P. Ismael Moreno SJ Denuncia Sabotaje a Radio Progreso

La profunda crisis social y política que se está viviendo en Honduras, junto con las violaciones a los derechos humanos y a las garantías constitucionales que llevan adelante quienes detentan el poder político, exigen una toma de posición y denuncia de aquello que es injusto. La Compañía de Jesús se ha posicionado en contra de estas injusticias y por eso, aquellas personas e instituciones que encarnan esta actitud de denuncia han recibido amenazas y acciones que van en contra de su integridad.

El padre Ismael Moreno, director de Radio Progreso denuncia públicamente que la caída de la torre en el Cerro Catagallo, la noche del sábado en Tegucigalpa, capital de Honduras, no se trató una acción del clima o el viento, sino que todos los cables fueron desatornillados previamente, «lo que nos dice que hubo mano externa criminales para provocar que las torres se cayeran».

«Hemos sido víctima de un sabotaje. Responsabilizamos a Juan Orlando Hernández y su grupo de ser los responsables de silenciar la voz de Radio Progreso en Tegucigalpa», P. Melo.

Ante este incidente, puedes seguir escuchando la radio puedes acceder a su web

Fuente: CPAL SJ

Presentación de la campaña #TodosSomosMigrantes

El 18 de diciembre se celebró el Día Internacional del Migrante. Esta fecha fue la elegida para la presentación de la campaña #TodosSomosMigrantes que lleva a cabo el Servicio Jesuita con Migrantes (SJM). A través de ella se busca contar historias con las que todas las personas puedan sentirse identificadas. Todas tendrán una conexión: transcurrirán en un trayecto de un punto a otro, tal como lo hacen los migrantes en su camino.

La idea de fondo de la campaña es difundir y reunir firmas que promuevan medidas de gobierno que protejan a los mirantes. El objetivo del SJM es que en cada país se reconozca y respete a las personas migrantes.

Bajo el lema #TodosSomosMigrantes, lo que se quiere expresar es que la de ‘migrante’ no es una condición de un grupo determinado sino de toda la humanidad; ya que “algunos viajan a otros países, otros se trasladan a ciudades distintas y existen quienes se mueven de barrios; pero todos con un objetivo común, encontrar nuevas oportunidades para una vida mejor y finalmente, si todos buscamos lo mismo, todos merecemos el mismo respeto.”

Te invitamos a sumarte a esta campaña, compartiendo los spots o subiendo un video contando tu historia de migración. Puede ser que seas de otro país, barrio o ciudad. Recuerda que lo importante es la búsqueda de una vida mejor. Únete a esta causa y sé parte de una sociedad de acogida de: #TodosSomosMigrantes

Ver Spot

Instrucciones para participar 

Fuente: CPAL SJ

 

10 Aprendizajes para la Vida tras una Experiencia de Voluntariado de Verano

Experiencia Sur es un programa de formación y sensibilización organizado por Entreculturas en el que se facilita una experiencia de colaboración y convivencia de 4 semanas en algunos de los lugares donde están las organizaciones socias. Tras un compartir los frutos de una experiencia de voluntariado en diferentes países de Latinoamérica de un grupo de personas pertenecientes a Entreculturas, se recopilaron las conclusiones más repetidas:

¡Te abre los ojos!

Sin duda es una expresión que se repite. La experiencia de inclusión en los proyectos, con las familias, el abrirte a nuevas realidades abre los ojos. Los abre a realidades de injusticia, de dolor, de violencia y de vulneración de los derechos, pero también te los abre a la fortaleza de las personas, a su dignidad intocable a pesar de todas las dificultades y miserias. Esa fortaleza del ser humano que abre a la esperanza.

Confiar

Confiar…concretado en muchas de sus expresiones. Confiar más en uno mismo, confiar en la institución que te forma y en la que te recibe. Confiar en los demás, en que construimos y somos con otros. Confiar en tu compañero o compañera de viaje. Y confianza en Dios para aquellas personas que la fe les ayuda anclarse en esa confianza.

Ser sombra

Durante la formación una de las cosas a las que se les invita y que siempre desconcierta es la invitación a “ser sombra”. ¿Qué significa eso se preguntan? Una vez allí se ve con claridad. La realidad en ciertos contextos de pobreza y de violencia te puede abrumar tanto que solo queda quedarte en segundo plano y escuchar y admirar las vidas de quienes allí tiran para adelante.

Aprender

Y esto nos lleva a algo que se repite una y otra vez. Es una experiencia de aprendizaje, a veces hacia el exterior para entender los contextos políticos y sociales, para entender qué pasa en el mundo. Pero a veces también es hacia el interior, un aprendizaje sobre la vida, aprender a relativizar, a distinguir la gravedad de los problemas, aprender que la acogida es un gran regalo.

Compartir. Dar y recibir

Y ese ser acogido muchas veces es un fruto que se reproduce, y al volver a tu lugar de origen la hospitalidad se instala como principio. Y es que este es un viaje de ida y vuelta, de dar y recibir. Una de las participantes que trabaja como docente en un colegio de Madrid estuvo en un centro de Fe y Alegría en Perú en medio de la sierra, y allí le insistían que les enseñara como lo hacían en España, y ella decía, “pero si ustedes lo hacen mucho mejor en su trato con el alumnado, en cómo trabajan en equipo, soy yo la que tiene que aprender”…y es que a veces es mucho más lo recibido que lo dado. Alguna verdad habrá cuando tanto se repite.

Un regalo inesperado….

Y es que son muchas las veces que durante este tiempo allá la vida te sorprende, te pone delante a personas y situaciones inesperadas, y quizá una de las más inesperadas en cuando la realidad te invita a encontrarte con el corazón del otro. ¿Pero si yo venía a arreglar el mundo? Y el mundo a veces empieza a arreglarse cuando uno asume el reto de la transformación interior.

