Reflexión del Evangelio – Domingo 27 de Junio

Evangelio según San Marcos 5,21-43.

Por Rafael Stratta SJ

El Evangelio de este domingo nos envuelve con su movimiento y dinamismo para invitarnos a descubrir ese deseo profundo de Dios de que todos podamos vivir, ser salvados. En este movimiento una de las primeras cosas que se pone de manifiesto es que a Jesús se puede llegar desde prácticamente cualquier lado. Muchas veces en nuestro imaginario tenemos marcada una sola ruta para llegar a Jesús: “ser buenos, ser buenas”, como nos dicen desde chiquitos. Pero lo cierto es que a Jesús llegan desde los más “puros” –como Jairo, jefe de la sinagoga, hombre notable-, hasta los más “impuros” –como la hemorroísa, considerada intocable desde hacía doce años. Frente a esto, pareciera ser que lo que más importa no es la ruta de los méritos sino el deseo profundo de querer llegar y encontrarse con Él, de la manera que sea.

Y es en el encuentro donde se manifiesta la fuerza de la fe. Los milagros, las curaciones, las resurrecciones no quieren ser espectáculo para atraer seguidores. De hecho, los dos milagros de este pasaje se gestan en lo oculto (en el anonimato del tumulto y en la habitación casi vacía). Ocurre que éstos no son otra cosa que la confirmación de lo que ya se vive: la fe profunda en el Dios de la Vida. Esta fe es poderosa, tiene efectos concretos en nuestras vidas. Lo desafiante no es buscar signos para creer más, sino encontrar estos signos que ya se van dando en nuestra vida de fe.

Por último, quisiera destacar una cosa más: si bien hay múltiples caminos para llegar a Jesús, tenemos que tener en claro que sólo podemos llegar a él si nos ponemos en camino. La persona de Jesús no es una meta a alcanzar, sino alguien a quien seguir. Por eso la petición más repetida de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio es aquella del conocimiento interno de Jesús, para amarlo más y seguirlo mejor [EE 104].

No nos trabemos planificando rutas y calculando distancias, pongámonos ya en camino. Él pasa, siempre.

La «desacramentalización» de la fe

Un artículo de Álvaro Lobo Arranz SJ sobre las consecuencias de la pandemia en la vida espiritual eclesial, a partir de los impedimentos o las nuevas modalidades para la celebración sacramental.

No sin cierta polémica, en casi todos los países del mundo el confinamiento ha impedido a millones de fieles celebrar la Eucaristía, algo que no había ocurrido jamás. Algunos sacerdotes celebraron la misa en privado y la transmitieron de forma virtual, ayudando con la palabra y la imagen a la comunión espiritual y manteniendo así ciertos vínculos comunitarios. No obstante, a pesar del intento de minimizar el efecto, el pueblo de Dios ha tenido que sobrevivir espiritualmente sin la práctica habitual de los sacramentos, al menos de forma continuada. Aquí no solo está en juego la relación con Dios, también lo está con la Iglesia, con la comunidad y con uno mismo.

Cuando todas las restricciones hayan concluido, es posible que bastantes cristianos vuelvan a los templos fortalecidos con una fe que se alimenta de los sacramentos, y este particular ayuno les habrá servido para darse cuenta de su importancia. Lamentablemente, esta «desacramentalización» temporal supondrá ciertos problemas para algunas comunidades cristianas y unos cuantos fieles se desengancharán por el camino, sencillamente porque el hábito forja la virtud. Pienso en parroquias cuyos feligreses tienen una salud delicada y que salir a la calle y estar con gente se puede convertir en una actividad de riesgo. También en el caso de los padres que tratan de educar a sus hijos en la fe con cierta dificultad, y tienen que volver a convencerles de la importancia de cuidar la Eucaristía tras varios meses de ausencia. Qué decir de las comunidades de jóvenes que se están formando y que pierden las rutinas que favorecen la práctica sacramental o algunas personas -tal vez con dudas de fe, miedo o sobrecarga de trabajo- que han perdido el sano hábito de celebrar los sacramentos cada semana y ahora se cuestionan su pertenencia a la Iglesia.

