Informe mundial sobre la educación católica 2021

El Informe es producto de una serie de publicaciones que forman parte de la Iniciativa de Investigación Global de Educación Católica (CEGRI) de la Oficina Internacional de la Educación Católica (OICE).

Según el Informe Global sobre la Educación Católica 2021, 62 millones de niños están matriculados en escuelas católicas K12 (infantil, primaria y secundaria) en todo el mundo, además de más de 6 millones de estudiantes matriculados en la educación superior católica (*). Las escuelas católicas están especialmente presentes en países de bajos ingresos. En esos países, uno de cada siete estudiantes de la escuela primaria está en una escuela católica. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 amenaza la sostenibilidad de algunas escuelas y universidades, especialmente cuando no se benefician del apoyo estatal.

Cada año, el Informe mundial sobre educación católica proporciona un análisis de las principales tendencias que afectan a las escuelas y universidades católicas. El informe está elaborado por un equipo de voluntarios. En el espíritu de colaboración solicitado por el Papa Francisco hacia un pacto mundial sobre educación, está copatrocinado por las cuatro organizaciones que representan la educación católica a nivel internacional: OIEC para escuelas, IFCU para universidades, OAMEC para ex alumnos y UMEC-WUCT para maestros (**). El tema del informe 2021 es el pluralismo educativo, la pobreza en el aprendizaje y el derecho a la educación. Los hallazgos clave incluyen lo siguiente:

  • Durante las últimas cuatro décadas, la matrícula en las escuelas católicas ha crecido con especial rapidez en el continente africano, que ahora representa el 55,3% de todos los estudiantes de las escuelas primarias católicas en el mundo. A nivel mundial, según la clasificación de países del Banco Mundial, siete de cada diez estudiantes de escuelas primarias católicas viven en países de ingresos bajos y medianos bajos (40,9% en países de ingresos bajos y 29,7% en países de ingresos medios bajos). Por el contrario, las instituciones católicas de educación superior siguen concentradas en países de ingresos medios altos y altos, como es el caso de otras universidades.
  • La Iglesia Católica está respondiendo a la creciente demanda de educación en el sur global. En el África subsahariana, el 11,0% de todos los estudiantes de primaria están en una escuela católica. En los países de bajos ingresos, la proporción es del 13,7%. El hecho de que las escuelas primarias católicas atiendan proporcionalmente a más estudiantes en países de bajos ingresos es una buena noticia para la misión de la Iglesia de servir a los pobres.
  • Sin embargo, la escolarización no es suficiente: también debemos asegurarnos de que los niños estén aprendiendo. En los países de ingresos bajos y medianos, el 53% de todos los niños de 10 años (los que asisten a la escuela y los que no lo hacen) no pueden entender un texto apropiado para su edad. Se necesitan esfuerzos en las escuelas católicas, así como en otras escuelas, para mejorar los resultados del aprendizaje. Esto es fundamental para la realización del derecho a la educación.
  • Además de mejorar los resultados del aprendizaje, también es esencial garantizar el pluralismo educativo. El artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que “los padres tienen el derecho prioritario de elegir el tipo de educación que se les dará a sus hijos”, lo que exige el pluralismo educativo. El informe propone una nueva medida del pluralismo educativo, así como índices para medir el cumplimiento del derecho a la educación que tengan en cuenta el pluralismo. Las escuelas y universidades católicas contribuyen al derecho a la educación no solo a través de una educación de calidad, sino también aumentando el pluralismo educativo.
  • Las escuelas y universidades católicas tienen como objetivo educar hacia el humanismo fraterno. Responden al llamado del Papa Francisco para un Pacto Mundial sobre Educación y buscan ubicar sus proyectos en una cultura de diálogo y en el espíritu de la aldea de la educación. Sin embargo, hoy en día, su capacidad para seguir respondiendo a las aspiraciones de estudiantes y padres se ve amenazada por la pandemia de COVID-19, especialmente en países donde no reciben apoyo del estado. En los Estados Unidos, la pandemia ha provocado la mayor reducción en la matrícula en las escuelas católicas K12 en cerca de 50 años. Apoyar la educación católica en tiempos de crisis es esencial para proteger el pluralismo educativo. También tiene sentido económico. Las estimaciones para 38 países sugieren que las escuelas y universidades católicas generan ahorros presupuestarios anuales para estos estados de más de $ 100 mil millones (en paridad de poder adquisitivo). El costo a largo plazo de no apoyar a las escuelas y universidades católicas cuando necesitan apoyo puede ser mayor que el costo de brindar apoyo.