Privilegios que nos cuestionan

Ese y el de las conciencia de saber dónde pones tus pies en el mundo, donde estás anclado y cuáles son tus privilegios, porque le demos las vueltas que le demos nos instalamos en esos contextos desde el ser privilegiado. Privilegiado por ser de tez más clara, privilegio por ser europeos, privilegios por ser hombre…conciencia de los privilegios para ayudarnos a cuestionarnos de donde nacen los privilegios que llevan a tanta desigualdad.

La risa compartida

Y quizá la mejor herramienta para llevar mejor todo esto sea la risa compartida y universal. Reírse de uno mismo en medio de la soledad, de la incertidumbre o del pero qué hago yo aquí. Esa pregunta que a veces aparece a los pocos días de la llegada y que la risa compartida ayuda a responder.

Merece la pena

Las 11 personas que viajaron estuvieron en diferentes países y enclaves que Entreculturas apoya mediante la cooperación internacional y otras formas como el voluntariado en Nicaragua, Guatemala, Ecuador, Chad y Perú. Todas ellas vinieron confirmado que merece la pena apoyar el trabajo de empoderamiento de las mujeres y los jóvenes en situación de vulnerabilidad, la de la reivindicación del derecho a la educación en algunos contextos y en otros a una educación de calidad para todas las personas. Nuestro trabajo tiene un impacto y merece la pena.

La experiencia sigue aquí

Y parte de nuestro trabajo como Entreculturas es devolver a la sociedad en la que vivimos lo aprendido, ayudar a ampliar la mirada. Tocaba volver a Chiclana, Granada, Madrid, Murcia…la experiencia sigue aquí y en ella aparecen nuevas preguntas. ¿Cómo continuar mi compromiso? ¿Cómo ayudar a ampliar la mirada a tu familia, amistades, en tu trabajo en el cole o en la oficina? ¿Cómo ser ciudadano o ciudadana del mundo?

Toca volver, pero es una vuelta distinta, pues la mochila viene cargada de nombres, olores, emociones, aprendizajes que un día cualquiera, en un momento cualquiera aparecen para ayudarte a situarte de una manera más consciente en este mundo.

Fuente: Entreculturas

 

“Ser Voluntaria es la Mejor Decisión que he Tomado en Mi Vida”

Testimonio de una voluntaria del Hogar de Cristo de Chile, en el que cuenta su experiencia y modo de vivir el voluntariado, y anima a otros a sumarse a este tipo de actividades.

El reloj marca las 21:30 horas y en una pequeña casa, frente a la sede central del Hogar de Cristo, un grupo de personas se prepara para iniciar una nueva “Ruta Calle”, donde cada noche, una decena de voluntarios van en ayuda de personas en situación de calle. Este grupo asiste a quienes se ubican precariamemte a lo largo de la Ruta 68, camino a Valparaíso. Entre ellos, resalta la potente y enérgica voz de Nataly Cartes Henríquez -40 años, casada, dos hijos-, quien se ha transformado en una líder del animado grupo de voluntarios de la ruta de los días miércoles.

A la Nati, como la conocen todos, nunca le faltan energías para salir a visitar a los que ella denomina sus “amigos especiales”. Hace 9 años que es voluntaria del Hogar de Cristo, tiempo que le ha permitido conocer las diferentes realidades que se viven en nuestro país. Esa es la principal motivación de su voluntariado: “Abrirte a mirar la realidad más con los ojos que con el corazón. Para mí lo normal es ayudar, de distintas formas, visitando hogares, tal vez dando un aporte mensual, compartiendo una buena conversación, regalando una sonrisa. Si bien pasé por varios programas del Hogar de Cristo: hospederías de adultos mayores, de mujeres, mujeres con capacidades distintas, fue el mundo de la calle el que me tocó el corazón. El amor incondicional, el respeto y el cariño infinito y desinteresado que recibimos en cada visita de nuestros amigos de calle es algo impagable que seguramente jamás podremos hacer lo suficiente para regresárselos”.

¿Qué ganas con algo que para muchos para un sacrificio?

Es triste que para muchos las personas en situación de calle sean invisibles. Que les sea más fácil cruzar la calle para no toparse con ese señor mal vestido y tal vez mal oliente. Probablemente ni se ha puesto a pensar dónde podría lavar la ropa, cuando no tiene casa. Ellos, por su lado, poco a poco, van sintiendo el rechazo y se van marginando, dejando de recibir un abrazo, una caricia, un apretón de manos. Es ahí donde tenemos la oportunidad de cambiar en algo su realidad al compartirles nuestra energía, alegría y amor, con un fuerte abrazo, un beso, una sonrisa, en fin. No podemos cambiarles la vida, sí podemos hacerles y regalarles un ratito mejor en su vida.

Nati considera geniales a sus compañeros de los viernes. Ella y ellos hacen parte del 7% de los jóvenes chilenos que participa en una acción de voluntariado, grupo que aumenta al 10% cuando se producen catástrofes. Ahí aflora la solidaridad como callampas tras la lluvia, pero lo que se requiere es un compromiso más permanente con los más vulnerables del país. Ella es una suerte de ejemplo de ese compromiso. “El grupo de voluntarios que participa cada miércoles es simplemente genial. Somos unos locos y amantes de la vida y también unos afortunados de tener la oportunidad de compartir y contribuir con un pequeño granito de arena a nuestros amigos de calle. Cada uno de nosotros aporta lo mejor de sí. A veces salimos disfrazados, cantamos, bailamos, lloramos, nos damos un fuerte abrazo con nuestros amigos. Cuando salimos a la calle, no vemos a nuestros amigos de con lástima, porque todos respiramos el mismo aire. Somos iguales. Muchas veces se nos aprieta el corazón, cuando la lluvia los moja y el frío les cala los huesos. Ahí tratamos de calentar su corazón y abrigar su cuerpo con las donaciones que nos dan y con los aportes del Hogar de Cristo”.