Además, conviene señalar que la dificultad no se reduce solo a la celebración de la Eucaristía. La actividad pastoral requiere una gran inversión de tiempo y de imaginación, porque se pretende crear procesos en las personas. Con esta pandemia este trabajo se puede haber visto interrumpido, y en algunos casos tocará recomenzar de cero. Asimismo, habrá que repensar las liturgias, encuentros y celebraciones sin el calor de la muchedumbre -procesiones, grupos, retiros, oraciones multitudinarias, conferencias, Jornadas Mundiales de la Juventud…- que hasta dentro de un tiempo no podrán celebrarse como siempre se ha hecho y alimentaban la fe de mucha gente.

Sabiendo que nuestra fe católica pivota sobre una vida sacramental, estamos ante la urgencia de rediseñar nuevas propuestas pastorales que satisfagan la vida espiritual del Pueblo de Dios y que entretejan de nuevo lazos comunitarios, y esto supone un sobreesfuerzo y una exigencia creativa para agentes pastorales que en ocasiones no dan abasto. Esto ya ocurre en algunas partes del mundo debido a la escasez de sacerdotes, el matiz es que hoy por hoy muchas comunidades tienen que actualizarse a marchas forzadas tras varios meses de ausencia de celebraciones presenciales. Afortunadamente todavía queda tiempo, motivos y creatividad suficiente para celebrar la vida.

Fragmento de: Álvaro Lobo Arranz SJ “Secuelas espirituales del Covid 19. Una experiencia de crisis y esperanza (2021-06-04. https://www.laciviltacattolica.es/)

Del egocentrismo a poner a Dios en el centro

En el contexto del Año Ignaciano, el sacerdote jesuita Vernon D’Cunha, hace un recorrido por el itinerario espiritual de San Ignacio. En el texto presenta y reflexiona sobre algunos principios de la espiritualidad ignaciana que considera más sugerentes.
Por Vernon D’Cunha
¿Quién era San Ignacio? ¿Un hombre espiritual, un hombre piadoso y santo? ¿Un hombre profundamente temeroso de Dios, dado a la oración? Cierto que no, al menos durante los primeros 26 años de su vida. El mismo Ignacio dice que hasta los 26 años fue un hombre entregado a las vanidades del mundo, preocupado principalmente por un fuerte y estúpido deseo de ganar fama.
  • Dos ejemplos:
  1. En una ocasión, un grupo de jóvenes lo cercó contra un muro. Inmediatamente sacó su espada y cargó contra ellos con tal violencia y fiereza, que si alguien no lo hubiera detenido, habría matado a alguno o lo habrían matado a él.
  2. En segundo lugar, puede que Ignacio sea el único santo con antecedentes penales certificados ante notario: por riña nocturna con intención de causar daños graves.

Me gustaría compartir con los lectores algunos principios de su espiritualidad, que me resultan más atractivos.

Encontrar a Dios en todas las cosas

Significa que nada cae fuera del ámbito de la vida espiritual. La espiritualidad ignaciana considera que todo ofrece la posibilidad para un posible encuentro con Dios. En el Principio y Fundamento de los Ejercicios Espirituales, Ignacio quiere que nos hagamos indiferentes a la salud o a la enfermedad, a la vida larga o corta, a la honra o a la deshonra, a la riqueza o a la pobreza… porque en todo ello hay ocasión para encontrar a Dios. Dios está presente en todos y en todo, trabajando por su maduración. En definitiva, todo participa de la fuente que es Dios, como los rayos de sol participan del sol y el agua que mana de la fuente participa de la fuente.

¿Cómo ha sido nuestro encuentro con Dios en el ambiente de la segunda ola brutal de la pandemia de Covid-19? ¿Qué mensaje nos ha dirigido Dios en estas difíciles circunstancias, tan desafiantes?