———

(*) Datos de 2018 del anuario estadístico 2020 de la Iglesia Católica.
(**) OIEC es la Oficina Internacional de la Educación Católica; FIUC es la Federación Internacional de Universidades Católicas; OMAEC es la Organización Mundial de Antiguos Alumnos de Educación Católica; y UMEC-WUCT es la Unión Mundial de Maestros Católicos.

 

Fuente: oiecinternational.com/es

Escuela virtual Fe y Alegría ofrece cursos libres y gratuitos

La Escuela virtual Fe y Alegría es una plataforma virtual dentro del Ecosistema Digital para el desarrollo de experiencias de capacitación y formación a distancia, con conexión a Internet on line y off line, para el uso de toda Fe y Alegría (Federación Internacional, Iniciativas y países).

Dentro de la oferta formativa se ofrecen Herramientas digitales para Educadores y Educadoras 3.0 condensadas en 8 (ocho) cápsulas autoconsumibles, con contenido estratégico, prácticas autodirigidas y certificadas por nuestra Escuela Virtual para que consolide el aprendizaje relacionado a la comunicación e innovación digital, así como el diseño y producción de recursos educativos digitales.

En esta edición se entrega la primera de estas 8 cápsulas: “En RED: Diseño y producción de recursos educativos digitales”.  En esta cápsula estaremos revisando el proceso de creación de los RED (Recursos Educativos Digitales), ofreciendo una mirada estratégica con relación a la importancia de la planificación y diseño del recurso, fases que resultan claves.

También puedes matricularte en los siguientes cápsulas libres:

  • En vivo: Herramientas para diseñar la inmediatez digital
  • Curación de contenidos para la creación de RED
  • La Interacción digital: cómo comunicarnos digitalmente (netiquetas)
  • La intervención de la imagen como RED.
  • La Nube: producción colaborativa.
  • Comunicar a través de imágenes y gráficos para RED.
  • Formadores 3.0 – Estrategias para crear, desarrollar y articular comunidad virtual de docentes.

Por inscripciones hace click aquí: Escuela Virtual Fe y Alegría

Para más información podes comunicarte a: fi.coordescuelavirtual@feyalegria.org

Fuente: feyalegria.org

Encuentro «Jóvenes por la Hospitalidad»

Jóvenes por la Hospitalidad es una de las iniciativas de FLACSI-Jóvenes, línea de trabajo dirigida a estudiantes que tiene como base el objetivo de “acompañar a los jóvenes en la creación de un futuro esperanzador” (Preferencias Apostólicas Universales PAU 2019-2029). Jimena Castro es la coordinadora del proyecto “Jóvenes por la Hospitalidad” y comparte sobre el último encuentro que convocó a quienes forman parte de esta propuesta.

Un total de 130 personas, entre estudiantes, acompañantes y maestros de 19 colegios en 13 países de todo el continente, se encontraron el pasado 18 de marzo para conversar con Alberto Ares SJ. Dialogaron sobre la relación entre la encíclica Fratelli Tutti y su invitación de ser “hermanos todos”, la situación de la migración forzada y la misión compartida que tenemos como “Jóvenes por la Hospitalidad”.

Para ambientar y animar la conversación, Ares abrió el espacio con la canción “Bajo el Mismo Techo” (de la Fundación Mi Sangre) queriendo hacer énfasis en que todos somos de la misma tierra, nuestra casa común, por lo que todos somos hermanos, “no importa si eres chino, latino o americano”, como dice la letra.