¿Ha cambiado tu percepción de lo que es ser voluntario?

Con los años he descubierto que ser voluntaria es una de las mejores decisiones que he tomado en la vida. En un comienzo, pensé que ser voluntaria era estar dispuesta a entregar cariño, tiempo, dedicación, pero lo que no sabía era cuánto amor recibiría de regreso.

Pero lo que se ve en las rutas de calle es duro, ¿cómo haces para despegarte de esa realidad?

Esas realidades duelen en el alma y es ahí cuando el amor se pone a toda marcha, se transforma en un desafío, te hace pensar en cómo contribuir a mejorar o hacer más llevadera aquella realidad. Es girar el ángulo con que se mira. Somos un buen equipo, donde la energía del amor se pone en movimiento.

¿Tenemos un desafío como chilenos en cuento a la solidaridad?

​Los chilenos somos tremendamente solidarios cuando hay una catástrofe o algún evento solidario en el año. Mi invitación es a salir de nuestra zona de confort del día a día, tomarnos un minuto y mirar a nuestro alrededor. Invito a todos a que salgan con un par de calcetines en los bolsillos o un chaleco extra, a comprar un vaso de café para la persona que ven entumida y sola y hablarle. Dedicarle unos minutos y con ese contacto hacerlos visibles. Les prometo que el amor que verán en sus ojos les llenará el alma. Invito a los jóvenes a dejar de mirar el celular y a vivir un tiempo en presente, conectándose con otras realidades.

Fuente: Hogar de Cristo

Respetar y Proteger la Dignidad de los Niños: una Prioridad para los Jesuitas

El P. Arturo Sosa SJ, actual Superior General de la Compañía de Jesús sobre la misión de cuidar especialmente a los niños que la congregación ha asumido desde sus inicios.

Padre Arturo Sosa SJ

La reciente Congregación General 36 celebrada hace un año aquí en Roma, como órgano supremo de la Compañía de Jesús, me encargó como Superior General «continuar trabajando sobre la forma de promover, dentro de las comunidades y ministerios de la Compañía, una cultura consistente de protección y seguridad para los menores». (Asuntos encomendados al P. General, CG 36). El texto es breve, pero es muy significativo. Es la expresión del compromiso de la Compañía en favor del respeto y la protección de la dignidad de los niños.

Este compromiso no es nuevo. Tiene sus raíces en el propio San Ignacio. En la fórmula para la profesión de los votos definitivos en la Compañía, después de que el jesuita promete «la pobreza perpetua, la castidad y la obediencia», entonces promete «cuidado especial para la instrucción de los niños». (Constituciones, 527). Ningún otro ministerio -por ejemplo, enseñar, predicar, dar los Ejercicios Espirituales, servir a los pobres- se menciona en la fórmula; sólo «la instrucción de los niños». En el número siguiente en las Constituciones, San Ignacio explica por qué esta frase está incluida en la fórmula del voto, dando dos razones.

La primera razón tiene que ver con el reconocimiento de San Ignacio de la preciosa dignidad de los niños. Él escribe: «La promesa acerca de los niños es puesta en el voto… debido al servicio excepcional que se da a Dios nuestro Señor, ayudando a las almas que le pertenecen». Esta es una frase increíble. Para San Ignacio, los niños son «almas que pertenecen a Dios». En otras palabras, para San Ignacio, los niños, a menudo considerados como los más marginales e insignificantes de los seres humanos, tanto en el siglo XVI como en el nuestro, son, de hecho, preciosa posesión de Dios que merece respeto y servicio. El Papa Francisco expresa la misma convicción cuando escribe: «Un niño es un ser humano de inmenso valor y nunca puede ser utilizado para beneficio propio». (Amoris Laetitia, 170). Por supuesto, sabemos que tanto San Ignacio como el Papa Francisco aprendieron esta actitud del mismo Jesús, que amablemente dio la bienvenida a los niños y se indignó cuando los discípulos trataron de mantenerlos alejados de él, en su creencia errónea de que los niños eran insignificantes e indignos de la atención del Señor. (ver Mc 10, 13-16).

La segunda razón que da San Ignacio es muy realista. Reconoce que es muy fácil olvidar y descuidar el cuidado de los niños. Él escribe: «la promesa sobre los niños es puesta en el voto… porque está en mayor peligro de ser dejada caer en el olvido y caída que otros servicios más conspicuos…» (Constituciones, 528). En otras palabras, la promesa refleja la preocupación de San Ignacio de que la Compañía de Jesús no olvide a aquellos que son más fácilmente olvidados, dada su aparente falta de importancia para el resto de la sociedad humana.

En nuestro tiempo, somos llamados de una manera particularmente urgente a recuperar y a fortalecer las actitudes fundamentales de San Ignacio de respetar y proteger la dignidad de los niños. Vivimos en un mundo donde la dignidad de los niños es olvidada y violada. Los niños son víctimas de la pobreza, la guerra, la trata, el desplazamiento forzado, el terrorismo; los niños son obligados a servir como soldados, como mano de obra, como trabajadores sexuales y como mulas en el tráfico de drogas. También nosotros en la Iglesia no podemos escapar de nuestra responsabilidad compartida en la grave falta de respeto a la dignidad de los niños, ya que enfrentamos la dolorosa realidad del abuso sexual de niños cometido por sacerdotes, religiosos y otros pastores.

