Hacer Algo por el Otro de Forma Profesional

Testimonio de Lucía Shaw, egresada de la Universidad Católica del Uruguay, realiza el acompañamiento y seguimiento socio-educativo y familiar de adolescentes en un Centro Juvenil desde la profesión que ha elegido: el Trabajo Social.

Lucía recuerda que desde chica tenía la vocación de hacer algo por los demás: “si bien nunca había hecho voluntariado fui a un colegio católico del interior que tenía un club de niños a través de un convenio con el INAU. Había niños de distintos ámbitos, de distintos niveles socioeconómicos y eso me llevó a encontrarme con otras realidades a las que yo nunca había tenido acceso”.

La carrera de Trabajo Social le permitió seguir esa vocación de servicio, pero de manera profesional. Desde hace un año y medio trabaja en el Centro Juvenil de Fe y Alegría, en Las Piedras. Allí concurren unos 80 adolescentes de entre 12 y 18 años para participar de distintos talleres y clases apoyo para sus estudios, que brindan varios educadores.

La tarea de Lucía consiste en el acompañamiento y el seguimiento socio-educativo y familiar de los adolescentes. “Este centro juvenil tiene como objetivo que los chiquilines no abandonen el sistema educativo formal y que adquieran ciertas habilidades sociales para su vida y su futuro”, señaló. Su rol no está en el aula, sino en torno a la comunidad y a las familias: “tengo a cargo un taller para referentes familiares en donde trabajamos sobre cómo acompañar a los adolescentes en su trayectoria educativa, en eso creemos que es muy importante involucrar a las familias, siempre las convocamos y tratamos de hacer un trabajo muy de cerca con ellas y con las instituciones educativas formales a los que los adolescentes asisten”.

Contó que lo que más le gusta de su trabajo es compartir las tardes con los adolescentes y agregó: “es muy gratificante, todos los logros que ellos tienen nosotros los sentimos como propios siempre; es así”. También destacó el equipo de trabajo: “es un muy buen equipo, tenemos plena confianza los unos con los otros, estamos todos unidos con un objetivo común”.

Luego que se graduó en Trabajo Social, Lucía decidió comenzar Psicología; en 2018 cursará cuarto año. “Me di cuenta que necesitaba más herramientas sobre el comportamiento humano y entender algunos fenómenos que desde la Psicología los podía abordar con mayor profundidad”.

Ambas carreras le han dado herramientas fundamentales para desempeñar su trabajo profesional, por ejemplo, el trabajo en equipo; “al ser grupos chicos siempre trabajamos en equipo y eso también me ha servido para interactuar, a nivel profesional, con personas con diferentes habilidades y diferentes formas de hacer las cosas; te permite tener la flexibilidad suficiente como para aceptar otros puntos de vista”, resaltó. También la carrera de Trabajo Social le brindó instrumentos para planificar y evaluar actividades, cosa que aplica en el día a día en el Centro Juvenil.

Sobre la relevancia que tienen hoy en día las organizaciones sociales que trabajan con adolescentes, Lucía consideró que “en algunos aspectos la educación formal está fallando un poco, entonces nosotros somos como un pilar importante para lograr que los adolescentes de sectores vulnerables puedan continuar en el sistema educativo formal, y la verdad es que se ven cambios en los chiquilines, año a año se ven avances, hemos tenido adolescentes que ha egresado y que actualmente van a la Universidad. Entonces eso es muy gratificante para todos nosotros”.

Fuente: Universidad Católica del Uruguay

Se Abre la Licenciatura en Relaciones Internacionales en la UCC

Desde el lunes 12 de Marzo comenzará a dictarse en la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) la Licenciatura en Relaciones Internacionales.

Dicha carrera está destinada a formas profesionales con una visión amplia y específica a la vez, con sólida formación teórica y metodológica, que les permite analizar, comprender y actuar sobre los procesos en los que se desarrollan las relaciones internacionales: los sistemas políticos y económicos internacionales, el comportamiento de sus actores, el complejo escenario institucional en que estos actúan y los procesos de toma de decisiones a nivel regional e internacional.

Los graduados estarán preparados para conceptualizar y utilizar instrumentos metodológicos cuantitativos, formales y cualitativos para investigar, diagnosticar y asesorar a diversos tipos de actores del sistema internacional, del sector público y privado.

Fuente: UCC

 

El Colegio del Salvador Cumple 150 Años

El Rector del Colegio del Salvador, fundado en la Ciudad de Buenos Aires en 1688, con estas palabras le da la bienvenida al ciclo lectivo 2018.