Contemplativos incluso en la acción

Estamos llamados a ser contemplativos incluso en la acción, y esto significa ser personas de acción que a la vez tienen una postura contemplativa frente al mundo. En lugar de concebir un tipo de vida espiritual encerrado entre los muros de un monasterio, Ignacio considera que todo el mundo es nuestro monasterio. Este concepto -tan novedoso y radical para la vida religiosa de aquella época- supone una invitación y significa un reto para nosotros hoy. Es una condición sine qua non si queremos encontrar a Dios en todas las cosas.

Libertad y desprendimiento

En mi opinión, lo que nos impide una vida de libertad y sana alegría es que estamos desmesuradamente apegados a personas y a cosas. Tenemos afectos desordenados. Tener afectos y apego a determinadas personas y cosas es bueno. Pero un apego desmedido y desordenado trae consigo tristeza y dolor. Todo afecto es en sí mismo atractivo. Pero cuando llega a ser desordenado, no da vida. Provoca muerte. Ignacio nos invita a avanzar hacia tener apegos ordenados. Hacerlo supone ser más libres y más felices. Ciertamente, Ignacio quiere que tengamos vida y que la tengamos en plenitud.

Discernimiento

La pandemia de Covid-19 reclama de nosotros que estemos constantemente tomando decisiones. Vivimos una crisis a la vez global, por su propagación y su impacto, y local en lo que tiene de visible. Ha afectado a casi todo y a casi todos, y nos ha enfrentado a multitud de alternativas. El reto ha consistido en elegir correctamente al enfrentarnos a muchas alternativas en conflicto. Para hacerlo, las Reglas de Discernimiento de los Ejercicios Espirituales pueden resultar de utilidad. Son válidas y relevantes hasta el día de hoy, aunque han pasado más de 470 años. Hunden sus raíces en la realidad y han resistido la prueba del tiempo. El desafío no estriba simplemente en conocer las reglas, sino en tener la sabiduría y la gracia de saber cómo y cuándo utilizarlas.

El Magis

El magis, ‘todo para la mayor Gloria de Dios’, es una de las señas de identidad de nuestra espiritualidad. La mediocridad no tiene cabida en la visión del mundo de Ignacio. La espiritualidad del magis es la espiritualidad de las infinitas posibilidades. No es una espiritualidad que ponga en peligro de infarto. Es una espiritualidad que aporta profundidad, alegría y un soplo de aire fresco a la vida. El Padre General, al hablar del magis, dice que es una llamada no sólo a hacer más, sino también a hacer las cosas mejor.

Conclusión

La vida de Ignacio es la historia de un hombre centrado en sí mismo que acaba siendo un hombre centrado en Dios. A lo largo de los años, Ignacio fue creciendo en facilidad para encontrar a Dios, hasta el punto que, hacia el final de su vida, podía decir, llamándose a sí mismo peregrino: “En cualquier momento y lugar en que quería encontrar a Dios, podía hacerlo”. Que San Ignacio nos bendiga a todos con esta gracia, para que podamos arder con Dios como él lo hizo.

Fuente: jesuits.global/es

El discernimiento que nos lleva a lo mejor

En el ciclo que anima la Pastoral vocacional de la diócesis de San Martín – Argentina, el padre Pablo Savoia, Damián Barneche y el sacerdote jesuita Emmanuel Sicre se refirieron al tema del discernimiento espiritual.

“El discernimiento no solo es saber elegir entre el bien y el mal, sino que es elegir lo mejor. Esto es un proceso y debería ser una actitud de vida”, afirmó Damián Berneche. Por su lado, el P. Pablo indicó que “la vida se va desarrollando entre lo bueno y lo mejor. ¿Y por dónde pasa lo mejor?  En lo que es mejor para mí. Para discernir me tengo que conectar con mis deseos, con lo que pasa en el mundo y también conectarme con la Palabra de Dios. El criterio fundamental de discernimiento teológico es la presencia de Cristo y de sus signos mesiánicos. Discernir de esta forma es ver lo que Dios ya está haciendo en el mundo y en mi vida”.