La Compañía de Jesús busca hoy profundizar y fortalecer su compromiso práctico y efectivo con la protección de los niños. Mi predecesor, el P. Adolfo Nicolás, pidió a todas las provincias, comunidades y ministerios que aseguren la existencia de tres elementos esenciales para la protección de los niños. Primer: protocolos bien hechos, justos y compasivos para tratar las denuncias de abuso de menores. Segundo: directrices y políticas de conducta ética pastoral, que tienen como objetivo promover, tanto entre jesuitas como entre nuestros colaboradores en la misión, el respeto por los límites y la clara rendición de cuentas. Finalmente, y quizás lo más importante: permanentes programas de entrenamiento y formación que garanticen que los protocolos y las políticas no permanezcan como documentos no leídos, sino que se apropien y se practiquen. Todas estas medidas tienen por objeto crear una «cultura de protección y seguridad para los menores» (CG 36): una cultura, es decir, una forma normal y habitual de vivir, de relacionarse, de trabajar y de servir en la que aquellos a quienes servimos, particularmente niños, se sienten siempre respetados, seguros y amados.

Fr. Arturo Sosa, SJ,

Superior General de la Compañía de Jesús

Fuente: CPAL SJ

Voluntariado: Alguien te Espera

La invitación a ofrecer la vida a otros un rato cada semana …

Por Eduardo Menchaca

Es curioso cómo nos bombardean en la televisión con anuncios sobre coleccionables de todo tipo –mecheros, películas de Cantinflas, libros sobre guerras, etc–. Hay colecciones de muchos tipos y para todos los gustos. El mensaje que nos venden es que siempre hay uno esperándote para que le dediques tus sueños y tu tiempo.

No tan anunciados como estos productos, hay también personas, ONGs, asociaciones, parroquias –y otras muchas entidades y particulares–intentando ofrecer lo que tienen: construir un mundo más justo, más sostenible, más humano; hacer más fácil y mejor la vida a los demás. Y es que, a medida que te acercas a este mundo del voluntariado, sientes la necesidad de seguir ofreciendo lo poco que tienes de manera desinteresada. Lo que haces –que para ti puede ser muy sencillo–, puede que para otros no tenga precio. Te puedes sentir realizado ofreciendo tu vida a otros durante un rato a la semana. Te puedes sentir conmovido por historias que, aunque parezcan lejanas, las haces tuyas y te remueven por dentro. Ofrecer la mano a los que por algún motivo no han tenido la suerte, o los cromosomas, o la familia, o la educación que hemos podido tener otros, ayuda a crecer. Nos ayuda a ver que no estamos solos. Nos ayuda a ser sencillos, a mirar a los demás por igual; a luchar por los sueños compartidos; a ser pacientes y comprensivos; a no tirar la toalla a la primera de cambio y a ser generosos con lo que podamos dar. Tal vez los voluntarios no salgan en la televisión, ni se les diferencie por la calle. Cada uno tiene sus gustos y manías. Quizá lo único por lo que se les pueda identificar es, en definitiva, por la alegría profunda que provoca el saber que lo realizado es por y para otros.

No hace falta irse muy lejos para acercarse a este mundo. En tu día a día hay muchas posibilidades de gastar un poco de tu tiempo para que muchos otros lo ganen: clases a niños, cooperar en el Sur, pasar el fin de semana con jóvenes, una partida de cartas con abuelillos, ayudar en comedores sociales, una pachanga de fútbol con personas con discapacidad, acariciar a enfermos, enseñar español a inmigrantes, acercarse a esa persona que duerme en la calle, preocuparse por el medio ambiente, acompañar a personas privadas de libertad, acoger y adoptar a niños… y otras muchas otras ideas que a ti se te ocurran. Porque, como ves, en el mundo del voluntariado siempre habrá Uno esperándote, para que le dediques tus Sueños y tu Tiempo.

Fuente: Pastoral SJ

 

SJM: Sentirse Parte de ‘Corazón del Mundo’

Desde Argentina, Miguel Pedreros SJ nos relata cómo han sido sus días y su trabajo con el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), sintiéndose parte “del corazón del mundo”.

Por Miguel Pedreros SJ

Hace un par de semanas tuve el agrado de ser invitado a dar una conferencia al Ministerio de Justicia. Se trataba de un seminario de formación interna para funcionarios. Unos amigos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) lo dirigen y me invitaron a hablar sobre derecho y pena en las comunidades indígenas. La idea era hacer una reflexión jurídico-política sobre el tema, sumando un aporte desde la fe y mi experiencia como religioso.

Algunos participantes trabajaban en temas de DD.HH. ante la Corte Interamericana, lo que hizo el encuentro bastante fructífero.

Con el SJM hace como un mes tuvimos la suerte de participar en una reunión con el Cónsul de Paraguay en uno de los barrios donde trabajamos. Los vecinos nos invitaron y pudimos hablar y plantear inquietudes ante el Cónsul. Hicimos un contacto más directo con la municipalidad de José C. Paz (localidad donde está ubicado el barrio, que limita con San Miguel) con intenciones de trabajar juntos. También nos llamaron desde uno de los sindicatos de profesores más grandes de Buenos Aires, para ver cómo introducir el tema migratorio en los colegios y en la política, con miras a las próximas elecciones. Aún no concretamos nada, pero que nos hayan llamado es un signo importante.

Además, echamos a andar el proyecto que hace años mantiene el SJM en los colegios de San Miguel. Son 9 colegios este año, la mayoría parroquiales de la Compañía. Hay también un par de ellos privados. Se trabaja con los quintos años de secundaria y con los profesores de geografía, que introducen el tema de la migración en la unidad de “geografía argentina”. La idea es que, a través de entrevistas personales, los muchachos tengan contacto con las complejas historias de vida de los migrantes, para así fomentar la inclusión, la fraternidad y la diversidad.