Por Lic. Ricardo Moscato

“Conocimiento interno de tanto bien recibido para que yo, enteramente reconocido, pueda en todo amar y servir”

Querida comunidad educativa:

Me es grato saludarlos y darles la bienvenida al curso escolar del 2018. Los invito a caminar y celebrar juntos el 150 aniversario del Colegio del Salvador desde su apertura un 1 de Mayo de 1868 como continuidad del Colegio de Loreto (1617) y del Colegio San Ignacio (1662)

Este año nos recibe un renovado Patio del Sagrado Corazón, el patio de las “palmeras”, luego de una obra de puesta en valor. Es un símbolo del espíritu del Colegio, desde donde compartimos memoria y promesa. El canto del agua de la fuente, la cruz elevada al cielo desde la cúpula de la Iglesia, los brazos abiertos del Sagrado Corazón de Jesús, la mirada misericordiosa de la Virgen María, las palmeras centenarias, las placas de los que pasaron por las aulas, todo es agradecimiento por lo vivido y, a la vez, desafío para imaginar el porvenir. Es memoria del camino educativo recorrido, animados por la espiritualidad ignaciana al servicio de la misión evangelizadora. Expresa la promesa como Esperanza de una Argentina educada y educadora, justa y solidaria, con y para los demás.

La fuente, con su agua, es quizá uno de nuestros símbolos más queridos. Símbolo de la vida, de la frescura de lo nuevo que renace y se comunica. Testigo de tantas generaciones, este año lo será de los que ingresan, de los que permanecen y de los que se despiden, desde los más chiquitos de Sala de dos años, camada 165 y futuros egresados del 2033, hasta los más grandes de Quinto año, la 150. La identidad, como el agua de la fuente, se renueva con la pertenencia y la pertinencia. La identidad ignaciana nos da la solidez de nuestra forma vital. Se es porque se pertenece, a la Iglesia, a la Compañía de Jesús, a nuestra ciudad y al país. Y educamos desde la pertinencia fecunda de nuestro proyecto educativo, que busca tejer pacientemente, en tiempos de desbordes y desamarres, de muros y grietas, las filiaciones posibles con Dios y con el prójimo, con el saber y los valores, en nuestra patria, para este mundo.

Desde 1868 nuestro colegio es punto de referencia educativo y de arraigo espiritual, mediador y puente de lazos sociales, ámbito de encuentro y diálogo entre geografías y territorios, entre tiempos y personas, entre propios y extraños, entre fe y cultura. Vivimos una realidad más compleja y cambiante que hace 150 años, distinta, desafiante que requiere más humildad para comprenderla y más coraje y audacia para sembrar en ella las semillas del Evangelio. Nuestras raíces históricas configuran una identidad en movimiento para educar a través del diálogo generacional que integra continuidades y rupturas, memoria del pasado y apertura al futuro.

Los invito para que en esta celebración de los 150 años, primero sea el agradecimiento y luego las otras palabras, las que piden perdón, las que dicen que hay que hacer, las que diagnostican, las que proyectan. Memoria agradecida a la Compañía de Jesús, a nuestra patria, a la Ciudad de Buenos Aires y las familias que nos permiten sembrar buenas raíces en “tierra profunda” para el futuro. Agradecimiento a tantos jesuitas y laicos que con su saber y pasión han construido la cotidianeidad de una trayectoria histórica, espiritual y cultural al servicio de la sociedad. Las raíces anclan las plantas y los árboles en la tierra, alimentándose de ella y asimismo renovándola. Así también, nuestra comunidad educativa necesita recrear sus raíces, para seguir dando buenos frutos y ser bendición para otros. La raíz del Salvador está en Dios. Por eso nos anima un espíritu de acción de gracias por la presencia de su Misericordia a través de las distintas circunstancias y pruebas de nuestra historia. En clave de examen espiritual, Ignacio nos invita a reconocer la acción de Dios en la historia, agradecer sus beneficios, pedir perdón por no estar siempre a la altura y la gracia para ser mejores colaboradores de ella.

Los invito a educar celebrando y a celebrar educando. Ante los desafíos de la educación es un tiempo oportuno para profundizar aprendizajes integrales y efectivos a través del mejoramiento institucional, la innovación pedagógica y el acompañamiento pastoral. Implica renovar compasión solidaria y sensibilidad religiosa “con y para los demás”. Insistir en una pedagogía de la mirada que integre los ojos de la inteligencia, que queremos provocar, y los ojos del corazón que queremos conmover. Junto a las familias, educar en una mirada que integre el poder con la bondad, y la bondad con la belleza, las exigencias con el amor, que sea testimonio del “ser y del hacer”, de la oración y de la acción. Para ello compartimos una inteligencia histórica capaz de discernir la trayectoria educativa ignaciana y recrearla a la luz de los signos de los tiempos para innovar. Comprendemos la innovación educativa como actitud y proceso de búsqueda de nuevas ideas y aportes para la solución de los desafíos educativos, que provocan cambios en nuestras prácticas y en el contexto. Una buena práctica de innovación ha de ser creativa, efectiva, sostenible y compartible. El camino recorrido desde hace tres años por el Sistema de Calidad en la Gestión escolar (SCGE) animado por FLACSI le pone medios concretos a este objetivo. Este año se expresará en la finalización del Proyecto Curricular actualizado y articulado entre los tres niveles y con una segunda autoevaluación de calidad de todo nuestro proceso educativo. Continuaremos con la implementación del MAFI (Mapa de aprendizajes integrales) y avanzaremos en nuevas formas de evaluación integral.