“Para discernir hay que hacer silencio y saber escuchar. Escuchar mis deseos, a Dios en su palabra, escuchar a lo que ocurre a mi alrededor. Tenemos que dar espacio para que Dios hable, debe haber silencio, hay que rezar, tener cultura de oración”, destacó Savoia. Y agregó Barneche: “El discernimiento no es algo cerrado, ni algo solo intelectual, debemos estar abiertos a una experiencia multisensorial, tanto física como espiritual”. Según los expositores, el discernimiento es experimentar todo y quedarse con lo mejor, buscar la voluntad de Dios, querer que nuestras elecciones se ubiquen entre la Palabra de Dios y la historia humana. También es una danza de deseos, entre mis profundos deseos y el deseo de Dios. Y es un don, una gracia que hay que pedir siempre y un proceso constante de búsqueda y escucha. No se trata de preguntar lo que debo hacer, no es obra exclusiva de la persona, no es tarea sólo intelectual, sino también espiritual y sensorial, no es elegir entre lo bueno y lo malo, sino distinguir grises y matices.

En cuanto a las condiciones para el discernimiento está la capacidad de silencio y escucha en la oración y tener con quien confrontar a través de un acompañamiento espiritual. También se presentan obstáculos, como no darnos tiempo para escuchar, tener ansiedad o no conocernos debidamente. Finalmente, el padre Emmanuel Sicre SJ desde la comunidad del colegio de la Inmaculada de Santa Fe, dijo: “Tenemos que saber dónde estamos parados. San Ignacio dice que tenemos que ver cuál es nuestro estado espiritual, si estamos consolados o desolados. Y está bueno que objetivemos esto con un acompañante espiritual. Yo elegí a la Compañía de Jesús porque me enamoró el modo en que esta congregación sigue a Jesús: somos como monjes viviendo en el mundo”.

Fuente: radiomaria.org

Reflexión del Evangelio – Domingo 20 de Junio

Evangelio según San Marcos 4,35-41.

Por Ignacio Puiggari SJ

Con el atardecer se cierra un día cargado de experiencias exitosas. En medio de la multitud hubo curaciones, milagros, comida en abundancia y la certeza naciente de que estaban con Aquél que debía de venir. Sin embargo, este hombre, Jesús, los invita a cruzar el mar; es decir, los ayuda a no instalarse en los éxitos pasados y los mueve a adentrarse con él en la inseguridad del mar. Los discípulos y las barcas eran muchas. Nada cuesta imaginarnos a nosotros también en una de ellas. El mar está tranquilo y el principio es favorable.

¿Habrán recordado esos judíos aquella experiencia de los egipcios abrazados por las olas y sepultados en lo profundo? ¿O habrán tenido en sus mentes aquella historia del diluvio y su furor? Lo cierto es que cuando el vendaval crece y el movimiento junto con el agua se tornan inmanejables, el miedo reclama con toda su fuerza la legitimidad de su presencia absoluta. Lejos quedaron las curaciones y los milagros, pero no así la presencia de Aquél. El miedo absolutiza el peligro, entrona a la muerte como Señor y único faraón; mientras que la fe, por su parte, vuelve la vista hacia ese Jesús que no sólo habita en nuestras consolaciones y abundancias. Acaso el temor sea aquella disposición más ajustada a nuestra humanidad que se encuentra en medio de las inseguridades del mundo y abierta al Misterio de Dios. Lo sabían los antiguos habitantes de estas regiones cuando presentían la venida del trueno y la lluvia.

En el temor contemplamos cómo, en medio de nuestra indigencia, el Dios de la vida reclama para sí todo señorío. El gozo de la gran calma y del silencio nos adentra en ese otro mar -siempre inmanejable, siempre peligroso- de su misterio que nos desinstala y nos mueve al viaje comunitario de la salvación.