Poder participar de la vida académica en la UBA en temas sociales y políticos, colaborar en el barrio con el Movimiento Evita (un movimiento político popular bastante grande en el país), entrar en un mínimo contacto con la CTEP (Central de Trabajadores de la Economía Popular, que agrupa a los trabajadores informales y proyecto-productivos en la villas), rezar con la gente y acompañar la espiritualidad de comunidades como la paraguaya y la boliviana, han sido regalos hermosos en este tiempo… gracias de Dios que me permiten sentirme en el corazón del mundo, aun en espacios muy secularizados, que valoran mi presencia como religioso.

Es el último tramo de un tiempo hermoso en Argentina, lleno de amor y gracia, del que siempre estaré agradecido. Un tiempo donde Dios ha sabido guiarme, para ponerme en los lugares donde mayor bien pude hacer.

Fuente: Jesuitas Chile

 

Aportes del SJR y la RJM en Latinoamérica para los Pactos Globales sobre Migrantes y Refugiados

El Servicio Jesuita a Refugiados y la Red Jesuita con Migrantes en Latinoamérica y El Caribe, expresan sus recomendaciones con base en su experiencia local, nacional y regional en América Latina, sobre que se debe considerar entorno a los Pactos Globales sobre Migrantes y Refugiados, para la elaboración del cual Naciones Unidas ha abierto un tiempo de consulta.

En el Acoger:

Es importante respetar el principio de no devolución, lo cual implica, evitar la expulsión colectiva y arbitraria de migrantes y refugiados. El proceder debe partir de las consideraciones humanitarias de las personas que huyen por razones de violencia de sus países, para no ser devuelto de manera abusiva a un lugar que se considere de riesgo para su integridad personal.

Es necesario encontrar más y mejores vías jurídicas para asegurar condiciones adecuadas para la migración o reubicación segura y voluntaria. Existen alternativas útiles como visas humanitarias que garantizan la protección de personas que no cumplen formalmente los requisitos de ley para ser considerados refugiados; visas de reunificación familiar (incluyendo hermanos, abuelos y nietos) y visas temporales para personas que huyen de conflictos en países vecinos; creación de corredores humanitarios; programas de reubicación de refugiados en las comunidades acogida, en lugar de concentrarlos en asentamientos.

En el Proteger:

Es importante que los inmigrantes, solicitantes de asilo y refugiados puedan gozar de la protección necesaria de parte de los países de acogida, a fin de prevenir situaciones que atenten contra su dignidad como la explotación sexual, el trabajo forzoso y la trata de personas.

Los Estados deben capacitar integralmente a sus funcionarios sobre los tratos y procedimientos que tienen que seguir con migrantes y refugiados, como promover una coordinación interinstitucional que permita garantizar una respuesta integral en el acceso y goce de justicia, defensa y seguridad, especialmente cuando la vida esté en riesgo, así como la asistencia permanente con información clara y oportuna sobre la necesidad de protección.

La población migrante y refugiada debe contar con el goce efectivo de sus derechos en igualdad de condiciones que la población nacional. Los migrantes y refugiados se enfrentan a múltiples obstáculos, en particular, vacíos legales debido a la falta de regulación y lineamientos claros, pues muchos tienen dificultades legales para acceder a bienes y servicios básicos (bancos, colegios, hospitales, trabajo, inmuebles, etc.).

Es importante la adopción no sólo de medidas contingentes, sino de políticas migratorias que contemplen un enfoque diferencial y con perspectiva de género, ya que existen necesidades e impactos diferenciados según el grupo poblacional (niños, niñas, adolecentes, mujeres, indígenas, afrodescendientes, etc.) previniendo las discriminación, re-victimización y vulnerabilidad, en los momentos de tránsito, destino y retorno.

En el Promover:

Reivindicamos la necesidad por la protección del núcleo familiar del migrante y refugiado, especialmente para que la población de niños, niñas y adolescentes (NNA) no queden desprotegidos. Muchos de ellos huyen de sus países sin el acompañamiento de sus padres, hecho que acentúa su condición de vulnerabilidad, por lo cual está la necesidad de protegerlos asegurando su reencuentro y reunificación familiar.

Hacemos un llamado para que los Estados generen políticas públicas responsables e integrales, donde se promueva una inclusión social de migrantes y refugiados para que puedan ejercer su oficio en las comunidades de acogida. Por ello, es importante asumir políticas menos restrictivas que garanticen tanto la igualdad como una posibilidad más amplia para ejercer la ciudadanía y la promoción humana en los lugares de acogida.

Es necesario generar respuestas ágiles para el reconocimiento de la condición migratoria, especialmente de quienes requieren protección internacional, y la debida documentación que permita acceder servicios de empleo, vivienda, salud y educación. Del mismo modo, urge que esta documentación sea conocida y reconocida en todas las instancias gubernamentales e instituciones privadas.

En el Integrar:

Es prioritario adoptar un lenguaje que fomente la solidaridad y la hospitalidad de migrantes, solicitantes de asilo y refugio, evitando verles como competencia o amenaza en los países de tránsito y destino. Los medios de comunicación y líderes políticos tienen un papel fundamental para transformar este imaginario colectivo.

Los espacios de intercambio entre quienes llegan y quienes acogen deben servir para favorecer una cultura del encuentro que permita entender los beneficios que trae la integración. Es un proceso bidireccional que aunque toma tiempo, debe reconocer y valorar la importancia de la multiculturalidad de la que somos parte en Latinoamérica y El Caribe. En virtud de esa riqueza cultural podemos aprender a convivir, aprovechar y disfrutar las diferencias que tenemos.