Los invito entonces a celebrar desde la cotidianeidad fecunda con el día a día de los aprendizajes. Tendremos actos y actividades especiales cuya agenda oportunamente compartiremos. Lo hacemos con humildad y sencillez, desde nuestra identidad ignaciana en cuyo corazón está la Fe que promueve justicia en el diálogo con los demás y en el cuidado de nuestro planeta. Lo hacemos como parte de la red global de educación de la Compañía de Jesús, testimonio de la Encarnación en nuestro mundo cambiante, tan necesitado de reconciliación con Dios, con los demás y con la creación.

Hemos elegido como lema del año “En todo amar y servir”. Expresa una aspiración profunda que San Ignacio nos propone en los Ejercicios Espirituales. En todo, significa encontrar a Dios en “todas las cosas y personas”, en nuestra vida cotidiana, descubriéndolo aún en lo ambiguo y opaco para lo cual necesitamos educarnos en una nueva sensibilidad contemplativa. Encontrar a Dios en nuestro día a día del colegio y hacer de nuestro colegio comunidad educativa, lugar de encuentro con Jesucristo.

Amar es el presupuesto de toda educación, ya que no se educa lo que no se ama. Como padres y educadores sabemos del amor como lucha frente a nuestros propios egoísmos y comodidades. Amar a cercanos y lejanos. En nuestra comunidad y saliendo de ella. Con amor que recibe muchos nombres: amistad, pasión, compasión, respeto, paciencia. Porque también se aprende a mirar con misericordia, a comprender otras vidas, acompañarlas en las buenas y en las malas y actuar en consecuencia. Y como dice San Ignacio hay que poner el amor más en obras que en palabras. Y aquí entra el servir.

Servir es la disposición para ayudar, atender, sanar. Servir en lo cotidiano. En la familia, en el trabajo, en el descanso. Sirven las palabras y los gestos; los silencios y las miradas; sirve nuestro tiempo, si lo empleamos bien; y la risa que se contagia; las canciones que nos alegran, los conocimientos que entusiasman, los esfuerzos por levantar al que anda caído. Sirve dar la vida cada día aunque sea difícil y a veces cueste. Sirve estudiar, formarse, aprender. Servir es crecer dándose cuenta que los talentos son dones de Dios a cultivar para el Bien común. Junto con las familias, somos el espacio donde aprendemos que el servicio al otro humaniza. Queremos seguir siendo escuela del servicio generoso a Dios y a los hermanos, especialmente a los más pobres y desamparados. Ignacio de Loyola lo aprendió al mirar, conocer y amar a Jesús y estamos convocados a seguir sus huellas

Agradeciendo a los educadores, laicos y jesuitas, su renovada vocación y a todas las familias su confianza, colaboración y esfuerzo cotidiano, los invito a ponernos en manos de María, Madre de la Misericordia. Un saludo especial a las familias que se incorporan este año. Bienvenidos al Colegio del Salvador,

Fuente: Colegio del Salvador

Universidad de Comillas: “España no es Capaz de Integrar a los Refugiados”

El informe ‘¿Acoger sin integrar?’ ha sido elaborado por la Cátedra de Refugiados y Migrantes Forzosos de Comillas, el Servicio Jesuita a Migrantes y la Universidad de Deusto. El mismo habla de la situación de los Refugiados y Migrantes Forzosos que se establecen de modo más o menos temporal en España.

El mismo, ha sido presentado en un acto que contó con la presencia del rector de Comillas ICAI-ICADE, Julio L. Martínez, SJ y otras autoridades de instituciones involucradas en la producción del informe entre las que se encontraba el Servicio Jesuita al Migrante (SJM).

En palabras del rector de la Universidad de Comillas, Julio L. Martínez, la integración, que tiene que ver con las instituciones básicas de nuestra sociedad y el Estado, también pasa por “cómo actúen las organizaciones y las personas en el respeto, la solidaridad, el cuidado, la apertura de la ciudadanía para los demás o, incluso, la amistad. Ese sentido de la integración que llega a los que queremos realmente juntarnos con otros para defender los derechos, la justicia y la solidaridad”.

Friz-Prguda ha señalado que son ya más de 65 millones de desplazados forzosamente en el mundo, de los que “más del 50% de ellos vienen de tres países: Siria, Afganistán y Sudán del Sur. Más del 50% son niños y niñas, y más del 50% son mujeres y niñas. Además, el 80% se encuentran en los países del sur global, con situaciones económicas frágiles, no industrializados”. Friz-Prguda ha recordado que durante el año pasado 3.119 personas murieron o desaparecieron en el Mediterráneo, y que en lo que va de año ya son 368 personas muertas o desaparecidas. “Llevamos 5 años subiendo la cifra cada mes respecto del anterior”, aseveró.

