamos. Y de la misma manera también sensibilizar e incidir políticamente. Yo creo que esos son retos que no podemos abordar únicamente desde el sector social sino desde el conjunto de los sectores y este es la colaboración, el reto de nuestro tiempo.”

¿Cómo puede el apostolado social ayudar a la Compañía de Jesús a vivir el Espíritu de las Preferencias Apostólicas Universales?

“A principios de este año (2019), el Padre General ha anunciado 4 preferencias apostólicas para la Compañía. Dos de ellas están muy relacionadas con el Sector Social, que son: ‘caminar junto a los pobres y ‘proteger la casa común’. Yo creo que aquí, nosotros tenemos algo especial que aportar. Yo creo que tenemos la necesidad y también la invitación de seguir acompañando y sirviendo a los últimos. Creo que esa es la característica fundamental del Apostolado Social y al mismo tiempo yo creo que tenemos otras dos invitaciones: a ser puentes entre esa realidades de exclusión y quienes detentan el poder político y económico, de tal manera que puedan contribuir a la solución de muchos de esos problemas; y al mismo tiempo, generar una cercanía con estas personas. Acercar las fronteras a los ámbitos donde nosotros trabajamos.”

Fuente: jesuits.global

Nuevos párrocos jesuitas en Córdoba y Montevideo

Durante el mes de mayo se hicieron efectivos los nombramientos de nuevos párrocos de

  • P. Rubén Strina SJ, de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Montevideo
  • P. Alejandro Gauffin SJ, P. Daniel López SJ y P. Jorge Chichizola SJ –como párrocos solidarios- de San Nicolás de Bari, en la ciudad de Córdoba.

De este modo vamos, la Compañía de Jesús va procurando estar presente, poniéndose al servicio en lugares nuevos, que le permiten estar más cerca de los más necesitados.

Parroquia de Fátima

Con su regreso a la parroquia del Cerro, los jesuitas regresan jesuitas al barrio. El P. Juan José Mosca SJ y el H. Carlos Gauna SJ son los otros dos jesuitas que estarán formando parte de la comunidad que se radica en el Cerro.

“Es el amor a los pobres y la conciencia de que nuestro lugar está ante todo entre ellos, nos hicieron volver”, reconoce el P. Rubén Strina en el día de la asunción a su nuevo rol, “después de un tiempo de trabajo conjunto de laicos de la CVX y de la comunidad local al frente de la parroquia, con muchos y excelentes frutos apostólicos.”

 

Parroquia San Nicolás de Bari

La parroquia S. Nicolás de Bari, por su parte, ocupa un territorio de 200 manzanas, en el barrio Talleres Oeste (vecino de Sagrada Familia) y cuenta con dos capillas, además de la sede parroquial. En estas semanas están acondicionando la casa parroquial para ocuparla los fines de semana.

En lo pastoral “se ve la huella que ha dejado un cura muy querido en la zona, el padre Luis Denardi, que era muy devoto del cura Brochero y que está enterrado en el terreno de una de las capillas llamada La Purísima de Brochero. Es muy recordado por los fieles” dice el P. Alejandro Gauffin.

Además de los tres párrocos solidarios, se han sumado a esta misión el H. José Molina SJ y el P. José María Cantó SJ.

Encuentro “Casa de Todos”

 La Parroquia San Ignacio estuvo comprometida desde el inicio con la Misión Casa de Todos que se llevó adelante en la ciudad de Montevideo desde el domingo de Pascua y que finalizó con una serie de encuentros que se realizaron los días 10, 11 y 12 de mayo. Su Párroco, el P. Ignacio Rey Nores nos comparte cómo fue el encuentro ‘Casa de Todos’ que se llevó adelante en la Parroquia. 

Por Ignacio Rey Nores SJ

El pasado sábado 11 de Mayo vivimos, en la Parroquia San Ignacio (en Montevideo, Uruguay) , el Encuentro “Casa de Todos”. Empezamos con un rato de “animación musical”, en el atrio de la antigua capilla, hoy Salón Sagrado Corazón, gracias a los amigos de la banda “Kerigma” quienes le pusieron toda la onda con sus cantos. Luego, en el Colegio San Ignacio, tuvimos una actividad para ‘romper el hielo’, que hizo interactuar a todos los presentes.