Hay que evitar supuestos y discursos que sigan estigmatizando y criminalizando a migrantes y refugiados per se. Por el contrario, es menester hacer un reconocimiento al aporte que estas poblaciones hacen a la economía local, por ejemplo. En esto, son claves los procesos de integración implican un mutuo aprendizaje para compartir los recursos que se tienen.

Proponemos generar un trabajo más cercano con los hijos e hijas de extranjeros nacidos en el país acogida para prevenir que violencias de diferentes tipos vulnere sus derechos fundamentales y contribuya a un sano proceso de sana convivencia. La integración es un componente fundamental que puede concebir nuevos proyectos de vida y promover la superación de las necesidades y vulnerabilidades de migrantes y refugiados.

Los Estados deben promover acciones precisas que de manera colateral o por aspectos estructurales o del funcionamiento del mismo, no afecten o discriminen a los inmigrantes. Así como políticas de cooperación y articulación con la sociedad civil que permitan que el desarrollo como seres humanos se dé en condiciones de dignidad e igualdad.

Conclusiones breves:

Vemos con preocupación en toda Latinoamérica y El Caribe el aumento de las solicitudes de asilo, el incremento del número de detenciones y deportaciones masivas, y el crecimiento del desplazamiento forzado interno, así como poca capacidad estatal y falta de marcos legales garantes de los derechos para migrantes y refugiados; igualmente la persistencia de escenarios de inseguridad y precariedad que afectan a los migrantes forzados que están en toda la región.

Anhelamos que el proceso de consulta de los pactos globales entorno a la migración y el refugio pueda culminar en una transformación de la perspectiva de los Estados para que conduzca a pensar más allá de las particularidades de una nacionalidad y trascender a un enfoque de derechos que nos abarque como humanidad. El valor de la integridad de cada persona, debe estar equilibrado con las preocupaciones de seguridad nacional de cada país y nunca estar por encima de la dignidad y los derechos fundamentales de los seres humanos.

Hacemos un llamado a la reflexión conjunta e inclusiva, para que analizando la complejidad de las transformaciones del contexto en el mundo, se haga un aporte orientado a la profundización de la comprensión sobre los graves obstáculos que enfrentan migrantes y refugiados en países de tránsito y destino, y la necesidad de proteger a todos los refugiados de facto3, y no sólo a quienes se le otorga un estatus.

Es deber de todos los gobiernos establecer medidas de protección y prevención para aquellas comunidades profundamente amenazadas por las nuevas violencias; avanzar hacia soluciones estables y duraderas que les permita reconstruir sus proyectos de vida en armonía con los territorios y de cara a un desarrollo humano con un rumbo ambientalmente sostenible y socialmente equitativo; y garantizar la vida de los migrantes forzados que huyen de sus países de origen por situaciones de violencia social generalizada, por políticas económicas erróneas y por violación sistemática de sus derechos humanos.

Allí donde nacen muros de exclusión, securitización, desconfianza y xenofobia, reiteramos la invitación para construir más y más puentes de Hospitalidad, Humanidad y Fraternidad.

Fuente: CPAL Social

 

Construyendo Paz y Reconciliación desde las Regiones

El actual presidente de la CPAL, Ricardo Jaramillo SJ, expone la situación de la obras de la Compañía en Colombia en función de las prioridades que, como provincia han elegido para acercarse a los objetivos del Proyecto Apostólico Regional.

Por Carlos Eduardo Correa Jaramillo SJ

Al inicio del año 2015 expresé, como nuevo Provincial de la Compañía de Jesús en Colombia, que era fundamental continuar con el Proyecto Apostólico Regional de Provincia, viviendo en “estado de discernimiento permanente” y avanzando en los proyectos definidos por cada una de las Regiones y por las Obras Transversales, como fruto del proceso de articulación de todos nuestros trabajos apostólicos, que buscaba generar un mayor impacto transformador en la realidad de nuestra sociedad.

Hemos retomado las 4 grandes Prioridades Provinciales que ya habíamos formulado y que recogían, de forma sintética, todo lo que habíamos venido avanzando en el Proyecto Apostólico Regional de Provincia. Estas 4 Prioridades Provinciales estaban profundamente relacionadas y “alineadas” con las Prioridades del Proyecto Apostólico Común de la CPAL y las Prioridades de la Universal Compañía:

  • Espiritualidad Ignaciana, entendida como la experiencia y formación ignaciana comprometida con la realidad.
  • Educación Integral, entendida como las propuestas de formación integral para la civilidad y la construcción de un nuevo país.
  • Desarrollo Socioeconómico, entendido como las propuestas de desarrollo regional integral equitativo y sostenible.
  • Paz y Reconciliación, entendida como las iniciativas de construcción de paz, derechos humanos, reconciliación y perdón.

Con la firme decisión de continuar trabajando y avanzando en estas 4 Prioridades Provinciales, los invité para que trabajáramos con vigor y eficacia en dos “Apuestas” fundamentales para el momento histórico de nuestro país y de nuestra Provincia:

Participación activa en Procesos de Paz, Perdón y Reconciliación

Con respecto a la primera “Apuesta”, les pedí que nos comprometiéramos en la construcción de una Paz Estable y Duradera en nuestro país. Era consciente de que ya teníamos herramientas muy útiles para contribuir con los procesos de reconciliación y perdón en nuestra querida Colombia. Era necesario que le apostáramos a la resolución no violenta de los conflictos y a trabajar por una justicia restaurativa que buscara la transformación de las víctimas, los ofensores y todos los miembros de las diversas comunidades. Sólo desde la grandeza de experimentarnos como hijos de Dios y hermanos entre nosotros, podríamos acompañar los dolores y las luchas de tantos hombres y mujeres que buscan alcanzar una vida nueva, reconciliados en el amor. Para llevar adelante esta “Apuesta”, nos propusimos realizar un Proyecto que llamamos “Construyendo Paz y Reconciliación desde las Regiones”, liderado por el Asistente de Apostolados (con una Gerencia para el Proyecto), con el apoyo de todos los Coordinadores de la Misión Regional; de los Directores de las Obras Transversales y la financiación de PORTICUS.