La representante de ACNUR ha explicado que la integración en los países de acogida es importante ya que se ha sufrido un cambio de paradigma en el que “hay cada vez menos soluciones duraderas, hay cada vez menos personas que puedan retornar a sus países de origen porque ya haya condiciones adecuadas”. “Hace 25 años hubo millones de retornos, el año pasado fueron tan solo 100.000 retornados de más de 65 millones de personas desplazadas”, puntualizó.

En el informe se señala que, en 2016, se triplicó el número de solicitudes de asilo en España de personas procedentes de zonas en conflicto en Oriente Medio, Latinoamérica y África Subsahariana. Si en 2014 la cifra de solicitantes fue de 5.952, en 2016 ya era de 16.554. No obstante, entre 2007 y 2016, España solo acogió al 1,29% de todas las personas refugiadas que entraron en la Unión Europea, lo que supone una proporción muy alejada de su peso económico y político.

Dificultades de integración

El cuaderno de trabajo ‘¿Acoger sin integrar?’ pone de manifiesto las dificultades con las que se encuentran las personas solicitantes de asilo en el aspecto laboral, dado que, a pesar de que un 20% de los refugiados cuenta con estudios universitario, su empleo se caracteriza por la escasez y la precariedad.

“Trabajan de manera cíclica, y se suceden periodos desiguales de empleo formal, desempleo y trabajo informal, sufriendo un deterioro de su situación personal, económica y familiar. A pesar de contar con permiso de trabajo desde los seis meses, quienes consiguen asilo en España no acceden a un empleo regular y estable en sus primeros años en el país”, asegura Juan Iglesias.

El informe explica: “el sistema español de acogida a refugiados no cuenta ni con los recursos, ni con los medios, ni con la capacidad política de enfrentar y transformar ese conjunto de factores que determinan la trayectoria de integración de los solicitantes de protección internacional. Algo que solo se podría hacer desde políticas estructurales de integración social de las que el Estado adolece en este momento”.

Por ello, propone una serie de medidas con el objetivo de facilitar la integración de los refugiados en la sociedad española, como reformar el sistema de distribución de plazas y solicitantes de protección durante la fase de acogida, flexibilizar el sistema en función de las necesidades de integración o desarrollar un marco reglamentario que recoja formalmente la política de acogida e integración en España, sus límites y obligaciones, entre otras.

Consultar el informe completo

Fuente: Universidad de Comillas

¿La Universidad es Lugar para la Espiritualidad?

Esta era la pregunta que nos convocaba recientemente para desarrollar en el XII Congreso Internacional de Filosofía Intercultural: Formación, espiritualidad y universidad. La cuestión se inserta en una búsqueda mayor. ¿Es posible una reformulación intercultural de la formación universitaria? ¿Es posible avanzar hacia una educación postsecular?

 La aspiración de una “formación integral”

En primer lugar, me gustaría enfrentar una posible respuesta que en términos actuales suele plantearse a esta pregunta desde universidades sostenidas desde el ámbito católico. Esta respuesta nos puede ayudar a realizar un entendimiento radical de la cuestión, no puramente externo o aditivo del problema de fondo.

Lo primero que hay que decir que las universidades promovidas por la Iglesia, aspirarían a ofrecer una formación integral. La misma aspiración ya estaría partiendo de un diagnóstico previo, que creo podemos fácilmente compartir más allá del propio ámbito de la Iglesia por otras visiones no religiosas. Y es que la formación universitaria que en general se ofrece en la actualidad, no aspira a una formación integral que responda también al cultivo de la dimensión espiritual de la persona.

Ello sería una cuestión privada y/o vinculada con las religiones o con las tradiciones de espiritualidad que tienen su ámbito de competencia fuera de la universidad. La formación científica y profesional es el ámbito propio y formal de la universidad moderna. Por ello, frente a esta dedicación decididamente secularizada de la universidad, habría que completarla con otro tipo de formación de corte espiritual y/o religioso optativo que trabaje en una formación complementaria del universitario para favorecer su desarrollo integral como persona.

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Para ello, en el ámbito católico, se ofertarían asignaturas específicas de carácter espiritual y teológico en línea con la espiritualidad cristiana y la reflexión académica sobre la fe cristiana. A su vez, se ofrecerían experiencias de profundización interior, fuera del ámbito reglado de formación curricularmente reconocido, que permitan la práctica de la espiritualidad cristiana. También experiencias de conocimiento y servicio en la realidad social más precaria o vulnerable para desarrollar la dimensión social de la espiritualidad cristiana. Se trataría con ello, en suma, de ofrecer formación intelectual, interior y social, como complemento al ámbito propio y general de la formación científica y profesional en la universidad.