Luego, me tocó como párroco, dar la bienvenida a todos los presentes, destacando el regalo del Encuentro, y la gracia de habernos consolidado como comunidad a lo largo del de preparación y de las jornadas de Misión. Una vez terminada la misión, la invitación es a conocerse más y a dar la bienvenida a la gente que hace tiempo que no viene o  no se suma a una actividad de la Parroquia.

Guillermo Lemos, el director general del Colegio (San Ignacio)  dijo algunas palabras respecto de la Misión ‘Casa de Todos’ y del espacio de encuentro. Cerró su discurso con una oración.

Al finalizar,  se explicó la dinámica del Encuentro: la totalidad de los presentes se separaría en grupos que irían rotando de lugar donde serían invitados a escuchar testimonios de la misión.  A las 19.00 se reunieron todos nuevamente en el templo para celebrar la Eucaristía. Mientras tanto, los niños y adolescentes se sumaron a las actividades del Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ) en el patio del fondo del Noviciado.

En la acción de gracias, después de la Comunión, el “Chaca” Silva, además de invitar a las Catequesis ‘Casa de Todos’, que se llevarán adelante los días viernes de este mes de mayo, a partir de las 20.00hs, aprovechó para valorar cómo la Misión también nos había misionado a nosotros como comunidad. Dijo que, más allá de cuánta gente había venido al Encuentro, no nos quedan dudas que Jesús continuará trabajando en el corazón de cada persona con la que nos encontramos y en el barrio, y el número de los que vuelvan a casa seguirá creciendo.

Terminamos la Misa y el Encuentro con la certeza de que Dios nos ha bendecido muchísimo con todo este Programa Misionero Jacinto Vera, con los talleres, la misión, y el encuentro, y con la certeza de que las Catequesis que se nos vienen serán una excelente oportunidad para seguir enriqueciendo nuestra fe, y estrechando aún más nuestros vínculos y nuestra vocación misionera.

Algunas Novedades sobre el Sínodo de la Amazonía

El sínodo Pan amazónico, fue lanzado en el 2017 por el Santo Padre. Desde la visita del papa Francisco a la Amazonía en enero de 2018, la secretaría del Sínodo comenzó a colaborar con la Red Eclesial Pan Amazónica (REPAM), conformada por representantes de diferentes diócesis de este territorio; junto con otros expertos que están al servicio del trabajo pastoral y de promoción humana del territorio amazónico.

“El Instrumentum laboris, será presentado en junio próximo, como se sabe estará en las manos de los padres sinodales, durante las tres semanas de duración del sínodo. Los padres sinodales, dijo el cardenal, vendrán de todo el territorio Pan Amazónico, además de los auxiliares, estarán presentes también los presidentes de las 7 conferencias episcopales del territorio, y otros representantes de los cinco continentes. El Papa luego escogerá otros participantes, en particular, los pueblos originarios serán bien representados”, explicó el cardenal Lorenzo Baldisseri.

Además, el Papa Francisco hizo oficial el nombramiento del Cardenal Claudio Hummes, Presidente de la Red Eclesial Pan Amazónica  (REPAM), como relator general del Sínodo para la Amazonía. También han sido nombrados dos secretarios especiales, Monseñor David Martínez de Aguirre Guinea, Obispo del Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado, Perú, y el Padre Michael Czerny, SJ, subsecretario de la Sección Migrantes y Refugiados para el Servicio de Desarrollo Humano Integral.

Fuente: Vatican News

Un regalo impensado para venezolanos y argentinos: la Procesión del Nazareno de San Pablo

Parte de la comunidad de migrantes venezolanos en la ciudad de Córdoba (Argentina) pudo celebrar el pasado Miércoles Santo, junto con la comunidad de la Parroquia Sagrada Familia, una devoción tradicional de su país: la procesión del Nazareno de San Pablo. Esta procesión se realiza con una imagen de Jesús con la cruz a cuestas y otra de la Virgen dolorosa.

La celebración estuvo marcada por una profunda emotividad. Los venezolanos presentes expresaron que sentían la experiencia de celebrar de esta forma al Nazareno en Córdoba como “un regalo impensado”, pues nunca imaginaron que sería posible. Junto con eso, fue una ocasión y un espacio sumamente propicio para una sincera cultura de hospitalidad puesta en práctica de parte de la comunidad parroquial que se sintió muy conmovida con la piedad y devoción de los venezolanos..