Fuente: cvxuruguay.org

San Ignacio Challenge

El Año Ignaciano #ignatius500 nos anima también a recorrer, en este caso virtualmente, los lugares ignacianos a través de un Challenge on line. A través de videos, relatos, reflexiones y oraciones, podrás viajar gratuitamente por el mundo de San Ignacio… y también hacer un recorrido interior que renueve y fortalezca la vida espiritual.

Un challenge se centra en el reto de conocer más profundamente una realidad del pasado que nos sigue interpelando y enseñando en la actualidad. Dividido por etapas, progresivamente compartirás información sobre el lugar al que llegas, testimonios de quienes ya han estado allí y reflexiones que te ayuden a crecer interiormente.

La plataforma que hace posible este desafío presenta el Challenge San Ignacio de Loyola para visitar virtualmente el entorno del santo, para recuperar el potencial de su espiritualidad y con la posibilidad de apoyar una obra social concreta, para que el amor no quede solo en palabras sino también se exprese en obras.

Motivados inicialmente por superar las dificultades del confinamiento, Challenge internacional nace para sostener la propuesta de la pastoral juvenil en La Rioja (España) y rápidamente se extendió a otras propuestas. De los encuentros formativos presenciales se organizaron, en etapas, una serie de contenidos para peregrinar virtualmente. Así, la primera experiencia prevista para 30-40 españoles llegó a más de 3200 y de todo el mundo.

Cada challenge está modelado en etapas que, a medida que se van completando, avanzan hacia el destino final. La organización ha sumado la posibilidad de compartir este camino con algún guía o acompañante que, también a través de correo electrónico va estableciendo un vínculo espiritual y de asesoramiento para el crecimiento interior.

Todas las propuestas son gratuitas, sólo se precisa contar con un dispositivo y conexión a internet para participar. Con generar un usuario y definir una contraseña se genera el espacio personal en el que se reciben las instrucciones para cada recorrido. Como complemento, también se ofrece la posibilidad de colaborar voluntariamente con un donativo para alguna institución en apoyo a contextos vulnerables.

Gracias a la iniciativa de quienes han participado y colaborado con el San Ignacio Challenge, se ofrece la posibilidad de colaborar con la obra social de Fe y Alegría en la localidad de San José del Boquerón. En definitiva, la propuesta puede generar conocimiento, revitalización interior y sensibilización social.

Para participar: www.challengeinternacional.com

Conferencia Internacional: “Mujeres en la Iglesia: El desafío de la sinodalidad»

La Hna. Nathalie Becquart, sub secretaria del Sínodo de Obispos, primera mujer con derecho a voto en esta instancia eclesial, será la oradora principal del Webinar “Mujeres en la Iglesia” organizado por la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos.

El gran desafío de la sinodalidad en la iglesia y el rol de las mujeres es el centro de esta Conferencia Internacional, con una figura altamente significativa en este campo. Ma Lia Zervino, presidente de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas aseguró que “será una gran oportunidad para conversar con la Hna. Becquart sobre cómo ha de ser el futuro papel de las mujeres en la Iglesia, laicas y consagradas, para avanzar en línea con el Papa Francisco”.

La iniciativa  durará unas 2 hs y contará también con la participación de la Dra. Sophie Gadima, Ministra de Estado en África, única católica en ser Ministra en un gobierno musulmán; y Cristiane Murray, primera mujer en ser vicedirectora de Prensa de la Santa Sede. Las interevenciones serán comentadas por Mons. Jorge Eduardo Lozano, secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM.

La Conferencia tendrá lugar el próximo Viernes 18 de Junio en los siguientes horarios: Perú, México y Colombia (09:00 horas); Centroamérica (08:00 horas); Chile y Estados Unidos (10:00 horas); Argentina, Brasil y Uruguay (11:00 horas).