 Pues bien, esta es la respuesta, en síntesis, que desde el ámbito de la formación universitaria católica podría ofrecerse al alumnado en el mejor de los casos. Señalo que “en el mejor de los casos”, porque no pocas veces estas otras dimensiones complementarias tienen carácter muy marginal en la oferta global de formación, o bien, sencillamente no se llegan a ofrecer. En este caso, las universidades del ámbito católico ofrecerían sobre todo una formación profesional orientada a las demandas del mercado de trabajo y las necesidades de sobrevivencia económica de estas instituciones, en un ámbito tan competitivo como el de la formación universitaria. Así, quedaría limitada a una oferta de algunas prácticas religiosas de carácter privado en los propios recintos universitarios. La “capilla” universitaria y la adopción de símbolos cristianos en la formulación icónica de la identidad universitaria sería el reducto de lo espiritual y religioso, quedando todo lo demás colonizado por el espíritu secular de la época.

 Límites de una “formación complementaria”

Pues bien, la señalada “formación complementaria”, puede ser una respuesta, a mi juicio, valiosa y necesaria de aportar en el estado actual de la formación universitaria. Sin embargo, corre el riesgo de confundir esta propuesta con la aspiración a desarrollar una “formación integral” auténtica. Con ello, se puede incurrir en el peligro de dar por buena la fractura existente entre el ámbito propio de la formación disciplinar y profesionalizante, y la “formación complementaria”. Esta “formación complementaria”, aun cuando es, como decíamos, pertinente y valiosa, se suele presentar como estructuralmente aditiva y externa a la “formación principal”. En este caso, se entiende que la formación principal sería neutra para la dimensión espiritual, por ello, se necesitaría la formación complementaria. Así, se daría por supuesto que la apropiación de la competencia científica en un campo universitario y la capacitación profesional para ejercer en un campo tecno-científico, de suyo, no tocarían la dimensión espiritual de la persona. Las ciencias y cualquier tecnología física o social serían neutras desde el punto de vista de la conformación de la espiritualidad del sujeto.

A su vez, se trataría de una formación complementaria que en su globalidad (la dimensión intelectual, interior y social antes apuntadas), sólo puede tener un carácter voluntario y para quienes “más se quieran afectar”. El mínimo necesario exigible estaría vinculado a la “formación principal”. Por ello, conformaría un “plus”, en el mejor de casos, que se puede desarrollar en algunos sujetos. Este reconocimiento de la fragmentación social con respecto a la relevancia pública de una tradición espiritual y religiosa como la cristiana, implica la asunción de una posición subordinada con respecto al ámbito hegemónico de definición de la “formación principal”. En este contexto, una “reconstrucción intercultural de la formación universitaria” se vería, de partida, imposibilitada al no situarse en un terreno común de diálogo con respecto a la tecnociencia moderna en su cultivo universitario.

Buscando otras correlaciones

Frente a esta forma histórica de responder a la pregunta por la presencia de la espiritualidad en la universidad en el contexto indicado, que daría por buena e ineludible el carácter no-espiritual de la formación universitaria general en su formulación actual, tendríamos que responder que es necesario un enfoque más radical del problema para un tratamiento más crítico y realista de la cuestión.

 Y ello por dos razones de fondo, que exigen un replanteamiento del problema. La primera, es que no podemos dar buena la escisión entre ciencia, profesión y espiritualidad, dado que el desarrollo de un campo científico implicaría ya de facto, una modulación de la espiritualidad de la persona. Igualmente, la adopción de un punto de vista profesional fruto de una perspectiva tecno-científica determinada, conlleva también una modulación espiritual concreta.

Y, en segundo lugar, la inquietud de fondo por ofrecer una formación integral a la persona del universitario, en la propia tradición universitaria de la Iglesia, tiene otras respuestas posibles y también pertinentes y necesarias para responder a las necesidades de formación. Me refiero en este momento a la formulación de un paradigma de formación integral, no de carácter aditivo y externo, con respecto a la formación universitaria básica y de carácter general. Se trataría de una interpenetración de una espiritualidad concreta en las diversas disciplinas y en la orientación propia de la formación profesional (lo que hoy podríamos reconocer como un ejercicio de transdiciplinariedad). No faltan referentes históricos ni actuales. Lo consideraremos en la siguiente entrega.

Fuente: Entre Paréntesis 

Los Desafíos de la Educación

En el marco del XXVIII Encuentro del Estado de la Investigación Educativa que organiza, todos los años, la Facultad de Educación de la Universidad Católica de Córdoba, el doctor en Educación Jason Beech disertó sobre los principales desafíos de la escuela argentina y respondió las siguientes preguntas:

 -¿Cuáles son las principales dificultades actuales en el ámbito de la educación?

 Destaco dos cuestiones que me preocupan. Por un lado, vivimos en un mundo en el que ha habido muchos cambios sociales; tecnológicos, a nivel de conectividad; cambios económicos, lo que se conoce como economía del conocimiento. Vivimos en un mundo muy dinámico en el que ha habido cambios empíricos, pero también en nuestra filosofía política, en la manera en que entendemos esos cambios. Ha cambiado la manera en la que se piensa en las minorías, el vínculo como vivimos con minorías como los indígenas por ejemplo, o las mujeres, o grupos que habían sido en cierto sentido marginados. Entonces si uno lo piensa de esa manera, si en los últimos 40 años ha habido cambios tan grandes e importantes; y por otro lado, si entendemos que la educación es la que nos prepara como seres humanos para vivir en este mundo, necesitamos que alguien nos dé, lo que algunos autores llaman, los medios para orientarnos en el mundo.