La iniciativa de organizar la procesión tuvo dos orígenes principalmente. El primero, la búsqueda desde la Parroquia de abrir un espacio del SJM, concretamente a través de una actividad propia de la religiosidad popular de los migrantes. El segundo, una petición expresa de algunos migrantes venezolanos que pertenecientes a la comunidad parroquial.

Se realizó una convocatoria a una primera reunión de organización, a partir de la cual se conformó un equipo que llevó adelante la organización de la fiesta junto con el párroco Leonardo Amaro SJ y el estudiante Javier Hernández SJ. Se contó además con la colaboración de diversas instituciones, como la Pastoral Migrante de la Arquidiócesis de Córdoba y  Museo Tejeda, este último que prestó las imágenes que se utilizaron.

Después de la procesión, se celebró la misa en el templo parroquial y el encuentro culminó con un compartir donde no faltaron las famosas ‘arepas’, alimento tradicional en Venezuela. Para cerrar se presentó un ensamble venezolano, que interpretó algunos temas musicales propios de aquella región.

Testimonio de Johana, animadora de la celebración

«Lo más emocionante fue que, gracias a Dios y a la Virgencita, esta celebración se pudo dar aquí en Córdoba. No hay nada más gratificante para mí como venezolana, que esta tradición religiosa propia de mi país se haya podido llevar a cabo acá en Córdoba. Ver argentinos y venezolanos unidos por una misma fe y por una misma oración es muy emotivo, todas esas personas acompañando al Nazareno y a la Virgencita.

Que el Nazareno entrara a la iglesia con el canto del himno nacional de Venezuela, cantado y tocado con guitarra por el coro… no hay palabras para describirlo, fue una emoción y un sentimiento nacional indescriptible. Y además, durante la ceremonia, ver las dos bandera, la de Argentina y la de Venezuela, unidas por una sola fe y por una sola petición: la paz de todos los pueblos. Eso es lo más emocionante que pudimos haber vivido, yo, y nuestra comunidad venezolana. Y que, a su vez, la propia comunidad de la parroquia se sintiera afortunada de haber compartido esta tradición con nosotros.»

La Parroquia San Ignacio inauguró su sitio web

La Parroquia San Ignacio de Montevideo, Uruguay, ha inaugurado su sitio web los días previos a la semana santa.

La página contiene información sobre la Parroquia, como los horarios de las celebraciones y las actividades que se llevarán adelante en ella a lo largo de este año.

Para conocer el sitio web haz click en este link

 

 

 

¡Cómo duele esta América! – Palabra de CPAL de Febrero

Compartimos la palabra de CPAL del mes de febrero.

Roberto Jaramillo Bernal SJ – Presidente de CPAL

Comenzamos el segundo mes del año entre el dolor y la esperanza; como en un parto lento que quisiéramos acelerar para que reviente la luz y la vida se haga libre. El dolor de más de tres millones y medio de venezolanos que hemos visto deambulando por las carreteras y calles de nuestros países y ciudades, con sus pies reventados, sus ‘corotos’ al hombro, sus rostros demacrados no sólo por el cansancio sino por la desesperanza, es el que nos atraviesa el alma. Y detrás de cada uno de ellos hay historias de familias numerosas, de padres, madres, ancianos, niños dejados atrás y que viven con miedo, con hambre, sin salud ni medicinas, sin trabajo, sin futuro en su propio país.

A nuestros compañeros y compañeras en Venezuela les enviamos, desde aquí, nuestro mejor y más fraterno saludo. Tienen toda nuestra solidaridad; les enviamos lo mejor de nuestra energía y les ofrecemos la ayuda que necesiten. Rezamos todos los días para que Dios les de la sabiduría y la fuerza para resistir al odio, para ser testigos de la reconciliación y de la justicia entre hermanos.