Ares condujo este espacio hacia la reflexión conjunta para observar nuestro “Termómetro de la Hospitalidad” (como él bautizó el conversatorio): cómo entendemos la migración, cómo nos acercamos a las personas que se ven obligadas a abandonar sus lugares, y de qué manera les abrimos la puerta de nuestra casa para invitarlos a la mesa (en sentido figurado).

Los estudiantes por supuesto también alimentaron este espacio con reflexiones muy profundas, desde una mirada crítica y cercana sobre la situación de migración en sus países, un análisis que hicieron previamente y con sus compañeros sobre la Fratelli Tutti, y una disposición y compromiso inmenso y genuino para ser más cercanos, involucrarse y actuar desde el amor, la fraternidad y la empatía.

Los estudiantes se encargaron de cerrar este espacio “con corazón de oro”, compartiendo el sentimiento fruto del conversatorio más presente en ellos. Aquí te los compartimos:

Si no pudiste participar en este Conversatorio, o quisieras volver a verlo, puedes ver la grabación aquí: VER 7º Conversatorio · Jóvenes por la Hospitalidad.

Contacto: jimena.castro@flacsi.net

Fuente: jesuitas.lat

Emmanuel Sicre SJ: «El silencio Pascual»

No es difícil experimentar el silencio de Dios en nuestras vidas. Muchas veces nos encontramos con la necesidad de escucharlo, de sentirlo, de recibir su consejo… y nada. Silencio, vacío, aparente mudez, sensación de abandono. Jesús también lo vivió así antes de morir. “Mi alma está muy triste, hasta la muerte…” (Cf. Mt 26, 38) 

El Dios del Génesis que crea con su Palabra, que resuena en los profetas y responde enérgico en los reclamos orantes, el que dispone del tiempo y de la historia, comienza a sumirse en el silencio de la pasión. Cada vez más callado, Jesús, apenas responde, enigmático, contemplativo ante los tribunales humanos. Lo cierto es que, a medida que se acerca al umbral de la muerte, podrá regenerarlo todo de nuevo.Es por medio de ese silencio pascual que nos va diciendo que se queda en cada realidad para siempre, que permanece silente para percibir con toda su humanidad el dolor de las criaturas, el nuestro, y encontrar en ellas mismas el soplo originario del Dios que les dio la vida con su Palabra. Es decir, se reencuentra consigo mismo que es el Verbo Encarnado.

Con la Pascua Dios calla para que podamos callar con él, silenciarnos y percibir su “estar llegando” a todas las cosas para sembrarse en ellas. Por eso, el ruido es la negación de que Dios está. El ruido del griterío del pueblo, el ruido de la música atronadora, el ruido en las comunicaciones desencontradas, el ruido de todo lo que condenamos injustamente a sufrir con nuestro estruendo más atroz: el egoísmo endiosante que nos hace creer hijos e hijas únicos y dioses de los demás.

Por el silencio de la Pascua es que somos convertidos en lo contrario de nuestro ego posesivo y endiosado. Se nos transforma en hermanos y hermanas de las criaturas hechas de Dios por el espíritu que Cristo, al descender a nuestros infiernos, sopló en el interior de todo ser para que, como en el camino de gestación, el viacrucis, entráramos a vivir en el útero de Dios. De modo tal que podamos ser dados a luz a la vida de las personas nuevas que buscan la fraternidad y la justicia que solo quienes han sido libres del infierno de su miseria necesitan comunicar a los demás para que gusten de quien salva.

El silencio de Dios en la Pascua es el laboratorio de la Nueva Creación donde se elabora la medicina para nuestras heridas de muerte, donde el aceite del consuelo ha encontrado su textura justa para regenerar el tejido llamado a ser cicatriz en mí y en la sociedad. En ese laboratorio del Silencio Pascual es donde Dios ha definido la misteriosa fórmula de toda felicidad humana: el amor entregado sin condiciones. 