El evento será transmitido en el canal de YouTube de la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos:  https://www.youtube.com/liderescatolicos y  se puede inscribir en el link www.liderescatolicos.net/mujeres

Los Jesuitas y la devoción al Corazón de Jesús

El 11 de junio celebramos la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, una fiesta llena de significado histórico y actual para los jesuitas y todos los miembros de la familia ignaciana. 

Por Frédéric Fornos

Director Internacional SJ – Red Mundial de Oración del Papa

A lo largo de su historia, los jesuitas han profundizado y difundido la devoción al Corazón de Jesús. Esto no sorprenderá a quienes estén familiarizados con los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, que promueven un conocimiento interior de Cristo que culmina en la “Contemplación para Alcanzar el Amor” y “amar y servir en todas las cosas”. Pocos son conscientes de que la Compañía de Jesús ha elegido el Apostolado de la Oración, ahora la Red Mundial de Oración del Papa, como su instrumento de elección para promover la devoción al Corazón de Cristo.

Un vistazo a la historia

En 1883 los miembros de la 23ª Congregación General aprobaron el Decreto 46: “Declaramos que la Compañía de Jesús acepta y recibe con espíritu rebosante de alegría y gratitud, la suave carga (según la expresión latina munus suavissimum ) que nuestro Señor Jesús Cristo le ha confiado practicar, promover y difundir la devoción a su divino Corazón”. En diciembre de 1871 el P. Beckx, entonces Superior General de los jesuitas, consagró la Compañía al Sagrado Corazón de Jesús. En 1896 el P. Luis Martín SJ, entonces Superior General (1892-1906) aceptó el cargo de Director General del Apostolado de la Oración, a pedido de la Sagrada Congregación de Obispos. En 1915, la Congregación General, en el Decreto 21, vinculó esta misión específica – recibida por la Compañía de Jesús en 1883 – con el desarrollo del Apostolado de la Oración. En 1972, el P. Pedro Arrupe, Superior General de la Compañía de Jesús de 1965 a 1983, casi cien años después del P. Beckx, consagró la Sociedad al Corazón de Cristo.

En 1986 el Papa Juan Pablo II confirmó a la Compañía de Jesús en su misión recibida de Cristo mismo, de difundir la devoción a su Divino Corazón, y también en la elección del Apostolado de la Oración, como su instrumento de elección para llevar a cabo esta misión. P. Adolfo Nicolás, Superior General de 2008 a 2016, impulsó la recreación del Apostolado de la Oración y así actualizó sus fundamentos espirituales, la devoción al Corazón de Cristo.

En 2018, el Papa Francisco instituyó la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración) como Obra Pontificia para resaltar el carácter universal de esta misión. Y después de diez años de esta recreación, esta Fundación Vaticana propone la devoción al Corazón de Cristo de manera renovada, de acuerdo con los deseos de San Juan Pablo II.

La Red Mundial de Oración del Papa, la versión renovada del Apostolado de la Oración, entra hoy en la dinámica del Corazón de Jesús a través de su camino espiritual llamado “El Camino del Corazón”. Este itinerario es una versión actualizada de la devoción al Corazón de Cristo para los tiempos de hoy. Es una presentación coherente de la riqueza espiritual del Apostolado de la Oración a la luz de los Ejercicios Espirituales. Lleva nuestro corazón lo más cerca posible del Corazón de Cristo, haciéndonos disponibles para su misión, una misión de compasión por el mundo. En este mes de junio abramos nuestro corazón a Aquel que tanto amó al mundo.

Fuente: jesuits.global/es

Reflexión del Evangelio – Domingo 14 de Junio

Evangelio según San Marcos 4, 26-34.

Por José Antonio Pagola

Pocas parábolas pueden provocar mayor rechazo en nuestra cultura del rendimiento, la productividad y la eficacia que esta pequeña parábola en la que Jesús compara el reino de Dios con ese misterioso crecimiento de la semilla, que se produce sin la intervención del sembrador.