Pero rezamos y estamos permanentemente atentos, también

  • a lo que pasa en Nicaragua, donde todos los ideales de una revolución que se alcanzó con mucha sangre y sufrimiento fueron traicionados por un dictador que resultó ser peor que aquel a quien él ayudó a destronar, y donde nuestros hermanos jesuitas resisten con valentía y entereza sin par;
  • y también a lo que ocurre en Honduras donde, donde después de un año de fraude electoral el poder ejecutivo, vinculado con intereses económicos obscuros e ilegales, mantiene su política de terror y cinismo, ignorando el grito y la denuncia profética de miles de hombres y mujeres pobres que se organizan en caravanas para huir, porque no encuentran en su tierra ni un presente para ellos, ni un futuro para sus hijos. Allí también los compañeros y compañeras de Radio Progreso y el ERIC, del Colegio San José y las parroquias en Yoro se mantienen firmes al lado del pueblo, buscando -con muchos otros – alianzas que conduzcan a la democratización del país.
  • Y estamos atentos a lo que ocurre en Guatemala donde la corrupción campea – como en tantos otros países de nuestra América Latina – hasta el punto en que el gobierno de turno viéndose amenazado por la Comisión Internacional de Investigación y Lucha contra la Impunidad (CICIG), decidió dar por cerrado unilateralmente el acuerdo celebrado con la ONU para su instauración y vigencia.

Autoritarismo, fraude, corrupción, todos son males que aquejan a nuestros países y de los cuales no se salva ninguno en América latina y El Caribe. Esto es evidente al observar el macro nivel gubernamental; pero se trata de actitudes y maneras de proceder que tienen sus raíces extendidas en todas las instituciones de nuestra sociedad y a todo nivel, sin excluir nuestra pecadora y santa Iglesia católica, de la cual los jesuitas somos ‘arte y parte’, y que sólo empiezan a cambiar por una decisión personal y comunitaria radical (hay que arrancarlas, a veces con dolor). Sino es así, ¿cómo podemos hablar de Dios y dar una “buena noticia a los pobres, anunciar la liberación de los cautivos, devolver la vista a los ciegos y anunciar un año de gracia del Señor”? ¿Hacemos la diferencia a nuestro alrededor? Es la pregunta que nos deja el mes de enero.

Abrazo fraterno para todos y todas.

 

Una Experiencia que nos Enseña Mucho

Los laicos en la parroquia de Fátima según el Cardenal Daniel Sturla.

La comunidad de laicos que lleva adelante la parroquia de Fátima, en el barrio Cerro en Montevideo, junto con el sacerdote jesuita Álvaro Pacheco y el diácono permanente Adrián Márquez fue uno de los temas sobre los que habló el cardenal arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla sdb, en su programa semanal “La Alegría del Evangelio”.

En el Cerro hay varias parroquias. Está la parroquia de Santa María de la Ayuda, donde el párroco es el P. Guillermo Porras; está la parroquia que llevan adelante los oblatos de María Inmaculada, este año el P. Luigi es el párroco; y está la parroquia de Fátima, una parroquia que también se llama de los lituanos porque en un momento la comunidad lituana tuvo mucha importancia allí y de hecho había jesuitas lituanos, que fueron los fundadores de esta comunidad parroquial, y todavía está la comunidad lituana presente en la zona y en alguna celebración de la parroquia.

Pero los jesuitas tuvieron que dejar como tal: allí había una comunidad, después quedó el Padre Jorge Crovara solo, finalmente no había posibilidad de envío de un personal allí. Pero entonces se logró un acuerdo que creo que ha sido muy muy positivo por el cual la comunidad asume una tarea de mayor responsabilidad. Pero también la CVX, las Comunidades de Vida Cristiana, un movimiento ligado a la Compañía de Jesús, asumió como tal el acompañar a esta comunidad parroquial y el trabajar juntos. Entonces, de algún modo se está evaluando, es algo que comenzó hace cuatro años y que es una experiencia hermosísima de trabajo conjunto: CVX, comunidad zonal-parroquial, y allí hay, por un lado, el administrador parroquial que sigue siendo un jesuita, el P. Álvaro Pacheco SJ, pero al mismo tiempo está el diácono, Adrián Márquez, que realmente estupendo cómo ha sabido conjugar con una calidad y una calidez extraordinaria. Adrián es diácono permanente y realmente su tarea ha sido muy buena. Pero cada uno de la comunidad ha asumido con una responsabilidad extraordinaria la tarea que tienen por delante, lo que han ido haciendo.

Muchas veces, y así me lo contaban, la pregunta que salía era “¿bueno, pero acá quién manda?”. De pasar del “¿acá quién manda?” a darse cuenta que cada uno tenía que asumir la propia responsabilidad para que la comunidad parroquial siguiera adelante.

