Liderar es educar

En el mes de mayo se realizó el I Encuentro de Recursos humanos en organizaciones responsables en la Universidad Católica de Córdoba. El mismo fue organizado organizado por la Cátedra libre de Economía Civil de nuestra Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, nuestra Escuela de Negocios ICDA y su centro Proética. En este marco, el español Juan José Almagro, Doctor en Ciencias del Trabajo y Doctor «honoris causa» UCC brindó la conferencia ‘Jefes, jefazos y jefecillos’.

La temática giró en torno a la importancia de formar a las personas con responsabilidades sobre otras personas para desarrollar el respeto mutuo y la dignificación del trabajo.

–¿Cómo deben prepararse las personas para generar organizaciones más responsables?

– Yo creo en el poder transformador que tiene la Universidad y tengo enormes esperanzas de que no solo sirva para que los egresados se formen, sino que aprendan a dirigir. El principal problema no es tener conocimientos sino saber aplicarlos y saber dirigir a las personas que hacen un proyecto conjuntamente con nosotros. La Universidad tienen que ser capaz de liderar ese proceso y hacerlo posible para todos los miembros de una organización puedan crecer. Tiene que convertirse en la conciencia crítica social y ética del conjunto de la ciudadanía. Solo desde la educación y desde la cultura nos hacemos más sabios, más libres y más humanos, y sin dudas, mejores profesionales.

–¿Hasta qué punto el miedo de los directivos de empresas a ser considerados incompetentes puede ocasionar comportamientos y decisiones equivocadas?

–Uno tiene que prepararse para hacer las cosas bien y a partir de ahí puede aplicar y tomar las decisiones. Buena parte de la crisis ha venido por la falta de competencias de quienes tomaron las decisiones y por la imprudencia.

Muchos CEOs de grandes empresas se creen en absoluta posesión de la verdad y piensan que son una especie de superhéroes modernos que no necesitan consultar con nadie. Y se equivocan rotundamente, porque al final la empresa es un proyecto común entre humanos y solo si lo hacemos de esa forma probablemente tendrá éxito, y lo que es más importante será una empresa excelente.

–¿Se pueden enseñar valores como la humildad?

–La humildad es el único antídoto que conozco contra la depresión. El gravísimo problema de los CEOs es que como se creen que están por encima del bien y del mal, cuando se dan cuenta que no es así se deprimen. Por eso el líder tiene que ser fundamentalmente humilde y tiene que ser capaz de acercarse a los demás. En la empresa hay aspectos que muchas veces se descuidan como la comunicación que no es otra cosa que involucrar a todos en el proyecto común y una forma de hacer las cosas en donde prime el respeto. Eso es lo que la sociedad le está pidiendo a las organizaciones: que además de dar resultados, ofrecer trabajo, ser innovadoras y competitivas, se hagan todas esas cosas en un escenario mucho más amigable y humano.

Fuente: Prensa UCC

Reflexión del Evangelio – Domingo 24 de Julio

Evangelio según San Lucas 11, 1-13.

Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.»

Él les dijo: «Cuando oren digan: «Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación.»»

Y les dijo: «Si alguno de ustedes tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: «Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle.» Y, desde dentro, el otro le responde: «No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos.» Si el otro insiste llamando, yo les digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la insistencia se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre ustedes, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, pues, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?»

Reflexión del Evangelio – Emmanuel Sicre, sj

En este domingo, la liturgia invita a la comunidad de creyentes a dejarnos interpelar por la Palabra de Dios de una manera particular en lo referido a la oración. En la escena del Génesis se nos presenta la defensa de los pocos justos de Sodoma que Abrahán hace ante Dios que se deja suavizar, al parecer, en el diálogo narrativamente dramático y bello al mismo tiempo. Con este relato el pueblo judío recordaba a su padre en la fe, Abrahán, como un hombre de diálogo sincero y auténtico con Dios, a la vez que ponía de manifiesto cómo es que a través de ese diálogo se va descubriendo poco a poco el verdadero rostro de Dios que quiere entrar en relación con el hombre y ofrecerle la salvación.

De ahí que el salmo haga cantar: “cuando te invoqué, Señor, me escuchaste”.

Pero en el evangelio encontramos algo que rompe los esquemas de la época. Jesús siempre dando qué hablar. Resulta que el Señor al acceder a la demanda de los discípulos: “Señor, enséñanos a orar”, le muestra la sencillez y la profundidad con la que pueden orar a su Padre, al Padre de todos.