Por eso cada vez que Dios calla nuestra confianza tendría que arder como pasto seco, porque sabe que se han puesto en marcha las transformaciones necesarias para nuestro ser. Si Dios calla, si lo percibimos silente, como distraído de nuestras demandas, estemos en paz porque está trabajando en la carpintería de nuestra intimidad. Quizá por eso de José no conocemos más que su silencio.

El silencio de Dios en la pasión es el silencio que nos visita en nuestras propias pasiones personales y sociales, para que, cuando los efectos de la resurrección lleguen a nuestras vidas, seamos lanzados al mundo cual cupidos, cual sembradores desprevenidos del terreno, pero generosos con la semilla, cual mujer alegre con sus vecinas al encontrar la moneda que se le había perdido.

Hagamos silencio para espiar a Dios librando la lucha por quedarse en nuestra vida para siempre y desplazar el mal que debilita las fibras divinas de las estamos hechos.

  • ¿En qué zonas de mi vida me gustaría escuchar a Dios pero lo siento callado?
  • ¿Ante qué situaciones no me queda más que el silencio contemplativo que no comprende pero confía?
  • ¿Qué me gustaría oír hacer a Dios en el silencio de mi intimidad y en lo secreto de nuestra sociedad?

Emmanuel Sicre sj

Libro: «Papa Francisco: La Nueva Educación y el Pacto Educativo Global»

El P. Luiz Fernando Klein SJ  ha publicado un nuevo libro que tiene como punto de partida la convocatoria del Papa Francisco a toda la humanidad a trabajar sobre el Pacto Educativo y la Nueva Educación en el mundo de hoy. «A fin de promover la difusión de magisterio de Francisco sobre educación, este trabajo recoge su pensamiento en 25 documentos de su autoría y en el Instrumentum laboris para el Pacto, cuya elaboración él había encargado a la Congregación de Educación Católica», afirma el autor.

  • A modo de presentación, compartimos un extracto del texto introductorio del libro:

El texto que ofrecemos consta de cinco partes. En la primera, se presentan los principales rasgos de la Situación del Mundo que Francisco subraya por ser los que más directamente atentan contra el ser huma-no: la idolatría, la globalización de la indiferencia, la cultura del descarte, la transformación antropológica y la fragmentación de la identidad.

La segunda parte muestra que este cuadro, desafortunadamente gris, contagia el Panorama de la Educación. Aquí se destacan la inequidad educativa, la desconstrucción del humanismo, los progresos insuficientes, la deshumanización, la ambigüedad de la era tecnológica y la ruptura del Pacto Educativo.

Sin embargo, la tercera parte revela la esperanza vigorosa de Francisco que describe diez rasgos o características de su visión de la Nueva Educación, para responder a los desafíos de la contemporaneidad.

La cuarta parte trata de responder a la pregunta de muchos: Pacto Educativo: ¿de qué se trata? Fragmentos tomados de los textos de Francisco, sobre el tema, muestran los presupuestos de esta iniciativa, la génesis de la idea, sus destinatarios y objetivos.

La quinta y última parte de este trabajo presenta once puntos sobre el Pacto Educativo: sugerencias para implementarlo, para ayudar personas y grupos a comprometerse con ese el llamamiento del Papa.

Como se dijo antes, se trata de presentar el pensamiento de Francisco, en sus propias palabras, con la estructura de títulos y subtítulos que se propone en el Índice. Lo propiamente expresado por el Papa aparecerá en letras itálicas, y los fragmentos tomados del Instrumentum laboris, en letra con tipo normal. El resaltado en letras negritas, en todos los textos, ha sido añadido por el autor para facilitar la lectura.

Links de interés:

 

Iniciaron los Grupos de Trabajo de EduRed

El pasado 22 de Febrero se pusieron en marcha los Grupos de Trabajo (GT) que van tratar sobre las innovaciones pedagógicas en la perspectiva ignaciana (INPI) y el Derecho Universal a una Educación de Calidad (DUEC). Bajo la coordinación de la Secretaría Ejecutiva de EduRed, en articulación con los secretarios ejecutivos de AUSJAL, FLACSI y de FIFyA  se ha logrado dar inicio a esta iniciativa.