Yo creo que esto nos enseña mucho. Obviamente, nada quita la esencialidad que tiene en una comunidad cristiana la presencia ministerial del sacerdote, y concretamente en una parroquia la del párroco. Pero, la historia nos va diciendo que muchas comunidades están en una situación, digamos así, donde, en Montevideo no tanto pero sí en el Interior, de necesidad absoluta de que los laicos asuman su responsabilidad de llevar adelante la comunidad parroquial. Y en las comunidades que sí hay párroco, que sí hay ministros ordenados, presbíteros, diáconos, cómo el tema no es que el cura haga todo, sino que los laicos asuman la responsabilidad que tienen. Bueno, esto en Fátima se ha hecho de un modo realmente muy hermoso que me llenó de alegría escucharlo y verlo”.

Para escuchar la entrevista original 

Parroquia Nuestra Señora de Fátima en Facebook 

 

Un Médico de Alma y Cuerpo para Montevideo

El P. Pablo Jourdan, sacerdote desde hace 22 años y médico de profesión, fue designado Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis. Compartimos aquí una entrevista realizada por el Multimedio de la Iglesia Católica de Montevideo (ICM).

Serena alegría

En sus ojos, y en sus palabras, se refleja una serena alegría por lo que está viviendo. Cuando se le pregunta por lo que siente desde que se enteró que sería obispo, contesta: “Al pasar los días fui sintiendo un profundo agradecimiento a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo por este nuevo llamado; así como también a nuestra madre la Iglesia, que a través del Papa Francisco me pedía este servicio. Desde el día que me lo comunicaron no he dejado de pedir la gracia”.

Es consciente de que el nombramiento implica un servicio y una responsabilidad. Pero también tiene claro que es un llamado de Dios, que para esto ha dejado todo y ha seguido a Cristo.

La familia y la fe

A través de su familia es que el P. Pablo Jourdan conoció la fe. Cuando recuerda su infancia dice: “Toda mi familia es cristiana, católica, practicante, sobre todo mi abuela y mi madre, acompañadas por esposos dóciles que siempre tuvieron una vida práctica cristiana. Además mi padre era paraguayo, un país muy católico; por tanto viví la fe desde muy pequeño”.

Pablo Alfonso Jourdan Alvariza nació en Montevideo el 23 de enero de 1964, a los dos días fue bautizado, “antes de salir del Círculo Católico, a la vieja usanza”, dice el sacerdote. Su familia estaba conformada por su padre (ya fallecido), su madre y cinco hermanos. Tiene dos hermanas, una de ellas religiosa consagrada, actualmente en Turín, y dos hermanos. Además tiene 15 sobrinos. En todo momento insiste en que la fe se vive en familia y que su propia familia vive en la fe.

La vida de sus primeros años, según sus propias palabras, fue normal, natural. Y cuando habla de natural hace referencia a los 15 primeros años que vivió en el medio del campo y en la ciudad Minas. Con el tiempo, el pequeño Pablo se mudó con su familia a un lugar cercano a Mariscala, pero la fe siguió constante. “Cuando vivíamos en el medio del campo íbamos a Misa a los pueblos y en Minas participaba en el Colegio Sagrada Familia”.

Fue en Minas, a través del colegio, donde tuvo una formación religiosa por parte de los hermanos que dirigían la institución. Allí hizo su primera Comunión. No muy lejos de ahí viviría una experiencia que le cambiaría la vida. “Misteriosamente, yendo al Verdún, rezando junto a mis padres a los pies de la Virgen, tuve la experiencia del llamado de Dios al sacerdocio y desde ese momento se quedó en mi corazón. Seguí haciendo mi vida normalmente, pero ya con esa idea”.

María en la vida del P. Pablo

María, la Madre de Jesús, fue una presencia constante en la vida del P. Jourdan, “desde pequeño siempre ha estado metida en nuestra casa”, comenta. Su familia estaba relacionada con los salesianos, y por tanto la figura de María Auxiliadora era parte de los Jourdan. Además su madre se formó con las Hijas de María Auxiliadora.

El futuro obispo recuerda que su abuela siempre rezaba el Rosario y muchas veces los hijos y los nietos se sumaban. También esas idas al Verdún, algo muy habitual entre los minuanos, eran experiencias fuertes, “que hacían sentir a María muy viva”, subraya. A la hora de seguir el camino del sacerdocio, la presencia de la Madre de Dios fue fundamental.