 -¿Y qué papel juega entonces la educación en esta nueva realidad de tantos cambios?

 Los que ya estamos en la cultura de esta actividad tan fascinante que es la educación, lo que hacemos es recibir a quienes están en la cultura y darles lo que necesitan para orientarse. Ahora, vivimos en un mundo con un desfasaje muy grande entre lo que lo que los sistemas educativos tradicionalmente le daban a los niños y jóvenes y lo que hoy se necesita para vivir en el mundo. No es solo un problema de la institución escuela sino también una cuestión más amplia, los padres tampoco saben. Yo soy padre de chicos de 14 y 11 años y cuando los veo con Instagram me pregunto ¿cómo hago para cuidarlos? es todo un desafío. Años atrás, uno los llevaba a la plaza y podía cuidar que no se golpeara y que no hablara con extraños pero en algún momento debía dejarlo ir solo. Bueno, lo mismo podríamos hacer con Facebook y demás redes sociales, pero el problema es que no las conocemos. No sabemos cómo funciona. Entonces hay un tema con la educación en general. Por eso el primer problema es una necesidad de repensar la educación, familiar pero sobre todo la escolar.

 -¿Cómo se vive en nuestro país?

 Ese problema se contextualiza en nuestro país de una manera en particular. Los cambios que se empezaron a dar en los sistemas educativos del mundo en los ’70, ’80 y ’90 a nosotros nos agarró en un momento histórico problemático en el que tuvimos tantos problemas políticos, sociales y económicos que la educación fue dejada un poco dejada de lado. No era prioridad. Lamentablemente hoy tampoco lo es pero no solamente por parte de los que toman decisiones. A la gente no le importa la educación como problema público, si le interesa la educación de sus hijos. Hay un actor que decía «a mi no me importa qué pasta de dientes le compras a tu hijo pero si me importa qué educación le das porque es problema mío y de mis hijos también» porque voy a tener que convivir con él.

-Porque es un bien común.

 Es un bien común, para que todos podamos convivir. Pero como en nuestro país fue dejado de lado, hoy nos encontramos con veinticuatro sistemas educativos que tienen enormes problemas de gobierno. Lo que tenemos es un serio problema en poder gobernar la conducta de los demás y tiene que ver con una falta de coherencia entre la jerarquía formal y la realidad.

-¿Por ejemplo?

El docente planifica su clase y se la da, como una práctica burocrática, al director; el director hace un plan institucional y se la da al supervisor pero no se aplica porque si bien existe una vía jerárquica que funciona de manera formal, no es lo que desarrolla el docente en el aula. Y no es que el docente actúe de manera negativa sino que no tiene una autonomía formal y tampoco funcionan los mecanismos de apoyo ni de control. Entonces, si se combinan estos dos problemas debemos cambiar muchas cosas pero, por otro lado, los mecanismos que debemos usar para cambiarlos están completamente desvirtuados. Cumplir con las formalidades jerárquicas es una cosa, luego gestionar las escuelas día a día es otra, de hecho tenemos tantas normas, está tan hiper regulado el sistema que cualquier director de escuela para ser bueno tiene que estar permanentemente violando normas. Por ejemplo, hay normativas que dicen que para que una escuela pueda colgar una placa deben pedir permiso. Hay un problema con ese sistema hiper regulado que funciona en paralelo a las prácticas reales y eso es un problema porque genera una relación perversa con la norma. En general, la mayoría de la gente tiene criterio entonces solamente violan normas antiguas, que no tienen sentido, pero el problema es cuando uno empieza a ser el que decide qué normas se violan y cuáles no. Entonces deja de funcionar como un sistema. Ese es otro de los problemas que necesita un cambio grande.

-¿Cuáles son los principales desafíos?

 Creo que el principal desafío tiene que ver con la escuela secundaria porque, de alguna manera, la función social de la primaria no ha cambiado tanto. Debería cambiar también pero está más consolidada. Todavía hay una relación cercana de la maestra con el niño, hay más contención. La escuela secundaria está pensada con una lógica antigua, cuando eran pocos los que asistían, una elite, y ya estaban formados; por otro lado, los chicos a esa edad eran más independientes. Hoy, un pibe de 13 o 15 años necesita más contención. Hay una primera generación que va a la escuela secundaria, a quienes sus padres no pueden ayudar tanto entonces la escuela secundaria necesita cambiar. No podemos tener docentes que entran y salen y no conocen a sus alumnos.