Fortalecimiento del Cuerpo Apostólico

Con respecto a la segunda “Apuesta”, les solicité que promoviéramos y realizáramos Programas de Formación Integral para las personas que participamos en el trabajo de la Compañía de Jesús en las diferentes Regiones y Obras, donde la vivencia de los Ejercicios Espirituales fuera el eje de dicha formación y donde el profundo conocimiento y vivencia de nuestra Identidad y Misión nos lanzara a ser cualificados evangelizadores. Era muy importante prepararnos con seriedad y hondura para ser capaces de responder a los desafíos y retos de nuestra sociedad; sólo así estaríamos fortaleciendo el Cuerpo Apostólico conformado por jesuitas, laicos y hombres y mujeres de buena voluntad que colaboran con Dios en su Misión, para ser “un fuego que enciende otros fuegos”.

Tenemos que reconocer que hemos ido avanzando poco a poco y que en este proceso nos vamos dando cuenta de que si nos juntamos, aportando las fortalezas de cada obra apostólica, podemos impactar muy positivamente la vida de los habitantes de las Regiones en donde prestamos nuestro servicio apostólico.

Estamos convencidos de que la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las FARC y los comienzos de una negociación de paz con la guerrilla del ELN, son una verdadera oportunidad para que todos los que participamos de la Misión Apostólica de la Compañía de Jesús, en esta Provincia, nos comprometamos para trabajar sin descanso por la construcción de una Colombia en paz, donde el perdón marque la forma de proceder entre los colombianos y la reconciliación nos permita generar comunidades fraternas, que vivan en justicia y equidad.

Es de mucho provecho que llevemos siempre en nuestros corazones y en nuestras mentes la vida de tantos hombres y mujeres que en Colombia han sido víctimas de la guerra o de la injusticia estructural. Conociendo de cerca sus historias y solidarizándonos con sus sufrimientos y angustias, podremos contribuir para que recuperen la esperanza y la alegría. Esto nos llevará a comprometernos seriamente para parar la guerra y para asumir una actitud proactiva en la transformación de las relaciones sociales, políticas, económicas, culturales y ambientales, de tal manera que nadie se sienta excluido de lo mínimo necesario para la vida digna y para que nadie vuelva a ser victimizado y degradado en su condición humana.

Las Obras Apostólicas de la Compañía de Jesús están invitadas a iniciar y a acompañar procesos y dinámicas transformadoras de la sociedad. Por eso, es necesario que todos nosotros respondamos al llamado de Dios para ser “Compañeros en una Misión de Reconciliación y de Justicia”, como nos lo propuso la Congregación General 36. Vale la pena que continuemos siendo muy creativos e innovadores en las propuestas de acción en cada una de las Regiones y en las Obras Transversales.

Busquemos colaborar con Dios en lo que ya está realizando con los colombianos, para que todos tengamos una vida plena y abundante. Nunca desfallezcamos en esta misión; mantengamos el vigor y el ánimo que surgen de la profunda experiencia de ser movidos por Jesucristo para que todos vivamos en su amor, como personas conscientes, competentes, compasivas y comprometidas.

Fuente: Jesuitas Colombia

 

América Latina Pide Libre Circulación en Pacto sobre Migración

Algunas resonancias del Encuentro realizado en la sede de CPAL en Santiago de Chile sobre migración, con la intención de contribuir al Pacto Mundial sobre Migración que se negociará en la ONU en 2018

Casi un centenar de especialistas en migración de la región participaron en el encuentro, realizado en la sede de la Cepal en Santiago de Chile el 30 y 31 de agosto, que convocó a representantes de gobiernos, organismos internacionales, de la sociedad civil y de la academia.

Louise Arbour, representante especial del secretario general de la ONU y quien debe redactar el “Borrador Cero” del Pacto antes de finalizar este año, dijo a IPS que “esta es la primera reunión regional y nos da mucha información sobre lo que hoy está sucediendo con las personas. Confirma muchas ideas, una de ellas lo que pasa con la migración irregular y los derechos de las personas”.

Antes, durante la clausura de la reunión, Arbour planteó que hasta ahora “la movilidad de migrantes, mujeres y niños se manejó muy mal. Se habló primero de ilegales y peyorativamente de migrantes económicos”.

“La xenofobia es una expresión de enojo y de falta de confianza de los gobiernos”, aseveró Arbour, para añadir que la agenda sobre los migrantes está “sobresecurizada”. Abogó para que la preparación y negociaciones para redactar el Pacto se mantengan “llenas de ímpetu a favor del desarrollo”.

”La misión es facilitar una migración regulada. No es nuestra agenda detener la movilidad” aseveró, sobre el previsto Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular al que se avanza dentro de la ONU (Organización de las Naciones Unidas).

Representantes de gobiernos, organismos internacionales, sociedad civil y la academia de América Latina y el Caribe debatieron los dos últimos días de agosto sobre cómo debe ser el futuro Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, en la sede de la Cepal en Santiago de Chile.

Anticipó que el Borrador estará “anclado en una agenda del desarrollo” y apuntará a “un pacto centrado en las personas, que mire hacia adelante y que sea realísticamente ambicioso”.

Por su parte Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), consideró imperativo que “la igualdad esté en el centro del Pacto, aunque a lo mejor hay que pasar primero por la equidad”.