Esta parábola, tan olvidada hoy, resalta el contraste entre la espera paciente del sembrador y el crecimiento irresistible de la semilla. Mientras el sembrador duerme, la semilla va germinando y creciendo «ella sola», sin la intervención del agricultor y «sin que él sepa cómo».

Acostumbrados a valorar casi exclusivamente la eficacia y el rendimiento, hemos olvidado que el evangelio habla de fecundidad, no de esfuerzo, pues Jesús entiende que la ley fundamental del crecimiento humano no es el trabajo, sino la acogida de la vida que vamos recibiendo de Dios.

La sociedad actual nos empuja con tal fuerza hacia el trabajo, la actividad y el rendimiento que ya no percibimos hasta qué punto nos empobrecemos cuando todo se reduce a trabajar y ser eficaces.

De hecho, la «lógica de la eficacia» está llevando al hombre contemporáneo a una existencia tensa y agobiada, a un deterioro creciente de sus relaciones con el mundo y las personas, a un vaciamiento interior y a ese «síndrome de inmanencia» (José María Rovira Belloso) donde Dios desaparece poco a poco del horizonte de la persona.

La vida no es solo trabajo y productividad, sino regalo de Dios que hemos de acoger y disfrutar con corazón agradecido. Para ser humana, la persona necesita aprender a estar en la vida no solo desde una actitud productiva, sino también contemplativa. La vida adquiere una dimensión nueva y más profunda cuando acertamos a vivir la experiencia del amor gratuito, creativo y dinamizador de Dios.

Necesitamos aprender a vivir más atentos a todo lo que hay de regalo en la existencia; despertar en nuestro interior el agradecimiento y la alabanza; liberarnos de la pesada «lógica de la eficacia» y abrir en nuestra vida espacios para lo gratuito.

Hemos de agradecer a tantas personas que alegran nuestra vida, y no pasar de largo por tantos paisajes hechos solo para ser contemplados. Saborea la vida como gracia el que se deja querer, el que se deja sorprender por lo bueno de cada día, el que se deja agraciar y bendecir por Dios.

Fuente: www.cvxuruguay.org

Conferencia Internacional: Mujeres en la Iglesia

El próximo viernes 18 de junio tendrá lugar una Conferencia mundial que contará con la participación de la hermana Nathalie Becquart, a quien el Papa Francisco nombró como subsecretaria del Sínodo de los Obispos y es la primera mujer con derecho a voto en un sínodo.

La Conferencia Mundial titulada: ‘Mujeres en la Iglesia: el desafío de la sinodalidad’ fue convocada por la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas junto con la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos en la que participará la Hna. Nathalie Becquart, y será comentada por Mons. Jorge Eduardo Lozano, secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM; la Dra. Sophie Gadima, Ministra de Estado en África; y Cristiane Murray, primera mujer en ser vicedirectora de Prensa de la Santa Sede.

“El nombramiento de la hermana Natalie Becquart como subsecretaria del Sínodo de los Obispos, es un gesto altamente significativo” ha asegurado María Lia Zervino, presidente de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas. Además, señala que esta conferencia “será una gran oportunidad para conversar con la Hna. Becquart sobre cómo ha de ser el futuro papel de las mujeres en la Iglesia, laicas y consagradas, para avanzar en línea con el Papa Francisco».

La conferencia, que tendrá una duración de dos horas, será transmitida en el canal de YouTube de la Academia Latinoamericana de Líderes Católicos:  https://www.youtube.com/liderescatolicos y los interesados pueden inscribirse en el link www.liderescatolicos.net/mujeres

Horarios

  • 08:00 Centroamérica.
  • 09:00 México, Perú, Colombia.
  • 10:00 Chile, EEUU (New York).
  • 11:00 Argentina, Brasil, Uruguay.
  • 15:00 Portugal, Nigeria.
  • 16:00 España, Francia, Italia, Alemania.
  • 17:00 Kenya.

Fuente: vaticannews/va