Con la oración del Padrenuestro Jesús los instruye por un lado, y los desconcierta por otro, porque les está diciendo que no hace falta ya un lugar físico como el Templo para orar, que pueden hacerlo cotidianamente con su Padre como un hijo o un amigo. Lo que Jesús está haciendo es revelar un nuevo modo de relacionarse con Dios, más íntimo, más filial, más comunitario.

Por eso, el evangelio trae en su segunda parte la comparación de la oración con la relación de dos amigos donde el que consigue lo que busca es el que insiste, tal como Abrahán lo vimos hacer con Dios.

Con este hermoso pasaje Lucas quiere poner de relieve que, como creyentes, estamos invitados a vivir la relación con Dios de una manera cotidiana, sencilla y honda como la oración que Jesús les enseñó a los discípulos.

Quizá podamos insistir este día diciéndole: Ven, Señor a nuestras vidas. Ven, Señor a nuestras vidas. Ven, Señor a nuestras vidas.

Fuente: Red Juvenil Ignaciana Santa Fe

 

15 Años de FLACSI

La Federación Lationamericana de Colegios de la Compañía de Jesús cumple 15 años. Te mostramos en esta nota un breve recorrido por su historia y momentos más importantes. ¡No dejes de conocerlos!

Principales hitos

El inicio de un sueño

La historia comienza mucho antes, cerca de 1980 con la voluntad de Delegados de Educación que se reunían a discutir ‘este sueño loco’ de constituir un organismo dinámico y efectivo para todos los Colegios de la Compañía de Jesús en la región.

Este proyecto, nacido de la convicción de realizar un organismo que impulsara la integración desde una identidad compartida como cuerpo apostólico ignaciano; y, el desarrollo de acciones al servicio de la transformación educativa y social de nuestros países, inició en 1999 con la construcción de una imagen institucional (primer logo) y posteriormente, con la creación de estatutos en el año 2000.

“Este sueño de comenzar una red regional implicaba renunciar a la autosuficiencia, al encerramiento en lo institucional, a ciertos modelos de gestión poco personalistas, aislados o competitivos, fue un largo camino cultural de incluir, participar y de sembrar sentido en lo ignaciano”, nos comenta Ricardo Moscato, primer Vicepresidente FLACSI.

Aprobación

En septiembre de 2001, el Padre General Peter-Hans Kolvenbach,SJ., a través de una carta, aprueba los estatutos que validan a FLACSI como institución legítima del sector educativo de la Compañía de Jesús en Latinoamérica y el Caribe junto a Fe y Alegría y AUSJAL.

Luego, en noviembre del mismo año, durante la asamblea de la CPAL en Paraguay, los participantes aprueban la creación de FLACSI y nombran al primer Presidente, el jesuita colombiano P. José Leonardo Rincón SJ, como Vicepresidente al Lic. Ricardo Moscato, actual Rector del Colegio del Salvador de Argentina y a P. Luiz Fernando Klein, SJ de Brasil como Secretario Ejecutivo.

En su discurso inaugural de la primera Reunión de la Asamblea General de FLACSI, el P. Leonardo Rincón decía “Una obra grande e importante lleva su tiempo si se quiere hacer con calidad”.

Durante su gestión se creó el reglamento interno, la plataforma estratégica y se inaugura la web flacsi.net.

Nuevo Presidente y Organización

En 2007 se nombró como Presidente al P. Alex Pizarro, SJ, jesuita chileno, quien se desempeñaba como Delegado de Educación y Presidente de la Red Educativa Ignaciana, REI. Actualmente es Rector del Colegio San Luis de Antofagasta.

Con el P. Alex se oficializan encuentros presenciales de los equipos directivos (Rectores, Académicos, Pastoral) de los Colegios de la región, lo que hoy conocemos como los Encuentros de la Red de Homólogos.

Es nombrado el jesuita argentino P. Andrés Aguerre, SJ como vicepresidente y a Luiz Eduardo Boing (Brasil) como Secretario Ejecutivo.

En 2010 Rafael Galaz (Chile) asume como el primer Secretario Ejecutivo a tiempo completo de la Federación.

Se suman propuestas

En 2011 se actualiza la imagen institucional al logo como lo conocemos hoy en día y se crean programas autónomos. Se inicia la Campaña Ignacianos por Haití (IxH), que responde a una de las prioridades del Proyecto Apostólico Común de la CPAL, y el Sistema de Calidad en la Gestión Escolar(SCGE), herramienta de evaluación y mejora de procesos de trabajo en los colegios FLACSI para asegurar la calidad de los aprendizajes de sus estudiantes.