Además, en todas las parroquias donde se desarrolló su ministerio, siempre estuvo la presencia de la Virgen por una cosa u otra. Cuando habla de su experiencia pastoral distingue muy bien entre los 15 años que estuvo en Montevideo, inserto en la vida parroquial —mientras estudiaba y jugaba al fútbol — y el interior, donde la situación es muy distinta. Para el P. Jourdan, en sus destinos pastorales de la diócesis minuana, “la parroquia es más una casa de familia, más cercana a la gente, con más posibilidades de compromiso con todo el pueblo”.

“Se ven los mismos problemas que en todos lados, las mismas dificultades, pero con menos cantidad de gente, entonces se puede dar una respuesta diferente. En cada pueblo y cada ciudad se vive de forma distinta”, afirma.

Entre la Medicina y el fútbol

Otro espacio importante de su vida lo ocupa la Medicina. La profesión nace como un deseo de servir y está muy relacionado con su vida de sacerdote; pastor de alma y cuerpo, se podría decir. Hoy, al recordar esos años de estudio y discernimiento, dice: “Empecé a estudiar Medicina, pero cuando estaba en el tercer año me decidí por el sacerdocio. En ese momento me acompañaba Nicolás Cotugno, que me dijo que siguiera y después, ya como Arzobispo, me motivó a que continuara. Y cuando pasé a la Diócesis de Minas, con Monseñor Víctor Gil, entonces congenié las dos cosas. Mientras estudiaba Medicina, estudiaba la Filosofía desde afuera y cuando terminé la carrera ingresé en el Seminario. Pude terminar las dos cosas”.

¿Y el fútbol? Siempre le gustó. De niño jugaba en el campo, y cuando llegó a la capital, para terminar el bachillerato, enseguida se puso a jugar en Central Español.

La despedida y la bienvenida

Movilizante para el futuro Obispo Auxiliar de Montevideo han sido las palabras de Mons. Jaime Fuentes, Obispo de Minas. “Me dijo que lo que el Papa Francisco viene pregonando lo veía en mi persona; lo que me dejó en paz y es un halago muy importante para dar este paso”. A pesar de esto, la gente de Lavalleja lo tomó con una doble sensación. “Por un lado una alegría muy grande, y me hicieron sentir como que fue una elección de ellos mismos, que estaban 100% de acuerdo con el Papa. Y por otro lado, estaba dolida y hasta lagrimeando porque me venía para Montevideo”, comenta.

Así y todo está contento con su nuevo destino ya que su recibimiento en Montevideo ha sido excelente. “Con el Card. Daniel tuve una acogida muy grande, muy cercana, con todo el apoyo. Nos encontramos ya para dar los primeros pasos y conocer los nuevos desafíos y tareas”, concluye.

Fuente: icm.org.uy

 

Acuerdo Provisorio Santa Sede – China sobre nombramiento de los Obispos

Después de un gradual y recíproco acercamiento, ha sido firmado hoy en Pekín el Acuerdo Provisorio sobre el nombramiento de los Obispos con el deseo de que contribuya positivamente en la vida de la Iglesia en China, al bien de los chinos y a la paz en el mundo

En el marco de los contactos entre la Santa Sede y la República Popular de China, que están en curso desde hace tiempo para tratar cuestiones eclesiales de interés común y promover ulteriores relaciones de entendimiento, el 22 de septiembre de 2018, se ha celebró una reunión en Beijing entre Mons. Antoine Camilleri, Subsecretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, y S.E. el Sr. Wang Chao, Viceministro de Asuntos Exteriores de la República Popular de China, respectivamente Jefes de las delegaciones vaticana y china.

 En el contexto de esta reunión, ambos representantes firmaron un Acuerdo Provisional sobre el nombramiento de los obispos.

 El Acuerdo Provisional antes mencionado, que es fruto de un acercamiento gradual y recíproco, se estipula después de un largo proceso de delicadas negociaciones y prevé evaluaciones periódicas sobre su implementación.

 Trata del nombramiento de los Obispos, una cuestión de gran importancia para la vida de la Iglesia, y crea las condiciones para una colaboración más amplia a nivel bilateral.

 La esperanza compartida es que este acuerdo fomente un proceso de diálogo institucional fructífero y con visión de futuro y contribuya positivamente a la vida de la Iglesia Católica en China, para el bien común del pueblo chino y para la paz en el mundo.

 Fuente: Vatican News