Fuente: Noticias UCC

Diplomatura en Educación en Contextos de Pobreza – Fe y Alegría

La Red de Colegios Fe y Alegría estará brindando una diplomatura sobre educación en Contextos de Pobreza, en la Universidad de San Isidro, Buenos Aires, Argentina.

La Diplomatura significará, para quien la realice, un proceso de aprendizaje que estará basado en los cuatro pilares que constituyen la propuesta educativa de Fe y Alegría. Los mismos encuentran inspiración en los desarrollos pedagógicos de Paulo Freire.

  1. El pilar ético da cuenta de la postura (consciente o inconsciente) expresada a través de valores que están anclados en toda acción transformadora con, para y desde las personas en situación de vulnerabilidad.
  2.  El pilar epistemológico que refiere a la interpretación del conocimiento como fenómeno humano y social.
  3. El pilar pedagógico que indica cómo se lleva a cabo el proceso educativo.
  4.  El pilar político que implica tomar una postura definida desde el rol que cada persona tiene en este mundo.

Objetivos de la Diplomatura

– Resignificar los elementos fundamentales que componen la concepción de la Educación Popular desde la práctica y reflexión de Fe y Alegría en Argentina.

– Tomar conciencia del significado y la actualidad de la educación como visión y práctica educativa de transformación personal y social.

– Incorporar los conocimientos y la reflexión en nuestras prácticas educativas desde el enfoque contextualizado.

– Hacer de la práctica cotidiana de la educación, una herramienta de transformación personal, comunitaria y social.

Destinatarios

Agentes de educación en contextos de vulnerabilidad que se comprometan a resignificar sus prácticas como recurso para la transformación social.

Para más información usi.edu.ar/diplomaturas-y-cursos/

FLACSI: Nuevo Plan Estratégico 2018 – 2020

La Federación Latinoamericana de Colegios de la Compañía de Jesús – FLACSI comenzó enero con la implementación del IV Plan estratégico de la Federación, correspondiente al periodo 2018-2020.

El proceso de preparación involucró a los integrantes del Equipo Central de FLACSI, quienes, desde noviembre de 2016, por medio de cuatro jornadas de trabajo presencial en Chile y en Colombia y de trabajo virtual permanente, tuvieron la oportunidad de reflexionar sobre el contexto, la misión y naturaleza de FLACSI y el impacto generado a través de los programas federativos en curso. En la fase final de diseño del plan, la reflexión fue enriquecida con los aportes del Padre General, a través del discurso compartido durante el Congreso Mundial de Delegados de Educación de la Compañía de Jesús y con las contribuciones hechas por los miembros de la Asamblea General de FLACSI.

Este Plan Estratégico tiene como fin contribuir a la visión de proyectar a FLACSI como una Red Educativa que sea referente para impulsar una propuesta educativa que emana de la Espiritualidad Ignaciana, concebida para promover una formación en la Excelencia Humana Integral y con altos estándares de calidad. Asimismo, de consolidarse como instancia central en la proyección de sus redes y colegios miembros hacia el mundo.

Para el logro de este objetivo se estará trabajando para responder a dos desafíos centrales:

  • La promoción de una Propuesta Educativa que invita a la Renovación y la Innovación
  • La Formación de Ciudadanos Globales al Servicio de nuestra Misión de Reconciliación.

Para responder a estos desafíos, las acciones contempladas para el periodo se desarrollarán desde 2 programas y 12 proyectos articulados a 7 estrategias, cuyo desarrollo permitirá avanzar hacia la visión trazada, en concordancia con los fines de la Federación y contribuyendo al servicio de la Misión de la Compañía Universal.

Se invita a todos los integrantes de nuestras comunidades educativas a conocer el plan para integrarlo en sus procesos de reflexión y planificación, con el horizonte de sumar esfuerzos que permitan enriquecer el trabajo común por la educación que impulsamos en el continente.

Fuente: CPAL SJ 

 

Centro Virtual de Pedagogía Ignaciana: La Cura Personalis en la Educación Jesuita

Desde el Centro Virtual de Pedagogía Ignaciana (CVPI), que pertenece al Sector Educación de la Conferencia de Provinciales Jesuitas en América Latina y El Caribe (CPAL), comparten las selecciones bibliogáficas para Febrero – Marzo 2018: La Cura Personalis en la Educación Jesuita.

¿Qué es la Cura Personalis?

Una de las características de la educación jesuita es la Cura Personalis, entendida como el cuidado integral de la persona a través del acompañamiento, que se realiza desde el amor y el servicio para que el otro crezca, respetando sus particulares circunstancias y con aprecio a sus capacidades y necesidades. En números anteriores de este boletín hemos invitado a explorar el tema de la educación de la interioridad desde distintas perspectivas. Seleccionamos este tema en continuidad, pues la Cura Personalis es clave como estrategia pedagógica de ayuda al descubrimiento y cultivo del mundo interior de las personas, para que vivan con mayor coherencia en relación consigo mismos, con los demás, con Dios y con la Creación.