En cuanto al proyecto del DUEC, en noviembre iniciamos con un primer grupo que  culminó su trabajo, entregando un marco temático sobre el DUEC. El segundo GT comienza con un mapeo completo de actores, grupos o instituciones vinculadas directa o indirectamente al Derecho Universal a Educación de Calidad en Latinoamérica y en el mundo, y levantamiento de la información sobre sus experiencias de incidencia respecto del DUEC.

El segundo proyecto INPI, inicia con dos GT: El primer grupo comienza con la revisión conceptual sobre innovación pedagógica ignaciana a partir de las orientaciones de la Compañía en enseñanza inicial, primaria, secundaria, universitaria. El segundo grupo  desarrollará el mapeo de las iniciativas de innovación pedagógica de los centros educativos que conforman las tres redes educativas de la CPAL, teniendo como filtro el «Manual de Buenas Prácticas» de FLACSI.

Estos proyectos son un ejercicio de colaboración, que vincula no solamente las redes educativas, contamos con  integrantes que hacen parte de la Red de Jesuita con Migrantes, la Red de Centros Sociales y miembros del Proyecto Caribe. Deseamos que este comienzo de los GT, sea la ocasión para seguir uniendo esfuerzos y  contribuir  de esta manera, con un grano de arena a la realización del sueño común: El Derecho Universal a una Educación de Calidad.

Conocé más sobre los Grupos de Trabajo en /jesuitas.lat

Aislamiento social y procesos de aprendizaje

El Colegio Medianeira de Curitiba (Brasil) acaba de publicar el libro electrónico: O isolamento social, a COVID-19 e os processos de aprendizagem do Colégio Medianeira.

El libro, de 75 páginas y 22 capítulos, organizado por el Director Académico, Fernando Guidini, presenta las experiencias y reflexiones pedagógicas de 37 educadores a partir de la modalidad virtual de aprendizaje impuesta por la pandemia.

Los educadores dan testimonio de varios aspectos de la Pedagogía Ignaciana: atención personalizada, discernimiento sobre el contexto, adaptación a las circunstancias, creatividad e innovación, trabajo en conjunto, entre otros.

Podés leer el libro (en portugués) en este enlace: O isolamento social, a COVID-19 e os processos de aprendizagem do Colégio Medianeira

Fuente: jesuitas.lat

Revitalizar la educación

En el momento de la pandemia de coronavirus, el mundo de la educación se enfrenta a grandes retos. Incluso antes de la COVID, en muchas partes del mundo, el acceso a la educación no estaba asegurado para todos los niños, especialmente las niñas. La COVID-19 cerró muchas escuelas y aisló a los jóvenes unos de otros. Si bien en muchos lugares se han elaborado programas de acceso a distancia, es evidente que la experiencia de la enseñanza en línea no sustituye la cercanía de un profesor a su grupo de alumnos. Esto es especialmente válido para los jóvenes con dificultades de aprendizaje, para quienes las condiciones actuales pueden acentuar su atraso. O incluso hacer que abandonen la escuela.

La revista jesuita AMERICA (EE.UU.), ha llamado la atención sobre estas deficiencias de la educación a distancia, subrayando cómo las interrelaciones sociales son una parte importante de la experiencia educativa, especialmente al principio de la trayectoria escolar. La misma publicación, en otro artículo, examinó una dimensión importante de la provisión en las instituciones jesuitas, esta vez a nivel universitario. La pastoral en los campus ha tenido que renovarse y reinventarse. Las actividades de los servicios pastorales siempre se han basado en la proximidad, las relaciones interpersonales, el acompañamiento individual o grupal. Ha sido necesario abrir salas de chat virtuales, procurar asesoramiento en línea, ofrecer celebraciones por Zoom y herramientas de meditación e incluso podcasts de yoga ignaciano.