Se establece un equipo central de la Federación y se crea el área de comunicaciones trabajando, de este modo, un equipo multidisciplinario de la Secretaría Ejecutiva: Secretario Ejecutivo, Comunicador, Coordinadora IxH y Director del SCGE. El equipo crece.

Nuevo Presidente y nuevos cargos

En 2014 asume como Presidente, el P. Hugo Alexis Moreno, SJ, jesuita colombiano, Rector del Colegio Mayor de San Bartolomé de la ciudad de Bogotá. El colegio más antiguo de FLACSI, fundado en 1604.

El P. Hugo llega a seguir adelante con el trabajo que se ha venido construyendo, consolidando acciones conjuntas dentro de la Federación y con otras asociaciones y redes fuera del continente.

Se establecen coordinadores permanentes para cada Red de Homólogos, quienes acompañan y articulan a los directivos de nuestros colegios.

Es nombrado al jesuita mexicano, P. Saúl Cuautle, SJ, Rector del Instituto Oriente de México, como Vicepresidente de FLACSI.

En 2015 es nombrado como nuevo Secretario Ejecutivo, Juan Felipe Carrillo, quien acompaña todos los procesos del equipo central de la Secretaría Ejecutiva. Así, tenemos un equipo que desde distintos puntos del continente trabaja constantemente para impulsar la red.

Una historia de agradecimientos y desafíos

Desde la aprobación de sus estatutos, FLACSI se ha ido constituyendo en un referente para apoyar la misión educativa que desarrollan sus colegios miembros.

De esta manera, impulsa la vida de las redes locales, la colaboración efectiva entre los distintos centros educativos, y, promueve la creciente inserción de Latinoamérica en una red educativa global.

En estos 15 años, el mundo cambió (y lo sigue haciendo), razón que impulsa a que día a día nos vayamos adaptando a paso rápido a los signos de los tiempos; en concordancia con las congregaciones, planes y llamados que desde la Compañía Universal se hacen para “continuar haciendo planificación apostólica interprovincial”, trabajar en red y de forma colaborativa. Era lo mínimo que se podía avanzar.

 FLACSI

Conocé El Centro La Esperanza de Fe y Alegría

Un móvil de canal 10 de Uruguay se acercó al Centro La Esperanza de Fe y Alegría Uruguay para conocer la obra y entrevistar a su, director Martín Haretche y a Rosario Valdes de la Comisión Directiva de la Asociación Civil.

Ellos explican de qué se trata Fe y Alegría, cuál es su objetivo, cómo trabajan, los valores que guían la tarea. Además, narran algo de la historia de La Esperanza y su realidad hoy.

Te invitamos a ver la nota completa

Exalumno del Seminario obtiene el Ignatian Award

Joaquín Loustau, exalumno del Colegio Seminario, egresado en 2011, ha obtenido el Ignatian Award. Dicho reconocimiento, constituye el mayor reconocimiento de Loyola Marymount University (LMU).

Este premio se concede a aquellos alumnos que, además de tener un rendimiento académico ejemplar, se ha distinguido en su espíritu de liderazgo y de servicio, tanto para con el cuerpo estudiantil, como para la Universidad en General.

Sin embargo, no es el único reconocimiento que el joven uruguayo ha obtenido. Además, fue reconocido con los premios Presidential Citation Award (alumnos que combinaron excelencia en el aula con servicio y liderazgo en la comunidad), Arete Award (alumnos que demostraron su compromiso con el servicio y la justicia en la actividad de voluntariado, especialmente con los marginados) y Sr. Raymunde McKay, RSHM Award (alumnos que sobrepasaron o excedieron expectativas tanto como líderes así como servidores, que son «catalizadores» del cambio y que desafían y motivan a sus pares).

El año pasado Pablo Teixeira, también egresado del Colegio Semiario (pero en 2010) recibió el premio University Scholar of the Year.

Fuente: Colegio Seminario

Gastronomía en un establecimiento de Fe y Alegría

Fe y Alegría en Uruguay sigue apostando a fomentar la educación y a ofrecer herramientas y recursos para que las personas puedan tener una inserción laboral positiva.