Si bien la Cura Personalis es una de las características en las que se juega la identidad de la educación jesuita, como la entendió Ignacio y se practicó desde la fundación de los primeros colegios, no es de fácil comprensión y realización, pues no solo se trata de promover algún tiempo de acompañamiento personalizado a los estudiantes por parte de sus educadores, sino de asumirla como marca de la misión apostólica con toda la comunidad educativa, en especial con los mismos educadores y sus directivos.

En este número ofrecemos una selección de documentos que tocan tanto los fundamentos y conceptual general de la Cura Personalis, como también propuestas de enfoques y modos de proceder en la educación, incluyendo algunos trabajos de investigación que buscan aportar fórmulas para mejorar y generalizar el acompañamiento en las comunidades educativas.

Una referencia constante en los escritos sobre este tema es la conferencia “Cura Personalis” que ofreció el P. Peter Hans Kolvenbach en 2007. Explica en detalle la experiencia de Ignacio y su modo de proceder en el acompañamiento espiritual y nos dice: “En la experiencia educativa de la Compañía se convierte en el pivote de toda la educación ignaciana poniendo la mira en una educación personalizada en cuanto esta aspiración resulte posible dado el peso de todo lo que se impone a nuestras instituciones”.

TEXTOS SURGERIDOS

  •  “El acompañamiento personal”, Provincia de Loyola (2010), elaborado para “ayudar a formar y ejercitar dicho talante, partiendo del trasfondo de la espiritualidad ignaciana”. Ofrece una síntesis de los presupuestos, las características y destrezas prácticas en el acompañamiento.
  • “Propuesta Educativa y Pedagógica de la Compañía de Jesús” (2016), en particular el punto 4, que resume las características del enfoque pedagógico Publicado por la Federación Latinoamericana de Colegios Jesuitas (FLACSI)
  • “Cura Personalis en el aula como posibilidad de descubrir potencialidades” (2015), en el que se concretan puntos iluminadores para el proceso de acompañamiento personal con los alumnos; también de FLACSI.
  • Para profundizar sobre aspectos conceptuales y propuestas para el acompañamiento de los estudiantes, sugerimos:
  • “La relación pedagógica según el modelo ignaciano de formación”, de Omar Montagout Vega (2007), explica que la Cura Personalis es el centro del quehacer pedagógico que se concreta en la relación con el alumno.
  • “Pygmalión y Galatea en el aula: una aplicación de la Cura Personalis en el contexto de la relación maestro –alumno en la pedagogía ignaciana”, de Francisco Reyes Archila (2007), nos habla de las actitudes del acompañante y los presupuestos de una relación basada en la estima y expectativas positivas.
  • -“El acompañamiento personal y grupal: Cura Personalis», de Gustavo Ramírez y otros (2004), un manual con elementos conceptuales y prácticos para trabajar con niños, adolescentes y jóvenes.

Los siguientes trabajos académicos dan cuenta de propuestas novedosas o de cambio basadas en la investigación-acción:

  • “El acompañamiento ignaciano desde la gestión educativa“, de Claudio Solís (2015).
  • ”Guía para el acompañamiento a los estudiantes de 8º nivel de educación básica del Colegio San Gabriel desde la pedagogía ignaciana”, de Edwin Fonseca (2014).
  • “La interiorización del acompañamiento aplicando la pedagogía ignaciana a partir del ejercicio de participación y el compromiso comunitario de padres y madres”, de Marcela Castañeda (2014).
  • “Acompañamiento ignaciano virtual en plataforma moodle para estudiantes de 8º de básica del Colegio San Gabriel de Quito”. María Angélica Arroyo (2013).
  • “El acompañamiento como concreción de la Propuesta Educativa de la Compañía de Jesús, en el Instituto Universitario Jesús Obrero, Catia”, de Julieta Carvallo (2007)

Fuente: CPAL SJ 

 

Fernando Anderlic: Historia y Misión de Fe y Alegría

“Fe y Alegría es un movimiento de educación popular y promoción social de la Compañía de Jesús. La historia se remonta a más de 60 años atrás…. Había un jesuita, el Padre José María Velaz, a quien el Provincial destina a trabajar en Caracas, en la Universidad Andrés Bello. Allí, el inicia un proyecto con jóvenes universitarios para visitar barrios pobres que rodeaban la ciudad. El proyecto inicial tenía que ver con la catequesis: ir a enseñarle de Jesús a la gente de los barrios. Y mientras ellos recorrían los barrios los fines de semana, la misma gente les decía que además de conocer a Jesús, ellos necesitaban aprender a leer y a escribir.

Es así que un matrimonio, el de Abraham y Patricia Reyes les dona su propia casa para que surja la primera escuela de Fe y Alegría.”

En una entrevista con una radio porteña, Fernando Anderlic, Director de Fe y Alegría Argentina, cuenta la historia de la Fundación cuya red de colegios se expande por gran parte de Latinoamérica, además de dar cuenta de la misión y el modo de entender la educación de la misma.

No dejes de escucharla en el siguiente link