En casi todos los países del mundo donde la Compañía de Jesús está presente, a menudo es conocida principalmente por sus instituciones educativas. Sí, podemos pensar en universidades famosas, pero también en un gran número de escuelas secundarias que llevan orgullosamente los nombres de Ignacio, Javier, Bellarmino, Gonzaga. Sobre todo, no hay que olvidar las importantes redes de escuelas que atienden en primer lugar a los jóvenes de sectores populares o desfavorecidos, jóvenes que sin la contribución de la experiencia jesuita en materia de educación, podrían encontrarse rápidamente entre los excluidos del mundo en ciernes. Pensamos aquí en la red Fe y Alegría, lanzada en América Latina pero que sigue extendiéndose a otras partes del mundo, incluida África. También existen las redes Nativity y Christo Rey que, en los Estados Unidos, atienden principalmente a jóvenes inmigrantes.

La innovación en la educación a distancia ha dejado su huella en el mundo de la educación jesuita: en muchos países se han reorganizado los programas para ofrecer la gran mayoría de los cursos en línea. Pero el proyecto JWL (Jesuit Worldwide Learning), que fue lanzado hace unos años, es particularmente adecuado para esto. Su objetivo es servir directamente a los jóvenes de entornos desfavorecidos. Ofrece un programa de aprendizaje a distancia apoyado por la atención personalizada a los estudiantes y el compromiso de mejorar sus condiciones de vida. Este proyecto llega a los jóvenes en campos de refugiados, una necesidad apremiante. Se ha comprobado que, como el tiempo de permanencia de las familias en los campamentos se ha alargado mucho, se desperdician vidas cuando se priva a un niño, adolescente o joven adulto del acceso a la educación durante años. Por lo tanto, el JWL proporciona acceso a una educación de alta calidad en muchos campamentos, pero también en barrios marginales, zonas remotas o entornos de crisis. Su enfoque alienta la creación de vínculos, ya que favorece el establecimiento de grupos multiétnicos e interreligiosos.

En resumen, las redes educativas jesuitas pueden participar plenamente en los objetivos de la UNESCO para el tercer Día Internacional de la Educación el 25 de enero. Este día tiene como objetivo animar a todos los actores del mundo de la educación a relanzar y revitalizar la educación para la generación COVID-19. La UNESCO dice que las circunstancias difíciles y excepcionales de la pandemia deben aprovecharse para hacer avanzar la educación intensificando la colaboración y la solidaridad internacionales a fin de situar la educación y el aprendizaje a lo largo de toda la vida en el centro del proceso de recuperación. Es un camino que pone a la gente en el centro del mundo post-COVID.

Fuente: jesuits.global

Fe y Alegría: una visita al futuro

 Una publicación de Jorge Cela SJ para el anuario «Jesuitas – La Compañía de Jesús en el mundo – 2020».

Fe y Alegría es parte del sueño de «nueva sociedad», «nuevos cielos y nueva tierra», que motiva el apostolado social y educativo de la Compañía de Jesús. Por eso el P. Arturo Sosa, SJ, les decía a los delegados congregados en el Congreso de Madrid 2018: «Con ustedes la Compañía quiere visitar el futuro».

Cuando entré a trabajar en Fe y Alegría en 2003 aprendí que nuestro objetivo no era que nuestros estudiantes tuvieran los mejores resultados académicos, sino que la educación del país mejorara. Porque para su fundador, el P. José María Vélaz, SJ, la justicia social comienza por la justicia educativa. En nuestra sociedad del conocimiento, una persona sin educación es candidato seguro a la pobreza, la discriminación y la manipulación. Por eso, decía el fundador, «no podemos dar una pobre educación a los pobres». El padre Arrupe, como superior general de la Compañía de Jesús y antiguo compañero de noviciado, escribía al P. Vélaz: «Le invito a seguir con ese espíritu de innovación cualitativa al servicio del crecimiento de los pobres como sujetos de su propio destino, hijos de Dios, constructores de una sociedad justa y fraterna».