“El ADN del pacto es la cooperación”, planteó, tras aseverar que con ese acuerdo “la migración deja de ser seguridad y derechos humanos y se convierte en un tema de desarrollo, en un asunto estratégico de la gobernanza mundial”.

Para Bárcena, los seis debates en las diferentes regiones del mundo que van a preceder a la propuesta del Borrador y a las negociaciones del Pacto en 2018 son “un proceso irrepetible y una oportunidad de la que no sé si la comunidad internacional es consciente”.

Juan José Gómez, embajador mexicano ante la ONU y cofacilitador de las consultas y negociaciones intergubernamentales para el Pacto, consideró que “es casi un milagro” debatir mundialmente el tema de la migración porque “por décadas las puertas de la ONU estuvieron cerradas a este problema”.

Debatir primero y negociar después “nos salvó de negociar sobre la base de percepciones, prejuicios y mala información. La etapa de debates regionales permitirá tomar una radiografía a la migración para sustituir la retórica y los prejuicios por evidencias, datos y realidad”, afirmó.

Gómez requirió que el documento que se proponga “debe ser creíble y aceptable por los Estados miembros para que sea respetado”.

Subrayó, además, que “la migración es una ganancia neta para los países de destino”. Puso como ejemplo que 85 por ciento de los ingresos anuales de los trabajadores migrantes se quedan en los países receptores, lo que representa tres billones (millones de millones) de dólares.

Por su parte, Laura Thompson, directora general adjunta de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), subrayó que el Pacto reflejará “principios y entendimientos comunes” y abogó por que impere una “capacidad de gestionar la migración” lo que incluye, en primer lugar, “proteger los derechos humanos de todos los migrantes”.

Diego Beltrand, director regional para América del Sur de la OIM, acotó a IPS que el encuentro regional significó “avances y logros, porque en una discusión muy amplia no solamente se han identificado desafíos y problemas sino propuestas y experiencias concretas que serán de tremenda utilidad para la discusión final del Pacto”.

Esther Cuesta, parlamentaria ecuatoriana por los migrantes de su país y quien fue ella misma emigrante por 19 años, afirmó a IPS que en la región “urge erradicar la pobreza porque no podemos prevenir abusos, explotaciones, trata de personas y de migrantes si no creamos sociedades con un mayor bienestar y de paz para que la gente no tenga que desplazarse y huir de su lugar de origen en condiciones extremadamente precarias y de una explotación totalmente inhumana”.

“En el sistema de estado nación en que vivimos, altamente capitalista, se ha desarrollado una libre circulación de capitales”, analizó.

“El capital se mueve a paraísos fiscales, en una evasión que ha empobrecido a muchos estados en nuestra región. Pero mientras hay libre movilidad de capitales, se restringe la circulación de seres humanos, cuando no hay capital sin seres humanos y no tiene sentido el capital sin la vida humana”, criticó la legisladora.

Valter Bittencourt, coordinador de la Red de Trabajadores Migrantes de la Confederación Sindical de las Américas, con 60 millones de afiliados de unas 60 centrales, aseveró a IPS que “el Pacto debe considerar la libre circulación de las personas, de las y los trabajadores, el derecho a migrar, a no migrar, a permanecer o a retornar dignamente”.

“Los y las migrantes, regularizados o no, deben gozar de iguales derechos que los demás ciudadanos”, enfatizó el dirigente sindical brasileño.

A su juicio, “la migración en condición irregular agrava la vulnerabilidad de los trabajadores a la explotación por parte de manos inescrupulosas que se benefician de esta condición”.

“Las deficientes condiciones de desarrollo y oportunidades de trabajo en los países de origen son el detonante de este tipo de migración, de la cual algunos sectores en países de destino se aprovechan para tener mayores ganancias”, reflexionó.

“Los afectados son los sectores más pobres y vulnerables, los migrantes forzosos que no tienen otra posibilidad que trasladarse desprotegidos, dispuestos a realizar cualquier trabajo para sobrevivir. A ellos y ellas se les ha negado el derecho a no migrar”, sostuvo Bittencourt.

Para Salvador Berumen, director general adjunto de política migratoria en la Secretaría (ministerio) de Gobernación de México, “lo más importante es lograr los consensos mínimos entre países, sobre todo con una nueva narrativa que este más a favor de los derechos humanos”.

”México tiene desde hace cinco años unos 12 millones de migrantes en Estados Unidos. Continuamente se retiran alrededor de 200.000, equivalente al que cada año migran”, explicó a IPS.

Otra visión sobre la política migratoria de México es la de Perseo Quiroz, enlace con la ONU para temas de América Latina de Amnistía Internacional.

“México retornó forzadamente a 147.370 migrantes irregulares el 2016. Y de estos, 97 por ciento eran centroamericanos. Es una gobernanza de la migración enfocada más en detener y deportar que en velar por los derechos humanos de los migrantes”, declaró a IPS.

“Si queremos poner el tema de los derechos humanos de las personas migrantes en el centro, lo que tenemos que hacer es alejarnos del enfoque de seguridad en fronteras”, agregó Quiroz.

El representante de Amnistía pidió “limitar las detenciones por motivos de migraciones. Eso solamente puede ser una práctica excepcional, no una práctica automática”.

En las siete mesas de diálogo de la reunión regional se abordaron otras vulnerabilidades y derechos de los migrantes, como el alto costo de envío de remesas, el acceso a regularizaciones, la situación de las mujeres, la de los niños que viajan sin custodia, la violencia en las detenciones y las deportaciones.

También se tocaron temas como la situación del triángulo al norte de América Central, el tránsito por México de migrantes centroamericanos, los factores de expulsión y situaciones emergentes como la migración desde Haití y la creciente desde Venezuela.

Fuente: CPAL Social

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