El primero de junio, comenzaron los cursos en gastronomía, en el Centro La Esperanza. Una nueva propuesta de la que participan 30 jóvenes. De esta manera se generan nuevas oportunidades para los adolescentes y jóvenes que buscan retomar la educación formal.

En Uruguay, los programas de Formación Profesional Básica son una propuesta de educación media básica con un componente de formación técnica en diferentes áreas. Son desarrollados por la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTU) en convenio con organizaciones de la sociedad civil. En el Centro La Esperanza, ya funciona desde hace muchos años un FPB de carpintería.

Para Fe y Alegría supone un nuevo ejemplo de colaboración exitosa con el Estado que alienta a seguir adelante.

Fuente: Noticias de Fe y Alegría

ConJugando – Fe y Alegría Uruguay

Fe y Alegría en muchos sentidos representa un cambio de paradigma dentro de nuestra sociedad y del modelo educativo mismo. La fundación está constantemente buscando herramientas que permitan contener, enseñar y estimular a sus alumnos de la mejor manera. Por eso compartimos esta noticia sobre una nueva iniciativa de la red de colegios en Uruguay va resultando muy exitosa.

ConJugando es un programa de estimulación cognitiva desarrollado en Fe y Alegría Uruguay. Apuesta a potenciar las capacidades de aprendizaje de niños y niñas en edad escolar a través del juego y de la atención grupal e individual de un equipo itinerante integrado por psicopedagogas y psicóloga.

El programa se lleva adelante desde el año pasado en seis clubes de niños y un colegio con resultados alentadores. Las evaluaciones aplicadas junto a la Universidad Católica del Uruguay a principios de 2015, indicaban que el 78 % de los niños y niñas que participaban del proyecto, presentaban rezagos muy importantes por ejemplo, en sus procesos de adquisición de la lectura. Luego del trabajo del equipo junto a los educadores de cada centro a lo largo del año, el mismo indicador era de 36 % de los niños con ese grado de dificultad, lo cual si bien dista aún de ser positivo, significa una mejora sustancial.

ConJugando busca además ir incorporando paulatinamente un trabajo más profundo de la dimensión emocional para desarrollar otro tipo de competencias que complementen el desarrollo cognitivo. Tanto los directores como los educadores de los centros educativos, se muestran satisfechos con este proceso que ha permitido un abordaje diferente de la enseñanza, en particular en educación no formal.

 Fuente: Boletín de Fe y Alegría 

Pachacutí 2016 – Colegio Seminario

Como todos los años, el Colegio Seminario ha organizado el tradicional la experiencia del ‘Pachacutí’. El mismo es una campamento de construcción del que participan los adolescentes de entre 15 y 18 años que forman parte del Movimiento Castores en dicho colegio. Además, se suman alumnos del Colegio Monseñor Isasa, de Montevideo, San Javier, de Tacuarembó; y alumnos de colegios jesuitas de Argentinay, Chile y Estados Unidos.

“Pachacutí” significa “mundo al revés” en Quechua. En este campamento se busca “dar vuelta el mundo”, vivir a la manera de Cristo. En general, los chicos que asisten a estos colegios, viven una vida acomodada y pertenecen a un estrato social medio-alto y alto. Por eso, estar una semana completa al servicio de los más pobres, representa para ellos un verdadero cambio de paradigma.

Los pilares que hacen de Castores un movimiento ignaciano (servicio, fe y vida en grupo) son también las bases de esta actividad.

Del Colegio Seminario salieron 13 colectivos que transportaron a 470 adolescentes, jóvenes voluntarios, padres y profesores. Este enorme grupo se dividió en 26 comunidades más pequeñas que se reparten por todo el Uruguay, para llevar adelante el trabajo que haga falta en el lugar donde les toque.

Además de ponerse al servicio, los chicos aprenden grandes valores, entre ellos, la disponibilidad. Los chicos no saben a dónde van a dormir, ni que es lo que van a hacer concretamente, ya que esa es parte de la consigna, ir dispuestos a dar lo mejor sin importar con quien les toque en el grupo.

Los pilares que hacen de Castores un movimiento ignaciano (servicio, fe y vida en grupo) son también las bases de esta actividad. En ese sentido, alguna de las cosas que viven a lo largo del campamento, como pasar frío, hambre, extrañar la comodidad de sus hogares, los acerca al sufrimiento de tantos hermanos.

En el siguiente audio podrás escuchar la cobertura que la Radio Uruguaya ‘En perspectiva’ ha hecho del día en que partían hacia el campamento.

Fuente: Radio En Perspectiva

 

Los desafíos en común de la Red AUSJAL

El rector de la Universidad Católica de Córdoba (Argentina) y vicepresidente de la Asociasión de Universidades Jesuitas en Amércia Latina, Alfonso Gómez Boulín, S.J., comparte en una entrevista realizada para la CPAL (Conferencia de Provinciales de América Latina) sus apreciaciones sobre la labor de la Red de Universidades Jesuitas en América Latina (AUSJAL ). Además, da cuenta del esfuerzo que realiza la institución para aprovechar la potencialidad de convivir en un continente que tiene una lengua en común, una historia similar y, sobre todo, desafíos comunes.

Destaca la participación de los homólogos en las Redes y Grupos de Trabajo de AUSJAL. “Sus miembros tienen los mismos intereses dentro de la universidad, ellos se encuentran con las mismas dificultades en su área de servicio (…) allí encuentran un lenguaje en común”, dice.

También resalta que el éxito de la Asociación puede medirse por la creación y ejecución de más de 30 proyectos. “Queremos colaborar juntos (…) crear espacios de participación hacia dentro de la universidad”. De los que adelanta la Red, menciona con especial interés la ejecución del Programa de Liderazgo Ignaciano Universitario Latinoamericano que concibe a toda persona como un líder. “Algunos líderes más sociales, queremos descubrirlos temprano, ayudarlos a crecer en su condición, a ser líderes positivos para afrontar situaciones incómodas”, dijo.

El Rector de la Universidad Católica de Córdoba también mencionó algunos desafíos para la comunidad universitaria: “Todavía nos faltan acercamientos interdisciplinarios”, afirma, y cree que la academia, generando espacios de diálogo, puede hacer un gran aporte a la sociedad.

Piensa que asumir nuevas tecnologías en las universidades según sus necesidades y su capacidad técnica también implica un desafío. Además de la oportunidad de generar diálogo dentro de la sociedad. “Los problemas que no eran tan notorios son más visibles en materia de Derechos Humanos, la inserción laboral de personas mayores, la convivencia de diversas culturas”, entre otras dificultades.

Finalmente, concluye que AUSJAL es una oportunidad para compartir preocupaciones en común, atendiendo a los contextos de cada una de las universidades. “Tenemos que descubrirnos entre nosotros. Podemos sacar muchos frutos del intercambio dentro de América Latina”.

Fuente: AUSJAL

 

Fe y Alegría: veinte años cumpliendo un sueño

El 3 de junio pasado se cumplieron veinte años del día en que 42 niños del barrio Alberdi, en la ciudad de Resistencia, Chaco, comenzaron sala de 5. Fue la primera escuela de Fe y Alegría en Argentina. En este país, la red de colegios ofrece educación gratuita desde 1996 y cuenta con 6000 alumnos y más de 350 docentes en localidades con altos índices de pobreza y analfabetismo de las provincias de Salta, Jujuy, Chaco, Corrientes y Gran Buenos Aires.

Con la idea de compartir esta fiesta desde sus protagonistas, la Revista Sophia entrevistó Nélida Meza, una docente que trabajó los primeros años de este primer establecimiento de la Fundación.

Hoy Nélida es directora de nivel inicial de la UEP Fe y Alegría Argentina N° 78 y sus primeros alumnos ya son papás y mamás que mandan a sus hijos al mismo jardín donde todo comenzó.

“Todavía estoy transitando este sueño, lo estoy caminando–comparte emocionada-.En aquel momento, al inicio, mi sueño era que mis alumnos y alumnas llegaran a la universidad, o que sacaran a sus familias de la precaria condición de vida en la que vivían. Al ver el crecimiento de lo que es Fe y Alegría hoy, me doy cuenta de que lo estoy cumpliendo. Hoy somos un movimiento reconocido en Argentina, muchos saben de nuestra labor en Salta, Jujuy, Chaco, Corrientes y Buenos Aires, sin hablar del resto del mundo. Hoy veo la escuela, la cantidad de alumnos y alumnas, el equipo de maestras… y no me cabe duda: alcancé mi sueño”.

Primeros pasos

Un día, la directora la llamó para contarle de un nuevo proyecto en la zona, para el que le habían pedido recomendaciones de maestras jardineras. “Se trataba de la primera escuela de Fe y Alegría en Argentina; un Movimiento Internacional de Educación Popular y Promoción Social que pertenece a los Jesuitas. El plan de acción estaba explicado en dos hojitas”. La directora le advirtió: “Es un proyecto diferente; no va a ser un colegio como el nuestro”.

 Había que comenzar una escuela en una comunidad muy carenciada en las afueras de Resistencia, ciudad capital de la provincia de Chaco. “No tenía idea adónde estaba yendo” confiesa entre risas hoy.

Nélida Meza, primera maestra de Fe y Alegría.

El lugar elegido para el desembarco de Fe y Alegría fue el barrio Juan Bautista Alberdi, conocido como el más peligroso de la ciudad.

Nélida cuenta de la precariedad de las condiciones de vida en el barrio y la situación de marginación que vivían sus habitantes: “Las viviendas eran de chapa y cartón. Era una zona de esteros, repleta de barro… No entrabas ni por casualidad. No existían servicios públicos. Si querías agua, había una sola canilla en una esquina y ya. Con padres y vecinos se armó una comisión y ellos nos fueron compartiendo su realidad cotidiana. Contaban cómo sus hijos eran discriminados en las escuelas estatales; muchos de ellos por la sola razón de no contar con un documento de identidad”.

El inicio fue difícil. “Comenzamos un mediodía, el 3 de junio de 1996, con 42 nenas y nenes en una sala de 5 años. Usábamos un espacio de la capilla Santa Rita. Todo era muy precario. Llegaba fin de año y los chicos tenían que pasar a un segundo grado o un tercer grado… pero no había aulas”. A medida que crecían, había que conseguir más y más salones donde educar. De a poco, Fe y Alegría empezó a comprar los terrenos de los vecinos y esas mismas casas se convirtieron en aulas.

Veinte años después

Hoy, por ese mismo barrio, el centro educativo se impone con un edificio para cada nivel: jardín, primaria y secundaria. Más de 600 alumnos y alumnas asisten cada día de manera gratuita.

Cuando Nélida, hoy con 47 años, se remonta al año 1996 y ve el camino recorrido comparte algunas lecciones aprendidas. “Todos los días hay algo nuevo: a veces feo, a veces lindo. Uno planifica para aprovechar bien la jornada, pero siempre surgen emergencias. No hay un día igual a otro. Somos un movimiento de educación popular; un desafío diario. No es algo rutinario donde uno ya sabe lo que va a pasar. Es un movimiento y se trabaja en eso que va sucediendo”.

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Además, Nélida cuenta que en Fe y Alegría aprendió a ser más reflexiva a la hora de actuar: “con los años aprendí a no atropellarme, a frenar a tiempo y a pedir ayuda cuando es necesaria”.

Un equipo de Docentes y Familias

Cuando Nélida habla acerca de las maestras de la escuela, se le nota el orgullo. “Me costó mucho armar el equipo de trabajo con las docentes. Fueron muchos años de trabajar la escucha, el respeto por el otro y dar lugar a cada uno, a cada una. Cuando las chicas se engancharon con eso, la tarea se alivianó”.

Las maestras son las líderes en la sala, y la comunidad las percibe como un equipo bien armado. Además, explica que “se trabaja alumno por alumno, alumna por alumna. Los conocemos como en una radiografía. Cada uno es una personita única y especial”.

Para Nélida, la docencia se trabaja desde el servicio y desde lo humano. “Un actor clave en la dinámica educativa es la familia. Esta comunidad de padres y madres, esta comunidad barrial ¡me ha enseñado tanto! –cuenta orgullosa y emocionada-. “Entre lo que ellos ofrecen y lo que ofrezco yo, construimos juntos. Hoy soy lo que soy, gracias a ellos”.

Un enorme desafío

“Antes el drama era el chico que tenía hambre y su familia que salía a trabajar para ganar el pan día a día. Hoy, ese nene que va al jardín está en un ambiente de droga y violencia”. Esta nueva realidad impulsa a la docente a pensar en que hay que reformular el modo de trabajar con los pequeños y con su familia.

Nélida se entusiasma con cada nueva camada que egresa del jardín, y con cada egreso de la secundaria. Los frutos del trabajo y del amor de tantos años la colman de alegría. Al pensar en todo el camino recorrido en la fundación, expresa: “no sé si alguna vez caeré en la cuenta; me parece algo hermoso, sublime. ¡Cuánta vida ha pasado y cuánta vida seguirá pasando por acá!”.

Fuente: Revista Sophia Online