Al comenzar Fe y Alegría en Caracas en 1955, la cuarta parte de la población venezolana era analfabeta. Hoy en América Latina solo Haití tiene analfabetismo por encima del 10 %. El continente ha ganado la batalla de la cobertura escolar, pero no la de la calidad educativa. Desde su origen Fe y Alegría se empeña no solo en llegar con la educación «donde no llega el asfalto», sino en garantizar que los pobres reciben una educación de calidad que les permita saltar la brecha de la injusticia social.

 Sabemos que los pobres son muchos. En 1960 en América Latina más de la mitad de la población era pobre (51 %). En 2016 lo era todavía casi la tercera parte: 30,7 %. Solo una respuesta masiva puede enfrentar el reto de la educación de los pobres. Es necesario ganar como aliados al Estado, a la sociedad civil, y a toda la población. Por eso Fe y Alegría nace como un movimiento social que convoca a toda la población, incluidos los mismos pobres, para vencer la pobreza con educación.

Y va logrando comprometer a los Estados con esta forma de educación pública no estatal; a más de 100 congregaciones religiosas que colaboran en el proyecto; al empresariado, y a los mismos sectores populares, que asumen su responsabilidad ciudadana con la educación. Se rompe así la falsa dicotomía entre educación pública estatal y educación privada lucrativa.

Pero ¿es verdad que se logra calidad educativa en contextos de pobreza aguda? Hoy se afirma que la dificultad mayor para el aprendizaje es la pobreza. Las escuelas de Fe y Alegría están todas en contextos de pobreza, e incluso pobreza extrema. Los estudiantes de Fe y Alegría tienen este elemento en su contra y, a pesar de ello, logran mejores rendimientos.

Una prueba es el nivel de repitencia y deserción escolar. Fe y Alegría logra niveles de deserción por debajo del 5 %. En contraste, cinco países de América Latina tienen los niveles de deserción por encima del 25 %. Igual sucede con la repitencia, que está por debajo del 5 %. Solo 4 países de la región tienen una tasa tan baja.

Entre los aportes a la educación latinoamericana de Fe y Alegría podemos hablar del concepto mismo de calidad educativa y los programas que la promueven; la práctica de la edu­­cación inclusiva; los aportes a la educa­­ción intercultural, sobre todo en contextos indígenas; los sistemas de formación de maestros; los modelos de educación para el trabajo, incluida la capacitación de jóvenes con capacidades especiales; las redes de escuelas rurales; las formas de participación de la comunidad en la escuela y de esta en la comunidad; la incorporación de las nuevas tecnologías en el proceso educativo. En España está la formación de la conciencia de responsabilidad en la cooperación internacional y en Italia la capacitación de migrantes.

Con la presencia de Fe y Alegría en África, se incorpora una nueva forma de relación con la comunidad, típica de las culturas africanas. Surge el reto de crear nuevos sistemas de calidad adaptados a los diversos contextos de «fronteras» geográficas y sociológicas.

Cada oficina nacional de Fe y Alegría tiene un equipo dedicado a incidir en las políticas educativas para que se haga realidad el derecho de los pobres a una educación de calidad. Como dice el P. Arturo Sosa, SJ, «No se comprendería el trabajo de Fe y Alegría si no incide de manera gradual y medible tanto en la transformación de la educación pública como en las definiciones y puesta en práctica de políticas públicas que hagan realidad el derecho a la educación de calidad, en cualquier lugar del mundo. Es una lucha local y simultáneamente global».

Fuente: jesuits.global

Anuario digital del Colegio del Salvador

Como cada año, el Colegio del Salvador presenta su anuario Huellas, en formato digital. A lo largo de sus 80 páginas recorre el camino de las principales actividades y proyectos que se realizaron en las distintas áreas y niveles del Colegio durante el año 2020.

«Huellas recorre, con memoria agradecida los pasos más importantes del año, compartiendo testimonios, imágenes, palabras y voces de los protagonistas de toda la comunidad del Salvador.»

Podés ver el contenido haciendo click en la portada: